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sábado, septiembre 17, 2011

Voice Of Ruin - Voice Of Ruin (2011)

Y seguimos con material de bandas o incluso compañías que me han enviado para darles un hueco dentro de estas entrañas de Internet y así darse a conocer un poco más de cara al público a nivel internacional. En esta ocasión, se trata de Domino Media Agency, quienes parece que se están encargando de ayudarles en la promoción y publicidad a esta banda llegada directamente desde Suiza con la intención de desmarcarse los hábitos propios del género en donde corren. Y como toda ayuda es poca, pues gustosamente he decidido ofrecerles una entrada en el blog, pero antes que nada hay que hablar de la banda y del disco en sí, obviamente.

Denominándose a sí mismos "Metalcore brutal y sexual", Voice Of Ruin se forma en 2007 tras cambiarse el nombre anterior de la banda, Wristcut. Su reconocimiento por tierras suizas ha sido tal que han llegado a telonear a bandas de la talla de Entombed, Tankard o Benighted. Tras una demo lanzada en 2009, la banda decide enfrascarse en su primer larga duración, de nombre homónimo, que es lanzado bajo el sello de Heimathome Records, quienes ya habían editado material suyo cuando aún respondían al nombre de Wristcut.

Pues bien, más allá de lo de "Metalcore brutal y sexual", Voice Of Ruin se adentra más en los terrenos más bestias del Deathcore, pero tampoco os esperéis a unos Whitechapel como quien más, su sonido es mucho menos oscuro que esta tanda de grupos. ¿Por qué? Por la influencia que reciben de nada menos que del Thrash Metal. Tampoco es que vayan a ser unos Slayer de la vida, pero se puede apreciar ciertos riffs que evocan a los mejores momentos de este género, y que se puede apreciar en temas como en Dependances (ese comienzo me recuerda enormemente a los últimos trabajos de Onslaught), Free Hate con ese arranque completamente Thrash, o Beautiful Fight, con más de un arranque que a alguno le puede recordar incluso a Evile si se presta atención.

En ese aspecto sí que podría decirse que beben de una banda de Metalcore exactamente: de nada menos que de Unearth, los cuales también presentan unos riffs muy propios del Thrash Metal ocultos entre los breakdowns. Por otra parte la producción se presenta pulida, propia de estos grupos de hoy en día que procuran sonar lo más nítido posible, aunque habría deseado que el bajo se notara mucho más. La ejecución de los temas es buena, y presentan diversidad en los registros vocales, pasando de los guturales a las voces más cercanas al Hardcore con algún efecto que le da más cuerpo a la voz. Sin embargo, a pesar de ello, he de decir que, aunque tienen algunos toques que bien podría servirles para desmarcarse de lo típico, los temas no pasan de los habituales que uno puede escuchar dentro de este género, es decir, que no destacan en nada más, cayendo dentro del saco de bandas del montón, lo que no quita que uno pueda disfrutar de buenos momentos con breakdowns y un cierto groove que hará a más de uno desnuncarse completamente.

Un disco con buenas ideas, pero que aún le quedan bastante por pulir y mucho por recorrer. De momento esto es sólo el principio.



Puntuación: 6/10

miércoles, septiembre 14, 2011

Bury Your Dead - Mosh N' Roll (2011)

Pues nada, una vez más se acaban las vacaciones y volvemos a la rutina diaria, cosa que en esta ocasión parece que me va a chupar más tiempo del que me esperaba en un principio, por lo que probablemente el ritmo de actualización baje (no tanto como ha venido en estos días, pero lo hará). Lo cierto es que esperaba volver al día a día de siempre, pues demasiado tiempo libre para un adolescente es hasta perjudicial si no sabes qué hacer. Además, parece que éste ha sido uno de esos días cabrones en lo que todo se vuelve en contra tuya, como si todo fuese una rebelión contra tu persona.

Debido a ello, lo mejor para despejarse de todo es liberando todo el estrés (y la furia) a base de hostia limpia, y nada mejor para ello que precisamente la sorpresa de este año en el ámbito del Metalcore, estilo perfecto para ponerse como una fiera hasta caer rendido: Bury Your Dead. "¡Pero si este grupo tiene sus años! ¿Qué sorpresa van a dar?", es lo que pensaréis al instante. Y sí, estáis en lo cierto, Bury Your Dead llevan ya una década dando felpa como nadie y por ello ya no tienen nada que decir, ¿pero qué pasa cuando te enteras de que para su nuevo disco han vuelto a admitir en su familia nada menos que a Mat Bruso? Pues estamos hablando de nada menos el vocalista con el que más mala hostia han desatado en los escenarios y en los mejores discos (Cover Your Tracks y Beauty And The Breakdown, claros ejemplos).

Tras la marcha de éste fuera de la banda y la entrada de Myke Terry, Bury Your Dead empezó a llevar una dirección hacia un ámbito más melódico, algo que era poco de esperar para una banda acostumbrada a sudar breakdowns como la vida misma, los cuales no faltaban en sus dos posteriores discos (Bury Your Dead y It's Nothing Personal), pero que dejaban el listón muy bajo respecto a sus anteriores trabajos. Sin embargo, y sin siquiera darnos tiempo a enterarnos de ello, la banda anuncia la llegada de su nuevo disco Mosh N' Roll, retirándose a tiempo Myke Terry y volviendo a aceptar a Mat Bruso entre sus congéneres músicos.

Y es curioso, porque parece que siempre que este hombre está presente en la banda, se centran simplemente en partir bocas a base de puros breakdowns y se olvidan que anteriormente realizaban melodías, pues su nuevo trabajo es toda una oda a los mejores momentos de la banda, con unos temazos capaces de descoyuntarte vilmente en donde disparan breakdowns como munición de artillería pesada, quizás porque la voz de Mat está hecha para que el resto de la banda se adapte a él, y no al revés. Y es que Mosh N' Roll no miente en su título, pues seremos testigos de un puro y continuo enfrentar de momentos de auténtica zona de guerra, influenciados enormemente por el Hardcore Beatdown, en donde las hostias están a la orden del día.

Que temas como Slaughterhouse-Five o Nothing Is Lost Save Honor suenen tan de lujo después de dos discos "decentes" como si se hubieran dormido hasta que ha llegado Mat para despertarlos es algo que hasta asombra. Y aunque puedan pecar de repetitivos hasta en sus propios temas a sí mismos, no deja de quitar el hecho de que son toda una fábrica de hacer breakdowns poderosos como la vida misma, muy a pesar de no inventar ya la rueda. La voz de éste demuestra una vez más que siempre ha estado hecho para cantar en Bury Your Dead, confiriéndole la fuerza y la mala hostia que caracterizan a la banda realmente desde sus primeros pinitos.

Prepárate, pues se va a desatar la destrucción desde el primer instante en que le des al play de tu reproductor. Y doy gracias por ello.



