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jueves, agosto 25, 2011

Obsequiae - Suspended In The Brume Of Eos (2011)

Siempre he pensado que, dentro del Folk Metal, existen dos variantes: los grupos Power Metal o kalitmoxeros disfrazados de este estilo (o de Viking Metal en su variante) como Korpiklaani, y aquellos que siempre han sentado las bases de éste en el estilo del que derivó, es decir, del Black Metal. No es la primera vez que lo digo, ni será la última, y lo cierto es que he acabado cogiéndole tirria a los grupos del primer caso, pero cuando se te presenta cualquier grupo de la segunda opción es todo un goce en la mayor parte de los casos. Y para suspiro de uno, lo que viene a continuación se engloba dentro del segundo caso.

Obsequiae se forma en 2007 en Estados Unidos cuando la banda Autumnal Winds (formada mucho tiempo antes, en 1998) decide cambiar su nombre a la banda que son hoy día. No sólo cambian su nombre, sino que además deciden dar un giro a su sonido para adentrarse en un Black Metal muy afincado a las raíces folclóricas del pasado, siendo Suspended In The Brume Of Eos la culminación de este cambio tras una demo homónima. Lo que uno se encontrará en este disco es un trabajo cuidado como si de su propio hijo se tratara, y eso se nota claramente en los arreglos que iremos encontrando poco a poco a medida que éste transcurre. Comenzando por un sonido muy pulido para este tipo de sonido, fundamental para percibir todos los elementos que componen dicho trabajo, en donde todos y cada uno de los instrumentos se perciben a la perfección (incluido bajo, sí). Esto es de vital importancia, pues de otra manera no se obtendría la esencia que consigue transmitir Obsequiae a través de su música. Y es que la manera de conjugar sus riffs con una pegada y una fiereza sin igual, aderezados con las melodías folclóricas que adornan indiscutiblemente el disco, hacen que el grupo, de una manera u otra, se vea muy relacionado con grupos como Windir por esa manera de hacernos evocar a la propia naturaleza sin dejar nunca de lado la capacidad que puede brindar el Black Metal para componer unos riffs aplastantes, todo ello intercalado con temas que hacen a modo de interludios de una manera u otra. La voz es otro aspecto a considerar mucho, pues aunque pueda parecer extraño, hay varios momentos que recordará a más de uno a Varg Vikernes en su época del Det Som Engang Var. Muestra de ello se puede notar en Atonement, las similitudes son bastante claras. Temas como Altars Of Moss, la gran In The White Fields o The Wounded Fox demuestran la capacidad a la que puede llegar a la banda, aunque bien es cierto que el nivel decrece violentamente en los últimos temas, donde parece que pierden un poco el fuelle.

Una buena manera de advertirnos de que el Verano se acaba y con ello llega el Otoño, no sea que algunos aún se queden en esta época. Un disco con estilo y bien cuidado.



Puntuación: 7'25/10

domingo, abril 24, 2011

Primordial - Redemption At The Puritan's Hand (2011)

Finalmente termina Semana Santa, y con ello la vuelta al trabajo es inevitable, así que este Domingo puede que sea de los más activos que uno pueda tener, y es que hay que aprovechar la semana hasta el último instante. Y para más inri en esta ocasión, la semana termina para un servidor como uno mejor podía esperar: escuchando lo nuevo de unos indispensables en estos lares, mencionados hasta la saciedad, omnipresentes como seres divinos, y evocadores de la estepa fría de Irlanda.

No es necesario presentación, ni dato que aportar: Primordial es Primordial, punto, es muy difícil no conocer a estos chicos si estás dentro del mundo que nos acontece y que responde al nombre de Metal. Desde tiempos remotos, esta banda ha ido labrándose un porvenir dentro de la escena underground del género. Poco a poco, y granito a granito, fueron definiendo su sonido hasta nuestros días, en una música única y propia que trata de rescatar los espíritus del pasado de la tierra irlandesa, en una suerte de Folk/Black Metal progresivo céltico con ramalazos del Doom Metal. Muy sonado fue en su momento la llegada de trabajos como el colosal To The Nameless Dead, llamado a ser uno de los mejores discos que se haya parido en este mundo de la música metalera en mucho tiempo. Estar o no de acuerdo es otra historia.

