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miércoles, febrero 08, 2012

Psycroptic - The Inherited Repression (2012)


Pues parece que esta semana se antoja todo hacia lo técnico, pero en esta ocasión es ir hacia lo seguro. ¿Y qué es lo seguro? Pues hablar de lo nuevo de los australianos Psycroptic. Más de una vez he mencionado que Australia es uno de los países que más experimenta con la música sea del tipo que sea, encontrándonos con todo tipo de bandas curiosas (una palabra: Portal). Pero de entre todos los grupos surgidos y por surgir de dichas tierras, quizás los que disfrutan de mayor gozo de salud son sin duda estos chicos.

No es la primera vez que hablo de ellos, y sinceramente espero que no sea la última. Contando con un puesto en las filas del ejército de Nuclear Blast, Psycroptic vuelve cuatro años después de Ob(Servant) dispuesto a demostrar que esperar todo este tiempo por su regreso ha valido la pena, y mucho. The Inherited Repression es una vuelta por la puerta grande, fulminando todo a su paso usando como arma la técnica, pero con claras mejoras que se perciben desde el primer segundo.


Lo primero (y que seguramente sea lo que anime a más de uno a darle una escucha) es lo increíblemente sencillo que entra el disco al oído, de modo que no cansa para nada a menos que estés más pendiente de otras cosas, y eso tiene mérito cuando practicas un estilo bañado en tantos cambios continuos y discontinuos de trastes. Así pues, The Inherited Repression ha sido unos cuantos cambios de tuerca, apretar tornillos y engrasar engranajes para conseguir que la técnica que desprenden resulte incluso amena, y para ello se han sabido valer de ciertos puntos que dan cierto suspiro al oyente... qué coño, todo es gracias a haber perfeccionado cierta parte groovie que ya venían trayéndose en sus dos anteriores discos, y para una buena muestra de ello no hay más que escuchar el grandioso Unmasking The Traitors, una buena muestra de chafarte la cabeza y aplastar tu cráneo contra el asfalto sin siquiera levantar el pie. La otra parte que ha ayudado a obtener este acierto es el sonido que ha quedado a cargo del propio Joe Haley y su masterización en manos del indomable Alan Douches (que vendría a ser algo así como el señor supremo de la masterización, probad a mirar sus antecedentes).

Comenzando casi como terminaba Ob(Servant) con su obra magna Initiate, The Inherited Repression comienza su travesía con Carriers Of The Plague, el cual presenta los mismos esquemas que el final de su predecesor, manteniendo un cierto toque oscuro entre la amalgama de notas que ejecutan. Ya el resto es lo que han venido ejecutando en su mutación que empezó con su Symbols Of Failure, pero llevado a la enésima potencia. El asombroso registro de voces de Jason Peppiatt es una vez más clave para que Psycroptic sea una banda distinguible del resto, y que dio la nota disonante tras la retirada de su anterior vocalista, asentándose ante todo en una voz agresiva que bebe de bandas más actuales. Incluso se podría decir que The Inherited Repression trae alguna sorpresa en forma de riffs propios del Hardcore moderno de hoy en día (especial atención a, una vez más, Carriers Of The Plague para darse cuenta de ello).


¿Es quizás su mejor trabajo en su nueva etapa? Puede que sí, puede que no, pero una cosa tengo muy clara: The Inherited Repression devuelve a Psycroptic al trono que llevan ocupando en estos años. Ten cuidado, esto es como afeitarse con machetes dando mandobles.



Puntuación: 8'75/10

domingo, julio 24, 2011

Baring Teeth - Atrophy (2011)

Si buscamos la palabra "abstracto" en el diccionario (para más comodidad desde aquí, en la RAE), encontramos una de las siguientes definiciones:

adj. Dicho del arte o de un artista: Que no pretende representar seres o cosas concretos y atiende solo a elementos de forma, color, estructura, proporción, etc.

Bien, esto me hace plantear la siguiente pregunta: ¿Puede la música ser abstracta? Mi respuesta es que sí. Como un arte más, la música puede romper los esquemas propios de ésta para centrarse en patrones que busquen bien una complejidad, bien una melodía, una técnica, un concepto, etc. Por ejemplo, el Drone no se basa en la técnica ni en algo que se pueda atribuir a algo complejo en términos de ritmos, variantes y demás, pero no se puede negar el hecho de que su propia propuesta sea ya de por sí abstracta.

Por otro lado la técnica también puede tener un sentido abstracto dependiendo de la sensación que se quiera transmitir, y algo así podría decirse que es lo que intenta demostrar Baring Teeth, la nueva propuesta de Willowtip Records, sello dedicado a todas esas bandas brutas de Death Metal y Grindcore en todos sus aspectos, y con bandas de la talla de Odious Mortem, Squash Bowels o Ulcerate. Y precisamente a estos últimos son los que más podrían asemejarse estos chicos provenientes de Texas (Estados Unidos), pues perfilan un Death Metal técnico apabullante y desolador entrelazado con unas atmósferas altamente perturbantes. No sólo eso, sino que también profetizan en toda su amalgama de cambios rimbombantes de ritmos y contrastes una progresión digna de los últimos Gorguts establecidos.

Atrophy es el álbum con el que abren sus puertas hacia un mundo donde todo cuelga del revés, y que se irá adentrando en terrenos diversos y angostos a medida que éste se vaya desarrollando. Con temas como el homónimo Atrophy, End o Distilled In Fire, se va presagiando la dirección que irá tomando la banda, merced a una técnica increíble que para nada se vuelve harto cansina y que irá cediendo hacia un terreno ambiental propio de una caverna profanada por una secta satánica, y que se puede ir apreciando a partir de Vestigial Birth, pero más todavía en Scarred Fingertips. Es increíble pensar que todo ante lo que uno es testigo en este disco está realizado por un simple power trio compuesto por guitarra, bajo y batería. Tan simple como ello, al más puro estilo Ulcerate. La técnica perfilada vuelve a manifestarse en The Dead Hand y su ir y venir de riffs que va a darte la sensación de estar escuchando el doble de instrumentos de lo que es, cosa que se repite una vez más en Anti-Holy para cerrar con los más de 12 minutos que conforman Tower Of Silence y que más de uno desearía tener como tema en su propio disco, con una progresión y una atmósfera lenta y oscura al final de éste, dando la sensación de estar flotando en la mismísima nada por los siglos de los siglos.

Si aún piensas que no se puede hacer algo enrevesado en la música, escucha Atrophy y quizás cambies de opinión.



Puntuación: 9'5/10

martes, julio 12, 2011

Pyrrhon - An Excellent Servant But A Terrible Master (2011)

Después de varios días disfrutando de un ligero descanso en el que no he tenido que preocuparme de nada más que de dormir plácidamente para el día siguiente, volvemos a la senda de lo abstracto y lo extraño con uno de esos trabajos que dan de qué hablar, y mucho, pues lo que viene a continuación es algo tan extraño como el propio concepto de la vida. En un mundo en donde hoy en día el Metal cada vez se ahoga más en la oscuridad, no es de extrañar que grupos como Pyrrhon comiencen a mostrar elementos que ya recogen algunas bandas como Ulcerate, Portal o los Mitochondrion. Y como si de un viaje hacia el subconsciente del ser humano, o hacia las profundidades más remotas de la Tierra, los grupos se van zambullendo en un terreno cada vez más negro, en una eterna caída sin fondo.

