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jueves, enero 20, 2011

Belphegor - Blood Magick Necromance (2011)

Tras unos días en los que he estado bastante liado, es hora de volver a mi humilde blog, y lo hago con pie fuerte con uno de los lanzamientos más esperados para este 2011. No creo que sea necesario hablar de Belphegor, pues todos conocemos hartamente a estos austriacos, toda una institución del Black/Death junto con bandas como Behemoth o los ya mencionados por estos lares God Dethroned. Conocidos mundialmente por su potencia sonora y sus conciertos demoledores, han ido labrándose poco a poco el mérito que tienen actualmente en merced a lo antes mencionado. Desde su primer disco The Last Supper hasta el día de hoy ha llovido bastante, lo suficiente como para saber por dónde van los tiros de esta banda liderada por Helmuth Lennart. Sin embargo, y a pos de esto, Belphegor ha sabido renovarse con cada lanzamiento que han realizado a medida que ha avanzado el tiempo, tanto a nivel de producción (con Nuclear Blast como elevadores de la banda) como a nivel compositivo y estructural.

Esto último ha sido realmente notable en sus últimos años, en donde pasaban de estructuras enrevesadas pero inmoladoras como sus dos bombardeos que suponen Goatreich - Fleshcult y Pestapokalypse VI hasta temas con más pegada en Bondage Goat Zombie y finalmente unas melodías jamás vistas en la banda con Walpurgis Rites - Hexenwahn. Sin embargo, este último disco mencionado no parecía aprovechar al completo dichas melodías, y sin dejar de ser un disco muy bien realizado, no llegaría a la altura de sus anteriores obras con un listón tan alto que ni siquiera se puede ver.

Sin embargo, con este Blood Magick Necromance, han aprendido de la experiencia, y esta vez han aprendido extraer la melodía de su anterior Walpurgis Rites - Hexenwahn y lo han sabido introducir a su sonido de identidad, consiguiendo un auténtico monstruo y proclamándose otra vez el derecho a ser una de las mejores bandas del género. Y es que la brutalidad de sus temas con unos riffs más enganchantes y unas melodías que confieren al disco de un aura funeral y de oscuridad supremas hacen que no sólo sea uno de los discos más personales de la banda, sino también uno de los más logrados que han sabido sacar. Con In Blood - Devour This Sanctity nos vamos afilando los dientes y relamiendo los labios, pero cuando llega Rise To Fall And Fall To Rise nuestra cabeza será decapitada y lanzada por los aires cual balón de rugby al instante, pues te sacudirá vilmente con sus riffs aplastantes como yunques de 100 toneladas.

Además de las melodías funerarias del disco, también recogen el sonido de sus anteriores discos, especialmente del Goatreich - Fleshcult y Pestapokalypse VI. No hay más que escuchar Discipline Through Punishment, una mezcla entre temas como Pest Teufel Apokalypse y Sexdictator Lucifer que te dejará desarmado e indefenso ante el sistema conformado por cuchillas afiladas y envenenadas que supone dicho tema. Y ni hablar de la entrada de uno de los temas más potentes jamás facturados por la banda, Impaled Upon The Tongue Of Sathan, que desprende fiereza y agonía a partes iguales y por los cuatro costados, y que recordará a muchos a la etapa de Gorgoroth con Gaahl.

Además, por si fuera poco, está regrabado por Peter Tägtgren (Hypocrisy, Pain, Bloodbath) y masterizado por Jonas Kjellgren, guitarrista de Scar Symmetry, manteniendo el sonido fiel de la banda, ¿qué más se puede pedir?

"Cómo seguir siendo grandes sin renegar de lo suyo y evolucionando junto con el tiempo", más o menos eso es lo que nos quiere transmitir Belphegor en su nuevo Blood Magick Necromance, y viendo lo que nos depara aún, ya preveo otro gran año suculento y lleno de bombazos, bombazos como éste que si te descuidas te reventarán el cráneo.