Así pues, tras casi 4 años no era de extrañar que estuvieran haciendo los preparativos para su nuevo impacto, y tras una gran actividad en directo realizando conciertos en numerosos lugares, era hora de empolvarse las manos. Y así, con todo, llega Redemption At The Puritan's Hand, el cual demuestra que la banda se encuentra completamente a gusto en el sonido que mejor los define. Y es que su nuevo trabajo mantiene los esquemas y los cánones propios de sus anteriores discos, To The Nameless Dead y The Gathering Wilderness. Puede ser un punto a favor o un punto en contra, pero lo cierto es que no se puede negar que cuando nadan por estos mares, se desenvuelven perfectamente. Con sólo escuchar Bloodied Yet Unbowed puedes hacerte un claro ejemplo de ello. Sin embargo, y a diferencia de sus predecesores, Redemption At The Puritan's Hand mantiene una basa más directa, más anclada a los riffs rápidos y menos envuelta en el progresivo y las atmósferas celestiales propias de la banda. No sólo eso, sino que Alan Averill parece que después de sus pinitos con Blood Revolt el año pasado, ha recuperado parte de su registro sonoro más blacker, imperando comúnmente en temas como No Grave Deep Enough o God Old Snake. Por supuesto que su cántico habitual de voz limpia sigue manteniéndose, pero a decir verdad dista mucho de lo que podía uno encontrarse en sus anteriores trabajos, en temas grandiosos como Gallows Hymn. Aún cuando Primordial siempre se ha caracterizado por ser un grupo de difícil digestión (pero que muy difícil), es imposible negar la calidad que atesoran temas como The Mouth Of Judas, mucho más cercano al toque de To The Nameless Dead con sus pasajes melancólicos, o Death Of The Gods con ese curioso trote poco habitual en la banda.

Así pues, sólo nos queda hacernos una pregunta: ¿supera a sus ancestros, o tendrá que tomar ejemplo de éstos? El tiempo lo dirá. Mientras tanto, simplemente dejaros llevar hacia las gélidas aguas de un mundo avivado por las llamas del pasado.



Puntuación: 9'5/10

martes, febrero 01, 2011

Arafel - For Battles Once Fought (2011)

No hay nada como ver un disco recomendado por alguien, escucharlo, y que éste acierte. La sensación de gusto, de victoria, de haber encontrado un tesoro gracias a las indicaciones en el mapa de otro pirata hace que su escucha sea tan gloriosa como haber ganado una batalla. Y así es como me ha sucedido con este disco, recomendación una vez más de ese blog que es básicamente obligatorio su visionado que responde al nombre de Rise From The Ashes. Y menudo descubrimiento me ha dado, pardiez.

Y así de primeras lo digo: esto es diamante en bruto, perfecto, resplandeciente, y capaz de rajar cualquier otra piedra preciosa que choque con éste. Arafel es como juntar a todos los combatientes del Metal y prepararlos para una guerra tan épica (sic) que ríete tú de El Señor de los Anillos. Directamente desde Israel, y nada más y nada menos que con Helge Stang al frente, vocalista original de la banda de Folk Metal Equilibrium, esta banda lleva ya su tiempo existiendo en la escena metalera desde 1997, con una demo y dos discos a sus espaldas, The Way Of Defender y Second Strike: Through The Flames Of The Ages. Pero con este For Battles Once Fought se han coronado y sentado en el trono del rey, y con total merecimiento de ello, pues estamos ante un disco que supera lo antes escuchado.

Aún cuando la propuesta que traen no es nada original, con riffs escuchados hasta la saciedad, lo cierto es que su espectacular fórmula es lo que hace que este For Battles Once Fought sea tan sumamente poderoso y particular, todo ello realizado a la total perfección. Y es que el éxito de dicho disco está en la abrumadora cantidad de influencias que presenta éste. Arafel se asienta en un Black Metal melódico fusionado con un Folk Metal espléndido, pero a eso hay que añadirle lo siguiente: Death Metal técnico, ya sea por los growls de Helge Stang o esos continuos cambios de traste y ritmo propio de los masturba-mástiles del Death Metal; Thrash Metal; progresivo, sinfónica, violines... hasta algún breakdown propio del Core más moderno (así como lees). Todo esto forma y moldea un disco que se atragantará de lo jodidamente grande que es. Empezando por ese temazo enorme de aquí a China que es Sword's Hymn, con una intro simplemente impresionante, hará que tu casa se convierta en una auténtica batalla campal en la que no sabrás por dónde te vienen los ataques. Y es que es así, el primer tema ya de por sí presenta tantos elementos a la vez que los 7 minutos y medio que lo conforma se te pasarán por alto, te quedarás perplejo ante lo que ha sucedido, y tendrás que reproducirlo nuevamente.

