miércoles, noviembre 10, 2010

The County Medical Examiners - Olidous Operettas (2007)

Ya era hora de dedicarle una entrada a esta peculiar banda. Era un día de ésos en los que uno deseaba escuchar algo verdaderamente bestia, desahogarse a base de mala leche. Y así fue cómo, de golpe y porrazo, descubrí a esta gente originaria de California (Estados Unidos). Cualquiera pensaría que es una banda cualquiera del estilo Death Metal/Grindcore. Sin embargo, tiene una peculiaridad que los hacen diferentes del resto de bandas del género: sus miembros, y es que está formado por nada más y nada menos que doctores.

Sí, así como leen, los responsables de perpetrar este proyecto son auténticos forenses con su doctorado, destacando el Dr. Guy Radcliffe, de más de 60 años, y el cual nunca ha estado dentro de la escena del Metal hasta ahora, poniéndose al bajo por "pura diversión". Comenzando bajo el sello de Razorback Records, y llegando a lanzar un split con los míticos General Surgery, The County Medical Examiners destacan, aparte de por lo ya dicho, por no haber dado ni un sólo concierto. De hecho, la banda resulta más una manera de matar el tiempo en sus horas libres de trabajo que un proyecto serio en sí.

Y aún a pesar de ello, la banda muestra un potencial exagerado. Olidous Operettas es su segundo y último disco hasta la fecha, editado por Relapse Records (demostrando así la calidad que pueden desprender), y que reafirma su sonido: música tributo a Carcass. La banda se considera como tal, no tienen nada que ocultar. No hay más que observar las portadas de sus discos para darse cuenta de ello. Pero la cosa no se queda en los libretos. The County Medical Examiners hacen muestra y gala de un Death Metal/Grindcore con bastante temática Goregrind de por medio, con postulados médicos y operaciones realizadas por los propios miembros del grupo, digno de los comienzos de los ingleses. Y no sólo de su etapa más Grindcore, la banda también hace escarceos propios de la etapa MeloDeath de Carcass de su Necroticism - Descanting The Insalubrious. Prueba de ello son los riffs que acompañan a temas como Casper's Dictum, puro Carcass, o Necrotic Apologues, con esos riffs de cabalgueo tan pegadizos y enganchantes a la misma vez.

Blunt Force Flight, Expeditious Evisceratory Mishap y Kaleidoscopic Malacia son una pequeña muestra de este disco que no llega ni siquiera a la media hora, lo cual hace que el disco sea más ameno y pueda escucharse varias veces sin llegar a aburrirse del todo. Si hay algo que destacar del disco, son las increíbles voces, plenamente personales, destacando la más grave, que te agarrará por la pierna y te estampará contra el suelo varias veces cual muñeco de goma fueras.

No son los primeros en tener miembros forenses, está claro, pero ninguno lo había mostrado tan abiertamente y resultaba tan impactante la noticia como éstos. Homenaje a una de las bandas más grandes que han dado paso al Goregrind de mano de estos estadounidenses que si no te descuidas, acabarán por despedazarte vivo.



Puntuación: 8'75/10

martes, noviembre 09, 2010

Amaseffer - Slaves For Life (2008)

Egipto, Antes de Cristo. El pueblo hebreo se ve sucumbido ante la esclavitud de una nación poderosa y rica, usándolos como mano de obra para la construcción de sus majestuosas estructuras. Un hombre, Moisés, encomendado por Yahvé, será encomendado para liberar al pueblo de la esclavitud y conducirlos hacia la Tierra Prometida. Básicamente ésa sería la introducción general de este disco, primer capítulo de una trilogía que recoge la transición del pueblo israelí durante el Antiguo Testamento. ¿Y quién se encarga de tal encomendación? Pues los "Moisés del Metal": Amaseffer.

