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martes, abril 03, 2012
Natural Snow Buildings - Beyond The Veil (2012)
Hoy tenía ganas de algo poco habitual para el blog, algo inusual que suela poner, algo bastante fuera de sí, algo que no se resuma meramente en ritmos y compases y se base en las sensaciones y los estados que pueda transmitir... algo que le dé sentido a su música.
Para suerte la mía, he venido a dar exactamente con lo que deseaba: algo como esto. Natural Snow Buildings no es algo de lo que se pueda opinar objetivamente al 100%, no es algo que se base en las reglas impuestas en la música para construir una base exacta. Natural Snow Buildings es pura percepción, creación de un universo que sólo se puede percibir mediante la escucha para profundizar en el mensaje que nos quiere transmitir. Sí ya, muy pedante lo dicho lo sé, pero hasta que no escuches lo que viene a continuación, no sabrás exactamente a lo que me refiero.
Vayamos por partes antes que nada: Natural Snow Buildings es un dúo francés formado por Mehdi Ameziane alias TwinSisterMoon y Solange Gularte alias Isengrind, cada uno con su proyecto en solitario y que no están muy alejados de lo que suelen hacer juntos. No es un proyecto nuevo desde luego, formado en 1997 y con una discografía que impone de tiradas de edición muy limitadas (unos 18 discos de larga duración incluyendo éste, sin contar algún que otro EP y demo), pero hablemos de su último lanzamiento de este año, que es lo que nos concierne. Beyond The Veil es desde luego pura belleza sonora y abrumadora a la misma vez, en donde encierra los mayores lamentos del ser humano recogidos en una capa de sonidos que da como resultado unas atmósferas tiernas pero deprimentes, capaz de quitarle la esperanza hasta el hombre más optimista.
Desde luego la manera que tienen estos dos chicos de crear dichos escenarios es atrayente, aún sabiendo que no es la primera vez que uno se pueda haber encontrado ante algo como esto: sus pasajes son levantados a través de capas ambientales que se proyectan en influencias claras y evidentes del Folk, pero con un toque psicodélico perturbador que hace que todo atisbo de luz desaparezca como si de un agujero negro inmenso se tratara. No sólo eso, sino que además el dúo procura guardarse las espaldas para obtener un efecto mucho más perturbador mediante pequeños aditivos del Drone y el Post-Rock más primigenio, de manera que algunos pueden llegar incluso a recordarles, en concepto de estructuras y melodías fantasmagóricas, a Godspeed You! Black Emperor (salvando las distancias, eso sí).
Desde temas saturados y densos como la piel de una morsa como puede ser Starless hasta temas muchos más folclóricos y bellos como Spells que se convierten en auténticos rituales de la naturaleza, la experimentación con las notas, los tonos y hasta las frecuencias están dados en Beyond The Veil mientras alimentan al ser desesperado de nuestro interior con momentos bellos y delicados, ya bien sea mediante ambientes desoladores, ya sea mediante guitarras dulces como el azúcar y violines tristes cual doncella de cuento de hadas atrapada en lo alto de un castillo.
"Mágico", ésa es la palabra que mejor define lo que hay detrás de Beyond The Veil y lo que mejor representa la naturaleza del ser humano, triste en toda su vida hasta la muerte y que busca el sentido de ésta a través de los actos.
Puntuación: 9/10
Etiquetas:
Ambient,
Experimental,
Folk,
Psychedelic
miércoles, enero 04, 2012
Alcest - Les Voyages De L'Âme (2012)
Cada vez todo esto del Black Metal fusionado con el Post-Rock o el Shoegaze entre otros está generando mucha controversia: por un lado tenemos a los que defienden la mutación de un estilo como es el Black bastardizándose con otros estilos, y otros se mantienen firmes ante sus raíces y los principios de un género que en sus comienzos era un misterio, un género envuelto en la oscuridad y la misantropía absolutas debido a los pocos medios que se tenían para llegar a él. Desde la aparición de Alcest y todo lo que ha conllevado después de éste, y con las facilidades que ofrece Internet, disgrega al público en los bandos mencionados, y es algo que se puede entender, más no compartir, pues al final todo se resume en dos cosas: en gustos, y en que corremos otros tiempos, y que si bien nunca hay que olvidar el pasado, el tiempo es algo que lo cambia todo, hasta la música.