Pero hay que seguir la aventura, y lo haremos de la mano de Kurgan, que nuevamente nos noqueará con su amalgama de estilos, en una especie de calamar gigante que porta un arma distinta en cada tentáculo. La cosa continúa hasta 1380: The Confrontation, donde el Folk se adueña completamente del tema, y en el cual presenciaremos una auténtico asalto de piratas. Después de éste nos llega The Last Breath Of Fire, el cual hace a modo de "interludio" con una pieza instrumental que es tan grandiosa o incluso más que el resto de temas que conforma este Leviatán venido de las profundidades del océano. Y así hasta Death Of Archaic World, con ese comienzo completamente retocado y pulido que le confiere de un elemento electrónico bastante atrayente, y que estalla con una sucesión de riffs que al mínimo descuido te partirá el cuello, todo ello bajo un toque que irremediablemente te hará mirar hacia atrás hacia el Sons Of Northern Darkness de Immortal.

TODO, lo tiene TODO: la increíble técnica que presentan te harán sudar junto con esos breakdowns tan gordos que hacen a uno recordar a unos The Faceless transformados en otra cosa nunca vista antes, esas influencias thrasheras presentes en unos riffs ultra-sónicos y decapitadores junto con esos cánticos folclóricos típicos y esa atmósfera blackera única, todo ello envuelto en papel progresivo, y adornado con lazos de violines a manos de la bella Nasha.

¿Pero qué demonios hago? Sólo consigo que tardéis en escuchar uno de los discos más grandiosos que nos ha brindado este 2011. Madre mía la que me depara este año, creo que no voy a salir vivo de ésta...



Puntuación: 10/10 (Y me quedo corto)

domingo, enero 30, 2011

Falkenbach - Tiurida (2011)

2011 cada vez se expande más como ese rumor universal que va corriendo de voz en voz por los medios, con la llegada de más y más discos. Y en sólo un mes ya se ha pronosticado una avalancha de regreso de bandas fulminante, como Belphegor, Ulcerate, Legion Of The Damned, Krallice, Lifelover, Dornenreich... etc, etc, etc. Y entre ellas, se encuentra la de una banda que ha permanecido desde siempre a la sombra de otras bandas, pero que conserva un estatus importante dentro de su género, dándole el beneplácito de ser una banda respetada por aquellos conocedores de la savia de este proyecto.

Falkenbach, o "el arroyo de los halcones" en su traducción, es la esencia del alemán Vratyas Vakyas cuya infancia la pasó en tierras islandesas, un proyecto que precede a grandes del Viking/Folk/Black Metal como los propios Windir, con una demo titulada Havamal lanzada en 1989. Poco a poco se fue afianzando, y tras 4 discos y varias demos, desaparece entre la nada. Hablamos de 2005, cuando lanzaba su último disco hasta ese instante, Heralding - The Fireblade. Tras 6 años en silencio, Vratyas vuelve a surgir para resucitar su proyecto con la llegada de su nuevo trabajo, Tiurida. Y os aseguro que esto es oro puro.

Tiurida deja en constancia que los años no pasan para este hombre, el cual sigue demostrando que ante el Viking Metal de antaño, es un ser divino intocable. Su nueva obra nos adentrará en pasajes frondosos de bosques vastos y mares vírgenes, en un claro rindo y homenaje a Bathory, tanto de la etapa de su comienzo, como en sus últimos años de existencia. Con una intro que nos irá relamiendo y preparándonos las botas, el disco comienza con ...Where His Ravens Fly..., que gustosamente recordará a más de uno el sonido que recogía Blood On Ice de Quorthon, con ese toque tan familiar y acogedor, folclore vario y esa voz calmada junto con una fuerza en las guitarras fulminante. Sin embargo, a medida que avanza el disco, notaremos cómo éste se va enfriando, en el sentido de que cada vez se vuelve más oscuro y tenebroso, no sin renunciar al ambiente forestal que te mete de lleno en la trama del disco. Con Time Between Dog And Wolf la cosa queda clara y patente, y la cosa se va acrecentando con Tanfana y Runes Shall You Know hasta que llegamos a In Flames, tema elaborado por los mismísimos dioses, con unos pasajes cautivadores y que harán que las tardes grises como la de hoy cobren mayor fuerza y sentido, y cerrando con Sunnavend y Asaland de bonus track extraído de la demo Laeknishendr, con el que tus oídos se endulzarán de un sonido noble, tan noble como la naturaleza misma. Todo ello con la colaboración de Patrick Damiani en las grabaciones.