Formado en Israel en 2008 por Yuval Kramer, Hanan Abramovitch y Erez Yohanan, Amaseffer (nombre que recoge la Biblia refiriéndose a los israelíes como "La Gente del Libro Sagrado") se crea con el propósito de crear un concepto centrado en la visión del antiguo pueblo de Israel recogido en las sagradas escrituras. Para ello, cuentan en su formación, después de retirarse su antiguo vocalista, con Mats Leven (ex miembro de Therion) a las voces. El resultado es Slaves For Life, disco debut y primer capítulo de esta incursión hacia los desiertos infinitos de Egipto.

Y el resultado no puede ser más que satisfactorio, porque nos encontramos ante un disco con una envergadura aplastante y todo un trabajo y movimiento detrás de éste. Comenzando con las colaboraciones, en las que hay que destacar las de Angela Gossow (Arch Enemy) a las voces en Midian y Kobi Farhi de Orphaned Land a las voces y coros en temas como Land Of The Dead. Dicho esto, Slaves For Life nos narra ciertos momentos históricos de la Biblia de la opresión de Israel por parte de Egipto y su posterior liberación, como el nacimiento de Moisés o La Maldición de Las Diez Plaguas, bajo un Metal progresivo acojonante, con influencias claras y contínuas de la música tradicional del Oriente Medio.

En un disco bastante extenso como éste podría llevarle a uno días hablar con total lujo de detalles el disco en todas sus facetas, pero escuchar esos riffs potentes entremezclados con situaciones que indican momentos de la historia de Israel como el llanto de un bebé que anuncia el nacimiento del ya citado Moisés, gritos y lamentos de personas que indican la amargura del pueblo, aderezado por unos solos que quitan el hipo y una composición propia de la BSO de una película ambientada en este mundo, son el resumen perfecto para describir lo que se nos presenta. Influencias del Power Metal y de la sinfonía son altamente notorias, sobre todo por el aporte que da Mats Leven con su voz. No es extraño pensar en Kamelot al escuchar por primera vez al grupo, no hay más que escuchar el comienzo del tema homónimo Slaves For Life para darse cuenta de ello.

El disco está cargado de momentos memorables que te harán recordar a éste cada vez que escuches alguna música relacionada con ésta. El momento de confrontación entre Mats Leven y Angela Gossow en Midian hace que se te corte la respiración. Ni hablar de los tránsitos que presenta Birth Of Deliverance, capaces de dejarte con la piel de gallina, o el toque puramente oriental de Zipporah con esa voz que atrae y seduce a los débiles, son un pequeño ejemplo de lo que alberga y encierra este tesoro enterrado en las cámaras de las pirámides.

Sencillamente acojonante. Da gusto recordar grupos como éste que hacen de las tardes más amenas. Viajad hacia atrás en el tiempo para experimentar una experiencia única.



Puntuación: 9'75/10

lunes, noviembre 08, 2010

Deathspell Omega - Paracletus (2010)

Este mes se está convirtiendo en toda una avalancha de nuevos lanzamientos de grupos gordos. De no ser por el blog de Spreading Neurotoxins, uno no conseguiría pillarse en el momento justo la mayoría de las reliquias que están saliendo actualmente. Si queréis conseguir ese disco que tanto estáis esperando antes que nadie, no dudéis entrar en este blog, imprescindible.

Hoy, sin ir más lejos, ha subido ni nada más ni nada menos que lo nuevo de una de esas bandas que conspiran desde las sombras, una de esas bandas que permanece presente ante todos de una manera que da hasta miedo. Cual dios oscuro, vuelven a la carga una de las bandas que más han dado de qué hablar en estos últimos años dentro del mundo del Black Metal: Deathspell Omega. Desde la querida Francia, su particular visión y manera de realizar Black Metal les ha propiciado hacerse un nombre dentro de la escena oscura del género, pariendo auténticas obras de la talla de Si Monumentum Requires, Circumspice y Fas - Ite, Maledicti, In Ignem Aeternum, donde las progresiones que hacen muestra y gala esta banda les han llevado a ganarse la etiqueta particular de "Orthodox Black Metal" y que te hace, u odiarlos, o amarlos.