Puntuación: 8/10

sábado, julio 09, 2011

Medeia - Abandon All (2011)

Hacía mucho que no comentaba sobre algo más actual, algo que se lleva más hoy en día. Y para subsanar todo ello, hoy he decidido redimirme hacia un trabajo que había despertado mi curiosidad desde hacía semanas, y al que no le había dado un tiento hasta ahora. Y lo cierto es que ha valido la pena, pues estamos ante uno de esos trabajos que definen de la mejor manera cómo hacer un disco en buenas condiciones.

Medeia es una banda formada en Finlandia, exactamente en la ciudad de Tampere, allá por 2002 por miembros de la banda de Death Metal melódico/Metalcore Pofony, algo que se nota enormemente en la música de este grupo. Sin embargo, lo que menos se esperaba nadie (y mucho menos yo) es que se encuentre a las voces nada menos que Keijo Niinimaa, vocalista de los prodigiosos del Grindcore Rotten Sound. Saber este hecho hace que despierte más la curiosidad de uno, así que dispuesto a ello, nos aventuramos con su último trabajo, Abandon All, que destila una calidad bastante desorbitada, y que como ya dije antes muestra influencias claras de Pofony por sus miembros, pero sobre todo se regocija en el Death Metal sueco actual, y que los lleva a mostrar claras reminiscencias de grupos como Hypocrisy o Bloodbath, todo ello adornado con unas suaves piezas sinfónicas a manos de Laura Dziadulewicz en los teclados que adornan la música de Medeia sin llegar a convertirse en un instrumento principal en éste, más bien actuando siempre en el fondo. La presencia de Keijo hace que el grupo muestre un lado bastante propio del Core en todos sus sentidos pero a la vez con sus registros típicos de Rotten Sound, que van desde los growls más vibradores a las voces agudas y más hardcoretas que pueda uno presenciar, además de su particular parentesco en registro con Peter Tägtgren, algo que se puede presenciar sobre todo en temas como la colosal The Burning donde el teclado hace mayor acto de presencia o el tema homónimo Abandon All, con una fuerza descomunal y con mayor presencia del Death Metal melódico y la voz de Laura presentándose en alguna que otra ocasión. Los riffs de guitarra irán penetrando como cuchillas en tu cuerpo, presentando un groove descomunal que se va acentuando a medida que el disco transcurre, amén de una técnica ajustada al estilo que predican. Y aunque la presencia del Metalcore (y del Deathcore, dicho sea de paso) es evidente, no nos encontraremos los breakdowns característicos del estilo más que posiblemente en alguna pequeña ocasión, algo de agradecer, pues hace que Medeia evite convertirse en una banda genérica más del montón. Aparte de ello, podrás ser testigo de la fuerza destructora de Stigmata, lanzado hacia todos los rincones con We All Fail, o estrellado contra el suelo pasando la estratosfera como un meteorito con Suffocation Diuturnal.

Una auténtica masa descomunal que amenaza con estrellarse contra nuestro planeta sin previo aviso. Recomendamos resguardecerse en sus propias casas y cerrar las ventanas... para disfrutar completamente de este fenómeno.



Puntuación: 8'5/10

lunes, abril 18, 2011

The Human Abstract - Digital Veil (2011)

Al fin ha llegado Semana Santa, y con ello surgen nuevas cosas que hacer y de las que disfrutar a lo largo de ésta: diversión, ver caras nuevas, ver caras viejas, y sobre todo música, mucha música por medio. Y para empezar la semana de manera elegante y con buen pie, es hora de hablar acerca del regreso de una banda que inconscientemente ha entrado fuerte en estos años dentro de la escena actual del Metalcore. Como ya he dicho, la experimentación es algo esencial en los tiempos que corren, y en un terreno donde se codean y pelean bandas como Between The Buried And Me y Protest The Hero no es de extrañar que haya algún grupo por ahí que destaque con sólo poner un pie fuera de este terreno, manteniendo el otro dentro de éste.

Ése es el caso de The Human Abstract, que desde 2004 ha apostado por el Metalcore progresivo de manera continua hasta los días de hoy. Sin embargo, y lejos de la propuesta de las otras bandas citadas, estos chicos de California prefieren mantener unas pautas en sus composiciones más marcadas de las que podría tener Between The Buried And Me, y aunque cosechen una técnica desmesurada, mantienen los cánones típicos del estilo, con un añadido en especial: evocación y oda al Neoclásico, con pequeñas intercalaciones dentro de su música influenciadas por el corte más caballeroso.

Con su disco debut Nocturne lanzado en 2006, la banda se convertiría en todo un referente a recordar por su disco de altísima capacidad que hacía volar todo por los aires, todo lo contrario a su posterior Midheaven, vapuleado hasta la saciedad por su bajón considerable en calidad. Con su nuevo Digital Veil, The Human Abstract se ha despojado de algunas prendas, y ha vuelto a ponerse otras. Para empezar, la retirada de su anterior vocalista y la entrada de Travis Richter ha sido, si no la mejor decisión, al menos la más favorable, pues el registro vocal de este hombre y su versatilidad hace que mejore considerablemente el aspecto de la banda en ese ámbito. Bajo esto, Digital Veil comprende un regreso a sus comienzos, que si bien no llega al nivel de su primer disco, al menos supera a su predecesor, y con creces. Comenzando con Elegiac a modo de introducción, en donde ya claramente se nota esa influencia del Neoclásico que hablaba anteriormente, y que da paso a Complex Terms, donde la banda comienza fuerte. Con esto, se deja claro una característica más interesante de la banda: su curiosa manera de realizar breakdowns, que anclados a esa técnica que desprende la banda, adquiere un sonido muy peculiar que lo esconde casi como en un riff. La voz de Travis se manifiesta, y vemos cómo se desenvuelve con total facilidad en todos los registros sonoros aceptados en el Metalcore, incluso las voces limpias, que mantiene una tonalidad mucho más grave, sin convertirse en una suerte de Protest The Hero.

Tras ello, llega el tema que da título al disco, Digital Veil, en el que se puede ir destripando poco a poco los elementos que van conformando éste en sí, comenzando por ese breakdown tan extraño y a la vez espectacular, en el que da la sensación de que todo está calculado milimétricamente, y los efectos digitales que se marcan especialmente al final de éste. Continuando con el disco, tras Faust llegamos a Antebellum, el tema de mayor duración que encierra el disco, y en donde hay que destacar ese genial estribillo que contagia a la primera escucha. Todo lo demás, es un compendio de melodías, riffs masturba-mástiles y genialidad desprendida por los cuatro costados.

Y así es como llegamos a la recta final de un trayecto de numerosas curvas y pistas imposibles que nos conducen hacia donde comenzamos, dispuestos a darle al play nuevamente para arrancar una vez más en esta carrera vertiginosa que se llama The Human Abstract.



Puntuación: 8'75/10

lunes, abril 04, 2011

Becoming The Archetype - Celestial Completion (2011)

A lo largo del tiempo, durante estos años, la música extrema ha experimentado varios cambios y transformaciones, mutando en nuevos estilos que han ido asentándose poco a poco dentro de la escena musical. El Metalcore es un claro ejemplo de ello, el cual poco a poco ha ido formando parte de la música actual, transformándose en un género para las masas de hoy en día dentro de lo extremo. Pero no sólo eso, el Metalcore, al igual que otros géneros, se ha ido moldeando a sí mismo para buscar nuevas vías, en un intento de renovarse a sí mismo, dando lugar a bandas que aúnan dicho género con otras tácticas como la técnica, las atmósferas, y sobre todo el progresivo.