Puntuación: 9'75/10

lunes, noviembre 29, 2010

Infer - Sede Vacante Aeternum (2010)

Imagina por un momento que todo de repente se convierte en un caos, que el orden que ha estructurado durante cientos de años a la humanidad se desmoronara en cuestión de horas y todo a tu alrededor se convierte en un absoluto infierno. Con el temporal que se ha avecinado hace poco desde ayer que se lleva anunciando casi podría decirse que es así la cosa aquí en Canarias. Y un servidor, alojado en su humilde hogar, no puede más que sentirse a gusto entre todo este desorden. ¿Y qué puede resultar mejor para acompañar este momento? Pues este increíble combo que llevo degustando desde hace días y que me ha parecido magníficamente increíble.

Infer es una banda que se asienta en uno de los países de los que menos te esperarías a esta gente: Eslovaquia, donde su escena es bastante pasable, salvo casos como éste. Y es que, a base de un Black/Death aplastante y conciso, han ido ganando una reputación dentro de su país, y prácticamente un poco fuera de sus fronteras. Con miembros de la banda Phantasma al frente, Infer lanza en 2005 su disco debut In Cold Being, el cual recibe unas muy buenas críticas que le ayudan a realzarse un poco más junto con sus conciertos. 2008 es la fecha elegida para su segundo disco Anti-Human, el cual vuelve a centrar las miradas de los fans del Metal extremo del país en ellos. Y este año, en Julio, lanzan finalmente su nuevo trabajo, Sede Vacante Aeternum.

Y es que nunca habréis escuchado algo tan colosal como esto, capaz de dejar en bragas cortas a más de un grupo. Con un sonido muy próximo al Pestapokalypse VI de los dioses Belphegor, Infer muestran una brutalidad y oscuridad que ya desearían volver a recuperar más de un sabueso del género. Con su propio toque, unas voces bastante personales dentro de lo suyo y, en definitiva, una maestría a la altura de pocos, convierten a Sede Vacante Aeternum en el mejor disco de su género del año. Y no es para menos, no hay más que escuchar temas del tamaño de The Day After The Fall, Abort The Holy o Salvation para percatarse del nivel al que están estos eslovacos. Una batería acojonante, unos riffs de guitarra que peligran la salud de nuestras cervicales, y unas voces capaz de dejarte los huevos de corbata.

Pero entonces llegan con su instrumental Recollection VII, con una marcha imperial y un riff que acabará contigo en cuestión de segundos, seguido de la fulminante Disease Man, 100% Belphegor en los riffs y esa intro acojonante que te dejará con la piel de gallina, para terminar con un cántico celestial de una voz femenina que te dejará con los ojos como platos. Y por si fuera poco, cierran el disco con un cover de Der Tod Wuotans de Burzum con el que sólo puedo arrodillarme y quitarme el sombrero, unos de los mejores covers que haya escuchado jamás en la vida.

Quién iba a decirme que de un país como éste iba a salir esta monstruosidad de disco. La tormenta que tenemos por aquí no es más que una brisa comparado con lo que tengo ante mis ojos (y mis orejas).



Puntuación: 9'75/10

sábado, noviembre 27, 2010

God Dethroned - Under The Sign Of The Iron Cross (2010)

Hay grupos que nunca cambian, que el tiempo no pasa para ellos, que a pesar de que el mundo evoluciona y la música, entre otras muchas cosas, lo hacen con ello, esos seres venidos del inframundo seguirán ahí dando guerra con sus principios. God Dethroned es uno de ellos, y a tan sólo un año de su anterior y fulminante Passiondale, los chicos de Países Bajos lanzan su nuevo trabajo, Under The Sign Of The Iron Cross.

Como primer dato a lo nuevo de estos gigantes, Under The Sign Of The Iron Cross es el primer disco en el que debuta Danny Tunker en la banda, el cual es guitarrista actual de Prostitute Disfigurement. Con ello, la banda vuelve a estar nuevamente en equilibrio, y listos para descargar todo su cargador sobre nosotros. Como segundo dato, el nuevo disco es, quizás, el más centrado en las guerras de todos los discos que han lanzado la banda. No hay más que mirar la portada del disco, y el título de sus canciones y las letras que contienen, como si de unos Hail Of Bullets blackenizados se trataran.