No podía sentirle mejor el título del disco a éste. Significando "gloria", Tiurida es eso y más en todas sus facetas: el triunfo de un hombre que vuelve dispuesto a hacernos recordar por qué es tan grande, a pesar de no serle concedido el mérito que debería llevar. De todos modos, no es un impedimento para Vratyas éste, volverá a satisfacernos con su música aunque tengan que pasar mil años.



Puntuación: 9/10

domingo, diciembre 19, 2010

Celtachor - In The Halls Of Our Ancient Fathers (2010)

Irlanda... lugar frío y sombrío, de extensos lagos, bosques esbeltos y hermosos, y pensamiento gélido como el aire que se respira en dichas tierras. La música procedente de allí no suele ser hecha así como así, la gran mayoría de las bandas procedentes del país profesan un sentimiento profundo por sus raíces, por la historia que les atesoran, y por sus antepasados. Un buen ejemplo de ello son Primordial, los cuales expresan una nostalgia por los años anteriores, por lo que han pasado los suyos a través de las décadas y siglos, y así lo expresan mediante su música, melancólica, triste, casi cargada de culpabilidad. Y parece que así son las cosas allá, sobre todo en Dublin, porque al igual que los legendarios primordiales, estos vecinos expresan un añoro por sus raíces arraigadas excepcional, pues Celtachor supone un viaje a través de la historia y la mitología céltica irlandesa, traspasando los bastos árboles de la tierra gélida. Tal es la popularidad que han ido cosechando la banda, que han llegado a ser teloneros de los Mael Mórdha, lo cual es un logro.

Con un amanecer y despertar a través de Nemed's Wake (hijo de Agnoman de Scythia y líder de los nemedios), comienza este disco debut auto-producido por estos irlandeses, los cuales nos conducirán a través de páginas escritas en la historia irlandesa. Pero a diferencia de los Primordial, Celtachor prefiere ser mucho más directo, a través de un Black Metal con fuerte influencia del Folk y la música céltica, en un claro sonido que evoca a la etapa dorada de cuando existían Windir por aquel entonces. Esto se hace bastante claro con Rise Of Lugh, en donde seremos embestidos por una auténtica cabalgería de riffs acompañados de una humilde flauta. Tan pronto como nos recuperemos de semejante ataque, dará lugar a la segunda avanzadilla que supone In The Halls Of Nuada, en un claro homenaje al dios irlandés Nuada, también rey de los Tuatha Dé Danann, y si con el anterior tema ya quedaste tocado, con éste serás noqueado completamente, en una sucesión de acojonantes riffs que te obligarán sin oposición a dislocarte el cuello a base de cabeceo continuo.

Los continuos temas que se suceden en el disco van engrandeciendo a éste, y más con cada escucha que uno pueda disfrutar de este disco, sobre todo teniendo en cuenta la duración de éste, la cual hace que no resulte cansino, por lo que podremos reproducirlo una y otra vez sin caer en el aburrimiento (bueno... hasta que uno se canse). La influencia de Windir, una vez más, se hace patente en el disco con la llegada de A Warning To Balor donde, junto con ese grueso de las guitarras, se añaden nuevamente elementos propios del Folk, bastante claros y patentes en algún que otro riff que se dislumbra a mitad de tema. Con Riders Of The Fomor llega la venida de los fomorianos, estirpe semi-divina de la mitología irlandesa representantes de los dios del caos y la naturaleza. Y así como si fuera una confrontación de éstos contra los Tuatha Dé Danann, el tema supone una auténtica lucha y trote de caballos en el que los instrumentos de viento se entremezclan con la batalla que sucesivos riffs que anteceden unos a otros con total eficacia. Ya finalmente el disco termina con dos enormes cañonazos que son The Son's Of Tuireann And The Blood Fire, y The Wavesweeper, donde los elementos célticos y folkies se hacen más presentes, sin dejar de lado ese toque blackero que nos brinda la banda, y con el que cierran este retroceso hacia el pasado en la historia de Irlandia.