Pyrrhon es una banda formada en Estados Unidos, para ser más precisos en la ciudad de Nueva York, allá por el 2008, y que tras cierto material previo, lanzan su debut bajo el nombre de An Excellent Servant But A Terrible Master. Su estilo está posicionado exactamente en el Death Metal técnico, pero no os esperéis unos Necrophagist o unos Obscura a la usanza, no. Esperaros algo parecido a Ulcerate, pero tampoco os esperéis a éstos completamente. Y es que Pyrrhon presenta un sonido tan extraño y sólido a la misma vez, que te hará preguntarte qué demonios es lo que tienes delante. Donde las atmósferas más bizarras se alzan en potencia en este trabajo, y con un sonido y una alta influencia de bandas de Black Metal atmosférico como el de Leviathan, amén de una progresión pocas veces vista en trabajos como éste, convierten a Pyrrhon en todos unos jóvenes prodigiosos a tener muy en consideración. Y tan pronto como están sumergiéndote en una espiral infinita a base de todo lo dicho anteriormente en temas como New Parasite o Glossolalian, te meten un tema de puro Death Metal técnico sin precedentes como en Idiot Circles.

Otra de los aspectos bastante interesantes a tener en cuenta es la voz. La variedad de tonos y de timbres, de registros que puede enmarcar Doug Moore al micro es tan amplia, que sumado al enorme contraste entre los temas de los instrumentos, dará la sensación de estar escuchando un grupo distinto, lo cual es de agradecer que presenten tal variedad ante todo. Con un registro que en momentos se acerca al de Tommy Rogers (Between The Buried And Me) y en otros se asemeja al de Devin Townsend (algo que se aprecia claramente en A Terrible Master), todo ello aderezado con voces graves y growls poderosos que irán arrancándote las costillas una por una cual cavernícola furioso.

Variedad y calidad en dosis iguales para un disco lleno de conceptos propios de unas mentes inquietas y ansiosas de nuevas expansiones dentro de sus deseos propios a nivel de músicos. Y así lo sigan demostrando de aquí a un futuro incierto.



Puntuación: 9/10

jueves, junio 23, 2011

Coprófago - Unorthodox Creative Criteria (2005)

Hay veces en las que a uno le entra una pequeña nostalgia que le hace recordar irremediablemente en discos del pasado y a los que acude ipso-facto a ellos. Eso es lo que me ha pasado hoy, pues mientras se comentaba en un post del foro de la Rockzone sobre grupos de Math Metal, he recordado con gran alegría a Coprófago, una de esas bandas de la que muchos otros deberían tomar ejemplo sobre cómo crear una música colosal y personal aún dentro de un estilo que se ha ido conformando poro a poco en el transcurso de los últimos años.

¿Y qué es lo que tiene Coprófago que los hace tan especiales? En primer lugar, obviamente, su sonido: recogiendo la esencia de los mejores Meshuggah, facturan un Metal enrevesado y complejo que bebe mucho del Death Metal técnico, pero aportando ese sonido tan característico de los suecos, en lo que muchos definen como "Math Metal" (etiqueta que para algunos puede resultar absurda, pues toda la música en sí puede ser pura matemática, pero vaya, en algún sitio habrá que meterlos). Sin embargo, y lo que los hace únicos, es su manera de introducir elementos progresivos y puramente extraídos del Jazz para darle un viraje completo a su música de manera que obtienen una personalidad innata. ¿Lo que puede chocar más aún todavía? Su procedencia: Coprófago surge en las inmediaciones de Santiago de Chile.

Esto demuestra así entonces que da igual del lugar de donde procedas o el tipo de persona que seas, lo importante es lo que hagas. Y lejos de querer ser total reflejo del nombre de la banda, Coprófago apuesta por todo lo abstracto, lo extraño y difícil de comprender para el ser humano, básicamente como es su música. Unorthodox Creative Criteria es el último trabajo hasta la fecha que han lanzado en 2005, y que recoge todo lo que puedes encontrar en la banda: encierra técnica, progresismo, rabia y calidad por todos lados. Comenzando con ramalazos puramente Meshuggah, y cuyo registro de las voces es completamente similar al de Jens Kidman, en temas como Crippled Tracker o The Inborn Mechanics de compases muy similares a los suecos, pero con un ritmo mucho más marcado (pero que mucho), esto es solo la punta del iceberg de lo que podemos ver en Unorthodox Creative Criteria, y que mientras descendemos hacia las profundidades del disco como si viajáramos al centro de la Tierra, se podrá ir presenciando cómo se desarrolla el disco cada vez más y más.

Y mientras los elementos del Jazz y del progresivo se van intensificando mientras se desarrolla Unorthodox Creative Criteria, iremos viendo una complejidad pasmosa que recae sobre todo a la batería con Marcelo Ruiz y una técnica pasmosa pero que no serviría de nada sin la presencia del resto de instrumentos, en especial el bajo, que adquiere todo el peso del Jazz y de la técnica desprendida de manera vigorosa. Entrando en temas de pura técnica aplastante como Isolated Through Multiplicity, en donde se muestra el mayor ejemplo de lo que pueden llegar a hacer estos chicos, y terminando con dos pedazos de obra maestra como son Motion o Wavelength, en donde el Jazz se hace dueño supremo de todo el transcurso de ambos temas, el primero mucho más ambiental y de puro progresivo, y el segundo con algún que otro arranque violento, hacen de estos dos el broche de oro perfecto para cerrar un disco tan colosal como éste.

No hay lugar para la duda: Coprófago deja claro su implacable capacidad para facturar una obra de tal calibre como la de este trabajo, y que nos obligará a acudir a él como si de una misa los domingos se tratara. Y una vez más, demostrando que en cualquier país, por pequeño o inesperado que sea, puede salir cualquier joya grandiosa.



Puntuación: 9'75/10

sábado, mayo 28, 2011

Dining In Tuscany - 1556 (2011)

Parece que en estos días estoy de suerte, últimamente estoy encontrando cosas muy interesantes que me están sorprendiendo gratamente, algo nuevo dentro de lo que uno ya conoce de por sí, y que llevaba sin sorprenderme en mucho tiempo. Lo que hoy traigo es algo que se sale de todo conocimiento humano, una reliquia que contiene tantos elementos encerrados en sí mismo, que escapan de la comprensión lógica. Un vórtice lleno de distintas materias encerradas en sí y que conforman un todo, aún cuando parece que el caos impera en este universo que conforma esta banda.

Creo recordar el haber dejado en constancia por aquí que Australia es uno de los países que en cuanto a escena musical son muy, muy experimentales, y en el que es difícil encontrarse una banda que se asemeje a otra. Desde los abanderados en su escena Portal hasta los por aquí conocidos Separatist, es algo que ya no es desconocido por estos lares. Pues bien, Dining In Tuscany reafirma lo dicho, pues es una banda que presenta tantos elementos en sí, que es muy difícil clasificarlos en una única casilla. Todo lo existente en la tierra se condensa en un único disco que al abrirlo, se expandirá por todos los rincones de tu hogar, ocupando todo el espacio con una atmósfera lúgubre y extraña a la misma vez.