Como a uno, aún a pesar de lo expuesto, no es algo que le afecte, entraré a trapo con lo que era de esperar que cayera por estos lares: justamente lo nuevo de Alcest. No creo que vaya a decir algo que no sepa nadie a estas alturas de la banda, amén de que por mi opinión al respecto ya está todo dicho (con bastante exageración en las palabras, todo hay que decirlo, pero ya sabéis lo que pasa cuando uno intenta embellecer sus recitales: que se exageran las cosas un poco/demasiado), pero sí hay algo que quizás pueda resultar nuevo: Neige está en la luz. Ya no se muestra a la sombra de la oscuridad, cada vez ha ido dejando más atrás el Black Metal para ser adoptado por el Post-Rock y el Shoegaze hasta el punto de que lo primero apenas se presenta ya, si bien hay algún momento en este Les Voyages De L'Âme que todavía reboza algo de ello (como las voces rasgadas del Là Où Naissent Les Couleurs Nouvelles, o ese riff rítmico tan propio del Black que se presenta en todo el tramo de Beings Of Light con una voz femenina al frente que, me imagino, será la de Audrey Sylvain). Y es que parece que Neige ha descubierto finalmente la fórmula para vivir joven eternamente en el mundo esotérico del Shoegaze, abrazándose completamente a éste y nunca mirando hacia atrás, pues gran parte del disco se sustenta única y exclusivamente en las atmósferas y los pasajes melancólicos que han hecho a Alcest único frente a todas las cosas. Autre Temps, Nous Sommes L'Emeraude o incluso Faiseurs De Mondes donde mezcla todo lo escuchado en sus anteriores obras y alzándola en una estrella fugaz son un claro ejemplo de que el deseo de Neige en todo momento era acabar en este terreno y quedarse a vivir aquí para siempre, como un Robinson Crusoe que ha acabado amando la tierra en la que ha caído.
Ya no hay vuelta atrás, esto es lo que siempre ha querido Neige que fuera Alcest, y esto es lo que es: Les Voyages De L'Âme. Y mientras se produce una batalla campal entre los amantes y los detractores de éste, Neige sigue ajeno a todo en su propio cuento de hadas.
Puntuación: 9/10
sábado, diciembre 10, 2011
Marhaug | Asheim - Grand Mutation (2010)
Hacía bastante tiempo que quería hablar acerca de esto, más por la simple curiosidad que porque pueda ser o no una obra de proporciones inmensas. Veis la portada y pensáis "un órgano... qué bonito". Así a primeras podría uno pensar que es un trabajo más de Black Metal/Doom Metal/Drone/Lo que sea que no lleva a nada nuevo, pero os estaríais equivocando, mucho.Lo que tenéis ante vosotros es ante todo riesgo, el riesgo de hacer algo fuera de lo normal y que además salga bien, más por el hecho del proceso de grabación que por las técnicas musicales que se puedan emplear por parte de los artistas que están detrás de esto, que eso es otra cosa aparte en esta ocasión. Comencemos desde el principio, hablando sobre el responsable de todo este lío en mayor proporción: Lasse Marhaug. Nacido el 10 de Septiembre de 1974, este músico de procedencia noruega es un auténtico fetiche del Noise y de lo ambiental a través de elementos electrónicos que dan paso a esta anormalidad sonora que para algunos es riqueza auditiva, y aunque pueda parecer cualquier persona ha hecho más de lo que uno podría pensar, pues ha colaborado con innumerables artistas de Jazz y Rock y, en el caso más extremo, con Merzbow y Sunn O))).