¿Y qué nos encontraremos en Under The Sign Of The Iron Cross? Pues básicamente lo que siempre han sabido hacer God Dethroned: hacer ruido. No creo que sea necesario hablar de la banda en sí, pero quien nunca los haya escuchado, God Dethroned se caracteriza por un Death Metal con mucha influencia del Black (llámelo Black/Death, llámelo Blackened Death Metal, a gusto del consumidor...) tomando el relevo del Death Metal old-school de bandas como Bolt Thrower, y dejándonos con auténticas joyas como Bloody Blasphemy o The Toxic Touch. Pero centrándonos en el disco, su sonido está mucho más aproximado al de su anterior Passiondale, algo normal teniendo en cuenta el tiempo de diferencia que hay entre un disco y otro. Porque además de la bestialidad y de riffazos de órdago que te dejarán lleno como el propio Storm Of Steel (juro por lo más sagrado que este tema te va a dejar noqueado al primer round), la banda vuelve a atreverse con unas melodías increíbles en temas como el homónimo y On Fields Of Death & Desolation.

En definitiva, un señor discazo, no voy a taladraros la cabeza y dejaré que ellos lo hagan por mí. Da gusto ver que bandas como ésta siguen al pie del cañón, sin cambiar ni un ápice de su método para ofrecernos algo salvaje y contundente.



Puntuación: 8'75/10

sábado, noviembre 20, 2010

Demonic Resurrection - The Return To Darkness (2010)

Últimamente empiezo a notar que estoy saturándome de tanta música, hasta el punto de que pocos discos nuevos llegan a llamarme la atención. No sé si es cosa de que uno ya no le da el mismo entusiasmo a la hora de escuchar un disco, de que uno empieza a notarse cada vez más mayor y que se siente como un cuarentón, o simplemente que no he tenido mucha suerte escuchando cierta música, pero lo cierto es que pocos discos consiguen mantenerme tan en vilo como antes.

Sin embargo, creo que con este disco se ha producido la excepción, y que me ha devuelto un poco de luz a la música que tanto me motiva. Porque lo cierto es que hacía tiempo que no disfrutaba tanto de un disco de este estilo como el que os presento hoy. Y lo que más me impresiona de ello es que este disco venga directamente de la propia India, ya que Demonic Resurrection se asienta en la propia Mumbai de la Maharashtra. En estos 10 años de existencia de la banda, han ido evolucionando hacia un Death/Black Metal con muchos elementos sinfónicos y progresivos, logrando de esta manera llegar a lanzar su nuevo The Return To Darkness bajo el sello de Candlelight Records fuera de su país, donde ha sido distribuido bajo el sello del vocalista y guitarrista Sahil Makhija, alias The Demonstealer.

Pues bien, este disco ha hecho temblar los cimientos del Metal underground de manera que se ha hecho eco y voz en páginas como la oficial de Roadrunner Records. Su asombrosa manera de combinar unos riffs concisos y aplastantes con una técnica pasmosa, una transición y progresismo colosal, y unas piezas melódicas basada en solos de guitarra desorbitados, pasajes sinfónicos de teclados atrapantes cual tela de araña, y un registro de voces que van desde el growl hasta las voces limpias, hacen que The Return To Darkness se convierta irremediablemente en uno de los mejores discos que uno haya podido escuchar del género.

A simple escucha, uno podría pensar de que su música se aproxima en cierta manera a lo que hacen actualmente Dimmu Borgir. Pero nada más lejos de la realidad, muy lejos de hacer la música de pandereta de los noruegos, Demonic Resurrection podría decirse que recoge lo mejor de bandas como Behemoth y Septic Flesh y le añaden algunos esquemas propios que consiguen de esta manera un sonido sólido, hermoso y potente en cantidades iguales. Más de una hora en la que fliparemos con la cantidad de ritmos y explosiones sonoras que presentan y conforman este disco.