Paracletus no es menos, y poco a poco se va apoderando de tu cuerpo y mente cual virus se extiende y recorre tus venas inundando tu corriente sanguíneo. Básicamente podemos decir lo siguiente: es 100% Deathspell Omega. Los pasajes tan característicos de esta banda siguen estando presentes, nada en ellos ha cambiado, mantienen su filosofía acerca de cómo hacer Black Metal. Desde partes de puro blast-beat a otros más sinuosos y esotéricos nos trasladarán al lugar más recóndito de nuestra mente a base de unos riffazos que te quitarán el hipo y las ganas de vivir a partes iguales, pues después de esto no creo que haya nada más. Y puede sonar a exageración, pero cuando escuchas temas del tamaño de Abscission o Phosphene, te darás cuenta de por qué son tan aclamados hoy en día. Lamentos acompañando a las letras recitadas por Mikko Aspa (batería de Fleshpress y todo un personaje según algunos) arraigados en esos tránsitos harán que acabes enganchándote al disco una y otra vez cual droga. Y eso es lo mejor de este disco, pues con las escuchas va ganando cada vez más y más puntos a su favor hasta reventar el planeta.

Dearth, Malconfort, Apokatastasis Pantôn... es sólo un ejemplo de lo que alberga Paracletus, que no tiene nada que envidiar a sus anteriores trabajos, mirándolos fijamente a los ojos, compaginando temas cortos y directos con otros más largos y elaborados que hacen de éste el equilibrio perfecto.

Esto es Deathspell Omega. No encontrarás nada parecido a esto, y si así fuera, dudo de que siguieras vivo para poder verlo.



Puntuación: 9/10

domingo, noviembre 07, 2010

Rudra - Brahmavidya: Transcendental I (2009)

Hoy es un día bastante tranquilo, como buen domingo que es. Un día de ésos que sientan perfectamente para descansar, tomarte un respiro, dedicarte tu propio tiempo... Y es por ello que para hacer la tarde un poco más amena sin acabar cayendo rendido frente al cansancio, he decidido dedicarle la entrada del día a este disco que llevaba desde hace cierto tiempo queriendo escucharlo, debido a la atracción que me daba.

Y así ha sido, nada mejor que esta música que viene de perlas para la ocasión, para sumergirte en antiguas civilizaciones de ciudades abandonadas y majestuosas. Rudra es una banda proveniente de Singapur, lugar donde podemos encontrarnos a titanes de la talla de los grindcoretas Wormrot. Con varios años a sus espaldas, y mostrando una evolución en su música que ha concluído en un Black/Death Metal muy cercano al que hacen sus compatriotas Melechesh, mezclando temas y partes de pura bestialidad sonora con tránsitos y pasajes propio de tribus de generaciones pasadas arraigadas en la pura jungla. Viniendo su nombre de la deidad de las destrucción de Shiva en el hinduísmo, Rudra basa su música y tema en las vedás, textos sánscritos de los textos sagrados del hinduísmo.

Brahmavidya: Transcendental I es el último disco de la banda, y que supone el segundo capítulo de la trilogía basada en la filosofía india, denominada Brahmavidya. El disco es lanzado el anterior 2009, y supone una reforzación del sonido particular de esta gente que llevan actualmente aparte de lo anteriormente dicho. Como ya he mencionado, su música se aproxima bastante a la de Melechesh, pero también puede uno notar elementos propios de los Nile, no sólo en la manera de llevar su música. Bajo el sello Trinity Records, el disco presume de una duración que se alarga hasta la hora (principal inconveniente del disco), con temas de cierta duración, comprendidos entre los 6 minutos aproximadamente, pero con una variedad de elementos y ritmos que te hará escucharlo una y otra vez para poder apreciarlos todos con total atención. Y estoy seguro de que no podréis captar toda su esencia hasta transcurrido cierto tiempo, pues el disco es toda una apisonadora que amenaza con aplastar nuestras cabezas, pasando del sonido crudo y directo a pasajes y música tradicional del hinduísmo.