Años atrás, Marhaug conocería a Nils Henrik Asheim, músico noruego cuyo principal fetiche es el órgano, y entonces se le activó inmediatamente una idea: pensó que sería genial hacer algo en conjunto para ver qué podía salir de ahí fusionando sus ideas. Y así, años después, es cómo acabaron dirigiéndose a la Catedral de Oslo y grabaron sesiones musicales en las que Asheim se encargaba del órgano y Marhaug de darle las atmósferas propicias a través de sus instrumentos electrónicos.Como os podéis imaginar, esto no se trata de cualquier tecladito con efecto órgano, no: lo que encierra Grand Mutation es un auténtico órgano de verdad, transformado en una auténtica paranoia total gracias a la mano de Marhaug por su otra parte en la que es capaz de convertir un instrumento tan imponente como éste en un auténtico monstruo que sodomizará tu subconsciente a base de puro ruido. Dividido en 5 temas, Grand Mutation es un ir y devenir de atmósferas, experimentación y ante todo ruido, no tanto como al que llega Merzbow, pero sí lo suficiente como para dejar en estado comatoso a más de uno, todo ello acompañado del grandioso órgano a manos de Asheim. Esto hace que el disco sea como una especie de ritual negro en el que los espectadores se encuentran inducidos por algún tipo de droga alucinógena, pues puede pasar de la mera elegancia al más absoluto sinsentido, ya sólo con el tercer tema Magnaton que hace a modo de interludio da buena cuenta de ello.
A pesar de todo ello, claramente esto es más a modo de curiosidad que el mero hecho de querer hacer algo realmente meditado y estudiado previamente, es algo que uno puede sentir o imaginar al escuchar por ejemplo Philomela, cuyo comienzo da hasta la sensación de estar en medio de un taller de trabajo incluso. Especialmente cabe destacar hasta qué punto puede llegar a convertirse un órgano en tu peor pesadilla, distorsionando su sonido hasta límites insospechados a través de los continuos desequilibrios sonoros que conducen a ello Marhaug a través de su mano, y buena muestra de ello lo da Phoneuma, el cual da la sensación de estar presenciando una realidad distorsionada de todo. Buena cuenta de la atmósfera transmitida no sólo proviene de la experimentación de Marhaug, sino también del sonido ambiental propio de la iglesia recogido con micrófonos de ambiente que le dan ese toque de espacio infinito.
Así pues, se demuestra que cualquier instrumento, con el debido toque y la debida nota en el debido momento, puede pasar de ser algo maravilloso a algo siniestro y oscuro, y el órgano bien empleado puede dar buena muestra de ello. Grand Mutation no es algo hecho para oído de todos, pero como curiosidad resulta más que convincente. ¿Dispuesto a ver qué hay al otro lado?Puntuación: 7/10
Etiquetas:
Ambient,
Electrónica,
Experimental,
Noise
lunes, noviembre 14, 2011
Mr. Peter Hayden - Faster Than Speed (2010)
Cuando un grupo tan extraño como Mr. Peter Hayden toca a tu puerta y te ofrece algo de su universo, uno puede hacer dos cosas: o dudar, o lanzarse al vacío. En mi caso he de reconocer que he dudado por un instante de lo que me encontraba ante mí, pero aún con todo, he decidido lanzarme a la piscina como el que más para zambullirme en la más absoluta nada. Y dicen que de la nada sale el todo, y es cierto, esta banda puede afirmarlo con total rotundidad, pues de un sonido tan apagado en principio, casi saludándose con el silencio, surge una auténtica supernova que da como resultado a todo un mundo mágico.Surgidos de la propia Finlandia, Mr. Peter Hayden hace gala de un dominio de la música en el sentido más artístico que desde luego no tiene nada que envidiarle a nadie, ni siquiera a sí mismos. Con Faster Than Speed dan buena cuenta de ello, y a pesar de que resulta irónico el nombre del álbum frente a lo que nos vamos a encontrar (porque hay que decirlo, resulta irónico después de todo), lo que confronta Faster Than Speed es toda una experiencia. Bien podría decirse que casi es como una sesión jam, pero a lo grande, pues nos enfrentamos a 2 temas de nada menos que de 33 minutos aproximadamente cada uno de ellos, llegando a más de una hora, en donde nos irán introduciendo en continuos elementos ambientales y posicionados en un Rock muy pasajero, espacial, casi Post-Rock pero sin serlo, con varios ramalazos de Jazz pero asentados en una base completamente atmosférica.
