Mostrando entradas con la etiqueta Powerviolence. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Powerviolence. Mostrar todas las entradas

martes, noviembre 01, 2011

Cloud Rat - Fever Dreams (Recopilatorio) (2011)

He de reconocer que últimamente tengo una época de sonidos ultra-rápidos y cortos del que no me saca nadie, ya bien sea a través del Crust, del Powerviolence, o sobre todo del Grindcore. En estos meses es lo único que me pide el cuerpo, y echando un vistazo hacia las novedades de estos estilos en este año, parece que no ha habido nada más interesante más allá de lo que ya nos ha dado este año: Looking For An Answer sigue demostrando que como ellos hay pocos que dan tanta felpa, Rotten Sound se reafirma en ser actualmente los líderes del Grindcore sueco, Weekend Nachos se han superado con un disco que lanza todos por los aires, Brutal Truth parece que andan un poco a la deriva con su nuevo disco del que me esperaba algo mejor, y el debut de Noisear deja buen sabor de boca con un disco que bebe precisamente de los BT pero mucho más directos y técnicos si cabe.

Pero esto, esto que vengo a comentar hoy, es posiblemente la verdadera sorpresa del año en cuanto al Grindcore y todo lo que pueda parecerse a él, pues nos encontramos ante una jodida delicia al que no le falta nada para ser uno de los mejores discos del estilo en este año. Cloud Rat es una banda proveniente de Estados Unidos, surgida en 2009 y que viene dispuesta a llevarse todo por delante, secuestrarlo, y tirarlo por un acantilado para hacerse un nombre. Y es que desde que lanzaran en 2010 su debut homónimo uno se pregunta cómo es que uno tiene que caer de manera aleatoria para descubrir a estos chicos, pues para descubrirlos casi que hay que hacer por casualidad. Fever Dreams recoge sus mejores temas de Splits compartidos con otras bandas dentro del underground con el fin de compilar una auténtica bomba sonora que estallará en tu casa desde el instante en que le des al reproductor de turno.

Cloud Rat basa su sonido en el Grindcore más hardcorizado, casi en el Powerviolence, y con una serie de elementos que danzan entre bandas como Brutal Truth por presentar entrecruzadas composiciones en la que a veces da la sensación de estar escuchando dos temas a la misma vez, Magrudergrind por la bestialidad que le atesoran en el ámbito de bailar entre el Grind y el Powerviolence, sonando muy hardcoretas y a la vez muy cazurros (y por ser un trío compuesto de voz, guitarra y batería, dicho sea de paso), y lo último de Weekend Nachos por presentar algunos temas en donde se adentran en los medios-tempos con una oscuridad y a la vez un sentimiento pasmosos, rozando incluso el Sludge por momentos en temas como Deliverance In The Clouds o Caregiving To The Passive. Por hacer una comparación odiosa, es como si a Punch se le hincharan los huevos sobremanera y se volvieran unos auténticos berzerkers a los que no les importa morir tirándose hacia la batalla sin dudar ni un instante, en pos de una voz femenina que calza a la perfección con el caos total que supone Fever Dreams, rabiosa como un perro acorralado en una esquina. Temas como Clear demuestran el compendio que supone entre los arranques de puro Grindcore y la oscuridad que emanan de su interior, consiguiendo así un equilibrio perfecto entre la pura locura y la depresión total, dando como resultado final a un disco que más de uno desearía lanzar a día de hoy.

Un disco excelente, fiero y que sacia mi apetito y sed que llevo teniendo en estos días. Si vas a cruzar la carretera y ves que un camión pasa justo delante tuya a punto de arrollarte, probablemente ese camión se llame Fever Dreams.



Puntuación: 10/10

miércoles, mayo 04, 2011

Weekend Nachos - Worthless (2011)

Ésta es la primera vez que menciono un disco de Powerviolence, un género bastante ambiguo debido a su total controversia en cuanto a su significado. El Powerviolence era una definición que empezó a usarse para embarcar a algunas bandas que entraban dentro de unos parámetros similares, entre los que se encontraban su tono humorístico tanto en las letras como en sus temas, su característico Hardcore acelerado (en ese sentido, el Powerviolence podría ser al Hardcore lo mismo que el Speed Metal al Metal en general). Bandas como Spazz se veían englobadas en ella, y poco a poco se fue extendiendo su significado hacia algo más que algo puntual, enmarcándose muchas bandas que, de una manera u otra, bebían del Grindcore sin ser exactamente esto, manteniendo un cierto paralelismo con éste. Varias han sido las bandas que han ido surgiendo a raíz de este estilo, y en los últimos años han aparecido algunas como Hatred Surge y The Endless Blockade por poner ejemplos recientes.

Entre ellas, quizás la que mejor sabor de boca me haya dejado ha sido Weekend Nachos, provenientes de Chicago y que con su disco Unforgivable destilaban una fuerza y calidad colosal, mucho más potente que el de la mayoría de bandas del estilo y quizás sí más arraigado al Grindcore. Ahora, y sin previo aviso, vuelven a deleitarnos con su nuevo trabajo titulado Worthless, cargado una vez más de una brutalidad sonora pasmosa, donde las guitarras distorsionadas, titánicas y alocadas; los ritmos rápidos y los temas directos conforman un disco en donde la rabia y la mala hostia están aseguradas.

Aún a pesar de ello, podría decir que con Worthless, la banda ha querido dar un poco más de variedad al asunto, internando riffs acelerados con partes donde la expansión sonora se manifiesta a merced de ocupar todo el espacio que nos rodea, y donde las distorsiones y la saturación juegan un papel fundamental en ello, y que se puede presenciar en los temas más largos, como puede ser en el tema homónimo o Future, que derretirán tu cerebro en cuestión de segundos. Dicha transición entre temas cortos y rápidos - temas largos, lentos y más variados conforman un equilibrio estable que hará que no te caigas del disco en casi ningún momento y acabes deseando cortar el disco por lo sano. Ante todo, la voz de Snyder vuelve a ser acertada para una banda de esta índole: rabiosa, pero sin resultar monstruosa, más propia de un bulldog ladrando a unos desconocidos que la de una bestia proveniente de una remota caverna.

Así es el Powerviolence, así fue en sus comienzos y así es hoy en día: poder, destrucción. Puedes entenderlo o no, pero lo cierto es que nuestras palabras no cambien su forma de ser.



Puntuación: 9'25/10