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viernes, octubre 07, 2011

The Steepwater Band - Clava (2011)

Este año parece que en cuanto a conciertos me ha tocado el hada madrina, pues para lo poco que se suele ver por estas islas este 2011 ha sido bastante fructífero. Si hace meses atrás nos visitaban Anal Hard y hace cosa de unas semanas nos venían saludando Fresh Trash por estos lares, esta noche la cosa va a más con nada menos que estos titanes del Rock, toda una apisonadora en directo y que vienen a dejar en constancia este hecho en The One Festival, cuyo plato fuerte será a partir de las 21:00 en el Anexo de La Plaza de La Música en Gran Canaria, siendo este punto junto con Tenerife (recientemente ayer) la cabeza de salida de esta gira española que realizan presentando su nuevo disco, Clava.

The Steepwater Band podría decirse que es la evolución coherente del Rock estadounidense, más exactamente del Rock sureño y del Blues Rock, los hijos que han concebido grupos como Lynyrd Skynyrd, ZZ Top y derivados, pero mostrando total personalidad más allá de dichos dinosaurios y hasta introduciendo un toque más propio. Formados en 1998, este poderoso power trio (valga la redundancia) se labra un camino que poco a poco van abriendo cual Moisés ante las aguas del Mar Rojo. Ya en sus principios, discos como el colosal Dharmakaya exhibían un potencial y un feeling completamente evocador de los mejores tiempos del Rock que le fueron dando el título que se merecían.

Poco a poco fueron evolucionando hacia más, buscando nuevos tramos que les llevaran a descubrirse a sí mismos, y así como han querido volver más complejas sus composiciones en algunas de sus obras (como en Grace And Melody y su colosal Waiting To Be Offended), con Clava han corrido el velo que escondía su faceta más relajada y emotiva. Lejos de ser tan enérgicos como en Dharmakaya, el cual había momentos que rozaban el Stoner Rock, con Clava han querido mantener un cierto equilibrio entre temas con un ritmo pausado, pero reforzando enormemente el feeling que desprenden. Una buena prueba de ello es el tema Remember The Taker, donde en primera instancia se nota mucho más que nunca la huella de los ZZ Top en la banda en ciertos riffs y sonidos (cosa que se nota mucho más en los temas siguientes, como Come On Down o Won't Be Long For Now), pero con un estilo sin igual, ya sea por la voz de Jeff Massey que irradia calidad por todos los costados hasta el punto de mejorar ciertos aspectos melódicosque en Grace And Melody faltaban o fallaban por momentos, bien sea por la manera de encajar unos riffs que apartan todo lo que tiene uno delante de la mesa y toman el terreno para él solo, por no hablar de los envidiables solos que se marca.

Pero no todo son temas centrados en engatusar al oyente con ritmos relajantes, también hay cabida para temas que bien podrías escuchar en cualquier taberna llena de moteros y shows de cabareteras, como puede ser Out On Love, un tema que invita a quemar las pistas a base de baile desenfrenado. Por supuesto, uno de los aspectos que vuelven en este disco explotados hasta la saciedad son esas partes jazzeras que se medio entreven en algunos temas, pero que se notan su presencia enormemente, a algunos temas antes mencionados me remito como Remember The Taker o Won't Be Long For Now, reforzando el aspecto calmado e hipnótico que han ido reforzando poco a poco a lo largo de su carrera hasta llegar a lo aquí expuesto.

En resumen, y para ir terminando, un disco para toda la familia y que podría disfrutarlo hasta el más antiguo de tu círculo. Atentos a la gira, y a disfrutar de ella. Esta noche se viste de Rock.