En un mundo donde Between The Buried And Me es el máximo referente dentro del Metalcore progresivo, al igual que otros como Protest The Hero y The Human Abstract, existe una banda que, contraria a las demás, busca su propia personificación en un estilo como éste: se trata de Becoming The Archetype, banda que ya existía incluso antes de BTBAM, pero que no se dio a presentarse hasta que en 2005 lanzaron su primer disco, Terminate Damnation. Poco a poco la banda empezó a jugar con nuevos elementos que iban introduciendo poco a poco en su música, que iban desde el Death Metal melódico actual, hasta el más progresivo. Pero mientras que Between The Buried And Me apoyaba los elementos del Metalcore en una base completamente progresiva, los de Georgia hacían todo lo contrario, es decir, introducían poco a poco elementos progresivos dentro de toda una sucesión de riffs, breakdowns y fuerza motora.

Y así, Becoming The Archetype ha llegado a ser lo que son hasta ahora, siempre en la palestra, pero haciendo mucho ruido cuando se suben nuevamente a los escenarios. Celestial Completion es el nuevo mensaje de la banda, en donde está escrito que no tienen límites a la hora de hacer prácticamente lo que les venga en cara. No esperéis unos BTBAM, ellos no promulgan con ese tipo de Metalcore progresivo, no son más que la otra cara de la moneda, y que buena cuenta de ello dan en los increíbles temazos que facturan en un disco soberbio y aplastante. Producido por Matt Goldman, conocido productor de bandas del Core actual, Celestial Completion presenta una cosa que lo hace muy único: su perfecta continuidad, en la que en ningún momento da la sensación de estar escuchando temas perfectamente diferenciados, sino que mantiene una trayectoria lineal en la que da la sensación de escuchar todo un tema entero. Prueba de ello es el combo que conforma Requiem Aeternam, dividido en 3 partes, y que destaca principalmente Elemental Wrath (increíble cómo te eleva hasta la estratosfera con ese sutil teclado que hace acto en escena, para acto seguido estrellarte contra el suelo con un breakdown monstruoso). La perfecta combinación de partes rudas y destructoras que rozan el Deathcore con los momentos más celestiales (y nunca mejor dicho) hacen que cada tema sea un equilibrio total entre la profesionalidad musical y su fácil asimilación, donde Jason Wisdom no tiene nada que envidiar a las mejores voces del estilo, alzándose entre ellas con su más que excelente ejecución de voces limpias y growls imponentes.

Una vez más, Becoming The Archetype se hace notar con un disco que está a la altura de sus predecesores, y que dan buena cuenta de cómo hacer pasajes intrínsecos sin renunciar al groove propio del Metalcore. Ya no se podrá volver a decir eso de "cristianos a los leones".



Puntuación: 9'5/10

miércoles, febrero 16, 2011

Emmure - Speaker Of The Dead (2011)

Hacía mucho que no disfrutaba tanto como un enano de un disco de Core modernete como éste, y ha sido esta vez con los que menos me esperaba. Y es que hay que decir que el cambio que ha ido experimentando esta banda es, desde luego, peculiar. Mientras que me he encontrado discos de bandas que trataban de hacer algo novedoso y sólo se quedaban en un sinfín de breakdowns sin chicha ni limonada, estos tíos hacen la misma fórmula, y encestan. Y con triple desde el centro de la pista, porque menudo tiro se han marcado estos chicos de Estados Unidos.

Emmure es una banda muy conocida dentro del ámbito del Core más moderno, bien lo saben los que están más adentrados dentro del estilo. Comenzando con bastante base Metalcore y resquicios Deathcore, y esa joya del género que es Goodbye To The Gallows, en el que mostraban una personalidad bastante peculiar que rallaba la broma y lo absurdo, se fueron haciendo poco a poco un nombre. Y aunque es cierto que tras éste les perdí bastante la pista, después de escuchar tantas alabanzas de este nuevo disco, la curiosidad mató a mi gato (si lo tuviera). Y la verdad es que no sé si me he visto condicionado por dichas críticas positivas, porque lo nuevo de estos tíos me ha impactado como si se me hubiera echado encima un camión de 100 toneladas.

Y es que lectores míos, el gorroplanismo ha vuelto a hacer mella en mí con esta brutalidad sonora que dará la sensación a más de uno de estar envuelto en una pelea callejera, pues 15 temas que te encajan en la mandíbula como directos es lo que te lanzan estos cabronazos. Cabe destacar que, mirando hacia el pasado, la banda ha cambiado, y mucho, a pesar de mantenerse dentro de su línea. En primer lugar, por esa actitud tan macarra propia del Hardcore neoyorquino que presentan. Segundo, que a tenor de lo expuesto, y aunque en un principio no me lo creía, se puede dislumbrar cierta presencia del Nu Metal dentro del disco, del primer disco de Korn para ser más exactos, y que aunque en un principio me hiciera tragar saliva, la verdad es que lo saben camuflar bastante bien entre la amalgama de breakdowns que presenta Speaker Of The Dead, y que recuerda mucho a trabajos de bandas como Symphony In Peril, en lo que algunos denominan como Hardcore Beatdown, me imagino que por ese ritmo desenfrenado que dan ganas de partirle la cara a alguien. Y si no escuchad Solar Flare Homicide y decidme si no da la sensación de estar rodeado de coches tunning, oros y espalda contra las verjas, una auténtica bestialidad de tema, todo dicho sea de paso. Por último, el sonido tan digital que presenta, en base a la producción realizada por Joey Sturgis, productor esencial del Metalcore y el Deathcore en ambos aspectos. Habría que ver si dicho sonido son capaces de trasladarlo hacia el escenario, cosa que dudo mucho.

Por todo lo demás, auténticos ganchos con nombres como Demons With Ryu (homenaje a Street Fighter, se te ponen los pelos escarpias escuchar el audio del juego entre tanto groove), Bohemian Grove, 4 Poisons 3 Words, My Name Is Thanos... y que te dejarán completamente KO.

La verdad es que lo nuevo de Emmure "lo parte", de tal manera que se te hará a poco y tendrás que reproducirlo hasta el fin de los días. Así pues, poneros vuestra sudadera y salid a la calle a batirse el cobre.



Puntuación: 9'5/10

domingo, febrero 06, 2011

First Blood - Silence Is Betrayal (2010)

Sólo han pasado unas cuantas horas desde que llegué a mi hogar dulce hogar después de viajar a Madrid para presenciar durante esta noche pasada el concierto que realizarían Terror, First Blood, Lionheart y Backtrack en una gira que recorre gran parte de Europa, y con varias fechas por toda la península. Madrid era una de las citas obligatorias de dicha gira, y así se ha cumplido en la Sala Live! La experiencia sólo se puede resumir en una palabra: ¡acojonante! Todas las bandas dieron razones de más para realizar un auténtico bombardeo, donde el mosh, circle pit y surfear entre el público eran los 10 Mandamientos, unas con mejor directo que otras. Es por ello que esta vez la entrada va dedicada al concierto, especialmente a esta banda que esperaba como agua de Mayo junto con Terror.