Un disco simplemente acojonante, y más si tenemos en cuenta que la propia banda se ha encargado de la producción y lanzamiento de éste. Ojalá los irlandeses jamás olviden de dónde vienen, porque entonces supondría el fin de una de las escenas metaleras más ricas a nivel cultural e histórico. Y de esta manera, acaba uno esta semana.



Puntuación: 9'75/10

viernes, diciembre 03, 2010

Solefald - Norrøn Livskunst (2010)

Mucho ha pasado desde la última vez que escuché a esta banda. Su manera de crear un Black Metal excelentemente elaborado con varios matices hicieron que un servidor se enamorara de esta gente al instante la primera vez que los descubrió, y de escuchar joyas magnas del tamaño de The Linear Scaffold y Red For Fire: An Icelandic Odyssey: Part I por ejemplo. Sin embargo, poco a poco empecé a descubrir otras obras maestras, y a dejar de lado a estos chicos injustamente, siendo enterrados en las profundidades de mis recuerdos.

Hoy, he vuelto a enamorarme de ellos gracias a su repentino despertar y resurgir con su nueva obra maestra: Norron Livskunst. Porque amigos, estamos hablando de un pilar fundamental creado recientemente y que puede competir directamente con lo nuevo de grandes como Agalloch y A Forest Of Stars sin despeinarse. Dos, dos son los mortales que dan forman a este colosal proyecto. Sus nombres: Cornelius Jakhelln, y Lars Nedland. Salidos directamente de las profundas y gélidas aguas de Oslo (Noruega), vuelven a armarse estos guerreros para librar una vez una batalla en la que los ganadores somos todos. Porque todos salimos ganando, nosotros disfrutando esta pieza artesanal, y ellos por recibir el reconocimiento que se merecen, pues éste es el debut de la banda en la discográfica Indie Recordings, lugar de culto donde descansan ancestros como Shining, Enslaved o Vreid.

Si hay algo en lo que siempre han destacado este dúo celestial, es en una cosa: en hacer lo que les salen de los cojones, pues pueden permitirse hacerlo, y con total maestría. Lo han demostrado siempre, y Norron Livskunst no es la excepción, pues ya no es que muestren influencias que entreven distintos géneros musicales, es que cada tema es un mundo, casi literalmente, cada uno con una personalidad única y pasmosa, y que hará que no te aburras en ningún instante.

Por increíble que parezca, la banda llega a rozar en este disco márgenes que pueden resultar hasta absurdos, pues el contraste entre temas es tan brutal, y la comparación entre unos y otros es tal, que dará la sensación de estar escuchando continuamente un grupo distinto. Pero no, Solefald sabe cómo engancharte, y como si de un bufón con varias máscaras, sabrá mantenerte sentado con una sonrisa de lado a lado. Para que os hagáis una idea de ello, os haré un detalle de los primeros temas:

Song Til Stormen: quizás uno de los temas más serios del disco, y que mejor define lo que por regla general han hecho esta banda durante mayor parte de su existencia. Los elementos del Post-Metal y el Post-Rock son claros y patentes en éste, fusionados con una mescolanza de voces muy folkies, tanto masculinas como femeninas (éstas últimas sublimes), acompañado de las lágrimas derramadas por pianos. Maravilloso, simple y llanamente.

Norron Livskunst: el tema homónimo del disco se lleva la parte más blacker, sin dejar de lado los riffs cristalinos y las voces limpias y suaves. Un tema que te elevará a los cielos sin remedio alguno.

Tittentattenteksti: el tema más bizarro de este jodido disco. Da la sensación de que hicieron este tema para ver cuál es la reacción del oyente. Y lo han logrado, porque al menos yo no puedo tomarme en serio este tema. Entre esa voz que va tirando hacia la "voz de pito", los delirios que llega a presentar dicha voz, y algunos elementos propios de la Electrónica (sí, electrónica), hace de este tema un experimento bastante extraño. Y lo peor de todo es que hasta engancha, al menos a mí, risas aseguradas con este tema, ¡Rattata!

