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miércoles, abril 11, 2012

The Men - Open Your Heart (2012)


No hay nada como un soplo de aire nuevo, sin duda. Y me refiero con ello a un soplo de aire nuevo para el blog, pues encontrarse uno ante algo tan maravilloso como esto y que cale tan hondo hace que se merezca un hueco dentro de las entrañas de este podrido lugar para darle algo de alegría a la situación. Sí, alegría, pues lo que viene a continuación es algo que puede animarle la mañana hasta a un muerto, algo con lo que salir a la calle cargado de energías y con deseo de comerse todo a su paso.

The Men es una banda proveniente del condado de Brooklyn y que surge como si se tratara de una historia de película de alguien que pasó de la más absoluta nada del underground a ganarse la fama y el prestigio de, si no todos, la gran mayoría, pues estos neoyorquinos han pasado de ser unos completos extraños a ser reconocidos por muchos en este último año con su trabajo Open Your Heart, sacado a través de Sacred Bones (que muchos reconocerán por su característico logo y el toque clásico que le dan a las portadas de sus ediciones).


Reconozco que no soy muy dado al Noise Rock más allá de conocer a las figuras principales como The Jesus Lizard o Lightning Bolt, pero quizás lo que más llama la atención de estos chicos es que en Open Your Heart no se conforman sólo con eso, sino que van más allá de la pura ruidera y buscan mezclar su plato con salsas tan variantes como el Punk e incluso algunos toques de Country en forma de baladas. Sí, lo que habéis leído, puede que se me haya ido la cabeza o realmente sea un ignorante de lo que estoy hablando, pero Open Your Heart es sobre todo variedad, y donde podemos encontrarnos desde temas con el ritmo y la garra del Punk y el Rock primerizo como Turn It Around (tema que os aseguro que si hubiera existido unas cuantas buenas décadas atrás habría sido todo un hit de radio, palabra) o Animal, hasta auténticas delicias propias del Salvaje Oeste como Country Song (demasiado obvio) o Candy, añadiendo temas con algún aroma del Post-Punk como Please Don't Go Away.

Esto, añadido a la producción y al toque tan jodidamente añejo que presenta, da la sensación de encontrarnos ante un disco de los 60's rescatado en nuestros tiempos, ante una banda que ha despertado después de años en letargo. La energía que desprenden en sus temas, las melodías tan cálidas y potentes que presentan, y un señor batería que se vuelve completamente loco unido a todo lo anteriormente dicho, son la combinación perfecta y letal para hacer mella en tu subconsciente y no irse de ahí en mucho, mucho tiempo. Y para prueba de ello ahí tienes la colosal Oscillation, tema que va tomando una evolución y una energía poco a poco que bien podría recordar a grupos actuales como Fucked Up (así, tal cual).


Puede que parezca que todo esto haya sido escrito por alguien de Pitchfork (jé...), pero lo cierto es que ésas son las vibraciones que a un servidor le transmiten al escuchar Open Your Heart. Sencillamente un trabajo que recoge todo lo bueno de los géneros comentados en sus comienzos y los proyecta con una potencia sin igual. Coge todo lo dicho y añádele la presencia de Sonic Youth y tienes ante ti una revelación de lo antiguo en estos tiempos que corren. Si por algún motivo te encuentras con pocas energías, ponte The Men y cárgate las pilas.



Puntuación: 9'5/10

lunes, diciembre 12, 2011

Title Fight - Shed (2011)

He de ser sincero: el Punk en su total pureza nunca ha sido uno de mis géneros predilectos, por la sencilla razón de que son muy pocos los grupos que consiguen transmitirme algo. Más allá de ciertos clásicos y grandes del estilo que sí han llegado a transmitirme, como Descendents o Propagandhi ("Punk correcto", como diría yo), lo cierto es que pocos consiguen ganarse un puesto dentro de mis bandas memorables.

Pero cuando se mezcla con otros géneros como el Hardcore, ¡aaaaaaaaaamigo!, la cosa cambia (como con El Cigala). Desde ciertas joyas angulares de otros tiempos como los Ignite hasta grupos más modernos pero que de alguna manera mantienen la jovialidad y el buen rollo de antaño como los que vengo a comentar ahora, la cosa me resulta más amena, siempre y cuando lleguen a decirme algo, claro está. Title Fight no sólo consiguen llamar la atención, sino que si te descuidas pueden acabar formando parte de tu día a día sin previo aviso.