Es bastante peliagudo tratar el disco tema por tema, pero te darás cuenta de a qué intenta referirse uno cuando escuches temas como Ravens Of Paradise, Amrtasyaputra, Hymns For The Blazing Chariot o Not The Seen But The Seer, capaces de demostrar de qué pastizal están hechos estos tíos.

Un disco cargado de personalidad y espiritualismo y que demuestra una vez más mi teoría de que en los países que menos destacan, suelen hacer bastante ruido con bandas como ésta. Encuentra tu propio yo dentro de estos colosos del hinduísmo.



Puntuación: 8'5/10

viernes, noviembre 05, 2010

Underoath - Ø (Disambiguation) (2010)

Mucho hacía que no volvía a reencontrarme con esta banda. Underoath es una de esas bandas que conforman una cierta etapa de mi vida, que recuerdo con cierta nostalgia. De las primeras bandas del Metalcore/Post-Hardcore moderno que me adentraron en este nuevo sonido, los estadounidenses comenzaron con pie fuerte con un sonido mucho más aproximado al Deathcore. Sin embargo, a medida que los años transcurrían y la formación sufría continuos cambios, la banda empezó a adentrarse en terrenos más suaves, pero igualmente contundentes, con un Metalcore muy primitivo anclado a influencias claras y concisas del Post-Hardcore y el Screamo.

Ciertas joyas nos han dejado a lo largo del tiempo, como The Changing Of Times, o su último Lost In The Sound Of Separation, y discos que han pasado sin pena ni gloria por nuestros oídos como Define The Great Line. Ahora, lanzan su nuevo disco, sin Aaron Gillespie y con la incorporación de nada menos que Daniel Davison, batería de los enormérrimos Norma Jean. Nuevamente bajo Solid State y Tooth & Nail, y contando nuevamente con el productor Matt Goldman el cual es partícipe habitual de los trabajos de la banda, Underoath vuelven nuevamente a la carga.

Y al principio, con las primeras escuchas uno piensa que el disco resulta uno más del montón. Y lo cierto es que es así (en cierto modo), pero hay que decir que la banda ha cogido un nuevo rumbo en su sonido, no tan exacerbado, pero notable para darse cuenta de ello. Recogiendo un poco de la siembra de sus primeros discos Post-Hardcore, y añadiéndoles el sonido crudo de su anterior trabajo, logran de esta manera un disco marca de la casa. A todo esto podemos decir que introducen estructuras nuevas en su composición, sonidos que rozan incluso el Post-Metal, pero todo bajo la condensación sonora propia del Metalcore/Post-Hardcore tan característico de la banda.

Influencias de bandas como Deftones son claras y patentes en temas como Paper Lung, incluso algunos temas recuerdan ciertamente a The Devil Wears Prada, pero con un toque mucho más serio. En este nuevo trabajo, la banda vuelve a atreverse con pasajes esotéricos propios de la Electrónica y el Trip-Hop. Muestra de ello es el tema Driftwood, que actúa a modo de interludio para dar paso a A Divine Eradication, tema que nos acerca más a su anterior Lost In The Sound Of Separation.

A primera escucha, es posible que uno no llegue a percatarse de todo el disco, y es que hay que darle las debidas escuchas para poder apreciar todos los elementos que conjugan éste. Desde In Division hasta In Completion, todos los temas presentan de alguna manera un espíritu propio que lo hace distinguible del resto de temas, y esto se va haciendo cada vez más visible con el transcurrir de éste. Elementos de bandas como los ya mencionados Deftones o incluso de Rosetta en Who Will Guard The Guardians que te harán dar la sensación de estar escuchando a una nueva banda de Post-Metal es lo que hace que, como si encendiéramos una hoguera, el fuego comience débil para poco a poco ir extendiéndose hasta una llama avivada.