Comenzando con esa espectacular intro que supone Between Infinity And Oblivion, el disco comienza fuerte con Where Dreams And Darkness Unite, donde todo lo antes dicho se manifiesta y nos muestra el potencial que desprenden estos indios, seguido de The Warriors Return, con unos solos acojonantes que te quitarán el hipo. Con A Tragedy Befallen ya tenemos un tema para quedarse grabado en nuestras mentes, ya que la variedad de ritmos es tal, que te dará hasta dolor de cabeza, cargado de unos solos increíbles junto con esas piezas sinfónicas de corte elegante y unos riffs atronadores, terminando con un sonido marca de la casa de Opeth, sin duda. The Unrelenting Surge Of Vengeance es posiblemente el que más elementos sinfónicos presenta, pero no le hace sombra al pepinazo de tema que supone Bound By Blood, Fire And Stone, cargado de una rabia que te tumbará de espaldas, como si de una estampida de búfalos encabronados se tratara. Y para rematar, ahí le sucede Lord Of Pestilence, con más de 11 minutos cargado de una densidad y una épica que ríete tú de otras bandas parecidas. Para finalizar, The Final Stand y Omega, I le dan la guinda que termina con este disco, con un final digno y glorioso.

Un señor discazo que me hace descubrir una banda desconocida para mí, y seguramente para muchos de los aquí presentes. Si todos los discos fueran así de buenos, no tendría que tomarme la molestia de pensar por qué últimamente me siento poco receptivo con la música.



Puntuación: 9'75/10

sábado, septiembre 18, 2010

Lost Soul - Immerse In Infinity (2009)

No quiero dejar atrás mi idea de comentar todos los discos de mi lista de mejores del 2009, así que esta vez os cogeré y os lanzaré al espacio exterior para que descubráis la última maravilla de estos polacos. Y es que pocas veces encontrarás algo tan enorme y aplastante como lo que nos encontraremos aquí, y es por ello que gracias a esto se ha convertido en uno de mis discos preferidos del año anterior.

Porque lo tiene todo. Tiene fuerza, garra, mala hostia, una brutalidad que supera a la de cualquier banda de Brutal Death Metal que se precie, y todo bajo una técnica que te hará salir despedido por los aires. No te esperes nada tranquilo, ni se te ocurra respirar hondo, esta banda y este disco te cortará la respiración desde el primer instante.

Lost Soul no es una banda cualquiera. Formada en 1991 en Polonia, se podría decir que es el rival más directo de los archi-conocidos Behemoth, debido a la similitud sonora de ambas bandas. Pero que no os engañen las apariencias, Lost Soul tiene su propio alma y personalidad, bastante marcada de sus compatriotas. Mientras que Behemoth se decanta por los temas directos y concisos, estos chicos prefieren darle más variedad a su música, con mayor contraste de cambios de ritmos, riffs y, sobre todo, técnica, mucha técnica, porque esta gente puede ser de todo, menos mancos. Sin embargo, la influencia del Black se hace patente en su música, y sí es bien cierto que en ocasiones nos pueden recordar a Nergal y cía, pero manteniendo nuevamente las distancias.

Numerosos cambios ha sufrido la formación, manteniéndose al frente el líder Jacek Grecki a la guitarra y las voces, y posiblemente sea el mayor sustento de la banda, ya que a pesar de sus continuos cambios, no ha bajado su calidad. Al contrario, se podría decir que la banda ha ido enriqueciendo su sonido con cada disco que han lanzado. Y ése es otro dato curioso a destacar, ninguno de sus discos han sido lanzados bajo el mismo sello. Desde Metal Mind Productions con Scream Of The Mourning Star, hasta Empire Records con Chaostream, todos han pasado por su propio sello. Immerse In Infinity no iba a ser menos, lanzado bajo Witching Hour Productions (quienes han editado discos de bandas como Trauma o Masachist), es sin duda la cima de la montaña de la banda, su techo. Cualquier obra que puedan lanzar posteriormente será comparada irremediablemente con este disco. Y con cualquier disco de otra banda mismamente.