Puntuación: 9'5/10

domingo, marzo 27, 2011

Graveyard - Hisingen Blues (2011)

El Rock es un género que, se quiera o no, forma parte de la vida de todos, un género que se encuentra en todos lados, en todos los rincones del mundo, estando en el día a día de cada uno. Desde tiempos inmemoriales el Rock siempre ha estado presente, y no es de extrañar así que uno, después de sesiones de música extrema entre pecho y espalda, desee tomarse un momento de respiro y regresar a ese sonido añejo y que hace a uno poner los pies en la tierra. Aunque no se crea, hoy en día aún podemos encontrar bandas que, lejos de las moderneces, quieren rescatar ese sonido del Rock de hace décadas, en donde grupos como Led Zeppelin, Deep Purple o Pink Floyd estaban a la orden del día.

Ése es el caso de Graveyard, banda de Suecia (hermosa y maravillosa Suecia...) que en 2007 pegaron bien fuerte con su disco debut homónimo, en donde desarrollaban un Rock psicodélico setentero que convenció a muchos oyentes, haciendo que la espera por algo nuevo de ellos se hiciera larga y tediosa. Pero aquí están una vez más, dispuestos a llevarnos de la mano hacia el pasado para vivir de nuevo la mejor experiencia que se pueda haber vivido nunca.

Siendo su debut dentro del sello Nuclear Blast, algo inusual en una discográfica como ésta, Graveyard da un nuevo viraje dentro de su estilo pero sin salirse de los márgenes del sonido rockero que siempre los ha definido, buscando un sonido mucho más directo y entrañable. Hisingen Blues gana adeptos gracias a una mayor variación en su música, con algunos matices diferentes al que podíamos dislumbrar en su predecesor. Arrancando con Ain't Fit To Live Here, ya podemos notar ese pequeño cambio que lo diferencia de su anterior disco, con mayor variedad en los temas, y que van desde el Hard Rock más jurásico a temas de andar cabalgando en caballo hacia el rojo horizonte como con Longing, con ese toque desértico gracias a esos silbidos de llanero solitario, o los interesantes y a la vez extraños coros de Rss. Con esto todo quiere decir que nos encontramos ante un disco con una orientación algo desviada hacia otro terreno, pero manteniendo la grandiosidad de la banda, y que se puede entrever por ejemplo en la espectacular Uncomfortably Numb, puro sentimiento rockero. La voz de Joakim Nilsson se puede antojar algo distinta comparándolo con su homónimo, algo más propia del Hard Rock, pero manteniendo ese chorro de voz que siempre ha sido pieza fundamental de la banda y piedra angular de ésta.

Regresa al pasado y siéntete como un crío que descubre el Rock por primera vez con lo nuevo de estos pedazo de bestias que una vez más dan de qué hablar. Y mientras más lo escuches, más lo disfrutarás. ¡Rock 'n' Roll, amigos!



Puntuación: 9/10

viernes, febrero 25, 2011

Soul Manifest - White Season (2011)

Aún a tenor de lo expuesto anteriormente por aquí, no había encontrado algo que me llegara a cautivar de tan mala manera como lo han hecho estos chicos a la primera. Y es que lo que hoy presento es algo que se escapa de nuestro entendimiento, pues traspasa fronteras a la velocidad de la luz para impactar directamente en nuestras caras y dejarnos inconscientes en cuestión de segundos. Directamente encontrado en Doomed To Be Stoned In A Sludge Swamp (blog que, por cierto, recomiendo encarecidamente a todo fanático de la música más humeante), me llevo una grata sorpresa tras la escucha de este disco que, para variar, lleva a los albores del Rock con un sonido añejo y 100% cautivador.

Para empezar, es necesario hacer las presentaciones pertinentes: Soul Manifest (que al principio pensaba que se llamaban como el título de su álbum, ¡já me maten!) es una banda afincada en Francia (lo cual explica la calidad que desbordan), y que recientemente han fichado para Night Tripper Records, joven sello sueco que está empezando a tener sus pinitos dentro del Rock más fumeta. Y con su disco White Season se presentan en sociedad ante nosotros con un Hard Rock que alcanza niveles peligrosos de adicción, pues os aseguro que esta gente engancha, y mucho, todo bajo una buena dosis de psicodelia, Blues y Stoner de manera que nos obligará a recoger nuestras mandíbulas y encajarlas en su sitio.