Y aún a pesar de ello no llega a alcanzar el nivel que otros discos de la banda han parido. Porque, sabiendo que esto es un nuevo transcurso de la banda, lejos está del sonido de antaño (ignorando su etapa Deathcore). Pero una cosa no podemos negar, y es que la banda no se ha estancado en un único sonido en ningún momento, sabiendo evolucionar continuamente en cada uno de sus lanzamientos, lo que les propicia la habilidad de poder seguir sobreviviendo en el mundo del Core, el cual cada vez parece estancarse más en una especie de auto-plagio a sí mismo continuo, una moneda que tienen que pagar las generaciones venideras del estilo.

Un cambio en los aires de la banda, un renacer de ésta. Porque Underoath significa evolución.



Puntuación: 7'75/10

jueves, noviembre 04, 2010

Agalloch - Marrow Of The Spirit (2010)

Y finalmente, llegó. Tenía pensado dedicarle la entrada este día a otro grupo, pero nada más ver que ya se ha filtrado esto, no he dudado ni un segundo en agenciarme con él. Porque estamos hablando de algo más allá de la razón humana, algo que se nos escapa de nuestras manos, debido a su perfección. Hablo de lo nuevo de Agalloch, que tras hacernos esperar mordiéndonos las uñas día tras día, finalmente se ha filtrado mucho antes de lo que yo me imaginaba (su salida está prevista para el 23 de Noviembre).

Siendo una de las bandas que más me transmiten, y de ser referencia anteriormente en el blog, Agalloch supone uno de esos grupos que son algo más que eso. Son una identidad, con personalidad, cuerpo, vida y alma propia que trascienden hacia un concepto de la música simplemente inalcanzable. Y puede resultar una exageración, pero me apuesto mi vida a que ningún grupo en la actualidad puede hacerle sombra a esta gente, aún acercándose a lo que predican estos estadounidenses, siendo influencia clara y concisa de otras bandas.

Mucho ha llovido desde que la banda nos brindara aquella obra de indiscutible calidad llamada Pale Folklore, con una muestra del mejor Metal atmosférico y progresivo aunado en el Folk Metal y más aún en el Neofolk, y de su evolución a un sonido cada vez más ambiental con sus consecuentes The Mantle y Ashes Against The Grain, donde su sonido se volvía cada vez más sombrío y más cercano al Black, sin dejar de lado la asombrosa muestra del sonido propio del susurro de los bosques. Y con este Marrow Of The Spirit parece que han querido abarcar ambas sendas que dejaron con su disco debut y sus dos siguientes. Nuevamente nos encontramos ante una música tan esotérica que sólo puedes tumbarte y viajar con la mente. Con esos pasajes tan llenos de sentimiento, esas voces tan rasgadas acompañadas de otras más limpias y melancólicas, uno sólo puede arrodillarse nuevamente ante estos maestros.

Me es imposible describir con todo lujo de detalles el disco, no sólo porque le haya dado ya dos escuchas, sino por la complejidad de la que hacen gala esta gente. Comenzando con el sonido de un arroyo acompañado de suaves y dulces notas de guitarra en They Escaped The Weight Of Darkness a modo de introducción, dan rienda suelta a una explosión de sonidos nada más comenzar Into The Painted Grey, donde podemos encontrar atisbos de todo lo anteriormente hecho por estos chicos. Increíbles solos, riffs cargados de emoción y atmósferas que te encogerán el corazón son la base una vez más en este disco y este tema, que vuelve a repetirse con total maestría en The Watcher's Monolith, canción llamada directamente a ser una de las mejores de la banda debido a la cantidad de etapas que presenta el tema, eclipsado en cierta medida por la expansión sonora de Black Late Nidstang, más de 17 minutos donde la nada se convierte en todo, simple y llanamente.