Quizás First Blood pierda algunos puntos en directo, ésa es al menos la impresión que recibí en el concierto (seguramente en anteriores conciertos de la gira lo hubieran dado mucho más), pero si hay algo por lo que destacan estos chicos, es por su trabajo en estudio. Y la diferencia se nota, y mucho, pues con dos discos a las espaldas, esta banda de California se ha posicionado de buena manera como un buen referente del Hardcore más aplastante jamás creado. El primero, Killafornia, era un buen ejemplo de Hardcore rápido, contundente, rabioso y sin titubeos ni vacilaciones, con esos breakdowns tan característicos del Metalcore, pero llevados a un nivel que sólo te hará pensar en una cosa: destruir, destruir... y destruir. Cargado de temas que te saltan directos a la yugular cual pantera hambrienta como el tema homónimo de la banda First Blood, Conspiracy, Execution o Tides, su primer disco era 100% disfrutable y entretenido para derrumbar paredes a cabezazos.

Pues bien, su segundo y último disco hasta ahora, Silence Is Betrayal, es la otra cara de la moneda de la banda. Un disco mucho más sincero, con mayor carga política (no hay más que mirar el libreto del disco, cargado de críticas contra el sistema y de citas de defensores de los derechos como Martin Luther King), y que a su vez conlleva un cierto toque de seriedad al sonido de la banda, más oscuro y quizás melódico, pero sin renunciar a sus riffs que te impactan como tiros. Y es que nada tiene que envidiarle a su hermano Killafornia, pues no es de extrañar que uno alce el puño al cielo con firmeza ante temas peta-estadios del tipo Silence, Enemy o Enslaved, donde los coros de cada tema son a cada cual más motivadores si cabe (los cojones por corbata cuando escuchas ese pedazo de estribillo que encierra Confront, sin ir tan lejos). La facilidad que presenta la banda para crear unos riffs efectivos y potentes es lo que mayor define a la banda, y al igual que su precedente, no te dejará quieto frente al ordenador.

Un disco sumamente grandioso, al cual dedicaron gran parte de su set-list en el concierto de ayer. No tienen nada que envidiar a colosos como Terror o Sick Of It All, por poner ejemplos, pues la actitud es lo que define a las bandas de este estilo. Y First Blood tiene actitud de sobra que derrochar por todos los poros.



Puntuación: 9'75/10

lunes, enero 31, 2011

Architects - The Here And Now (2011)

Hay grupos que, sin comerlo ni beberlo, cambian completamente de rumbo en su trayectoria y se incorporan a carreteras jamás transitadas. Tal es así, que el choque que puede suponer a uno puede ser positivo o negativo, pero un choque que te deja perplejo. No es la primera vez que se ha dado dicho caso. A lo largo de la historia muchas bandas han sufrido un cambio en su sonido y su música, bien para mejor o para peor.

Dentro de estos casos, tenemos uno muy reciente: el de lo nuevo de Architects. Esta banda inglesa siempre se ha caracterizado por su potentísimo sonido Metalcore con resquicios del Mathcore y el progresivo. En su momento hicieron muestra y presentación con Nightmares, y posteriormente darían un golpe en la mesa con el puño cerrado con la llegada de Ruin, un disco soberbio, enorme, donde todo está calculado milimétricamente con una precisión pasmosa. Nuevamente se reafirmaron con Hollow Crown, apuntando maneras con su peculiar sonido dentro de un mundo dominado por bandas como Between The Buried And Me o Protest The Hero.

Sin embargo, con la llegada del nuevo The Here And Now de estos chicos, uno esperaba reencontrarse nuevamente con ese estilo tan propio de la banda, con ese demoledor sonido, breakdowns y melodía compaginados con esos riffs endemoniados y esa técnica pulverizante. Craso error. Architects vuelven con un lavado de cerebro brutal, dejándonos ante nosotros un disco que se centra principalmente (por no decir "exclusivamente") en el Post-Hardcore, un cambio que nadie se esperaba de ellos. Entonces tenemos que plantearnos la pregunta ante dicho cambio: ¿vale la pena? Está claro que un cambio como éste choca, pero si nos quedamos en ese punto, podremos notar que The Here And Now vale la pena, y mucho. Y es que a pesar de dicho cambio de ruta, el nuevo sonido que han adquirido no les sienta mal, como esa prenda que nunca te has puesto hasta ahora y descubres que tampoco te quedaba tan mal como pensabas. Con Alexisonfire como máximo exponente en su estilo, The Here And Now dislumbra por una capacidad emotiva sin igual, merced a un Sam Carter que no tiene límites en sus registros sonoros, y cuya voz melódica encaja a la perfección.

Ya de entrada nos encontramos con Day In Day Out, un señor temazo que manifiesta lo anteriormente dicho, y que viene sucedido por Learn To Live que no hace más que reafirmar la evidencia. Y a pesar de todo esto, Architects mantiene una pequeña llama viva del Metalcore enrevesado con el que siempre han profesado hasta ahora. Prueba de ello es Stay Young Forever, que por si fuera poco cuenta con la colaboración de Andrew Neufeld, vocalista de Comeback Kid, el cual le confiere ese grado de locura extrema al tema, rescatando la esencia propia de estos chicos. Por si fuera poco, el disco cierra con una auténtica bomba de relojería que puede estallar en cualquiera de los más de 7 minutos que lo conforma, titulado Year In Year Out/Up And Away, contando esta vez con la voz de Greg Puciato de The Dillinger Escape Plan, confiriéndole una potencia al tema sin igual, y el cual pasa de la fuerza y viveza a pasajes más tranquilos y pacíficos. Todo ello bajo la producción de Steve Evetts, conocido productor de bandas del ámbito Core actual.

¿Un cambio que era necesario? El tiempo lo dirá, pero de momento parece que este The Here And Now tiene bastante potencial para convertirse en un grande. Estoy seguro de que si dicho disco hubiera sido lanzado por una banda nueva, habría obtenido muchos puntos (tener un nombre y realizar este tipo de cambios puede pagar factura de una manera u otra). Creo que se va a convertir en una especie de relación amor-odio.



Puntuación: 8'5/10

lunes, enero 24, 2011

Times Of Grace - The Hymn Of A Broken Man (2011)

¿Recordáis a Killswitch Engage? Estoy seguro de que sí, no hay una sola persona en la faz de la tierra que se considere amante de estas frecuencias y que no haya escuchado nunca a esta banda. Estos chicos provenientes de Massachusetts y desde el grupo Aftershock fueron uno de los pistoletazos de Roadrunner Records cuando el Metalcore empezaba a tener pegada dentro del mundo. Con sus melodías, sus voces dulces combinadas con un groove pegadizo y potente, y temas fáciles de memorizar, este grupo era tema en múltiples conversaciones por aquel entonces... hasta que empezaron a caer en el olvido ante la llegada de otras bandas del género mucho más afianzadas al Hardcore y no tan mainstream como pueden suponer éstos.