Con una portada a cargo de Johan Jaccob, miembro de Glowsun y con un gusto muy retro y psicodélico para sus ilustraciones, White Season comienza con Dead Man, un tema con un estribillo completamente pegadizo y que de buenas a primeras empezaremos a notar dos cosas: primero, la increíble voz que se gastan estos chicos en su formación y que, si bien al principio puede causar cierto rechazo, poco a poco se va haciendo cada vez más poderosa y te irá atrapando hasta que ya no puedes resistirte a su tono seductor. En este aspecto recuerdan a otros grandes del estilo, The Parlor Mob, el cual muestra claras influencias de voces de bandas como Wolfmother y The Mars Volta. En segundo lugar, la influencia de ciertas bandas que es evidente y necesario, pero en especial de Clutch en ciertos matices y riffs que se irán haciendo notar a medida que transcurre el disco. La trayectoria continúa, poco a poco van ganando fuerza con cada tema que lanzan como cartas, y entonces te hacen jaque con Devil's Meeting, un auténtico pepinazo de tema lleno de auténtico sabor Blues con un solo de guitarra y otro de teclado para entrar en estado comatoso ante increíble y espectacular despliegue de maestría, todo ello con unos riffazos de guitarra que empezará a hacerse dueños de tus sentidos y la voz haciendo de las suyas.

Después pensarás que no pueden superarse. Pues craso error, querido forastero, pues después de una de sus sesiones (que vaya pedazo de sesiones se gastan, por cierto), llega un auténtico cañonazo directo al estómago: All But My Dreams Can Be Erased By The Rain, con unos riffazos 100% Stoner que irán adentrándote en su sinfín de ritmos bailongos a más no poder, con la voz cogiéndote de las manos y animándote a sumarte a la fiesta, para finalmente terminar con un desarrollo completo de psicodelia pura y dura que, una vez más, te partirá en dos. Y la cosa no acaba ahí, no, pues seguido de este tema llega The Light, casi 10 minutos de puros jams que irán adueñándose de tu conciencia hasta controlarte completamente, con una parte en la que una voz femenina baila entre saturaciones de psicodelia (o no sé si es la misma voz, que alguien me confirme quién o qué es).

Sin trampa ni cartón, esto es Soul Manifest y así se lo contamos. Increíble pensar que desprendan tal capacidad de medios y de talento en su disco debut, pues auguro un buen futuro para estos chicos, y a lo grande, cuestión de tiempo será que acaben empezando a darse a hablar entre los forofos del estilo. Chicos, esto es gloria bendita.

Puntuación: 10/10

lunes, septiembre 27, 2010

The Devil's Blood - The Time Of No Time Evermore (2009)

Todos sabemos lo bastante vapuleado que fue en su momento el Heavy Metal por las organizaciones cristianas, acusando a este género de satanismo, violencia, asesinatos y demás tras el surgimiento del género. Exageraciones de personas cegadas, vaya. Incluso el propio Hard Rock se vio metido en el mismo saco con grupos como AC/DC involucrados en esta persecución absurda. Lo más curioso de todo esto es que las bandas de antaño, y más en el Hard Rock, no trataban casi nada (por no decir que totalmente) el satanismo en sus letras, llegando a encontrarnos auténticas odas al amor, lo cual resulta mucho más cómico la exaltación de auténticos radicales del sector católico de la religión cristiana en contra del género musical, cegados por su propia intolerancia disfrazada en fe y buen rollo.


Sin embargo, si esta banda hubiera surgido en su momento años atrás, le habrían dado un motivo a estos radicales aún mayor para perseguir a todas las bandas del estilo. The Devil's Blood nace en 2007 en los barrios de los Países Bajos. Su sonido se basa en un Hard Rock con bastantes toques propios de la psicodelia, pero manteniendo las bases del Rock más duro. Hasta ahí todo bien. Sin embargo, y lo que más llama de esta gente, es que sus letras están basadas en el satanismo, lo cual choca realmente cuando nos encontramos este contraste ciertamente "peculiar" entre sus letras cargadas de pentagramas y ritos clandestinos y su música ciertamente alegre. Si a eso le añadimos una puesta en escena impactante, propia del de una banda de Black Metal pero sin corpse paint, nos da como resultado una banda que, a primera vista, atrae mucho la curiosidad.