Así, entrando de lleno en el disco, Smoke In Space hace total justicia a su nombre, pues comenzando casi en el absoluto silencio y desarrollándose poco a poco con la introducción paulatina de los instrumentos, volviéndose cada vez más y más envolvente, nos irán dinamitando de manera inconsciente con pequeños cambios que casi no apreciará tu subconsciente y detallitos que adornan y conforman este mundo de psicodelia absoluta. Y casi a mitad de tema, pasado un buen tiempo, seremos testigos de un cambio colosal hacia una vertiente de donde emana un aura muy propia del Sludge, pero aderezado con toques de Jazz que se entremezclan junto con todo lo establecido hasta ahora para dar resultado a una hecatombe atmosférica que te ahogará con todo su esplendor, todo para volver a sumergirse en pasajes completamente relajados y dar paso al final con unos riffs muy marcados y elaborados que bien se encaminan hacia un paso más propio del Math Rock por momentos.Ya su siguiente tema comienza casi igual que su antecesor, solo que con la peculiaridad de que se muestra más encaminado a la dureza del Sludge en un sonido más crujiente y marcado, con una batería más poderosa y una guitarra más poderosa que no piensa parar ante nada ni ante nadie, pero sin dejar nunca de lado la recreación y la inspiración para dar fruto a unos emotivos y cautivadores paseos por la tranquilidad, en pos de jugar con ciertas texturas y capas sonoras que dan forma a todo este conglomerado de pasillos y entrecruzados que llevan todos a un mismo camino: a hacer levitar al oyente hasta lo más alto, para poder percibir todo lo que le rodea con total claridad. Aviso de antemano que este tema presenta una parte en donde convierten la distorsión en tu peor pesadilla, así que cuidado con cascos/amplificadores de turno, no sea que os estallen hasta tal potencia, pasando así a un riff bastante emotivo mientras pequeñas piezas propias del Jazz más relajado hacen acto de manifiesto hasta el final de esta infinita travesía.
Con el único inconveniente de pecar de casi infinitos pero para nada cansinos, Mr. Peter Hayden se presentan como un torbellino invisible que arrasa con todo, pero sin apenas notar su presencia. Si los magos se dedicaran a la música, harían cosas como lo que presenta este Faster Than Speed.Puntuación: 9'5/10
domingo, julio 31, 2011
Caïna - Hands That Pluck (2011)
Empezaba a preguntarme si volvería a encontrarme con un disco que pudiera convertirse en un digno candidato a entrar en mi lista de lo mejor del año. Por supuesto este año ha tenido sus grandes maravillas dignas de estar en lo más alto de la cima, y que difícilmente podían ser desbancadas de su puesto. Pero, para alegría mía, parece que todavía quedan algunas sorpresas guardadas en la recámara, listas para disparar en cuanto menos lo esperes.Y para mayor alegría mía si cabe, el nuevo candidato a entrar en dicha lista es nada menos que lo nuevo de uno de mis proyectos de Black Metal actuales favoritos. No es la primera vez que hablo sobre Caïna, siempre ha sido un proyecto digno de tener en lo más alto de un pedestal. Añadido al saco de ese género tan ambiguo como es el "Post-Black", Caïna es un elenco de experiencias y emociones que te envuelven en una atmósfera celestial empapada de tintes negros y cristalinos en partes iguales, y que te introducen en su mundo a través de un pasillo adornado con múltiples elementos que embellecen y ennegrecen al mismo tiempo su música. Hands That Pluck es el nuevo trabajo de Andrew Curtis, líder único que está detrás de todo esto, nuevamente bajo la confianza de Profound Lore Records, y que supone un cierto cambio en su sonido, sin dejar de desviarse de su trayectoria.