Para empezar a destripar el disco por sus partes, primero hay que destacar la acojonante batería que se gastan la banda en este disco a manos de Desecrator (ex-batería de otra banda bastante gorda de la escena polaca del Death Metal, Pyorrhoea), que hace un trabajo que sólo se puede definir como "perfecto". No va a darte ningún momento de descanso durante casi todo el disco, su doble bombo te abrirá el cráneo como una taladradora descontrolada. En segundo lugar, la portentosa voz de Jacek Grecki, que le confiere a la banda una personalidad propia, debido a su voz estridente, pero sin llegar ni al growl pesado, ni al scream. Una cosa extraña, como escuchar a Nergal pero sin parecer que le hayan metido una patada en los cojones. Si a eso le añadimos unos riffs de guitarra demoledores, un bajo gordísimo como un gorila, y unos solos espaciales que te mandarán hasta el cielo como si de un balón fueras, tenemos como resultado uno de los mejores discos del género jamás paridos.

Y si aún esto no te convence, espera a escuchar de entrada Revival, y sabrás a lo que me refiero, seguido del combo compuesto por Personal Universe y la monstruosa ...If The Dead Can Speak?, donde el bajo se marca un solo acompañado del doble bombo de la batería colosal, seguido de unos riffs revienta-cuellos y un solo astral final que hará que se te metan los pelos del culo hacia dentro. O eso, o la fatal One Step Too Far, que te hará revotar contra las paredes de tu habitación cual pelota de pinball. Y para terminar, una muestra del mejor hacer con Simulation, sus toques africanos y su transición que te obligará a doblegarte ante la maestría de este cuarteto. Todo ello sin despreciar los otros temas 216, Breath Of Nibiru y Divine Project, que le dan la última pincelada a un cuadro perfecto de marco glorioso.

Sencillamente bestial. Podría pegarme días enteros escuchando esta maravilla, pero tampoco quiero saturarme. Ni a ustedes, así que es de debida obligación el exigiros que escuchéis y apreciéis esta auténtica apisonadora. Y no necesito más razones para colgarlo como uno de los mejores del 2009.



Puntuación: 10/10

lunes, agosto 02, 2010

Blood Revolt - Indoctrine (2010)

Creo que ya sé por qué va a ser recordado este 2010 para mí. Aparte de por ser un año negro con muertes importantísimas dentro del Metal, 2010 es el año de las bandas all-stars. Primero tenemos a Barren Earth con su disco debut Curse Of The Red River, luego Insidious Disease con su Shadowcast (atentos a la formación de éstos, espeluznante). Ahora, nos encontramos con esta banda que si bien no tiene una formación tan variopinta como las otras dos mencionadas, poco les tiene que envidiar.

Y es que Blood Revolt está formado por nada más y nada menos que Alan Averill (Primordial) y C.Ross (Vermin para los amigos) y James Read, ambos de la ya extinta Axis Of Advance. Así pues, lo que uno se va a encontrar aquí es una fusión del sonido característico de cada banda de la que son partícipes cada miembro, en un resultado curioso. Bajo el cada vez más y más prestigioso sello Profound Lore, Indoctrine es una muestra del Black Metal más arraigado al Death, en lo que algunos conocen como Blackened Death Metal, unos temas más Black, otros más Death, todo ello con unos toques puramente Doom. El resultado no puede ser mejor, un sonido arrollador, revienta-paredes, capaz de dejar desbancado al más avispado.

