viernes, diciembre 17, 2010

Today Is The Day - Temple Of The Morning Star (1997)

En estos últimos días me he estado planteando la siguiente cuestión: el ir o no al SWR Barroselas MetalFest 2011. Muchos conocerán este festival, un festival localizado en el pueblo de Barroselas(al norte de Portugal, cerca de Oporto), que, si bien no alcanza el nivel de otros como el Hellfest, muy cerca está de ello, y que en sus ediciones anteriores han mostrado carteles de auténtico lujo. Este próximo se celebrará desde el 29 de Abril al 1 de Mayo, y ya con sus primeras confirmaciones me ha convencido, y mucho: Alcest, Inhume, Malevolent Creation, Ratos de Porao, Cough, Necros Christos, YOB... y entre ellos, unos titanes de los cuales aprovecharé la oportunidad para hablar de ellos.

Today Is The Day es... Today Is The Day. Desde sus comienzos, siempre se han caracterizado por hacer una música completamente única, caótica, que los hace distinguibles del resto de bandas. Variando continuamente en su sonido a medida que han pasado los años y han ido lanzado trabajos, estos estadounidenses muestran un gusto por la experimentación exquisito que se asienta en un Hardcore desordenado y variado a la misma vez, con dosis desorbitadas de Noise, e influencias que van desde el Grindcore hasta el Dark Ambient, pasando por el Sludge y demás. Lo que hacen estos tíos es sólo fruto de, o bien una mente enferma, o bien una mente prodigiosa, y en este caso es la de Steve Austin en la que se basa todo el peso y el poder de la banda para crear esas composiciones destructoras y fuera de todo contexto, de difícil digestión y que desquiciará hasta a los más osados, el cual de paso a producido a bandas como Lamb Of God y Circle Of Dead Children, entre muchos otros.

Temple Of The Morning Star es uno de los primeros trabajos lanzados por la banda, bajo Relapse Records, y uno de los mejores que han facturado estos mendas de Tennessee, por no decir que el mejor. La estructura de este disco y lo que encontraremos en él es bien sencilla a pesar de su intríngulis: simplemente caos, una sucesión de elementos perfectamente diseñados y colocados de manera que cuando te encuentres a mitad de éste, te atrapa cual tela de araña y no puedas escapar de él. Porque una vez escuchas el tema homónimo del disco (en versión acústica, por cierto), sólo puedes estar seguro de que, a pesar de la cantidad de variaciones que presenta, está perfectamente creado, milímetro por milímetro, esperando a ser escuchado.

Como ya he mencionado, la banda mantiene su espíritu en el Hardcore, pero en un Hardcore muy experimental que se entremezcla con gritos de agonía, extractos de audio, partes macabras, partes melódicas, etc, etc, etc... Como si de una especie de pesadilla se tratara, pueden hacerte caer en la completa locura con sólo un tema, como Mankind, que pasa de unas notas armoniosas al puro odio, o The Man Who Loves To Hurt, con unos alaridos espeluznantes, y que si no estás ojo avisor, puede despellejarte vivo. Son varios estilos a los que se abrazan Today Is The Day, y tanto como si pasan de un tema que no llega al minuto, pueden casi rozar los 10 minutos con el siguiente, con unas dulces melodías, pasar de la tranquilidad a la completa esquizofrenia. Temas como Crutch que parecen creados por auténticos Pitufos encabronados a ritmo tropical como Hermaphrodite, capaz de dejarte sin aliento en un suspiro. Por ello, está claro que no vas a aburrirte con este disco bajo ningún concepto, y por el que lo hace uno de los mejores de la banda: por la cantidad de variaciones en recursos, efectos y estilos que presentan entre tema y tema.

Un jodido clásico, que todos deberíamos escuchar al menos una vez en la vida. Si no destacan por su personalidad única, es que entonces vivo en una época equivocada. Espero que el deseo de asistir al SWR Barroselas 2011 se haga realidad y pueda ver a estos cabrones, al igual que otras muchas bandas. Que así sea.