Comenzando con un ramalazo de puro Raw Black Metal como en sus viejos tiempos como el de Profane Inheritors, el disco se podría decir que es la pura perfección de su música, y el equilibrio que buscaba entre Black Metal y Post-Rock. Deshaciéndose completamente de todos esos efectos electrónicos que traía Temporary Antennae y centrándose mucho más (si cabe) en los pasajes ambientales, Hands That Pluck te va consumiendo poco a poco hasta arrebatarte completamente el alma y devorarla sin compasión. Aparte de ello, Andrew ha decidido centrarse en las voces rasposas en esta ocasión, y hay incluso momentos que recodarán a los mejores minutos del Halmstad de los Shining, profesando unos gritos y susurros de agonía mientras los tránsitos más calmados se facturan en el disco, algo que se puede distinguir perfectamente en la colosal Murrain, donde además cuenta con la participación de N. Imperial de los ya clásicos Krieg a las voces. Otro aspecto, y que ya he definido hace poco, es el contraste entre la belleza y la tenebrosidad que exhala Hands That Pluck, y que se puede apreciar en los pasos de sus interludios como el que da nombre al disco o Haruspication, tenebrosos y que te ponen la pile de gallina al instante, para dar paso a auténticas bellezas como The Sea Of Grief Has No Shores, tema completamente ahondado en el Post-Rock con un comienzo fantasmagórico a más no poder, o la majestuosa, impecable e insuperable I Know Thee Of Old, con Chris Ross de Axis Of Advance colaborando, y en donde sus más de 12 minutos que van desde un comienzo hermoso, estallidos de pura rabia Black Metal, y pasajes relajados y hermosos, lo convierten en todo un señor tema al que adorar cual dios pagano. También hay que añadir la colaboración de Rennie Resmini, vocalista de uno de los considerados padres del Metalcore como son Starkweather en Callus And Cicatrix, aunque sea posiblemente el pequeño contrapunto de Hands That Pluck, pues presenta un sonido tan raro en las voces que no termina de cuajar, lo que no es para nada una mancha negra en esta maravilla.
Una vez más, Andrew cuenta con la colaboración de Jon Brignell al bajo, quien ya daría su mano en su anterior trabajo, y al que no hay que olvidar dentro de esta maravilla que se nos presenta, maravilla que sólo puede terminar con una maravilla, y ese mérito se lo lleva Ninety-Three, el cual cierra con una ejecución y un solo muy emotivo y melodioso, el auténtico broche de oro que todo disco mataría por tener.
Por cosas como ésta, vale la pena seguir buscando esas delicias que encierra la música y que muy difícilmente deja mostrar a menos que las encuentres por tu propia cuenta, y Caïna queda demostrado que no es una delicia, es un milagro caído del cielo.Puntuación: 10/10
lunes, julio 25, 2011
*Shels - Plains Of The Purple Buffalo (2011)
No hay nada como comenzar un buen día con buena música, con algo que te haga vibrar, con algo que te anime y te inspire la mañana. Cuando sientes que aciertas en ese aspecto, notas como si el resto de la tarde fuera a convertirse en un día glorioso, estupendo, maravilloso. Prácticamente digo todo esto porque ésa es la sensación que me está produciendo el nuevo trabajo de esta banda que ya venía haciendo ruido desde hace unos meses atrás, y con razón...Pero antes de profetizar como un mesías, hay que hacer las presentaciones pertinentes para aquellos quienes no los conozcan, obviamente: *Shels es una banda renacida entre las cenizas de los ya extintos Mahumodo, tomando su nombre del título de uno de sus trabajos, Shels. El sonido de Mahumodo serviría de total inspiración a sus miembros (obviamente), y mientras que unos formarían la banda de la que hoy trato, otros darían paso a otra banda bastante conocida en el panorama: Devil Sold His Soul. De hecho, si hacemos la comparativa entre un grupo y otro, notaremos que tienen ciertas cosas en común en su música.