Entre los miembros de la banda se encuentra Adam Dutkiewicz, uno de los padres fundadores y muy conocido por sus característicos riffs y punteos que se suele marcar a la guitarra, después de haber estado a la batería en la banda. En estos últimos años, la ambición de Adam era la de mover su sonido hacia una nueva perspectiva, y tras su ingreso en hospital en Reino Unido en 2007, empezó a trabajar para construir el esqueleto que conformaría posteriormente a su proyecto paralelo, Times Of Grace (¿posible nombre tomado del archi-conocido álbum de Neurosis? Tal vez). Después de tratar todos los instrumentos esenciales para el proyecto, Adam necesitaba una voz. ¿Y a quién recurre? Pues nada más y nada menos que al vocalista original de su banda que le lanzó a lo alto de la cima, Jesse Leach. Y tras varios años de retraso, finalmente ve la luz su creación: The Hymn Of A Broken Man.

Lanzado bajo RoadRunner Records, y producido por el propio Adam, nos encontramos ante la otra faceta de este hombre, en un disco mucho más maduro que todo lo que haya hecho anteriormente, con una faceta más seria que la que podría presentar Killswitch Engage. "Evolución" es la palabra que mejor define a este trabajo, donde Adam nos brinda un Metalcore que se sale bastante de los cánones típicos de su banda, un Metalcore lleno de varios matices y que ha medida que transcurre te irá atrapando con sus tentáculos para inyectarte su potente y mortal veneno. Comenzando la travesía con Strength In Numbers a bordo, nos daremos cuenta del notable cambio que presenta este proyecto en comparación con sus otras bandas. Eso sí, seguiremos disfrutando de los riffs y los punteos tan asombrosos que se suele sacar de la banda este hombre, uno de los únicos puntos que nos recordará a Killswitch Engage, pues ni siquiera Jesse Leach suena igual que hace más de 5 años cuando abandonó la banda ya mencionada, tanto para las voces melodiosas como para los momentos de auténtico desgarre.

Si algo le da mérito a The Hymn Of A Broken Man, el suficiente como para impresionarme incluso después de que Killswitch Engage ya casi los tenga en el baúl del olvido, aparte de su alejamiento de éste, es por la variedad que presenta el disco en cada tema, tanto en melodías, composición, como en influencias. Para empezar, encontraremos resquicios de bandas como Meshuggah en cuanto a potencia sonora, prueba de ello es Fight For Life. Otro punto es la presencia de elementos como el Metal Alternativo y de las sonoridades de bandas como Faith No More, además de un Metalcore mucho más acercado al de bandas más actuales, pero con un toque de regusto propio exquisito. Y no sólo eso, hasta podríamos hablar de elementos propios del Post-Rock. Pequeños trozos de éste podríamos encontrar en temas como Until The End Of Days, pero es a partir del interludio In The Arms Of Mercy donde mayor presencia de éste se manifiesta. Y si no es eso, te plantan un temazo de puro Folk Rock con un toque forastero que te abofeteará sin piedad por insolente como es The Forgotten One. Pero no creáis que porque se intente alejar de la estética musical de Killswitch Engage no vas a encontrar alguna referencia a éstos, como bien puede ser Live In Love, 100% de la casa. Y como postre final, Fall From Grace, con las mejores voces melódicas del disco a cargo de un Jesse Leach irreconocible.

Un disco que jamás me habría esperado, y menos aún de alguien a quien menos esperaba. Uno de esos discos que te hacen recordar ciertos momentos con alegría y nostalgia. Bah, me pongo ñoño, sólo digo que a pesar de las circunstancias, estamos ante un grandioso disco que no dejará indiferente a nadie, incluso al que se considere el más true del rancho. Y tranquilos, que Ulcerate tendrá que esperar, pero no por mucho tiempo.



Puntuación: 9'75/10

sábado, enero 15, 2011

Misery Signals - Controller (2008)

Evolucionar es algo que está en todo y en todos, directa o indirectamente. Está en todos los elementos que hay a nuestro alrededor, supeditado al tiempo. Con el paso de tiempo, todo cambia, y es algo que todos asumimos, unos más que otros, pero lo hacemos. En la música también existe dicha evolución, ya sea del tipo que sea. A lo largo de los años y las décadas, se ha ido consagrando el Rock y a mutar para dar paso a otros estilos generales como el Metal y el Hardcore, y éstos a su vez han encontrado la evolución en la fusión. Es de esta manera que llegamos hasta géneros actuales como el Metalcore. Y éste a su vez ha evolucionado. Mientras varias bandas optan por mantener los esquemas típicos del género, otras han sabido salir del capullo y convertirse en auténticas maravillas. Un ejemplo característico dentro de dicho género podría ser Between The Buried And Me, grupo harto conocido y que ha llevado el Metalcore hacia un nivel nuevo, distinto, al que nunca otro había llegado, bañando el estilo en el progresivo, en las composiciones arriesgadas, en los cambios inesperados.

Pero no han sido los únicos que han ido mutando hacia un nuevo concepto de Metalcore. Los aquí presentes también han aprendido a cambiar hacia nuevos aires y lograr escapar del darwinismo musical al que muchas bandas, tristemente, están condenadas. Originarios de Wisconsin (Estados Unidos), Misery Signals comienza como una banda de Metalcore más dentro de la escena. Aún cuando no se les daban nada mal el género, sabían que ése no era el camino que ellos deseaban, necesitaban transformarse. Poco a poco fueron logrando su cometido, con Mirrors empezaron a mostrar signos de una fuerte presencia del progresivo en todas sus facetas, pero llevado hacia su campo. Finalmente, en 2008 nos brindan con su último disco hasta la fecha, una auténtica obra perfecta de difícil entramado, pero estructurado con la misma precisión con la que se construye una pirámide de naipes. Controller adentra completamente a la banda en los derroteros del progresivo, pero sin dejar de lado su potentísimo sonido. Mucho más directos que los Between The Buried And Me, la banda vuelva a contar con nada menos que el recientemente nombrado Devin Townsend para su producción, con quien ya habían contado para su disco debut Of Malice And The Magnum Heart.