Puntuación: 9'75/10

jueves, diciembre 16, 2010

Karma To Burn - Appalachian Incantation (2010)

Éste es otro de esos discos que llevan meses en las calles y que no me había dispuesto a escuchar hasta ahora, harto de oírlo mencionar en todos lados. Pero nunca es tarde si la dicha es buena, y es por ello que hoy me he decantado por finalmente escuchar lo nuevo de estos chicos de Virginia del Oeste (Estados Unidos). Y la verdad es que ha sido una buena decisión, pues Appalachian Incantation es la mejor manera que una banda como ésta puede regresar. Karma To Burn es una de las mayores representaciones del Stoner Rock y el desierto a estas alturas. Comenzando como una banda instrumental, se vieron forzados a tener que incluir voces en su disco debut homónimo presionados por la discográfica en la que figuraban por entonces: Roadrunner Records.

Sin embargo, volvieron a pasar a su faceta instrumental, lanzando bajo esta filosofía dos discos a continuación, Wild Wonderful Purgatory, y Almost Heathen. En 2002 la banda se disuelve, y no es hasta el año pasado, 2009, en el que deciden reagruparse para volver a darle a su público lo que deseaban con ansias: verlos nuevamente en los escenarios. Y así es como un año después lanzan su cuarto disco, Appalachian Incantation, en el que nos harán volver a las arenas frondosas y los cañones profundos a su manera.

Con su nuevo disco, la banda sigue manteniendo su línea de Stoner Rock instrumental efectivo y enganchante, excepto dos temas, Waiting On The Western World y Two Times, en el que presenciamos voces al frente, y con nada más y nada menos que John García de Kyuss en el segundo tema citado, el cual le da ese toque tan suyo en éste. Dos temazos orgásmicos en donde el primero destaca por su dureza directa y sin titubeos y la segunda por su alto feeling que desprende, merced a a voz del gran John García. El resto de temas, como es lógico en la banda, so puro instrumental de ambientes desérticos y mujeres vestidas en tejano, todos ellos con títulos de números de 2 dígitos, y que te irán atrapando poco a poco en su increíble conjunto de riffs, del cual podemos llegar a decir que incluso presentan ciertos elementos progresivos y una pequeña aura de oscuridad bastante interesante en la banda (en Two Times esto se hace bastante evidente).

No necesitas más explicación, ni más argumentos, ni más datos. Esto es Karma To Burn, y con su propio nombre tienes suficiente para escuchar un disco capaz de hacerte ver el Stoner desde otro punto de vista, y hacerte disfrutar a partes iguales. Nacidos para expresar, entrenados para tocar.



Puntuación: 8'75/10

miércoles, diciembre 15, 2010

Ludicra - The Tenant (2010)

Da gusto cuando escuchas un disco y te convence a la primera, pero más gusto resulta cuando ese disco no sólo te convence, sino que te atrapa y acabas rendido irremediablemente ante los pies de éste. Actualmente en Estados Unidos está surgiendo una revolución en el Black Metal que (y hablando en serio) podría equipararse a la escena noruega a comienzos del género a nivel de importancia en éste. A dicha escena se le conoce como USBM, y en ella se encuentran englobadas bandas de la talla de Krallice, Wolves In The Throne Room, Nachtmystium y Canis Dirus, entre otros muchos. Entre éstas, se encuentran los que a continuación paso a presentar a aquellos desconocedores de la banda: Ludicra.

Ludicra se encuentra dentro de la parte de esta escena más experimental, en la que juegan con diferentes estilos fuera de los cánones de uno de los géneros más cerrados del Metal hasta ahora, en el que podemos dislumbrar matices del Doom, Sludge e incluso Post-Metal, en una sutil manera de realizar las cosas, y bien hechas. Muy cercanos a Krallice en este aspecto, Ludicra se diferencia de otras bandas por sus progresiones continuas, y por las voces a cargo de dos mujeres como son Laurie Sue Shanaman y Christy Cather, capaces de convertir tus neuronas en polvo gracias a una amalgama de gritos agónicos entrelazados con dulces melodías en momentos cruciales del disco.

Si hay algo que saben hacer los de San Francisco es enganchar, bien sea por sus portentosas dotes para conseguir unas atmósferas apabullantes, como por crear auténticas cabalgadas con ritmos pegadizos y efectivos como los presentes en In Stable y The Undercaste. Por si fuera poco, no sólo del Black vive la banda, pues también saben tener hueco para el Doom y el Sludge sin dejar de lado la rabia oscura, recogiendo el sonido de bandas como My Dying Bride o los primeros Katatonia con esas increíbles melodías o a Mastodon en su vertiente más progresiva (escuchad Clean White Void, y con sólo el principio estaréis seguros de ello) con esos golpes directos a la cara. Incluso podría decirse que la banda recoge el sonido propio de los Opeth, algo que sólo puede uno interpretar con una gran sonrisa en los labios. No sería de extrañar que citaran en sus influencias directas a estas bandas.