Sin embargo, *Shels presenta elementos que ni siquiera Devil Sold His Soul muestran, y eso es algo que se puede apreciar en su nuevo disco Plains Of The Purple Buffalo. Partiendo del Post-Rock como principal baza para su composición, *Shels es un constante flote entre varios elementos que ni siquiera el propio género muestra normalmente, y eso es gracias a las influencias que muestra. Y ya os digo, su nuevo disco es toda una experiencia, un viaje hacia un mundo de ensueño. Comenzando con Journey To The Plains, desde el primer instante ya notamos el primer detalle que nos acompañará durante toda la travesía del disco: las trompetas. Y es que si hay algo que abunda en Plains Of The Purple Buffalo, son las trompetas, tanto o más que las vuvuzelas en la Mundial del 2010 (eu...), siendo el primer "toque distintivo" de la banda, y que los define entre otras muchas bandas del estilo.Otro aspecto son la infinidad de contrastes que encontraremos en el disco. Retomando Journey To The Plains, la influencia del Post-Metal (sobre todo en las guitarras) es más que latente, y ya sobre Mahumodo ni te digo, por todos esos ramalazos Post-Hardcore ambientales que también han tomado prestado Devil Sold His Soul para su música. Voces acordes a este género y que sean bastante claras se pueden apreciar en el tema homónimo, dividido en 2 partes, donde la segunda mitad destaca por la cantidad de cambios de flujo en su música que experimenta, amén del dúo de trompetas del que seremos testigos en éste.
Pero lo que de verdad hace más grande a este disco (y por ende, a la banda), es que en ningún momento retomarán ningún ritmo, ningún riff... nada. *Shels no pretende hace de su música 2 temas pegadizos que hagan mover el esqueleto fácilmente a la gente, sino que buscan dar un viaje estelar al oyente, proporcionarle una experiencia única, como si estuvieran leyendo un libro con los instrumentos. Y os aseguro que Plains Of The Purple Buffalo parece un cuento de hadas, además de presentar unos temas la mar de curiosos. Como Searching For Zihuatanejo, que da la sensación de estar escuchando a un grupo de hadas pequeñas empapadas en ácido lisérgico dando vueltas a tu alrededor.
Yo ya os he explicado la sinopsis. Ahora sólo os queda a vosotros destripar por vuestra propia cuenta el final. Si hay algo a lo que achacarle al disco es su excesiva duración, pero bueno, Plains Of The Purple Buffalo es casi como una película narrada con música, y las películas no duran 2 minutos precisamente.Puntuación: 9'75/10
Etiquetas:
Ambient,
Post-Metal,
Post-Rock,
Progressive
domingo, julio 24, 2011
Baring Teeth - Atrophy (2011)
Si buscamos la palabra "abstracto" en el diccionario (para más comodidad desde aquí, en la RAE), encontramos una de las siguientes definiciones:adj. Dicho del arte o de un artista: Que no pretende representar seres o cosas concretos y atiende solo a elementos de forma, color, estructura, proporción, etc.
Bien, esto me hace plantear la siguiente pregunta: ¿Puede la música ser abstracta? Mi respuesta es que sí. Como un arte más, la música puede romper los esquemas propios de ésta para centrarse en patrones que busquen bien una complejidad, bien una melodía, una técnica, un concepto, etc. Por ejemplo, el Drone no se basa en la técnica ni en algo que se pueda atribuir a algo complejo en términos de ritmos, variantes y demás, pero no se puede negar el hecho de que su propia propuesta sea ya de por sí abstracta.