Están claras las influencias de las respectivas bandas de cada miembro. C. Ross y James Read muestran una ejecución impecable a la guitarra y la batería respectivamente (sobre todo este último, bestial), mientras que Alan Averill aporta su voz característica y propia que siempre lo ha identificado en Primordial, si bien también alcanza registros que nunca antes habíamos escuchado jamás en este hombre, algunos screams propios del Black incluso (vamos, yo no recuerdo escucharle pegar esas voces antes). 42 minutos de auténtico apocalipsis, guerra y locura con temas como el impecable Salvation At The Barrel Of A Gun, la impresionante Bite The Hand, Purge The Flesh, que te hará traspasar muros con esos riffs propios del DeathGrind, para pasar rápidamente a la tranquilidad propia del Doom Metal que predican los propios Primordial para mandarte directo a La Luna nuevamente con otro estallido propio del Grindcore más cazurro. Flipante, al igual que temas como My Name In Blood Across The Sky, que salta de riff en riff como si sus vidas dependieran de ello, o el tema homónimo Indoctrine, con esos espeluznantes alaridos de Alan gritando lo que es ("I am..."), y donde la voz de éste se vuelve cada vez más limpia hasta el cierre del disco, y que te dejará tal y como comienza: con el corazón palpitando en un puño.

Podría ser más explícito a la hora de hablar de este disco, pero sería extenderme más de lo necesario y sin razón alguna, ya que Indoctrine es mejor apreciarlo escuchándolo y apreciando todas sus facetas.

Lo dicho, el año de las bandas all-stars.



Puntuación: 8'75/10

miércoles, junio 30, 2010

Separatist - The Motionless Apocalypse (2008)

Si hay algo que más me encanta de un disco, son las portadas, sean del estilo que sean. Está claro que el tamaño y calidad de un disco no se puede medir por su portada, pero también es cierto que una portada debe dar una impresión e impacto visual que atraiga al oyente hacia el disco y le anime a saborearlo. Por supuesto, una portada bonita no quiere decir que su interior también lo sea, al igual que nos encontramos auténticas joyas con libretos que nos hacen fruncir el ceño (las de Iron Monkey y Grief, sin ir más lejos, con portadas que parecen hechas por sus hijos de 11 años, y que sin embargo son auténticos pepinazos).

Pues bien, naufragando un día por Internet, me encontré esta portada. Sobre el instante me chocó, me parecía espectacular, con una gran cantidad de detalles, aunque bien es cierto que lo que más me llamó la atención es que cuando vi la portada, lo primero que me vino a la cabeza fue el Cristo Redentor, y no me extrañaría que la imagen esté hecha basada en esta estatua. Miro de quién se trata la portada: Separatist. Lo busco en los mares de la red, lo descargo, lo escucho... mis pantalones se caen. Y cuando volvía a ajustármelos, se me volvían a caer con el siguiente tema, y así hasta el final. Y es que Separatist es un auténtico coloso musical, capaz de derribarte sin compasión y de triturarte como carne de vacuno.

Separatist ve la luz en Tasmania (Australia) en 2003, y para que os hagáis una idea del peso que han ido consiguiendo, han teloneado a grupos de la talla de Malevolent Creation, Krisiun, Dismember y Psycroptic. Actualmente mantienen contrato con el sello Reverb Productions, especializado en bandas de Brutal Death Slam pertenecientes a los países orientales, y con bandas entre sus filas como Pus Vomit y Human Mastication. Su sonido descansa en un Death Metal técnico que no tiene nada que envidiar a ninguna de las bandas pilares de este género. A partir de ahí, ya podemos encontrarnos un abanico de sonidos amplio. En 2008 sacan su disco debut, The Motionless Apocalypse, con un grueso musical que asusta, y que nos da a pensar de que si esto es el principio, no queremos ni imaginar hasta qué punto puede llegar esta gente en un futuro.

Empezando con una intro de corte espacial que nos hace sentir en un lugar desconocido para el hombre, directamente nos lanza por los aires con The Reprieve con una muestra de fuerza y brutalidad como pocas bandas saben hacer. La técnica se va adueñando del tema, y la batería se muestra impecable ante su técnica y ejecución. Las voces, con una cantidad de registros abrumadores, que van desde screams, growls, guturales propios del Brutal Death y gritos más cercanos al Black, hacen del tema muy variado, y ya sobre la segunda mitad de éste se nos presenta un solo futurista que nos atrapa al instante, para dar paso a unos riffs que nos hace recordar sobre el instante a Incantation, y acto seguido cambiar a un momento de puro slam propio del de bandas como Devourment. Colosal.