Y es que estos chicos provenientes de Kingston en Pennsylvania (Estados Unidos) tienen un don único que se da sólo en una de cada mil personas, en su caso de grupos, pues lejos de la avalancha de grupos de Punk Rock de videoclips con chicos haciendo skate y montando la máxima fiesta en sus chalets de 2000m, Title Fight consiguen sonar únicos con cierto regustillo al propio Punk de décadas pasadas, y eso se debe en parte a su cierta dosis de Hardcore melódico que presentan en sus temas, que le confieren un sentimiento que te abraza al instante. Son alegres y a la vez triste, son rápidos y a la vez lentos en sus ritmos, son el día y la noche a la misma vez, y no hay más que escuchar Shed para darse cuenta de ello.

Siendo su disco más animado, incluso en éste siguen teniendo un toque gris en sus melodías, bastante intimista, como si estuvieras junto con la banda en tu habitación mientras te cuentan pequeñas historias memorables en sus letras mientras tocan, similar a su anterior trabajo The Last Thing You Forget. Shed contiene temazos que te llenarán y aliviarán el corazón como Coxton Yard, Society o la genial You Can't Say Kingston Doesn't Love You, entremezclados con otros temas mucho más melódicos y tristes como Safe In Your Skin o Where Am I?, consiguiendo así un equilibrio entre temas animados/temas entristecedores. La melodía que presenta el disco es lo que los desmarca del resto de bandas, y la voz (que hay que reconocerlo, a veces desafina un poco) calza a la perfección con lo que nos ofrece Title Fight en su música, recordando ante todo que el Punk, sea correcto o no (jé...), tiene su pequeño toque macarrilla.

Diviértete, amárgate, alégrate, cabréate, ríe, llora... siente una cosa u otra, pero sientas lo que sientas, ante todo presta atención a lo de estos jóvenes prodigios, pues no pasarán desapercibido ante tus oídos.



Puntuación: 9'5/10

viernes, julio 29, 2011

Iron Lamb - The Original Sin (2011)

Hay veces que con sólo escuchar algo de toda la vida sobra y basta para disfrutar completamente de un día de puro regocijo, alegrarse la mañana y animarse para salir y hacerse con la calle. Normalmente volver a los orígenes nunca está de más, y volver atrás en el tiempo no es de antiguos ni renegados, sino de querer mantener el espíritu de antaño y recordar de dónde vienen todos aquellos que hoy en día disfrutan de la música que nos brindan las bandas actualmente. Quizás esto es lo que hayan pensado Johan Wallin (General Surgery), Grga Lindström (ex-Repugnant), Thomas Daun (Dismember) y Daniel Ekeroth (los Tyrant suecos), pues todos ellos han reunido fuerzas para crear un proyecto que los trasladen hacia el pasado y sentirse auténticos jóvenes desprendiendo energía y deseando realizar algo que nadie había hecho por aquel entonces todavía.

Y así, entre pitos y flautas, se forma Iron Lamb, con el objetivo de echar una mirada hacia atrás y mostrar una sonrisa de cabo a rabo que se vea desde el propio espacio junto con la Gran Muralla China, pues este proyecto es la resurrección del mejor Metal de los 80's. De hecho, ellos mismos se consideran como el hijo bastardo de Motörhead y G.G.Allin, y con razón, pues The Original Sin desprende una macarrería que ni los chicos de The Warriors. Mezclando el Heavy Metal punkarra y rockero de la banda de Lemmy con la mala baba de Allin, Iron Lamb nos devuelve hacia el pasado en 10 cortes de puro desfase musical, perfecto para tirar una taberna abajo. No esperes nada que no hayas oído antes, no esperes un nuevo descubrimiento sonoro... nada. Simplemente póntelo en tu reproductor, sal a la calle y siente que el mundo es tuyo, pues con temas como Dubious Preacher, Suicide! o Dead Inside te sentirás un auténtico rebelde con tu skate yendo en contra de la ley.

Y posiblemente saber quiénes están detrás de todo esto es lo que más impacta, uno no está acostumbrado a ver miembros de bandas tan bestias como las antes citadas haciendo cosas de este tipo. Pero aún con todo, se mueven como peces en el agua entre los temas, exhalando una bocanada de actitud macarra que te sabrá incluso a gloria.