Se puede notar una cierta transición entre un tema y otro, de manera que están enlazados hasta el punto de que uno depende del otro. Controller comienza con mucha fuerza y técnica desprendida por delante, pero a medida que el disco avanza, nos vamos encontrando cada vez más con elementos progresivos y unos pasajes esotéricos a más no poder. La voz de Karl Schubach no puede ser más acertada para la banda tras la marcha de su anterior vocalista Jesse Zaraska, pues confiere a la música de Misery Signals un poder que con cualquier otro no se podría haber alcanzado. A medida que se desarrolla el disco, dichos pasajes van haciendo cada vez más acto de presencia. Ya en la arrasadora Labyrinthian podemos ser testigos de ello, pero cuando llegamos a Coma, nos dará la sensación de que todo lo anterior era mínimo, y eso teniendo en cuenta los 4 primeros y gordísimos temas que presentan el disco. Y no estamos más que a mitad de éste. A medida que se va prolongando, y en la segunda mitad, se irá manifestando cada vez más la presencia de las melodías y los sonidos esotéricos que confieren a Controller de ese toque de concentración profunda, sumado a los demoledores breakdowns que van preparando poco a poco. Y finalmente, llegamos al trío arrasador con el que cierra el disco, conformado por Ebb And Flow, Reset y la magnífica Homecoming, uno de los mejores temas del género que jamás habrás escuchado, mezclando rabia con melancolía a partes iguales y de una manera que te hará fregar el suelo gracias a tus babas soltadas.

"Evolución", ésa es la palabra que define a esta banda y la música que han ido cultivando en estos más de 8 años de existencia, pues evolucionar, es algo primordial para seguir hacia delante.



Puntuación: 9'5/10

viernes, noviembre 05, 2010

Underoath - Ø (Disambiguation) (2010)

Mucho hacía que no volvía a reencontrarme con esta banda. Underoath es una de esas bandas que conforman una cierta etapa de mi vida, que recuerdo con cierta nostalgia. De las primeras bandas del Metalcore/Post-Hardcore moderno que me adentraron en este nuevo sonido, los estadounidenses comenzaron con pie fuerte con un sonido mucho más aproximado al Deathcore. Sin embargo, a medida que los años transcurrían y la formación sufría continuos cambios, la banda empezó a adentrarse en terrenos más suaves, pero igualmente contundentes, con un Metalcore muy primitivo anclado a influencias claras y concisas del Post-Hardcore y el Screamo.

Ciertas joyas nos han dejado a lo largo del tiempo, como The Changing Of Times, o su último Lost In The Sound Of Separation, y discos que han pasado sin pena ni gloria por nuestros oídos como Define The Great Line. Ahora, lanzan su nuevo disco, sin Aaron Gillespie y con la incorporación de nada menos que Daniel Davison, batería de los enormérrimos Norma Jean. Nuevamente bajo Solid State y Tooth & Nail, y contando nuevamente con el productor Matt Goldman el cual es partícipe habitual de los trabajos de la banda, Underoath vuelven nuevamente a la carga.

Y al principio, con las primeras escuchas uno piensa que el disco resulta uno más del montón. Y lo cierto es que es así (en cierto modo), pero hay que decir que la banda ha cogido un nuevo rumbo en su sonido, no tan exacerbado, pero notable para darse cuenta de ello. Recogiendo un poco de la siembra de sus primeros discos Post-Hardcore, y añadiéndoles el sonido crudo de su anterior trabajo, logran de esta manera un disco marca de la casa. A todo esto podemos decir que introducen estructuras nuevas en su composición, sonidos que rozan incluso el Post-Metal, pero todo bajo la condensación sonora propia del Metalcore/Post-Hardcore tan característico de la banda.

Influencias de bandas como Deftones son claras y patentes en temas como Paper Lung, incluso algunos temas recuerdan ciertamente a The Devil Wears Prada, pero con un toque mucho más serio. En este nuevo trabajo, la banda vuelve a atreverse con pasajes esotéricos propios de la Electrónica y el Trip-Hop. Muestra de ello es el tema Driftwood, que actúa a modo de interludio para dar paso a A Divine Eradication, tema que nos acerca más a su anterior Lost In The Sound Of Separation.

A primera escucha, es posible que uno no llegue a percatarse de todo el disco, y es que hay que darle las debidas escuchas para poder apreciar todos los elementos que conjugan éste. Desde In Division hasta In Completion, todos los temas presentan de alguna manera un espíritu propio que lo hace distinguible del resto de temas, y esto se va haciendo cada vez más visible con el transcurrir de éste. Elementos de bandas como los ya mencionados Deftones o incluso de Rosetta en Who Will Guard The Guardians que te harán dar la sensación de estar escuchando a una nueva banda de Post-Metal es lo que hace que, como si encendiéramos una hoguera, el fuego comience débil para poco a poco ir extendiéndose hasta una llama avivada.

Y aún a pesar de ello no llega a alcanzar el nivel que otros discos de la banda han parido. Porque, sabiendo que esto es un nuevo transcurso de la banda, lejos está del sonido de antaño (ignorando su etapa Deathcore). Pero una cosa no podemos negar, y es que la banda no se ha estancado en un único sonido en ningún momento, sabiendo evolucionar continuamente en cada uno de sus lanzamientos, lo que les propicia la habilidad de poder seguir sobreviviendo en el mundo del Core, el cual cada vez parece estancarse más en una especie de auto-plagio a sí mismo continuo, una moneda que tienen que pagar las generaciones venideras del estilo.

Un cambio en los aires de la banda, un renacer de ésta. Porque Underoath significa evolución.



Puntuación: 7'75/10

domingo, septiembre 19, 2010

Periphery - Periphery (2010)

Recuerdo cuando descubrí esta banda: un amigo me mostró su videoclip del tema Icarus Lives! por Youtube. En su momento me llamó mucho la atención, era enganchante a más no poder, pero no profundicé en ningún momento en su discografía, ni en la banda en sí. Finalmente me decanté a hacerlo, y cuál es mi sorpresa cuando descubro de que eran etiquetados de lo siguiente: Djent. No pude evitar arquear una ceja, de repente me encontré esa cosa sin saber qué era, así que busqué para saber a qué se referían con esa palabra. Según Last.FM, el Djent es lo siguiente:

"Djent es un género derivado del Math/Metal progresivo, y es caracterizado por un fuerte énfasis en la profundidad y sincopatización, en exceso y baja sintonía de guitarras, casi siempre con 7 u 8 cuerdas. Una gran influencia entre los artistas Djent es la banda Meshuggah.

El término Djent, es onomatopéyico, proviene de la imitación del sonido que se hace cuando la palma de la mano silencia las cuerdas de baja sintonía, y eso distorsiona el sonido de la guitarra, ese sonido es muy común en ese género."

En resumen, una etiqueta estúpida bajo mi ver, ya que es casi definitivamente Math Metal o Metal progresivo con una ligera variación. El afán de intentar crear etiquetas nuevas "porque sí" resulta ciertamente incoherente. O quizás al final uno acabe hasta usando la maldita palabra para catalogar X grupos en un futuro, quién sabe, me imagino que el pensamiento era el mismo cuando surgió el Thrash Metal en su momento, por poner un ejemplo.