Tras éste le sigue Plagues, que nos vuelve a dejar por los suelos comenzando con una técnica abrumadora, para continuar con un momento de puro slam again. El titán se ha despertado y grita con furia abalanzándose hacia nosotros. Es inevitable no sacudirse contra todo con este tema que muestra una rabia increíble. Espectacular el coro de orcos que suena casi a mitad del tema, y ese momento trascendental que te hace sentir que estás flotando en el espacio sin rumbo.

A Gentle Reminder destaca por presentar un sonido más blacker a momentos que nos recuerda a Belphegor, sin dejar de lado la voz ultragorrina y los riffs espaciales y demoledores. Las partes slam se hacen cada vez más notorias.

Anaclasis ya es un tema en el que nos tenemos que parar para prestarle atención, y es que la cantidad de influencias y de sonidos es tan grande en este tema, que llega a abrumar, presentándose como uno de los mejores temas que encierra The Motionless Apocalypse. Para empezar, comienza con una entrada muy Black que se convierte directamente en una fortuna de Belphegor digna de su mejor disco Pestapokalypse VI. A medida que el tema avanza, va aumentando la técnica, y la voz alcanza un nuevo registro más hardcoreta hasta que, de repente, y sin previo aviso, te meten un breakdown propio del Deathcore (!!!) con técnica, mucha técnica, propia de unos Veil Of Maya engorilados, para dar paso a otro momento de puro slam. Así, como si nada, y aún te encuentras colocándote tu mandíbula desencajada. Pero ahí no queda la cosa, porque casi al final del tema, la voz se ablanda y se vuelve limpia, recordándonos que tras todo este sonido inhumano, hay personas que lo realizan.

Ya a partir de Anaclasis, el sonido de la banda sufre un cambio, mucho más propio del Blackened Death Metal y más presencia de las voces limpias, pero sin dejar de lado la brutalidad y técnica características con la que han ido desde el comienzo del álbum. Y entramos en In Dissonant Silence, dividido en dos partes, Censura, en donde desaparece todo el sonido anterior y sólo nos encontramos con una voz limpia y una guitarra acústica que no tardará en ser acompañada por los otros instrumentos, aportando un sonido melodioso que a estas alturas del disco nadie se esperaba ante tanta muerte y destrucción sonora, y Decessus, que vuelve a romper las barreras del sonido (y de nuestros tímpanos). Nuevamente se presenta un breakdown acompañado de unas notas de guitarra con cierto toque árabe que hacen del tema distinto al resto. Pero claro, no vamos a tardar en escuchar otra vez la voz ultragorrina acompañada de un ritmo slammeroso a más no poder. La voz limpia vuelve a surgir alcanzando registros mayores y más agudos, y en la segunda mitad del tema presenta un momento más propio del Metalcore con la voz relajada y las notas de guitarra melódicas acompañando a ésta en par de ocasiones.

Poco más creo que puedo decir del disco. Los últimos temas ya presentan más influencia del Deathcore en su sonido. Por todo lo demás, Separatist es un grupo que no puede pecar de monótono, a pesar de su hora de duración. Es imposible teniendo en cuenta la cantidad de géneros de los que respira esta gente, a saber: Technical Death Metal, Brutal Death, Blackened Death, Deathcore... Todos y cada uno de ellos distinguibles y metidos de una manera que sólo nos hace arrodillarnos y quitarnos el sombrero ante tremenda majestuosidad. Una auténtica apisonadora, un auténtico terremoto que hará sacudirte violentamente contra todos lados, y que no te dejará tranquilo hasta que te haya metido toda su mierda por tu cabeza. Un gigante que amenaza con aplastar a todo aquel que se encuentre ante su paso. Y por si fuera poco, ya están trabajando para el que será su próximo álbum. Miedo me da pensar qué puede salir de este elenco de mentes prodigiosas.

La perfección se vuelve imperfecta con esta gente.



Puntuación: 9/10