Encasillarlos es un esfuerzo titánico que se escapa de mis manos, estoy seguro que aún con todo me estaré equivocando. Dining In Tuscany tiene todas las papeletas de ser un grupo al que no le gustan las etiquetas, pues la cantidad de palos que tocan es tal que tomaría milenios meterlos en un saco en concreto, aún cuando 1556 sólo alcanza la media hora de duración. Y aún con todo, notarás que ha pasado toda una eternidad, pues tienen una capacidad para hacer que el tiempo (su tiempo) se desdoble de la realidad innata. Por hacer un intento de qué son esta banda, Dining In Tuscany se podría decir que recoge influencias de géneros tan diversos y extremos entre sí como pueden ser el Black Metal, el Death, el Post-Metal, e incluso resquicios del Hardcore y el Grindcore, todo ello embadurnado sobre una capa ambiental única y excepcional. Ya a primera vista se puede comprobar con Lord Beethoven's Diamond Church Of Worm, que con una pausada y melancolía melodía que suena tímidamente en la lejanía, da paso a una potencialidad pasmosa en el que las ondas del Black Metal y el Death Metal se van intercalando con atmósferas propias del Post-Metal y cierta técnica de por medio. En ese sentido, sí que podría aproximarse a lo que hacen Ulcerate, solo que su destino está más cercano a los viajes astrales del Post-Metal que a la brutalidad sonora que hacen característicos a los de Nueva Zelanda. Y aún con todo, algún arranque propio del Hardcore se llega a dejar entrever como puede ser en el caso de Andrea, con esos riffs propios del estilo en su faceta más melódica, pero llevado hacia un nivel nunca antes visto.

A medida que avanza el disco, la presencia del Death Metal y de la técnica se va haciendo cada vez más latente, algo que llegaremos a ver en Gold Plates Black Discs, que entrelazado con ciertos patrones propios del Black Metal (acojonantes ambientes al principio y final del tema, todo sea dicho), y que todo ello se juntará formando un equilibrio y un todo en Broyer Du Noir, donde tanto riffs asesinos que decapitarán cabezas a su paso con su rapidez y frialdad como momentos de dulzura, paz y tranquilidad se entrelazan de una manera excepcional.

Una experiencia única e irrepetible, que deja en constancia que Australia es un país único en el Metal, haciendo lo que les sale prácticamente del sótano. No os arrepentiréis de adentraros en su fascinante mundo de desolación.



Puntuación: 10/10

jueves, abril 07, 2011

Maruta - Forward Into Regression (2011)

Últimamente no he encontrado mucha cosa interesante que me haga despertar mi curiosidad y me haga dar aplausos con las palmas de los pies, así que no queda otra que ponerse a buscar entre todos los trastos del baúl que es Internet. Y de golpe y porrazo, voy y me encuentro con que estos chicos han sacado disco nuevo, y no hace poco, sino desde Enero, lo cual me ha hecho tirarme de cabeza hacia él, escucharlo y dedicarle al menos un espacio en este desolado lugar olvidado hasta por el propio olvido.

Quizás no sepáis quiénes son Maruta. Es normal, no encontrarás nada de ellos de pura casualidad a menos que te pongas a buscar algo de ellos exactamente, son de ese tipo de bandas. Nacidos en las ruinas de una civilización en la que vivieron hace muchos años un pueblo formado por bandas de Death Metal old-school, Florida, Maruta se dio a conocer en 2008 con su disco In Narcosis, en donde hacían muestra y gala de un Grindcore muy influenciado por el Death Metal técnico, dando por sí un muestro compuesto por temas breves, pero tan letales como una sala de tortura, donde la técnica más punzante se dejaba dislumbrar entre toda la fuerza y motor sonora de la que hacían gala.

Ahora, bajo las órdenes de Candlelight Records, vuelven a la carga después de un duro entrenamiento en el que les ha llevado sangre y sudor para mantenerse en forma y tirar abajo los muros que les quedaban por derribar para hacerse notar una vez más. Nuevamente la banda vuelve a hacer gala de su peculiar manera de realizar Grindcore, con un sonido añejo del estilo cuando estaba en alza, pero que se ve transformado por esa amalgama de técnica que deriva en cambios de ritmo a la velocidad del sonido, punteos asesinos como ninjas silenciosos, y sobre todo mucha bestialidad sonora. Aunque quizás en ese concepto no sea tan técnico como el anterior, lo compensa la fuerza que llevan tras de sí con trallazos de la envergadura de Plague Domain, Body Weapon o Salient.

Como si de una bala se tratase, o de una explosión, Maruta impacta contra tu cuerpo y tus sentidos, y te lanza violentamente contra la pared sin tiempo a poder reaccionar. Si esperas compasión, estás equivocado. Si esperas enfrentarte a él, también estás equivocado.



Puntuación: 8/10

martes, marzo 22, 2011

A Million Dead Birds Laughing - Force Fed Enlightenment (2011)

Pocas veces se encuentra uno con cosas tan extrañas y bizarras como lo que hoy traigo bajo el brazo. Australia es un país que si destaca en una cosa es por muy propensos a jugar con la experimentación, con buscar algo que se salga fuera de los cánones típicos de la música extrema. En ese aspecto se acercan mucho a la constante evolución sonora de Francia, pero yendo mucho más allá y traspasando límites que uno no se esperaría.

Y así, a bote pronto me encuentro con esta banda que supone toda una bizarrada en su sentido más literal. A Million Dead Birds Laughing son 4 pirados dispuestos a demostrar que aún se puede hacer algo sin sonar a otras bandas, incorporando elementos diversos y constantes, buscando siempre renovarse a sí mismos, intentando que nada suene como lo anterior. En ese cierto aspecto, la banda puede recordar en el aspecto de "meter cosas que nadie se esperaría" a Anaal Nathrakh, pero a su manera. Un Grindcore experimental y con altas dosis vía intavenosa de Death Metal técnico que te dejará patidifuso y levantando pies en polvorosa ante semejante onda expansiva que supone su disco debut, Force Fed Enlightenment. 13 temas en el que encontrarás de todo ante la poca duración que supone cada uno: temas rápidos, técnicos, alocados, melodías que no te esperas para nada, samples y audios de toda índole, voces de todo tipo, desde la más ultra-cavernosa que hayas escuchado jamás a la más suave y melodiosa que se te pasaría por la cabeza, efectos robóticos... más, más y más mala hostia que deja claro y entredicho que este disco no te va a dejar indiferente ante la espectacularidad que se presenta.

Grindcore a la puta cara y de la manera que uno jamás se esperaría, momentos de puro parte-cuellos, y sobre todo constante búsqueda de sonidos que jamás se te habrían pasado por la cabeza. Bienvenido a Australia, lugar de los sonidos dispares y alocados.



Puntuación: 9/10

martes, marzo 08, 2011

Obscura - Omnivium (2011)

Necrophagist es, sin duda alguna ni miedo a equivocarme, una de las bandas más grandes que han dado esta tierra para el refuerzo y la evolución del Death Metal más técnico. Con una mente tan prodigiosa como la de Muhammed Suiçmez, esta banda se fue consolidando para dar paso a un Death Metal que traspasaba las fronteras de lo ya visto, con una técnica, ejecución y complejidades increíbles. Cambios continuos de riffs, de trastes y de notas que se iban sucediendo en una especie de montaña rusa sonora.

Muchos de los que han formado parte de esta banda han recibido, directa o indirectamente, la influencia de esta banda a posteriori, y un claro ejemplo de ello es este grupo que se formaría diez años después de la creación de la banda a la que le deben todo. Obscura es una banda alemana que surge de la marcha de algunos miembros de Necrophagist, y que mantienen el legado que ha dejado dicha banda insignia. Con dos discos a su espalda, a cada cual más espectacular, finalmente se filtra su nuevo disco que verá la luz a finales de este mes: Omnivium, que os destruirá y os mutilará en base a una técnica pasmosa e impresionante.