Toda la fuerza de apoyo se basa en las guitarras, desprendiendo riffs que se subirán a tu cuerpo como una marabunta de hormigas y te tragarán vivo. Laurie Sue Shanaman hace muestra y gala de unas voces increíbles que dejan en pañales a varias bandas del estilo, y que irremediablemente recuerda a Tristessa de los griegos Astarte.

Otra bomba de relojería más que explota en mi cara antes de terminar este año, y más sin haberlo escuchado hasta ahora. Simplemente The Tenant es lo que necesitas para un día grandioso como el de hoy. Lo demás puede venir como quiera.



Puntuación: 10/10

martes, diciembre 14, 2010

Ophis - Withered Shades (2010)

Seguimos con esos días grises de pocas esperanzas aquí, en el sepulcro que ve yacer al mismísimo Dios, pues se empieza a notar el frío del Invierno cada vez más. Y esto en cierto modo es positivo, ¿quién no se siente arropado en su casa viendo las nubes cubrir el cielo o el caer de la lluvia desde la ventana, tumbado, en el salón? Y es increíble ver cómo la música cobra mayor sentido con la llegada de la época más helada del año. Se nota, y mucho, el cambio de contraste y la apreciación de lo que escuchamos con las estaciones del año, y más si hablamos de los estilos más lentos y opresores como el que he aquí se cierne ante nosotros. Porque estoy seguro de que este disco no lo habría captado con la misma frescura en otra época de este año.

Desde los lugares más recónditos de Hamburgo en Alemania, llega esta banda dispuesta a hacernos pasar por un peregrinaje eterno a través de un sonido opresor y dolorido, como una procesión de la propia muerte se tratara. Ophis (que en griego significa "serpiente"), nos hace muestra de un sonido propio del de bandas como My Dying Bride, Process Of Guilt o incluso Evoken. En 2007 lanzan su primer disco Stream Of Misery tras un EP y una demo, y hoy presente se vuelven a manifestar con esta obra esculpida a mano bajo Solitude Productions (The Howling Void, S:T Erik, Evoken, Thergothon...). Un Death/Doom lleno de sentimiento, sentimiento negativo, capaz de destrozar por dentro hasta el hombre más inexpresivo de todos.

Quizás la basa más fuerte de esta banda, y de este disco, son las increíbles melodías que se clavan en innumerables veces, capaz de dejarte en catarsis profunda, aliviando tu alma a medida que se van produciendo los incontables golpes sonoros que retumban todo a tu alrededor. Incluso casi podría decir que de cierta manera me han recordado a Misery's Omen, quizás porque la voz recoge un poco los tonos propios del Black por momentos. Pero no os engañéis, aquí lo que prima son las voces cavernosas extremas, llegando a rozar el Funeral Doom por momentos de no ser porque el ritmo de los temas es algo (algo...) más acelerado que el género funerario por excelencia. Con sólo escuchar The Halls Of Sorrow, uno tiene que recoger los gayumbos del suelo con pala ante la muestra de frialdad que se fusiona con esos acordes sublimes que te harán recordar etapas de tu vida en cuestión de segundos, debido a las sensaciones y emociones que te harán florecer.

Sin embargo, el premio de oro se lo lleva Necrotic Reflection, un auténtico tornado en donde te encontrarás de todo, y que como si de un sueño se tratara o una especie de agujero dimensional, te hará pasar por varias fases. Ni qué decir de Halo Of Worms, con un comienzo y final acojonantes, el primero por empezar con unos gritos desoladores capaz de arrancarte la poca humanidad que te queda, y el segundo por un sonido esotérico y celestial que te hará levitar. Añádele Earth Expired y Suffering Is A Virtue, y tienes todo un reino custodiado por 5 titanes.

Demencial como la vida misma, los alemanes, cuando quieren, saben lo que hacen, y Ophis no son menos, con este imponente álbum capaz de dar un repaso a más de uno dentro del panorama Death/Doom. Así, da gusto pasar el Invierno.