Stridsljod (Blackabilly): y pasamos rápidamente de un tema completamente esquizofrénico a otro en donde parece que de repente los Korpiklaani hayan echado a la banda a patadas y se hayan puesto a los instrumentos. Porque este tema se convierte de repente en un tema de puro Folk Metal tabernero como el que desarrollan los finlandeses. Nuevamente un tema que te deja con la boca abierta al no esperártelo bajo ningún concepto.

Eukalyptustreet: y volvemos de nuevo a los pasajes tranquilos con este tema que presenta una cantidad de contrastes increíble, un toque medio rockero, medio jazzero, de mano de un saxofón (sí, como vuelven a leer), con unas voces y unos tránsitos melodiosos y preciosos. Más de 9 minutos de pura obra maestra.

Raudedauden: y de nuevo pasamos a la tralla directa de mano de este tema con unos riffs aplastantes y que te harán volar la cabeza irremediablemente, junto con ese pequeño toque folkie por delante.

Eso es un adelanto de lo que os encontraréis en Norron Livskunst. Si queréis saber el resto de lo que encierra este tesoro, tendréis que escucharlo para comprobar cómo termina uno de los mejores discos, no sólo del año, sino posiblemente del Metal en general. La tierra volverá a experimentar un cambio en su rumbo tras la llegada de este mesías.



Puntuación: 10/10

jueves, noviembre 04, 2010

Agalloch - Marrow Of The Spirit (2010)

Y finalmente, llegó. Tenía pensado dedicarle la entrada este día a otro grupo, pero nada más ver que ya se ha filtrado esto, no he dudado ni un segundo en agenciarme con él. Porque estamos hablando de algo más allá de la razón humana, algo que se nos escapa de nuestras manos, debido a su perfección. Hablo de lo nuevo de Agalloch, que tras hacernos esperar mordiéndonos las uñas día tras día, finalmente se ha filtrado mucho antes de lo que yo me imaginaba (su salida está prevista para el 23 de Noviembre).

Siendo una de las bandas que más me transmiten, y de ser referencia anteriormente en el blog, Agalloch supone uno de esos grupos que son algo más que eso. Son una identidad, con personalidad, cuerpo, vida y alma propia que trascienden hacia un concepto de la música simplemente inalcanzable. Y puede resultar una exageración, pero me apuesto mi vida a que ningún grupo en la actualidad puede hacerle sombra a esta gente, aún acercándose a lo que predican estos estadounidenses, siendo influencia clara y concisa de otras bandas.

Mucho ha llovido desde que la banda nos brindara aquella obra de indiscutible calidad llamada Pale Folklore, con una muestra del mejor Metal atmosférico y progresivo aunado en el Folk Metal y más aún en el Neofolk, y de su evolución a un sonido cada vez más ambiental con sus consecuentes The Mantle y Ashes Against The Grain, donde su sonido se volvía cada vez más sombrío y más cercano al Black, sin dejar de lado la asombrosa muestra del sonido propio del susurro de los bosques. Y con este Marrow Of The Spirit parece que han querido abarcar ambas sendas que dejaron con su disco debut y sus dos siguientes. Nuevamente nos encontramos ante una música tan esotérica que sólo puedes tumbarte y viajar con la mente. Con esos pasajes tan llenos de sentimiento, esas voces tan rasgadas acompañadas de otras más limpias y melancólicas, uno sólo puede arrodillarse nuevamente ante estos maestros.

Me es imposible describir con todo lujo de detalles el disco, no sólo porque le haya dado ya dos escuchas, sino por la complejidad de la que hacen gala esta gente. Comenzando con el sonido de un arroyo acompañado de suaves y dulces notas de guitarra en They Escaped The Weight Of Darkness a modo de introducción, dan rienda suelta a una explosión de sonidos nada más comenzar Into The Painted Grey, donde podemos encontrar atisbos de todo lo anteriormente hecho por estos chicos. Increíbles solos, riffs cargados de emoción y atmósferas que te encogerán el corazón son la base una vez más en este disco y este tema, que vuelve a repetirse con total maestría en The Watcher's Monolith, canción llamada directamente a ser una de las mejores de la banda debido a la cantidad de etapas que presenta el tema, eclipsado en cierta medida por la expansión sonora de Black Late Nidstang, más de 17 minutos donde la nada se convierte en todo, simple y llanamente.

Reforzado por Ghosts Of The Midwinter Fires, el disco cierra con To Drown, con un comienzo sencillamente espectacular y que te mantendrá con las orejas en vilo durante todo el trayecto de éste hasta su cierre, con los riffs más sentimentales de todo el disco.