Y es que este disco es como un gran cubo metálico lleno de pinchos alrededor de sus 6 lados, y que está continuamente rodando a velocidades vertiginosas, lo cual te dejará como un auténtico coladero tras escucharlo. La técnica de la que han estos muchachos es monumental (nada que no sepamos ya de sus anteriores trabajos), pero posiblemente la cosa haya mejorado mucho en Omnivium respecto a su anterior disco, Comogenesis. Quizás esta apreciación sea difícil de hacer debido a que son una banda que no entra a la primera (ni a la segunda, ni a la tercera), pero que desde la primera escucha ya sabemos de lo que son capaces de mostrar. Para empezar, Septuagint, que aplasta vilmente tus sentidos empezando con un pasaje suave y armónico para hacer una transición brutal hacia todo un alarde de técnica y mala hostia. Seguido de éste viene Vortex Omnivium (maravilloso solo que se marcan en él), sucedido luego por Ocean Gateways, un temazo como la copa de un pino y que te dará continuas hostias hasta dejarte grogui, terminando con ese final tan espeluznante y que te dejará entrecortado. Así, y hacia delante, irán desarrollándose todos los temas, cada uno con su cierta peculiaridad, véase (o escúchese) Prismal Dawn con ese halo espacial que presenta, o Aevum, que comprimirá tus pulmones y te dejará sin respiración merced a un sonido potente y en continua evolución.

La influencia de Necrophagist es clara y totalmente patente en este disco una vez más. No sólo por la técnica de la que hacen gala, sino por ciertos riffs y esquemas que te harán recordar a su pasado. Además de esto, es posible notar ciertas progresiones que recordarán mucho a Cynic, sobre todo en los pasajes más calmados.

Brutal, sencillamente brutal, la técnica y el buen hacer de esta banda con este disco que una vez más demuestran la completa maestría de estos chicos y el buen hacer. Quizás el aprendiz no haya superado al maestro, pero mucho ha aprendido de él para arreglárselas solo.



Puntuación: 9/10

martes, febrero 01, 2011

Arafel - For Battles Once Fought (2011)

No hay nada como ver un disco recomendado por alguien, escucharlo, y que éste acierte. La sensación de gusto, de victoria, de haber encontrado un tesoro gracias a las indicaciones en el mapa de otro pirata hace que su escucha sea tan gloriosa como haber ganado una batalla. Y así es como me ha sucedido con este disco, recomendación una vez más de ese blog que es básicamente obligatorio su visionado que responde al nombre de Rise From The Ashes. Y menudo descubrimiento me ha dado, pardiez.

Y así de primeras lo digo: esto es diamante en bruto, perfecto, resplandeciente, y capaz de rajar cualquier otra piedra preciosa que choque con éste. Arafel es como juntar a todos los combatientes del Metal y prepararlos para una guerra tan épica (sic) que ríete tú de El Señor de los Anillos. Directamente desde Israel, y nada más y nada menos que con Helge Stang al frente, vocalista original de la banda de Folk Metal Equilibrium, esta banda lleva ya su tiempo existiendo en la escena metalera desde 1997, con una demo y dos discos a sus espaldas, The Way Of Defender y Second Strike: Through The Flames Of The Ages. Pero con este For Battles Once Fought se han coronado y sentado en el trono del rey, y con total merecimiento de ello, pues estamos ante un disco que supera lo antes escuchado.

Aún cuando la propuesta que traen no es nada original, con riffs escuchados hasta la saciedad, lo cierto es que su espectacular fórmula es lo que hace que este For Battles Once Fought sea tan sumamente poderoso y particular, todo ello realizado a la total perfección. Y es que el éxito de dicho disco está en la abrumadora cantidad de influencias que presenta éste. Arafel se asienta en un Black Metal melódico fusionado con un Folk Metal espléndido, pero a eso hay que añadirle lo siguiente: Death Metal técnico, ya sea por los growls de Helge Stang o esos continuos cambios de traste y ritmo propio de los masturba-mástiles del Death Metal; Thrash Metal; progresivo, sinfónica, violines... hasta algún breakdown propio del Core más moderno (así como lees). Todo esto forma y moldea un disco que se atragantará de lo jodidamente grande que es. Empezando por ese temazo enorme de aquí a China que es Sword's Hymn, con una intro simplemente impresionante, hará que tu casa se convierta en una auténtica batalla campal en la que no sabrás por dónde te vienen los ataques. Y es que es así, el primer tema ya de por sí presenta tantos elementos a la vez que los 7 minutos y medio que lo conforma se te pasarán por alto, te quedarás perplejo ante lo que ha sucedido, y tendrás que reproducirlo nuevamente.

Pero hay que seguir la aventura, y lo haremos de la mano de Kurgan, que nuevamente nos noqueará con su amalgama de estilos, en una especie de calamar gigante que porta un arma distinta en cada tentáculo. La cosa continúa hasta 1380: The Confrontation, donde el Folk se adueña completamente del tema, y en el cual presenciaremos una auténtico asalto de piratas. Después de éste nos llega The Last Breath Of Fire, el cual hace a modo de "interludio" con una pieza instrumental que es tan grandiosa o incluso más que el resto de temas que conforma este Leviatán venido de las profundidades del océano. Y así hasta Death Of Archaic World, con ese comienzo completamente retocado y pulido que le confiere de un elemento electrónico bastante atrayente, y que estalla con una sucesión de riffs que al mínimo descuido te partirá el cuello, todo ello bajo un toque que irremediablemente te hará mirar hacia atrás hacia el Sons Of Northern Darkness de Immortal.

TODO, lo tiene TODO: la increíble técnica que presentan te harán sudar junto con esos breakdowns tan gordos que hacen a uno recordar a unos The Faceless transformados en otra cosa nunca vista antes, esas influencias thrasheras presentes en unos riffs ultra-sónicos y decapitadores junto con esos cánticos folclóricos típicos y esa atmósfera blackera única, todo ello envuelto en papel progresivo, y adornado con lazos de violines a manos de la bella Nasha.

¿Pero qué demonios hago? Sólo consigo que tardéis en escuchar uno de los discos más grandiosos que nos ha brindado este 2011. Madre mía la que me depara este año, creo que no voy a salir vivo de ésta...



Puntuación: 10/10 (Y me quedo corto)

miércoles, enero 26, 2011

Ulcerate - The Destroyers Of All (2011)

Y finalmente llegó a mis orejas, uno de los discos que más llevo esperando desde el año pasado que descubrí su anunciación. Ulcerate es posiblemente una de las bandas más raras en su género que jamás hayan surgido. Ya en su momento lo demostraron en 2009 con Everything Is Fire, con esa extraña fusión entre el Death Metal técnico y las atmósferas más sombrías jamás cosechadas del Post-Metal. Una fusión curiosa y bastante acertada que lleva el género hacia un nivel no alcanzado hasta ahora. Y es normal que ante semejante disco, las expectativas ante éste fueran altas. El resultado: misión cumplida, y con medalla de honor.

Desde uno de los países que menos se esperaría uno debido a su poca influencia y su poco movimiento notorio de su escena metalera como es Nueva Zelanda, Ulcerate factura un auténtico monstruo bípedo de 50 metros que amenaza con destruir toda una ciudad entera, merced a una técnica y un sonido oscuro como pocos, incluso mayor que el de su predecesor, que ya es decir mucho. A la ecuación entre técnica y ambiente se suma un sonido y una producción ennegrecida y apoteósica propia de unos Portal, algo en lo que estoy de acuerdo con mi compatriota Cthulhu, de la misma manera que coincido con esa semejanza tan increíble con Immolation en su sonido aplastante y destructor, ya veréis ya. Pero además de ello, lo principal (y básico en la banda) es su devoción por la técnica propia de bandas como Necrophagist y Obscura, de manera que no tendremos ni un minuto de descanso, sobre todo ante la presencia de ese pulpo a la batería que es Jamie Saint Merat y que tiene propuesto aplastar sin compasión tus sentidos a base de un continuo cambio de ritmo y técnica que te harán cambiarte de gayumbos.