Puntuación: 9'75/10

lunes, diciembre 13, 2010

Harvey Milk - A Small Turn Of Human Kindness (2010)

Este día ha sido bastante light. Entre el día oscuro, las clases aburridas y sin nada interesante por delante, y el sueño que venía agenciado conmigo, está claro que hoy no es de esos días en los que uno desee hacer nada (y más estando las Navidades cerca). Y como día gris que es, la música de hoy es también gris, y no por la portada precisamente (que también). Además, no sólo eso, sino que nos encontramos con lo nuevo de uno de esos grupos que hacen historia, directa o indirectamente.

Harvey Milk es una banda de Georgia (Estados Unidos) que nace en 1992, y que a partir de entonces comienzan sus andaduras dentro del Rock experimental con un sonido que varía continuamente a cada disco que lanzan, sabiendo renovarse y mutar cual insecto que pasa por sus diferentes etapas de metamorfosis, llegando a ser comparados con los míticos Melvins. Tomando el nombre de la banda del político y activista gay estadounidense del mismo nombre, la banda ha dejado a su paso discos que son auténticas obras trabajadas minuciosamente segundo por segundo como lo puede ser Courtesy And Good Will Toward Men. Sin embargo, en 1998 se separan, sin saberse nada nuevo de la banda hasta 2006 que retornan al estudio.

A Small Turn Of Human Kindness es, posiblemente, el disco más oscuro que han facturado estos yankees por mucho tiempo, y es que todo ese sonido rockero de antaño relajante es sustituido por una amalgama de géneros que abarcan el Drone, Doom y hasta Post-Metal. Para hacer una comparación odiosa, es como si Earth, Boris y Neurosis se enfrentaran entre sí, dando como resultado este nuevo disco cargado de un sonido pesado, abrumador y desconcertante, pero sin dejar de lado el espíritu rockero característico de la banda. A fin de cuentas, es lo que los define. Y en este disco no será menos, pues podemos encontrarnos elementos propios del Rock (e incluso el Stoner), como bien puede apreciarse en I Did Not Call Out, donde esas increíbles notas alimentan las almas de los caídos.

Los primeros temas, como I Just Want To Go Home y I Know This No Place For You, son posiblemente los temas más cargados de Drone del disco, y que viene acompañado por esa atmósfera y ese sonido tribal tan característico del The Eye Of Every Storm de Neurosis, amen de la voz de Creston Spiers que se asemeja aquí considerablemente a la del compatriota Scott Kelly. La comparación de este disco con anteriores trabajos de la banda no sólo supone una evolución de ésta, sino también toda una sorpresa para los habituales a esta banda, que pueden tomarlo como una nueva ofrenda, o como una decepción total. Yo la verdad es que me quedo con lo primero, el increíble potencial que desprende A Small Turn Of Human Kindness solo está a la altura de muy pocos, y que se planten sin miedo alguno con un disco que rompe todas las bazas de la banda hace que se merezcan todos mis respetos, y más si tengo que mencionar a I Know This Is All My Fault, bellísimo tema con un piano que, siendo tan simple, consigue cargar a éste de un sentimiento único e inigualable. Así, con dos cojones.

Me cuesta pensar de que esto sea obra de una banda como ésta, pero dados los hechos, no puedo hacer más que arrodillarme y postrarme ante esta obra magna y de incalculable valor. Día gris, sí, pero con cosas como ésta uno se siente hasta arropado y con color dentro de este día.



Puntuación: 10/10

domingo, diciembre 12, 2010

GAF - Cultivate Disdain (2010)

Como buen domingo que es, uno necesita combatir el día más aburrido de todos y somnoliento con algo animado. Y como uno necesita una buena dosis de cazurrería bestial, qué mejor género para ello que el Grindcore. Y para dicha ocasión, he decidido tirar de lo nuevo de esta banda que ya había oído mencionar innumerables veces por varios sitios. Y con razón, lo de esta gente es ir hacia lo seguro: directos y sin miramientos. GAF es una banda que se forma en Helsinki (Finlandia) en 2007, y con sólo dos discos, éste y Mongofied lanzado el 2008, han hecho el suficiente ruido como para darse a conocer en la red corriendo como la pólvora.