Y ya, es todo cuanto necesitas saber. Todo lo que te queda por hacer es escucharlo y correr como galgo con su ritmo y velocidad cabalgantes, y el resto del mundo ignorarlo.



Puntuación: 7'5/10

jueves, julio 21, 2011

Toxic Holocaust - Conjure And Command (2011)

Hacía mucho tiempo que no hacía una entrada sobre algo de Thrash Metal, fuera del tipo que fuera, y hoy es una oportunidad más que única, porque esperaba este disco como aquel niño que espera su regalo de cumpleaños, pues hablar de Toxic Holocaust es hablar de calidad por los cuatro costados. Normalmente no te sueles encontrar un proyecto de Thrash Metal formado por un solo hombre, pero ésta es la excepción con Joel Grind, miembro fundador de esta banda, y que en sus comienzos se encargaba prácticamente de todos los instrumentos, utilizando músicos de sesión para sus conciertos. El surgimiento de este proyecto fue todo un hitazo, pues era de los pocos grupos que han surgido en este siglo que recogían de mejor manera la esencia del Thrash Metal.

Esto llevó a que una discográfica del tamaño de Relapse Records se interesa por este pequeño Súper Saiyan del Thrash, lanzando bajo éste uno de los mayores golpes del estilo bajo el nombre de An Overdose Of Death..., una auténtica patada en la boca que a día de hoy muchos todavía saborean con dolor y dulzura a la misma vez. Por aquel entonces, Joel Grind se veía obligado a añadir miembros a su banda, dejando de ser un proyecto "one-man" a ser todo un grupo consolidado. Normalmente en un grupo se nota mucho el cambio de miembros, la ida de unos y la entrada de otros, y los que éstos puedan aportar o no a la banda, regidos siempre por los fundadores de éste. Y eso ya pasaba en su anterior trabajo, y también pasa en su nuevo Conjure And Command.

Siempre bajo la austeridad del Black Metal como recurso para fortalecer su manera de hacer Thrash Metal, y con la actitud y la macarrería propia del Punk, Toxic Holocaust se marca una vez más uno de esos discos que escucharás una, y otra, y otra vez hasta que tu cuerpo no pueda aguantar tanta potencia. 10 temas de rápido y sudoroso Thrash Metal enfrascado en unos riffs que estallan como morteros en tu conciencia es prácticamente lo que nos espera en Conjure And Command por vez consecutiva. Y es que si Joel Grind se mueve como pez en el mar entre estos terrenos, ¿para qué sacarlo de ahí? Contando con Phil Gnaast al bajo (quien ya actuó en la banda para el split compartido con Hellacaust) y Nick Bellmore de Kingdom Of Sorrow a la batería en esta ocasión, volveremos a montar una fiesta de alcohol, rebeldía y diversión con este nuevo disco que se va facturando en temas que van aplastando tus sentidos a golpe de martillo (o de baqueta, como prefieras) con temas de la talla de Agony Of The Damned, Bitch o Revelations, presentando algún tema en donde sueltan el acelerador sin dejar de lado la contundencia de la banda como I Am Disease, e incluso con algún tema en donde el lado guarro blacker desaparece por momentos espontáneos como Nowhere To Run. Y, por supuesto, todo bajo la voz de Joel Grind que te hará reconocer al grupo al instante, con su vena punkarra sucia característica a los que nos ha acostumbrado en sus anteriores trabajos.

Mala hostia desprendida por todos los poros, eso es lo que es Toxic Holocaust y maldita sea si eso deja de ser así algún día. No necesitas irte más lejos: el mejor Thrash está aquí, lo quieras o no.



Puntuación: 9'25/10

domingo, noviembre 28, 2010

Wolvhammer - Black Marketeers Of World War III (2010)

Ya va quedando menos para que un servidor acabe con la época de dolor y sufrimiento que suponen los exámenes. Y aún así, he tenido oportunidad de mantener el blog en su actualización actual, algo de lo que me asombro. No sé si tomármelo como un "sé dedicarle su tiempo a cada cosa" o "soy un popurrí a la hora de planificar las cosas", pero lo cierto es que me siento bastante bien de haber logrado mantener un cierto equilibrio entre tiempo de estudio y de ocio.