Posiblemente esta producción y sonido tan envolventes sean el que identifique The Destroyers Of All de sus anteriores trabajos, amén de mayor uso de esa atmósfera tan extraña de la banda que se va adueñando del Death Metal complicado de estas bestias salvajes a medida que avanza el disco. Así lo demuestran The Hollow Idols y Omens, en donde hacen mayor hincapié en ese ambiente post-metalero pesado, como si la fuerza de la gravedad se hubiera multiplicado mil veces. Y ahí están, junto con el resto de temas como Burning Skies, Dead Oceans y Beneath, dispuestos a destruir nuestra conciencia y a hacernos adentrar en un auténtico caos que se contradice a sí mismo bajo una perfección y orden absolutas, sin que nos dé tiempo a asimilar las cosas y lo que sucede a nuestro alrededor.

Podría decir algo más, pero me es imposible, pues aún me estoy recomponiendo del shock que me ha dejado esta maravilla sonora. Algunos dudan de si supera o no a Everything Is Fire. Yo digo que convive en perfecta armonía con éste, aunque ello suponga que la Tierra estalle. Si ha de salir todos los aires por poner este monstruo como uno de los mejores del año, que así sea, ¡y aún no ha empezado Febrero!



Puntuación: 10/10

sábado, noviembre 20, 2010

Demonic Resurrection - The Return To Darkness (2010)

Últimamente empiezo a notar que estoy saturándome de tanta música, hasta el punto de que pocos discos nuevos llegan a llamarme la atención. No sé si es cosa de que uno ya no le da el mismo entusiasmo a la hora de escuchar un disco, de que uno empieza a notarse cada vez más mayor y que se siente como un cuarentón, o simplemente que no he tenido mucha suerte escuchando cierta música, pero lo cierto es que pocos discos consiguen mantenerme tan en vilo como antes.

Sin embargo, creo que con este disco se ha producido la excepción, y que me ha devuelto un poco de luz a la música que tanto me motiva. Porque lo cierto es que hacía tiempo que no disfrutaba tanto de un disco de este estilo como el que os presento hoy. Y lo que más me impresiona de ello es que este disco venga directamente de la propia India, ya que Demonic Resurrection se asienta en la propia Mumbai de la Maharashtra. En estos 10 años de existencia de la banda, han ido evolucionando hacia un Death/Black Metal con muchos elementos sinfónicos y progresivos, logrando de esta manera llegar a lanzar su nuevo The Return To Darkness bajo el sello de Candlelight Records fuera de su país, donde ha sido distribuido bajo el sello del vocalista y guitarrista Sahil Makhija, alias The Demonstealer.

Pues bien, este disco ha hecho temblar los cimientos del Metal underground de manera que se ha hecho eco y voz en páginas como la oficial de Roadrunner Records. Su asombrosa manera de combinar unos riffs concisos y aplastantes con una técnica pasmosa, una transición y progresismo colosal, y unas piezas melódicas basada en solos de guitarra desorbitados, pasajes sinfónicos de teclados atrapantes cual tela de araña, y un registro de voces que van desde el growl hasta las voces limpias, hacen que The Return To Darkness se convierta irremediablemente en uno de los mejores discos que uno haya podido escuchar del género.

A simple escucha, uno podría pensar de que su música se aproxima en cierta manera a lo que hacen actualmente Dimmu Borgir. Pero nada más lejos de la realidad, muy lejos de hacer la música de pandereta de los noruegos, Demonic Resurrection podría decirse que recoge lo mejor de bandas como Behemoth y Septic Flesh y le añaden algunos esquemas propios que consiguen de esta manera un sonido sólido, hermoso y potente en cantidades iguales. Más de una hora en la que fliparemos con la cantidad de ritmos y explosiones sonoras que presentan y conforman este disco.

Comenzando con esa espectacular intro que supone Between Infinity And Oblivion, el disco comienza fuerte con Where Dreams And Darkness Unite, donde todo lo antes dicho se manifiesta y nos muestra el potencial que desprenden estos indios, seguido de The Warriors Return, con unos solos acojonantes que te quitarán el hipo. Con A Tragedy Befallen ya tenemos un tema para quedarse grabado en nuestras mentes, ya que la variedad de ritmos es tal, que te dará hasta dolor de cabeza, cargado de unos solos increíbles junto con esas piezas sinfónicas de corte elegante y unos riffs atronadores, terminando con un sonido marca de la casa de Opeth, sin duda. The Unrelenting Surge Of Vengeance es posiblemente el que más elementos sinfónicos presenta, pero no le hace sombra al pepinazo de tema que supone Bound By Blood, Fire And Stone, cargado de una rabia que te tumbará de espaldas, como si de una estampida de búfalos encabronados se tratara. Y para rematar, ahí le sucede Lord Of Pestilence, con más de 11 minutos cargado de una densidad y una épica que ríete tú de otras bandas parecidas. Para finalizar, The Final Stand y Omega, I le dan la guinda que termina con este disco, con un final digno y glorioso.

Un señor discazo que me hace descubrir una banda desconocida para mí, y seguramente para muchos de los aquí presentes. Si todos los discos fueran así de buenos, no tendría que tomarme la molestia de pensar por qué últimamente me siento poco receptivo con la música.



Puntuación: 9'75/10

sábado, septiembre 18, 2010

Lost Soul - Immerse In Infinity (2009)

No quiero dejar atrás mi idea de comentar todos los discos de mi lista de mejores del 2009, así que esta vez os cogeré y os lanzaré al espacio exterior para que descubráis la última maravilla de estos polacos. Y es que pocas veces encontrarás algo tan enorme y aplastante como lo que nos encontraremos aquí, y es por ello que gracias a esto se ha convertido en uno de mis discos preferidos del año anterior.

Porque lo tiene todo. Tiene fuerza, garra, mala hostia, una brutalidad que supera a la de cualquier banda de Brutal Death Metal que se precie, y todo bajo una técnica que te hará salir despedido por los aires. No te esperes nada tranquilo, ni se te ocurra respirar hondo, esta banda y este disco te cortará la respiración desde el primer instante.

Lost Soul no es una banda cualquiera. Formada en 1991 en Polonia, se podría decir que es el rival más directo de los archi-conocidos Behemoth, debido a la similitud sonora de ambas bandas. Pero que no os engañen las apariencias, Lost Soul tiene su propio alma y personalidad, bastante marcada de sus compatriotas. Mientras que Behemoth se decanta por los temas directos y concisos, estos chicos prefieren darle más variedad a su música, con mayor contraste de cambios de ritmos, riffs y, sobre todo, técnica, mucha técnica, porque esta gente puede ser de todo, menos mancos. Sin embargo, la influencia del Black se hace patente en su música, y sí es bien cierto que en ocasiones nos pueden recordar a Nergal y cía, pero manteniendo nuevamente las distancias.

Numerosos cambios ha sufrido la formación, manteniéndose al frente el líder Jacek Grecki a la guitarra y las voces, y posiblemente sea el mayor sustento de la banda, ya que a pesar de sus continuos cambios, no ha bajado su calidad. Al contrario, se podría decir que la banda ha ido enriqueciendo su sonido con cada disco que han lanzado. Y ése es otro dato curioso a destacar, ninguno de sus discos han sido lanzados bajo el mismo sello. Desde Metal Mind Productions con Scream Of The Mourning Star, hasta Empire Records con Chaostream, todos han pasado por su propio sello. Immerse In Infinity no iba a ser menos, lanzado bajo Witching Hour Productions (quienes han editado discos de bandas como Trauma o Masachist), es sin duda la cima de la montaña de la banda, su techo. Cualquier obra que puedan lanzar posteriormente será comparada irremediablemente con este disco. Y con cualquier disco de otra banda mismamente.