Por otro lado la técnica también puede tener un sentido abstracto dependiendo de la sensación que se quiera transmitir, y algo así podría decirse que es lo que intenta demostrar Baring Teeth, la nueva propuesta de Willowtip Records, sello dedicado a todas esas bandas brutas de Death Metal y Grindcore en todos sus aspectos, y con bandas de la talla de Odious Mortem, Squash Bowels o Ulcerate. Y precisamente a estos últimos son los que más podrían asemejarse estos chicos provenientes de Texas (Estados Unidos), pues perfilan un Death Metal técnico apabullante y desolador entrelazado con unas atmósferas altamente perturbantes. No sólo eso, sino que también profetizan en toda su amalgama de cambios rimbombantes de ritmos y contrastes una progresión digna de los últimos Gorguts establecidos.Atrophy es el álbum con el que abren sus puertas hacia un mundo donde todo cuelga del revés, y que se irá adentrando en terrenos diversos y angostos a medida que éste se vaya desarrollando. Con temas como el homónimo Atrophy, End o Distilled In Fire, se va presagiando la dirección que irá tomando la banda, merced a una técnica increíble que para nada se vuelve harto cansina y que irá cediendo hacia un terreno ambiental propio de una caverna profanada por una secta satánica, y que se puede ir apreciando a partir de Vestigial Birth, pero más todavía en Scarred Fingertips. Es increíble pensar que todo ante lo que uno es testigo en este disco está realizado por un simple power trio compuesto por guitarra, bajo y batería. Tan simple como ello, al más puro estilo Ulcerate. La técnica perfilada vuelve a manifestarse en The Dead Hand y su ir y venir de riffs que va a darte la sensación de estar escuchando el doble de instrumentos de lo que es, cosa que se repite una vez más en Anti-Holy para cerrar con los más de 12 minutos que conforman Tower Of Silence y que más de uno desearía tener como tema en su propio disco, con una progresión y una atmósfera lenta y oscura al final de éste, dando la sensación de estar flotando en la mismísima nada por los siglos de los siglos.
Si aún piensas que no se puede hacer algo enrevesado en la música, escucha Atrophy y quizás cambies de opinión.Puntuación: 9'5/10
Etiquetas:
Ambient,
Progressive,
Technical Death Metal
jueves, julio 07, 2011
Decree - Fateless (2011)
Tras un día en el que he tenido ciertos problemas con la conexión (de repente casi no podía hacer nada, supongo que habría una bajada de tensión por parte de Timofónica en la terminal o algo), es hora de retomar los cimientos de este lugar apartado de toda civilización. Y esta noche vengo con las pilas bien cargadas, gracias a una de esas recomendaciones que despiertan tu curiosidad de una forma u otra, a partir de un hilo en el foro de Rockzone.Y para ello, lanzo una pregunta al aire: ¿cómo sería para ti el fin de la civilización? Directo y sin titubeos. Podrían darse varias ideas a raíz de esta pregunta, está claro. La mía siempre la he asociado con una especie de rebelión de las máquinas, pero lejos de una rebelión al estilo Terminator con soldados robóticos, mi apocalipsis radicaría en una especie de simbiosis de las máquinas con todo lo que hoy en día conocemos, como si de un virus o una pandemia se tratara, donde todo ser viviente y toda materia pasaría a formar parte de una colonia tecnológica avanzada que se manifiesta en contra de la humanidad y decide apoderarse de absolutamente todo.