Reforzado por Ghosts Of The Midwinter Fires, el disco cierra con To Drown, con un comienzo sencillamente espectacular y que te mantendrá con las orejas en vilo durante todo el trayecto de éste hasta su cierre, con los riffs más sentimentales de todo el disco.

Perpetrado por la maravillosa discográfica Profound Lore Records que sabe captar las bandas más personales y emotivas del panorama metalero, Agalloch vuelve a retumbar los cimientos de la tierra con esta nueva erupción volcánica de lava fría emanada del Infierno más gélido, al igual que hace temblar mi top 10 del 2010 que cada vez me resulta más peliagudo crear.

Oda a la mejor música de todos los tiempos.



Puntuación: 10/10

miércoles, noviembre 03, 2010

The Ocean - Anthropocentric (2010)

The Ocean es una de esas bandas que han dado mucho de qué hablar en estos últimos años. Comenzando con un Post-Metal pesado y directo, con varias reminiscencias propias del Metalcore, nos cautivaría en 2007 regalándonos esa obra maestra que supone Precambrian, donde el Post-Metal más personal, variado, equilibrado y único hacían de uno de los mejores discos que ha parido el género.

Parecía que la senda de los alemanes estaba marcada, ése sería el camino que llevaría la banda a partir de entonces... hasta que en este año que aún nos acoge, lanzan su nuevo disco, Heliocentric, que supone un nuevo cambio en la banda... bastante inesperado. Una bajada en la expansión sonora característica de la banda brutal, con demasiado elemento progresivo que no llega a cuajar del todo para la mayoría de los oyentes habituales de la banda, entre los que yo me incluyo, llegando incluso a rozar el Metal alternativo pero sin efecto, con demasiada incorporación de piano y saxofón. El resultado es una gran decepción para sus seguidores.

Pero, para sorpresa de propios y extraños, parece que la banda tenía todo planeado desde un principio. Y es que a tan sólo 6 días de su lanzamiento, ya puede uno agenciarse con lo que podríamos decir la continuación de Heliocentric, la otra cara de la moneda: Anthropocentric. Pues, todo lo que le falta a su predecesor, lo tiene este nuevo disco, así que podríamos decir que cada uno está enfocado a una visión distinta de la banda. Mucho más próximo a Precambrian, Anthropocentric recoge los elementos más arrolladores de la banda, si bien muestra algún resquicio de su antónimo. Y no sólo eso, también muestra elementos nunca antes vistos en la banda, desde influencias como Deftones o Mastodon (seguro que más de uno me rebatirá esto, no sería extraño) hasta del Stoner en el tema Sewers Of The Soul, con ese ritmo tan propio del género y ese pedazo de solazo rockero. No sé si es que últimamente siento el Stoner en todos lados, pero esa es la primera impresión que a simple escucha le puede dar a uno.

El sonido característico de su obra magna se hace patente desde el primer instante con el tema homónimo Anthropocentric, aderezado con los sonidos más calmados y melancólicos de Heliocentric, que se puede notar sobre todo en la trilogía que conforma The Grand Inquisitor. Tampoco se le puede quitar el mérito a temas como She Was The Universe, con un gran ejercicio de Post-Metal en toda su cabida y esplendor. Elementos como violines también hacen acto de presencia en este disco, pero no resultan tan cargantes como podía ser en su hermano bastardo.

El único inconveniente que podemos encontrar en el disco es la espina que supone Heliocentric y que hace escuchar este disco con cierta duda (y hasta cierto punto con resquemor), lo que puede hacer que uno no pueda apreciar el disco en todas sus facetas.

Finalmente podemos decir que todo había sido una falsa alarma, y que la banda sigue manteniendo su faceta inspiradora y eficaz dentro de este género que cada vez se muestra más saturado (como con todo, vaya). Anthropocentric le devuelve a la banda el mérito que le había quitado Heliocentric meses atrás.



Puntuación: 8'5/10