Para empezar a destripar el disco por sus partes, primero hay que destacar la acojonante batería que se gastan la banda en este disco a manos de Desecrator (ex-batería de otra banda bastante gorda de la escena polaca del Death Metal, Pyorrhoea), que hace un trabajo que sólo se puede definir como "perfecto". No va a darte ningún momento de descanso durante casi todo el disco, su doble bombo te abrirá el cráneo como una taladradora descontrolada. En segundo lugar, la portentosa voz de Jacek Grecki, que le confiere a la banda una personalidad propia, debido a su voz estridente, pero sin llegar ni al growl pesado, ni al scream. Una cosa extraña, como escuchar a Nergal pero sin parecer que le hayan metido una patada en los cojones. Si a eso le añadimos unos riffs de guitarra demoledores, un bajo gordísimo como un gorila, y unos solos espaciales que te mandarán hasta el cielo como si de un balón fueras, tenemos como resultado uno de los mejores discos del género jamás paridos.

Y si aún esto no te convence, espera a escuchar de entrada Revival, y sabrás a lo que me refiero, seguido del combo compuesto por Personal Universe y la monstruosa ...If The Dead Can Speak?, donde el bajo se marca un solo acompañado del doble bombo de la batería colosal, seguido de unos riffs revienta-cuellos y un solo astral final que hará que se te metan los pelos del culo hacia dentro. O eso, o la fatal One Step Too Far, que te hará revotar contra las paredes de tu habitación cual pelota de pinball. Y para terminar, una muestra del mejor hacer con Simulation, sus toques africanos y su transición que te obligará a doblegarte ante la maestría de este cuarteto. Todo ello sin despreciar los otros temas 216, Breath Of Nibiru y Divine Project, que le dan la última pincelada a un cuadro perfecto de marco glorioso.

Sencillamente bestial. Podría pegarme días enteros escuchando esta maravilla, pero tampoco quiero saturarme. Ni a ustedes, así que es de debida obligación el exigiros que escuchéis y apreciéis esta auténtica apisonadora. Y no necesito más razones para colgarlo como uno de los mejores del 2009.



Puntuación: 10/10

martes, septiembre 07, 2010

Augury - Fragmentary Evidence (2009)

2009 es un año que todavía tiene muchas cosas que mostrar aún a estas alturas de este año que le sucede, y prueba de ello es este disco del que vengo a comentaros en esta ocasión. Desde la mismísima Canadá, y exactamente en propio Montreal, cuna de bandas como Cryptopsy, Despised Icon o Kataklysm, llega esta banda formada en 2001, y haciendo gala de un sonido aplastante y único.

Pero aún basando su sonido en el pesado Death Metal, Augury está bastante alejado de las bandas citadas anteriormente. Y todo es gracias a un progresismo y a una técnica pasmosa, de asombrosa ejecución, y que demuestra la calidad que desprende esta banda y que atesora a la escena canadiense. Tal es así, que Nuclear Blast no ha tardado nada en coger a la banda y alistarla en su formación, después de ver lo capaces que pueden llegar a ser en su disco debut Concealed.

Fragmentary Evidence lo tiene todo: densidad sonora que desprende y que partirá todos tus huesos, los cambios continuos de ritmo, trastes y riffs que harán de cada tema un mundo, las voces que van desde el growl más profundo al scream más estridente, pasando por las voces limpias e incluso con voces femeninas. Por si no fuera poco, la mano de trabajo que hay detrás del disco se ve complementada por la producción de nada menos que Yannick St-Amand (ex-guitarrista de Despised Icon) junto con Hugues Deslauriers, grabación a cargo de Jean-Francois Dagenais (guitarra de Kataklysm) y masterizado por James Murphy (guitarrista de Death). Como veis, no le falta de nada al disco para llegar a ser una grandiosidad, logrando con todo esto el resultado de un sonido limpio y claro que nos permita apreciar todos los detalles que encierra Fragmentary Evidence.

Tampoco faltan las participaciones. Siendo principalmente la de Sven de Caluwé (vocalista de Aborted quien se ha encargado también del art-work del disco), y que se puede apreciar su voz en Aetheral como voz de fondo. También cuentan con Syriak y Leïlindel de Unexpect (esta última se puede apreciar en Brimstone Landscapes con su melódica voz, cambiando el tema a un rumbo más propio del Folk Metal alucinante), Youri Raymond (actual guitarra de Cryptopsy), Sébastien Croteau (Necrotic Mutation), Filip Ivanovic (Agony) y Eric Fiset (Obscene Crisis, Nervous Impulse).

Una de las cosas que más hay que destacar del disco, es la perfección del bajo y su apreciación en todo el disco en armonía con el resto de instrumentos, algo común en cualquier banda Death Metal técnico y que siempre tengo en consideración (y en agradecimiento). Así como puede apreciarse sobre todo en Jupiter To Ignite, en compañía de esos solos de guitarra melódicos interminables y parte-cuellos, aunados en esos estrambóticos riffs, que se va intercalando en ocasiones con pasajes que rozan el Jazz en numerosas ocasiones. Incluso se atreven a darle un poco al Power Metal, como se puede apreciar en Sovereigns Unknown, todo ello de una manera muy acertada sin excederse.

Simian Cattle, Orphans Of Living, Skyless... son sólo un ejemplo de lo que nos encontraremos en esta increíble ejecución de técnica y progresismo que nada tiene que envidiar a otras bandas como Obscura, Gorod o Carcariass.

Simplemente increíble. Canadá es un país que siempre ha mostrado una gran calidad en el mundo del Metal, y lo seguirá haciendo por mucho tiempo.



Puntuación: 9'25/10

domingo, agosto 29, 2010

Cephalic Carnage - Misled By Certainty (2010)

Si hay una cosa en la que destaca Internet y que lo hace realmente increíble, es en ver cómo se filtra la mayoría de material nuevo, ya sea música, cine o cualquier cosa, incluso antes de que éste salga a la calle oficialmente. Éste es el caso de lo nuevo de Cephalic Carnage, Misled By Certainty, el cual llevo esperando como agua de Mayo y que a sólo unos pocos días de su lanzamiento ya he podido disfrutar. Y vaya que si lo he disfrutado...

Supongo que no es necesario hablar de Cephalic Carnage. Una de las mejores bandas del panorama extremo del Metal, así de sencillo. Auto-etiquetados a sí mismos como "Hydrogrind", estos estadounidenses comenzaron como una banda Grindcore más como cualquier otra, incluyendo elementos del Death. Su evolución fue clara, llegando a la cima con esa pedazo de joya que es Anomalies, que presentaba una mutación asombrosa, mezclando el Death/Grind con técnica y progresismo en un resultado más que satisfactorio. La cosa continuó con Xenosapien, en donde se volvían a centrar más en partir el lomo como nadie que en indagar y experimentar con los diversos elementos que solían tocar, aunque no desaparecieran éstos.