Y centrándonos ahora en lo que nos concierne, es hora de hablar de un disco del que me había hablado un buen amigo mío y que me había recomendado encarecidamente. La verdad es que no ha sido hasta hoy que le he dado la escucha a esto, pero ciertamente me ha impresionado de forma grata. Wolvhammer es una banda formada en Minneapolis, Minnesota (Estados Unidos) en 2008. Tras algún trabajo en forma de demo y EP, la banda lanza bajo el sello Init Records su disco debut que aquí tenemos presente. Y como si Ramesses se hubiera codeado con unos Darkthrone punkies (o incluso Impaled Nazarene, todo depende de con qué cristal se mire la bola), se presentan y hacen hueco con un Sludge muy blacker bastante convincente y efectivo.

Posiblemente una banda que más se asemeje a lo que hacen estos chicos es a los ya nombrados en otra ocasión Coffinworm. Sin embargo, la música de Wolvhammer es mucho más directa, sin titubeos, y es que junto a la amalgama de pesadumbre propia del Sludge se añade un Black mucho más punkarra y rabioso, propio de Darkthrone u otras bandas parecidas (se me vienen a la cabeza Ayat, pero sin resultar tan cafres como éstos). Das Kult es un buen ejemplo de ello, donde además se puede incluso notar ciertos resquicios del Crust más cerdo y maloliente (estos calificativos son toda una honra para el género, más que un desprecio).

Quizás esto sea lo que más le da vida a Black Marketeers Of World War III: su variedad de temas, en donde podemos pasar del Black más denso y oscuro o punkie al Sludge más pantanoso y agobiante, tentando a uno a la muerte. No es de extrañar que a la segunda escucha uno ya esté acostumbrado y empezando a corear temas del tamaño de Call To Assimilate, Witchery Artillery o alucinando con la apocalíptica Snaketongues y las suicidas A Cancer Of Purity y Monolith. Temas sublimes que logran el equilibrio perfecto en un disco que, como el azúcar, engancha y no podrás dejar de saborearlo una, y otra, y otra vez.

Acojonante amigos, es lo que se nos presenta ante nuestros oídos. Una auténtica prisión sonora de la que no podremos escapar nunca. Esta entrada va especialmente dedicada a mi descubridor de esta gente, Ismael, que sé que me estás leyendo ahora mismo, capullín.



Puntuación: 9'5/10

domingo, enero 17, 2010

Concierto Brutalizzed Kids


Ayer 16 de Enero se celebró en el Mojo Club de Gran Canaria el concierto de un grupo que está pegando con bastante fuerza por estos lares: Brutalizzed Kids. Junto con un colega (el cual hago un paréntesis para animaros a echar un vistazo a su Blog, también dedicado a la música: http://destroy-limitation.blogspot.com/ ), fuimos a presenciar dicho acto. Llegamos casi a las 22:00, hora en la que se decía que abrirían las puertas del pub, aunque yo había visto en carteles que el concierto empezaría a las 23:30. Sin saber a qué hora exactamente empezaría el concierto, estuvimos haciendo tiempo charlando, además de encontrarme con algunos conocidos de la facultad a la que hasta hace poco iba.

Sobre eso de las 0:00 más o menos, los Brutalizzed Kids hacían acto de presencia subiéndose al escenario y comenzando la fiesta, tocando un Punk bastante Industrial con cierto regustillo a Ministry. Venían con nuevo CD bajo el brazo, Soy Muñeco, del cual vendieron las primeras copias de dicho disco junto con una camisa del grupo. Desde que subieron al escenario, poco tardaron en empezar a tocar uno de sus primeros temas del nuevo disco, Coches. A partir de éste, empezaron a tocar temas del nuevo disco como Química, Ven Con Tu Dios, además de tocar algunos anteriores como Buscando Droga y Sigo Teniendo Frío. Un concierto lleno de energía entre agua y escupitajos, con algún improvisto como el hecho de que pararon el concierto debido a que habían echado del lugar a unos amigos de la banda porque casi se cargan un micrófono en su desfase y no continuarían hasta que los dejaran entrar nuevamente. Luego pidieron disculpas dicha gente y todo siguió viento en popa.

La verdad es que ha sido un concierto magnífico, y espero volver a verlos otra vez tan macarras como los vi ayer.