Y es que Cultivate Disdain es una sucesión de bombardeos sonoros que te destrozarán en mil pedazos, esparciendo tus vísceras por todo el suelo. El sonido grueso, los ritmos propios del Grindcore de toda la vida con otros mucho más marcados ideales para quemar asfalto, y la sucesión de screams y voces que amenazan con derrumbar nuestros tímpanos son el trío y el aliciente esencial y necesario para obtener un disco redondo como lo es éste. Y que no os extrañe si os quedáis con ganas de más, la capacidad de estos chicos de enganchar cual heroína es alta, muy alta.

O.P.C., Putrid Steps, Ascending World Order, James Bondage, Necrophiliac Coroner... son sólo un ejemplo de lo que nos encontraremos en Cultivate Disdain, y que hará que deseemos que esto no se acabe nunca. Por todo lo demás, no hay mucho que decir, esto es Grindcore sin desarrollos extensos, sin experimentaciones, sin avant-gardismos ni nada por delante. Esto es puro Grindcore, directo a la yugular como una pantera hambrienta de carne. Hoy no es un día para extenderse demasiado. No, hoy es un día para... ¡destruirlo todo!



Puntuación: 9'25/10

sábado, diciembre 11, 2010

Killing The Dream - Lucky Me (2010)

Los sentimientos más arraigados a nuestro ser, fruto de las situaciones que nos plantea la vida día a día, desafiando a nuestra conciencia y nuestra existencia, para ver si sucumbimos a ésta o seguimos hacia delante, son los que conforman todo lo que hemos construido a lo largo de nuestros años en la historia del hombre. Y así pues, que estas emociones juzguen por su presencia nuestros actos, y testifiquen y cuantifiquen todo aquello que hayamos hecho en nuestra vida, hasta nuestra muerte, y así definan lo que somos, y en qué nos convertimos.

Sí, ya, estaréis pensando que a qué cojones viene esa parrafada, pero es que lo nuevo de esta gente sirve de inspiración para escribir. Y tanto, porque estamos hablando del nuevo trabajo de esta banda que, desde las sombras, conspira a favor del mundo con su música magistral y abrasiva a partes iguales. Como si de una sensación tocada, esta banda es capaz de mostrar actitud, rabia y sentimiento en un equilibrio que mantiene estable el mundo. Killing The Dream es una banda formada en Estados Unidos, y que ha ido mostrando una manera de ver el Hardcore desde el sentimiento más puro. Con esas increíbles portadas que se gastan la banda, presentan en comunidad su nuevo disco, Lucky Me, y estoy seguro que a más de uno no se le quitarán esas dos palabras durante mucho tiempo.

Porque lo de esta gente no es de este planeta. Como primera impresión, uno puede pensar en los primeros Gallows al escuchar ciertos aspectos de esta banda, pero a diferencia de los británicos, Killing The Dream muestran una melodía de la que carecen los otros citados, muchos más joviales. Los estadounidenses recogen sobre todo la actitud propia de la escena de su país, y la fusionan a un feeling sin igual. Me atrevería a decir que son la versión melódica de los gigantes Integrity, y este disco es una muestra clara de ello.

Sólo con escuchar Blame The Architects uno se da cuenta de ello. Comenzando con ese groove tan aplastante, la banda se apoya en unas piezas melódicas que rozan el Post-Rock por momentos, para acto seguido mostrarnos la otra cara de la banda, cuando entra en juego unos pasajes ensoñadores sin igual y ese violín que hace acto de presencia y te entrecorta la respiración en cuestión de segundos, para volver a la carga con la voz de Elijah Horner y la contundencia de las guitarras que aplastarán tus neuronas a base de elevar los decibelios hasta el máximo.

Por supuesto también son propicios a mostrar los ritmos y la rabia más propia del Hardcore de toda la vida, y eso se muestra con Walking Diseased o Past Of Saint (We Were Thieves). Pero si hay algo en lo que destaca Lucky Me es en su variedad, y no hay más que escuchar Testimony, tema que cuenta con la colaboración de Kurt Travis, vocalista de Dance Gavin Dance que confiere al tema de un toque Post-Hardcore sin igual.

Por si fuera poco, la brevedad del disco hará que desees más, más y más, por lo que no podrás evitar volver a reproducir el disco hasta que el mundo estalle. Killing The Dream vuelve a desprender su alma con esta joya propia de un sueño. Y en sueños seguiremos viviendo.



Puntuación: 9'25/10