Pues bien, parece que con este Misled By Certainty, la banda vuelve a acercarse al sonido que lograron en Anomalies, logrando nuevamente un hit directo a la cara que volverá a ponerlos en boca de todo el mundo. Y es que lo han vuelto a hacer, han vuelto a hacer gala de una complejidad compositiva única anclada a un sonido destructor del tamaño de un mamut. Diversos elementos, registros y sobre todo la variedad que presentan entre tema y tema hacen del disco un auténtico indispensable de la banda (porque ya sabéis, en la variedad está el gusto). La técnica y el progresismo pasmosas que desprenden aunados en el Death y el Grindcore más potente, acompañados de la increíble y poderosa voz de Lenzig con diversos timbres que juegan en el campo de los growls acompañados de los screams de Nick e incluso retornando a las voces limpias en más de una ocasión (When I Arrive). Si a esto le unimos la producción nuevamente a cargo de Dave Otero, y de la interestelar colaboración de Ross Dolan (Immolation) a las voces en Abraxas Of Filth, podemos estar seguros de encontrarnos ante un disco redondo.

Desde los cañonazos como The Incorregible Flame, Warbots A.M., Raped By An Orb (brutal tema en donde da la sensación de estar escuchando al mismísimo Dave Rotten), pasando por los toques jazzeros de Ohrwurm o la increíble progresión y el sonido tan propio de unos Mastodon o Baroness en Repangaea, donde nos encontraremos de todo, desde saxofones a pianos en un tema jodidamente relajado e increíble, contando con algunos temas de puro Grindcore como Pure Horses, todo bajo el particular toque de humor, drogas y demás de la banda, nos dejarán muestra y constancia del alcance de la situación que muestra Misled By Certainty.

Un disco que vuelve a colocar a la banda en su lugar, demostrando de lo capaces que pueden ser si se lo proponen. Y esperemos que ese puesto lo sigan manteniendo por muchos años más. Y todo esto antes de su lanzamiento...



Puntuación: 9'5/10

sábado, agosto 07, 2010

Carcariass - E-xtinction (2009)

Hoy he vuelto a rescatar este disco que ya en su momento formaría parte de mi top 10 de discos del 2009. Y no es para menos, pues lo que voy a comentar hoy es algo que merece de todo elogio y alabamiento. Un disco que te dejará estupefacto desde la primera escucha, y del que no podrás despegarte en un buen tiempo.

Carcariass es un grupo que vuelve a mostrar que Francia es un nuevo referente en cuanto al mejor Metal que se está realizando, en todos los ámbitos. Formados en 1991, y cogiendo el nombre del Carcharodon Carcharias ("tiburón blanco" en latín), la banda comienza sus pinitos como una banda Brutal Death Metal más de la escena. Sin embargo, con el paso del tiempo la banda se consolida hacia un Death mucho más técnico, y su culmen llega con Killing Process, un disco desorbitante con una técnica y ejecución pasmosa, objeto de mira de las críticas más alabadas de éste.

Pues bien, tras ese bombardeo que supuso Killing Process en 2002, todo apuntaba a que estaban preparando su artillería pesada para volver a entrar en acto con un ataque colateral. Y así ha sido, porque E-xtinction es un disco que eleva lo anteriormente escuchado a cotas de niveles nunca antes vistas. Nada tienen que envidiar a las bandas punteras del Death Metal técnico de hoy en día como pueden ser Obscura o Gorod. De hecho, pueden enfrentarse directamente al Cosmogenesis y Process Of A New Decline de ambas bandas respectivamente. Una técnica inusual, junto con un progresismo claramente evocador de unos Dream Theater anabolizados, y unas melodías que te harán entrar en sobredosis sonoro.

Con un sonido muy futurista y cibernético, y saltando entre temas con una voz bastante personal dentro del Death y temas instrumentales, que no te extrañe si quedas estupefacto ante temas como Chaos And Decay, Domination (qué increíbles melodías y progresismo presenta este tema, madre del amor hermoso), o In Cold Blood, por poner unos ejemplos. Guitarras, batería, bajo... todos tienen importancia en este disco redondo. Y lo mejor de todo es que, pese a su complejidad compositiva y la cantidad de solos, riffs y cambios de tempo que presentan, es un disco asimilable al 100% que te entrará a la primera escucha. Cuesta creer que ante todo este impacto sonoro, resulte agradable al oído desde el primer instante. Y si la voz no te agrada en absoluto en los temas en la que hace presencia, tranquilo, pues tienes a tu disposición las versiones instrumentales de todos los temas, para que puedas apreciar en todo su esplendor los matices que presentan éstos y las subidas y bajadas continuas de trastes que te dejarán noqueado sin opción a resistencia alguna.

En serio, ¿qué demonios les dan de comer a los franceses para que se conviertan en unos auténticos maestros de la música?



Puntuación: 9'75/10

martes, julio 06, 2010

Hybrid - The 8th Plague (2008)

España es un país que actualmente goza de una gran salud a nivel musical. Lejos de los grupos cabeza mainstream (ouh yeah, mira cómo molo por poner palabros en inglés) que empañan nuestra imagen del Metal nacional con auténticas mierdas (véase Mago de Oz, Amset hasta su disolución, y toda la morralla que les acompaña), y lejos de aquellos negados que no admiten esta realidad, España cuenta con grandes bandas dentro del sector underground (otro palabro en inglés para másmolar), de géneros tan diversos, desde el Grindcore más bruto (Machetazo, Looking For An Answer), hasta el Post-Rock más relajado (Hand Of Fatima), pasando por el Stoner (Viaje A 800) y el resto de géneros y grupos que la mayoría de los que nos movemos por estos recovecos conocemos. Además de ello, las discográficas más importantes, no sólo a nivel nacional, sino a nivel internacional, empiezan a poner los ojos en nosotros. Tal es el caso de Relapse Records contando en sus filas a los antes mencionados Looking For An Answer y Haemorrhage, por ejemplo. Y con discos con una producción y calidad que pueden mirar directamente a la cara a todas esas súper producciones actuales internacionales.

Éste es el caso de Hybrid, banda que nace en 2004 cuando Chus Maestro (miembro de bandas como Supra o One Last Word) decide reunir a miembros de Human Mincer y Wormed y crear un proyecto que rompa todos los esquemas del Metal, traspasar los límites y crear algo variado e innovador dentro de lo ya existente. Tocando en directo con bandas como Napalm Death o Cephalic Carnage, y después de lanzar el MCD Beyond Undeniable Entropy, lanzan su disco debut The 8th Plague en 2008, grabado en los estudios Sadman (donde Chus Maestro ha grabado con su banda One Last Word, y donde lo han hecho bandas como Adrift). Masterizado por Alan Douches (quien se ha encargado de discos de bandas como Suffocation, Mastodon y The Dillinger Escape Plan), y bajo el sello de Eyesofsound (Behold... The Arctopus, Dysrythmia, etc), The 8th Plague (cuyo art-work ha estado a cargo de Seldon Hunt, encargado de portadas de bandas como Neurosis, Isis y Melvins) es un disco al que nunca podrás ponerle una etiqueta: monótono, porque este disco es una muestra del Death Metal más técnico jugando con cosas tan dispares como el Grindcore, Metalcore, Mathcore e incluso Jazz, con lo que estarás siempre entretenido, un auténtico tornado sonoro donde miles de géneros vuelan y se entremezclan con una violencia y perfección pasmosa. Un cocktel explosivo con el que si no tienes cuidado puede estallar en tu cara.

The 8th Plague es un disco conceptual que habla de la destrucción del ser humano simbolizado en la metamorfosis de un insecto (de ahí la portada, en la cual se pueden apreciar dichos detalles). Dividido en 4 fases que componen el disco, me centraré en los temas por cada fase:

I. Ovum: Alienation

El disco comienza fuerte con Hundred Years Ocean, en donde destaca el Death Metal más técnico, que empezará a aplastarte cual cucaracha bajo la fuerza impecable de la batería. Rápidamente pasa a un plano más propio del Mathcore, con esos cambios de trastes tan jodidamente alocados, entre los que se intercalan partes de Brutal Death con voz gorrina y partes puramente Jazz, con ese saxofón que se mete en medio del caos como quien no quiere la cosa.