Pero no sólo destacan por sus letras oscuras y sus directos bañados en sangre y rodeados de velas. The Devil's Blood destaca también por sus acojonantes temas, camino de ser auténticos himnos del Hard Rock más tenebroso. Ya lo demostraron con su EP Come, Reap, y se reafirman con este disco debut. The Time Of No Time Evermore muestra una amalgama de temas increíble, a cada cual mejor, y que te clavará en una cruz haciéndote pasar tu propia Pasión a manos de un sonido bien rockero, con ritmo y garra. A destacar la increíble voz de F, más conocida como La Boca de Satán, portentosa mujer que presenta un timbre que por momentos te hará recordar al tito Ozzy o a nuestro difunto Dio, pero más afeminado si cabe. De hecho, podríamos decir que son la versión más marchosa de Jex Thoth (de los que, por cierto, tarde o temprano voy a tener que hablar aquí). La grandiosidad de esta mujer se hace patente tanto en el micro como en su presencia, capaz de hipnotizarte (y no sólo por sus piernas, que también), sino por su voz que te vibrará en la cabeza cual muro sonoro chocando contra tus oídos.

Temas de gran envergadura que te harán retroceder a los mejores tiempos del Hard Rock, pero con una faceta distinta. Puedes estar seguro de encontrarte ante un disco enorme con temas como Evermore de curiosa similitud a los clásicos de Ozzy Osbourne, esos monstruosos riffs que se marcan en I'll Be Your Ghost, el ácido que expulsan en House Of 10.000 Voices, o la última y apocalíptica The Anti-Kosmik Magick, 11 minutos con un ritmo militar y unos solazos que te lanzarán fuera de la estratosfera de una patada, convirtiéndote en una estrella fugaz.

Una monstruosa muestra del mejor Hard Rock y de la mejor psicodelia combinados en un cóctel explosivo aderezado con ciertos toques satánicos venidos directamente del mismísimo Infierno, y que arrastrarán con ellos hasta las profundidades de éste. Lo dicho, seguro que esta gente hubiera aparecido un par de décadas, y se los habrían merendado enteros.



Puntuación: 9'5/10

lunes, mayo 17, 2010

El Metal ha muerto

Metafóricamente hablando, ya que ayer fue su final para una de las figuras claves y más emblemáticas dentro del Metal en general. Ronnie James Dio decía su adiós definitivo ayer sobre las 14:00 horas de estos lares, después de haber luchado como nadie contra un cáncer del estómago que lo había marcado. Si no era suficiente con la pérdida de Peter Steele, ahora recibimos un duro golpe tras esta noticia. Tras un tratamiento de quimioterapia en el que daba buenos resultados, Dio estaba dispuesto a volver a subir a los escenarios este año, pero repentinamente el cáncer se agravó, y después de despedirse de familiares y amigos, ha muerto.

La noticia bailaba ayer entre oficial y rumor, ya que por la misma mañana se rumoreaba ya sobre su muerte, cosa que su mujer Wendy desmintió en un comunicado, para finalmente tener que dar la noticia definitiva horas después en la página oficial y en el Facebook, lo que parece que produjo la saturación de éstos.

Muchos han dado su pésame. Miembros de bandas reconocidas de todos los géneros han mostrado sus condolencias, incluso medios de comunicación nacionales se han hecho eco de la noticia. Está claro que no se muere solamente un músico. Se muere una parte del Metal, una parte incluso de todos nosotros. Se muere un icono. Pero como todo lo que empieza, todo lo que acaba, y como si de un familiar propio se tratase, hay que seguir adelante con esta pérdida y seguir lo que otros nos han dado o incluso regalado.

Sólo nos queda decir: DEP, Dio, y nuestro mayor pésame para su viuda, familiares y amigos.