Perpetrado por la maravillosa discográfica Profound Lore Records que sabe captar las bandas más personales y emotivas del panorama metalero, Agalloch vuelve a retumbar los cimientos de la tierra con esta nueva erupción volcánica de lava fría emanada del Infierno más gélido, al igual que hace temblar mi top 10 del 2010 que cada vez me resulta más peliagudo crear.

Oda a la mejor música de todos los tiempos.



Puntuación: 10/10

miércoles, octubre 06, 2010

Melechesh - The Epigenesis (2010)

Uf, nunca me había visto tan agotado y enajenado como hoy, pero después de haber hecho las debidas tareas y mantener el orden a mi alrededor y mi mente, voy a coger mi saquito amarrado a un palo, y tranquilo y a paso lento me voy a Jerusalén, ¡y oh, vaya! ¿Qué me encuentro allí? Pues nada más y nada menos que un tesoro enterrado en una pirámide de miles de años: lo último de Melechesh.

Melechesh surge nada menos que en la propia Israel, cuna de bandas de la talla de Orphaned Land y Amaseffer. De hecho, se podría decir que el grupo es el hermano bastardo de los Orphaned Land, la oveja negra de la familia compuesta por las bandas más reconocidas de este país. Y lo de "oveja negra" lo digo literalmente, ya que Melechesh aboga por el Black Metal más rabioso y contundente, con influencias propias del folclore oriental y del Death Metal. Y no son nuevos en lo suyo, no. Desde 1993 Ashmedi, líder de la banda, lleva dando caña cuando el grupo era un proyecto unipersonal. Más adelante se le añadiría Moloch, guitarrista oficial de la banda y el segundo que lleva más años en la banda después de Ashmedi, claro.

En su camino han dejado auténticos pepinazos como el colosal Sphynx o su posterior Emissaries que hoy en día son obras maestras indiscutibles del Black Metal a nivel general (y el que diga que no, no sabe lo que dice). Después de hacerse de rogar tras 4 años en silencio, el Rey del Fuego vuelve desde el mismo averno dispuesto a calcinar nuestros cuerpos con la llegada de su nuevo emisario de la muerte: The Epigenesis. Y os aseguro que no os va a dejar indiferentes, porque este disco está a la altura o incluso por encima de sus hermanos mayores.

The Epigenesis supone la entrada de la banda en Nuclear Blast, algo que le ha sentado de perlas. Y no digo que con Osmose Productions les fuera mal (joder, dos discazos como la copa de un pino...), sino que el cambio de sello no ha afectado en nada a la banda. Al contrario, les ha proporcionado un lanzamiento mucho mejor. Ya con la portada te puedes hacer una idea. Nada menos que hecha por John Coulthart, ilustre ilustrador (je...) que se ha hecho un nombre a base de sus obras de notable influencia Lovecraftiana (a Cthulhu le va a hacer vibrar sus tentáculos...).

Pero eso es sólo un aliciente. El verdadero poder de The Epigenesis se encierra en sí mismo, con una música densa, oscura y pesada a más no poder encerrada en más de 1 hora y 10 minutos de puro viaje a la propia Mesopotamia a base de unos riffazos de órdago capaz de sacarte los intestinos por la boca. Desde la increíble Ghouls Of Nineveh con un riff que se extiende durante casi todo el metraje de éste, pero que te caerá encima cual esfinge de 200Kg, al monstruoso tema homónimo de 12 minutos y que incita peligrosamente al headbanging, pasando por auténticas odas a la mitología mesopotámica y a los dioses de Oriente Medio como Sacred Geometry, The Magickan And The Drones, o las colosales When Halos Of Candles Collide y The Greater Chain Of Being, en donde pasan directamente al puro instrumental de manos de un bouzouki tocado como el diablo y que recordará al proyecto en solitario de nuestro forofo de las arenas Karl Sanders.

La fiereza y rabia del Black Metal aunadas en la brutalidad del Death Metal y aderezadas en altas dosis de folclore propio del Oriente Medio sólo pueden dar a una cosa: Melechesh, y la increíble, resquebrajosa y personal voz de Ashmedi dentro del género junto con unos riffs capaz de crear tormentas del desierto es lo que necesitas para disfrutar de toda una batalla campal en medio de las estructuras ancestrales que conforman The Epigenesis. Esto es grande amigos, muy grande.