Y tras éste, llega Soul Prolapse, manteniendo la técnica del anterior tema, y vapuleándote como si de un coloso sin piedad se tratase. Increíble las notas de guitarra que se meten en los primeros minutos, para luego empezar a descargar todo un alarde de poderío Grindcore sin igual, todo ello sin dejar la técnica de por medio, llegando a recordar a unos Rotten Sound más técnicos. Y breakdown con el que te sacuden a final del tema hasta dejarte los discos vertebrales como mantequilla.

A éste le sucede Sleep Of The Defeated, donde la vena más Mathcore de The Dillinger Escape Plan se hace más patente, incluso llegando a recordar a la locura extrema de Psyopus, con unos registros de voz más hardcoretas, y con momentos de pura locura Grindcore. Y a mitad de tema meten unas melodías propias del Metalcore que te hacen pensar irremediablemente en My Bitter End. Y de nuevo, la bestialidad del Grindcore hace acto de presencia. Auténtica locura de tema, la verdad es que es mejor escucharlo directamente para apreciarlo en todos sus matices, porque son tantas pinceladas que meten en este tema que hasta a mí se me escapan de las manos.

II. Larva: Narcotization

Tras el primer asalto, ha nacido la larva, y se presenta con Post-Traumatic Stress Disorder, que comienza con un corte Jazz para pasar de nuevo a la faceta más dura y Grindcore, una hostia en la cara directa, con mucha, mucha técnica de por medio, para dar paso a los breakdowns y a la vena más Wormed de sus miembros que de una manera u otra tenía que hacerse presente en el disco.

A continuación, llega Sun Burnt, que te hará lanzarte cual kamikaze contra todas las paredes de tu habitación cual pelota de pinball, donde el lado más Core se hace presente y las influencias más guarras y gorrinas de Wormed se dejan entrever nuevamente ante tanta locura sonora.


III. Chrysallis: Transformation

La larva entra en su metamorfosis, refugiándose tras un capullo resistente que es Cocoon/Metamorphosis/Eclosion, puro Mathcore que cambia de tonalidades, ritmos y contrastes como quien se cambia de gayumbos, y que nuevamente cuenta con ritmos puramente Grindcore, pero sin dejar de lado las notas complejísimas. Nuevamente se hace notoria la presencia del Jazz y esta vez incluso de ritmos latinos (como leen).

IV. Imago: Obliteration

Y finalmente sale el adulto del capullo, fase en la que está simplemente destinado a su propia destrucción. Esto se hace notorio en la música de Hybrid, que se vuelve cada vez más caótica con The Omega Swarm, con algún breakdown de por medio y momentos de puro Slam. Los registros vocales cada vez se vuelven más hardcoretas, pero sin dejar de lado la brutalidad, y con esos coros que anuncian un final inevitable.

Final inevitable que llega con Ashes Of Babylon, el tema más largo del disco, estirándose hasta casi los 10 minutos, y que comienza con un sonido casi propio del Post-Metal, mientras unas voces growl y scream desquiciantes gritan y susurran a los cuatro vientos la llegada del apocalipsis. Increíble el sonido de la batería en este tema con esos blast-beats que nos lleva destartalando y taladrando el cerebro desde el comienzo del disco. Y ese final... No os miento si os digo que es la forma más bestia que he escuchado de cerrar un disco nunca, auténtico ruido.

Esto es Hybrid, y nadie se creería que esto lo hayan realizado gente de nuestras tierras, ya que la producción y el sonido, no sólo de los instrumentos, sino el registro de voces, sobre todo en las más hardcoretas que recuerdan al Hardcore estadounidense, hacen pensar todo lo contrario. Y puede ser, pero esto es cosecha propia, lo cual demuestra que España no tiene nada que envidiarle a nadie en la escena musical.

Puntuación: 9/10

sábado, julio 03, 2010

Crónica de conciertos: 2º Concierto promocional de Winds Of Rock III: Infernal Hate + Apostles Of Perversion + DeathDream

11 de Junio, 19:30. Quedo con un amigo para ir juntos hacia Playa del Inglés para dirigirnos al 2º concierto promocional del próximo festival Winds Of Rock III. Nos vemos, cogemos la guagua y nos dirigimos hacia allá. Llegamos sobre las 20:30 aproximadamente, y empezamos a buscar la Sala Duke. Nos habría sido más fácil de no ser porque las calles son tan parecidas entre sí, que es fácil perderse. Y nos perdimos, pero llegamos a tiempo, al final encontramos el lugar y parecía que no había empezado aún. Después de hablar con algunos conocidos que estaban allí presentes, las puertas se abren y entramos.

Después de una cierta espera, sube por fin la primera banda, DeathDream al escenario. No sabría decir qué hacían exactamente, era como una suerte de Metalcore con toques Thrash. Aunque parecía que fallaban en algunas notas, sabía de mano anterior que era una banda joven a pesar de llevar un año componiendo. Joven en el sentido de que los miembros no alcanzan la mayoría de edad algunos. No pasa nada, la cosa parecía calentarse ya con un público entregado (bastante entregado para lo que suelo ver en esta isla). Hacen un cover de Seek And Destroy de Metallica que es todo un acierto, ya que el público se anima completamente, pogueándose entre todos continuamente. Además de ello, también realizaron un cover de Ace Of Spades del tito Lemmy y compañía con Motörhead. No está nada mal, cumplen. Les saco un par de fotos, y bajan del escenario.

A continuación, suben Apostles Of Perversion y todo el mundo enloquece. Incluido yo. Y es que con una banda de Brutal Death Slam es imposible no motivarse. Pogueos continuos, me pongo en primera fila para no temer por mi cámara. Como la última vez que los vi, el bajo se me antojaba demasiado alto, aunque en esta ocasión no se comía el sonido de la guitarra. Incluso me gustaron más que la vez anterior que teloneaban a Avulsed. Muy buena actuación.

Y entonces es cuando suben los más esperados por mí: Infernal Hate, directamente desde Lanzarote con mucha magma y lava, una banda de auténtico Brutal Death de antañocon técnica en algún momento que con el paso de los años ha ido evolucionando y ganándose un nombre tanto aquí como al otro lado del mar en la península, con dos trabajos a sus espaldas y uno en camino. Mostro cada vez me parece mejor batería, nada que envidiarle a los bateras de cualquier grupo que se precie, además de la voz que se gasta. Meterse esos growls a la vez que aporrea la batería de esa manera no es algo que puedan hacer muchos, no. Los guturales del guitarra apenas se apreciaban, necesitaba más volumen en su micro (o más fuerza en la voz, todo sea dicho). Tocando temas de sus dos anteriores discos y haciendo un repaso a la promo de su próximo disco, noto que sus voces son mucho más agudas que las que uno se encontraba en sus dos LP's. Saco algunas fotos, pero la motivación es tal que mando a tomar por saco la cámara y me subo al escenario hasta que me piden que baje. Lástima, pero se comprende.

Eso fue el 2º concierto promocional de una serie de conciertos que la organización del festival realizará para poder sacarlo hacia delante, y que si al final no se realiza, al menos me habré conformado con haber visto este concierto, toda una muestra de brutalidad y buen hacer. Siento haber publicado esto casi un mes después del concierto, pero se me ha ido la cabeza completamente. Mejor tarde que nunca.