Pero esto no quiere decir que la banda sea mala, ni mucho menos. Al contrario, Periphery ha cosechado una reputación en tan poco tiempo que me asombra. Tal es así, que ya han realizado gira con bandas de la talla de The Dillinger Escape Plan, Veil Of Maya o Emmure, que ya es decir mucho de por sí. La banda en un principio era un proyecto unipersonal del guitarrista Misha Mansoor, quien empezó a darse a conocer gracias a redes de comparto musical como es Soundclick y en foros como los de la página oficial de Meshuggah y John Petrucci, sobre todo gracias a la producción que era llevada a cabo por él en sus trabajos. Durante los 5 años que supone esto, Misha Mansoor empieza a reclutar a aquellos quienes completarían la banda final, con numerosos cambios en la formación (sobre todo en las voces). Tras varios temas de lo que sería parte de su disco debut dados a conocer por MySpace, la banda con su formación completa y definitiva acaba lanzando su disco debut homónimo.

Y os puedo asegurar una cosa: no vais a aburriros con el disco. Todos y cada uno de sus temas destacan por igual en técnica, melodía y cañería a partes iguales. Las influencias de la banda son bien notorias, desde Meshuggah a Dream Theater, con ese híbrido entre Math Metal y progresivo tan característico. Pero además de ello, la banda introduce elementos propios del Metalcore, como las melodías, algún que otro breakdown camuflado, y la voz más estridente acompañada de la voz limpia de Spencer Sotelo que, sinceramente, te atrapará sobre el instante, ya que muestra una voz acojonante y que queda perfectamente implantada en la banda.

12 temas cargado de auténtica maestría musical combinando las mejores melodías con los cambios de ritmo continuos propios de Meshuggah. Desde Insomnia hasta la apoteósica Racecar de nada menos que 15 minutos, donde nos encontraremos con colaboraciones de gente como nada menos que Jeff Loomis, ese monstruo a la guitarra de Nevermore marcándose unos solos de guitarra en el tema aplastantes, Elliot Coleman de Sky Eats Airplane a las voces a dúo con Casey Sabol, primer vocalista de la banda antes de dejar ésta (aunque éste no reconozca haber colaborado en el disco). Todo ello pasando por temas como la espectacular Letter Experiment con esa increíble voz de Spencer Sotelo, la majestuosidad de Jetpack Was Yes! (tema basado en un capítulo de la serie Arrested Development), o el tema Icarus Lives! que ya mencioné al comienzo, todos con una perfección propia de un cubo de Rubik, donde todas las piezas están encajadas perfectamente componiendo el engranaje que supone este disco. Tan pronto como estés maravillado con las notas más embellecedoras te verás saliendo despedido por la ventana antes un ejército de riffs demoledores que te harán retorcerte por dentro.

Simplemente, estamos ante uno de los mejores discos del año, y ante una banda que va a dar muuuucho de qué hablar de aquí a un futuro. Ni Djent ni hostias, esto es Math Metal en su estado puro.



Puntuación: 9'5/10

jueves, septiembre 02, 2010

Every Time I Die - Gutter Phenomenon (2005)

Me he dado cuenta de que hacía tiempo que no ponía algo de Core en mi blog. Bueno, creo que ya es hora de volver a retomar algo de ello, con este disco que siempre había tenido en mente comentar. ¿Por qué? Porque posiblemente se sale bastante de la tangente de los típicos grupos del género, con una personalidad pasmosa que los hace bien reconocibles del resto.

Every Time I Die se forma en Buffalo (Nueva York, Estados Unidos) en 1998. En un principio podríamos decir que es una banda cualquiera de Hardcore/Metalcore, de no ser porque presentan un aliciente que no es normal ver en un grupo de este género, como ya he dicho antes: Stoner. Sí, Stoner. Esta banda es capaz de coger los alicientes propios del sonido más desértico e introducirlos en un género tan contrario a éste como es el Hardcore, logrando de esta manera un sonido rico y variado.

Gutter Phenomenon es el tercer disco de esta banda, después del Last Night In Town y Hot Damn!, y de giras con bandas como Killswitch Engage, Atreyu o Chiodos. La razón de escoger este disco y no otro es muy simple: Gutter Phenomenon (editado por Ferret Music, discografía centrada en el Core en general y lanzando discos de bandas como Annotations Of An Autopsy, Zao, Knights Of The Abyss y Madball) presenta de mejor manera este sonido que os menciono, y por ser uno de los mejores de la banda. El sonido tan directo y aplastante del Hardcore y el aire caliente que se respira del Stoner se puede notar con claridad en este disco que va saltando entre un género y otro. Esta influencia se muestra bien clara en temas como Apocalypse Now And Then y The New Black, que para variar son los mejores temas del disco. En éstos, además del Stoner, se puede apreciar ciertas reminiscencias propias del Rock sureño, con unos solos capaces de hacerte vibrar el cuerpo cual terremoto se tratara. Pero por supuesto lo que más prima en este disco es el Hardcore, con ciertos breakdowns propios del Metalcore, pero unos breakdowns muy primitivos (olvidaros del típico de bandas como As I Lay Dying y cía).

Además de ello, otros géneros se hacen patentes en la música, que se muestran como pequeños ingredientes que le dan el toque final a la receta que prepara esta banda. Influencias como el Mathcore en temas como Champing At The Bit, y también del Post-Hardcore por parte de las voces se hacen notorias a medida que avanza el disco, al igual que el sonido stoneroso se va disipando con el continuar de Gutter Phenomenon.

Tampoco se puede decir que Gutter Phenomenon carece de colaboraciones. Entre ellas, están las de Gerard Way de My Chemical Romance (eugh...) a las voces en Kill The Music y Daryl Palumbo de Glassjaw en Champing At The Bit. Todo esto bajo la producción de Machine, importante productor de algunos discos como No Time To Bleed de Suicide Silence y Pressure The Hinges de Haste The Day.

En resumidas cuentas, una banda con un cuerpo muy personal, un disco cojonudo y una vuelta del Core a este lugar recóndito de Internet. Nunca habríamos pensado que dos géneros tan contrarios como el Hardcore y el Stoner se podrían estrechar la mano en algo como esto, pero todo es posible en la Villa del Señor.



Puntuación: 8'5/10

domingo, agosto 15, 2010

Ion Dissonance - Cursed (2010)

Dios, vaya nochecita la de ayer. Nunca me he destrozado tanto como esta noche, creo que literalmente no tengo ningún hueso en su sitio. Ha sido un desfase total, una locura monumental en la que no paraban de ponerme un temazo tras otro, y que prácticamente me ha hecho dejar la columna vertebral hecha polvo. Y cansancio, mucho cansancio. No sé cómo puedo escribir estas líneas ahora mismo.

Para que os hagáis una idea de lo que he sufrido ayer, hoy voy a comentar un disco que llevo enganchado a él desde hace un par de días. Después de haberme dejado descompuesto en su momento con Solace y Minus The Herd, los canadienses Ion Dissonance vuelven a la carga con su nuevo impacto sonoro, Cursed. Quienes conozcan a la banda, sabrán cuáles son sus intenciones: despellejarte vivo, con un ejercicio de Mathcore bestial y violento. En un mundo en donde todas las bandas empiezan a buscar desesperadamente un nuevo sonido que les evite caer en el sonido, Ion Dissonance sigue repartiendo hostias como panes en su línea, con un sonido capaz de oprimirte y aplastarte la caja torácica si te descuidas.