Puntuación: 9'5/10

jueves, septiembre 16, 2010

Mael Mórdha - Gealtacht Mael Mórdha (2007)

Cada vez queda menos para que se celebre en Madrid uno de los festivales que más ha dado que hablar desde su anterior edición: Madrid Is The Dark Fest II. Un festival dedicado sobre todo al Doom Metal y sus derivados, además de contar con alguna que otra cosa bastante interesante. Entre ellos, Swallow The Sun, Primordial, Mourning Beloveth, Esoteric, Alcest, Forgotten Tomb, Rapture, The 11th Hour y Evadne se codearán en un cartel que simplemente puedo definir en dos palabras: de lujo.

Entre ellas, una de las que más me han llamado la atención son estos irlandeses. Siendo la única banda que desconocía de todas ellas (bueno, la conocía, pero sólo de vista), Mael Mórdha ha supuesto una auténtica sorpresa para mí, debido a su espectacular sonido, de puro Doom Metal tradicional grueso a la altura de bandas como The Gates Of Slumber o los míticos Candlemass y la melancolía de otras como Warning con la influencia directa del Folk Metal y la música céltica. Sin duda, un auténtico cañonazo. Gealtacht Mael Mórdha es el disco más representativo de la banda, y en el que mejor se define este sonido que destaco.

Con una densidad sonora capaz de derribar muros infranqueables, Mael Mórdha puede gozar de tener el lugar que les corresponde, en concreto la discografía Grau Records donde habitan bandas de la talla de Longing For Dawn o los antes mencionados Mourning Beloveth. Como ya dije, Mael Mórdha destaca por un Doom que puede pasar del más tradicional y gordo, al totalmente influenciado por el legado celta que les propicia sus tierras y que han dejado constante Primordial, todo ello con una ejecución pasmosa y una producción nítida que ayudará a presenciar todos los esquemas que conforman el disco. Desde la épica (sic) Altas Of Sorrow, 10 minutos que son tejidos al principio por unos instrumentos de viento que finalmente darán paso a una condensación sonora única, gigante como un minotauro, hasta Minions Of Manannan, pasando por temazos de órdago como Godless Commune Of Sodom, Curse Of The Bard (una auténtica estampida de la que si no te descuidas acabará arrollándote), o el tema homónimo donde el piano da un toque tenebroso seguido de esas notas que van acompañando a la música de ésta, y que se va alzando cual nube en la estratosfera aumentando su intensidad decibélica en un súmmum final.

Auténtica grandiosidad de disco, y que me hace una idea de lo que disfrutarán aquellos quienes vayan el próximo Octubre al Madrid Is The Dark Fest II. Disfrutadlo aquellos quienes vayan, mientras servidor estará en estas tierras mordiéndose las uñas de rabia. Mitología y folclore irlandés encerrados en un disco de pura magia. Adentraros en tierras irlandesas, y buscad esa runa perdida que encierra a Mael Mórdha.



Puntuación: 9'25/10

domingo, enero 10, 2010

Agalloch


A veces, deseamos perdernos en un bosque y dejar que la fuerza de la naturaleza nos envuelva, nos atrape, y nos atraiga. Pero, ¿cuál es esa sensación que dan los árboles, las hojas, el caer del Otoño? ¿Podemos transmitir eso nosotros? Creo que la respuesta a ello está en este grupo: Agalloch.

Agalloch, desde Estados Unidos, y formado por miembros de Sculptured en 1995, realizan un Folk ambiental muy doomero y con cierto toque Dark, dando de sí un resultado original y fresco. Sus dos primeras demos demuestran una gran influencia del Black y el Dark, pero a partir de su primer disco, Pale Folklore, se nota la evolución hasta lo que son hoy en día, no sin renunciar a sus raíces. Más adelante lanzarían sus otros dos discos hasta la fecha, The Mantle y Ashes Against The Grain, lanzados en 2002 y 2006 respectivamente. Hasta la fecha no han lanzado más material, salvo algunos EP's y un DVD el año pasado.



La sensación y el feeling que transmiten es simplemente magistral, invitando a volar la imaginación a lo más profundo de los bosques, una sensación única y exquisita. Aquellos quienes aún no los conozcan, les animo a descubrir el mundo que hay detrás de la música de esta gente. Puro ensueño.