Aquí no hay lugar para un respiro, Cursed es una muestra de cómo hacer retumbar las paredes de tu casa y dar por saco a los vecinos de mala manera, porque si hay una cosa en la que destaca Ion Dissonance, es en ese sonido ensordecedor tan peculiar y característico que tiene, capaz de vibrar tu cabeza hasta derretirte el cerebelo. Una batería que no parará de pegar dobles bombos haciendo que tu cráneo retumbe como si fuese un camión cargado de explosivos caminando por una carretera vieja y desgastada, esa técnica propia de unos PsyOpus, casi absurda, y esos breakdowns que suelen gastarse en varios momentos, propios del Deathcore más cazurro y rabioso, es lo último que escucharás antes de caer rendido ante tal bomba atómica.

Si eso aún no te convence y no te hace chorrear babas a mares, preocúpate de no salir despedido por los aires cuando escuches auténticos bombardeos como The More Things Change The More They Stay The Same, This Is The Last Time I Repeat Myself (con la colaboración de nada menos que Alex Erian de Despised Icon), la esquizofrenia que desprende They'll Never Know (atentos a los más de 3 minutos finales, puro Noise), o la que más me ha impactado, Pallor, el primer tema de toda su discografía en la que presentan voces limpias, y un progresivo espeluznante (se nota que lo último de The Dillinger Escape Plan ha marcado).

Mantén tu cabeza bien protegida, porque esta gente viene dispuesta a reventártela a base de brutalidad sonora. ¿Estás listo?



Puntuación: 9'5/10

lunes, agosto 09, 2010

Johnny Truant - The Repercussions Of A Badly Planned Suicide (2002)

Joder, hacía tiempo que no me metía una buena dosis de Core vía intravenosa, así que he decidido empezar la semana con buen pie con este disco que vengo a comentaros ahora. El Deathcore es un género que hoy en día está bastante endemoniado, todo por el hecho de verse como una moda pasajera como lo fue o ha podido ser el Nu Metal. Modernidades, vaya. Pero a pesar de ello, el Deathcore es un género que puede dar mucho de qué hablar si se hace con elegancia. Y para que veáis que es así, he aquí un buen ejemplo de ello.

Johnny Truant es una de esas bandas de las que muchos grupos pioneros de hoy en día del género tienen mucho que agradecerle, porque quizás es una de las primeras bandas que surgieron de este género allá por principios del s.XXI. Cogiendo del nombre del personaje principal de la novela de Mark Z. Danielewski, House Of Leaves, Johnny Truant supuso un acercamiento a lo que es el Deathcore hoy en día, con un sonido más arraigado en el Metalcore, menos bruto, pero contundente de todas maneras, y con unas melodías que compartirían con bandas como My Bitter End, por no hablar del progresivo que se gastan. Un sonido muy primitivo, a decir verdad.

The Repercussions Of A Badly Planned Suicide es el primer disco de la banda tras un EP, y que demuestra las intenciones de la banda por aquel entonces: potencia, fuerza y energía, todo ello con las melodías y progresiones mencionadas anteriormente. Con un art-work realizado nada menos que por Aaron Turner de Isis, disfrutarás como enano con la contundencia de temas como I Am The Primitologist Mr Robert Sapolsky o Seven Days At Knife Point, las melodías de Consider Us Dead, la técnica que desprenden en Substracting The Apex o Infamy, o la monolítica Puparia, con ese progresivo instrumental que roza a veces el Post-Rock, o In The Name Of Bleeding Hearts, casi 10 minutos de un sonido gordísimo y de locura extrema entremezclado con unas melodías inigualables. Además, Johnny Truant es una de esas bandas que casi no necesitan breakdowns para poder mostrar el potencial que desprenden, y los únicos breakdowns que presentan, son muy primitivos.

Un disco soberbio, y una enorme banda que tristemente se disolvió allá por el año 2008, y con el que uno puede hacer dos cosas: o soñar porque algún día regresen, o seguir disfrutando de las joyas que nos dejaron como ésta.



Puntuación: 9'75/10

miércoles, julio 14, 2010

Zao - The Splinter Shards The Birth Of Separation (1997)

Uf, mira que a veces se me hace difícil hacer una reseña por falta de inspiración, pero lo cierto es que hoy voy a hacer un esfuerzo, porque lo que voy a comentar ahora vale mucho, MUCHO, la pena. Y es que esto no es una banda cualquiera, es un coloso que lleva dormido desde hace mucho tiempo.

Y para que veáis que lleva bastante tiempo dormido, vamos a remontarnos al siglo pasado, a 1997, con uno de sus mejores discos, pero antes hay que hablar de quiénes son. Zao (cuyo nombre en griego significa "vivo") nace en 1993 de la mano y mente de un grupo de chavales pertenecientes a una iglesia evangélica con ganas de sacar su vena más alocada y desenfrenada. De esta manera nace esta banda, al igual que nace la banda que más adelante daría lugar a toda la tropa de bandas de Metalcore cristiana que existen hoy en día, véase Norma Jean, Underoath o August Burns Red. Este hecho hizo que la banda fuera tachada de "demoniaca" por las altas esferas de la iglesia por la propuesta de su música agresiva, pero lo cierto es que con el paso de los años han ido desvinculándose del sentimiento cristiano, llegando incluso a repudiarlo y criticarlo.

Y no sólo en sus letras ha habido una cierta evolución. También lo ha habido en su formación, llegando a estar en el presente sin ninguno de sus miembros fundadores, siendo el más antiguo de ellos el vocalista Daniel Weyandt que lleva desde el año 1997 en la formación. En serio, hasta a mí me cuesta ver la trayectoria de la banda con tanta entrada y salida de músicos. The Splinter Shards The Birth Of Separation es la selección que hago de una extensísima discografía (10 LP's, casi ná) ya que es uno de los primeros discos de la banda que aún contaba con miembros originales de ésta, y por ser uno de sus mejores discos junto con Parade Of Chaos y Where Blood And Fire Bring Rest. ¿La música de Zao? Prepararos para un estallido de rabia y furia en un Metalcore que aún se encontraba muy vinculado al Hardcore de antaño, llegando a los extremos del Noisecore (aunque no tanto como en otros discos de la banda). Un sonido muy sucio, unas guitarras que van a vapulearte como un saco de boxeo, una batería implacable y una voz que esputa sangre al gritar, todo ello junto con unos breakdowns muy primitivos que te harán sacudir la cabeza irremediablemente. Incluso podríamos decir que tiene cierta influencia del Thrash, llegando a un Crossover bastante raro (o al menos eso me da la sensación temas como Song 1).

Descargarás adrenalina pura con temas como Times Of Separation, Endure, The Children Cry For Help (absolutamente brutal la transición que recorre este tema), y cuando haya terminado el disco, no vas a poder evitar volver a darle al play, porque esto es cafrería pura y dura de la que no podrás escapar tan fácilmente.

Si Converge es la cara A del cassette del Hardcore, Zao es sin duda la cara B de éste.



Puntuación: 9'5/10