¿Que a qué viene esto? Básicamente todo lo que he dicho viene a ser lo que uno interpreta y llega a imaginarse (y situarse) frente a lo que nos encontramos en esta situación. Decree es una banda inglesa que bien podría ser uno de esos hijos bastardos de Godflesh, y con razón. Porque si hay una cosa que más me motivó a saborear este trabajo es la comparación que se le hacía con uno de los padres del Industrial Metal. Y una vez más, con razón. La manera de coger los elementos más característicos de la banda de Justin Broadrick y de zambullirlos en mares de experimentación, de atmósferas y de total parentesco con la Electrónica, hacen que Fateless se convierta en toda una experiencia, una sensación de estar viendo cómo todo desaparece a tu alrededor sin igual. Comenzando con Finite Years como una especie de bienvenida hacia un mundo desolado bajo una civilización poderosa e invasora ante todo, Decree nos va trasladando poco a poco más en su temible atmósfera, capaz de hacer su escucha toda una travesía hacia este mundo completamente desierto. Aunque algunos temas como Fateless presenten un ritmo muy marcado propio del EBM, todo ello se queda en meras anécdotas que se suscriben a la enorme sombra de Godflesh, y que se extiende de manera brutal ante la aparición de Bloodthirst, donde cuesta mucho figurarse un tema así sin pensar ello, pues lo tiene todo para ser un tema 100% Godflesh: la voz, la atmósfera sobrecargante, los instrumentos pesados y metalizados como si estuvieran forjando un nuevo arma de tecnología punta, los efectos que emplean... todo ello para después mostrarnos la otra cara de Decree: la cara oscura, que comienza con Night And Fog y nos abandona en la penumbra con Faded Glory, con una sensación de vernos atrapados y sumergidos en espacios reducidos, esperando la llegada de la muerte poco a poco.
Decree, la banda sonora del apocalipsis. Recomendado para esas noches tenebrosas jugando a juegos como Penumbra o Amnesia: The Dark Descent.Puntuación: 10/10
Etiquetas:
Ambient,
Electrónica,
Experimental,
Industrial
viernes, julio 01, 2011
Verwustüng - Beyond The Watercolor Sunset, We Feel New Life (2011)
El ser humano, de manera simbólica, busca el sentido de la vida a través del valor que éste le atribuye a todo lo que le rodea: una buena casa, un buen coche, un buen puesto de trabajo... cosas insustanciales para el hombre. Y cuando todo ello lo pierde, el ser humano siente que lo ha perdido todo y que la vida no tiene sentido, cuando olvida de que aún tiene algo que vale más que todo aquello que el hombre ha creado: su propia vida.
La cuestión de la vida, el por qué de estar aquí, son preguntas y sensaciones que surgen en la soledad a raíz de cosas como lo que hoy viene a ser portada del día. Verwustüng es un estadounidense que vive a las afueras de San Francisco, en California, y el cual forma parte de otros proyectos surgidos recientemente como Airs. Aparte de ello, también comparte hueco en algún split compartido con otras bandas como los ya mencionados por aquí Sun Devoured Earth. Un split formado por proyectos de un solo miembro, vaya.Las raíces de la música que realiza este hombre giran en torno al Black Metal, pero adornado con unas capas atmosféricas y de puro Rock depresivo minimalista que te harán focalizar toda tu atención en sus sonidos mientras éstos te agarran de la mano como un niño inocente y te arrastra hacia una luz blanca cegadora que lleva hacia un nuevo mundo, un mundo que jamás pensarías que existiría. Su nuevo trabajo, Beyond The Watercolor Sunset, We Feel New Life, es un largo camino a través de una serie de emociones que te irán invadiendo poco a poco a lo largo de toda la duración de este disco, resumido en un único tema que abarca todo ese trayecto que supone éste. Comenzando con una indulgente atmósfera que mece tu paz y tranquilidad mientras ésta se va desarrollando poco a poco, con un cierto regusto a la época atmosférica de Burzum, pero con un estado de gracia que lo hace mucho más noble y azul en su textura musical, empieza a manifestarse este fenómeno musical, y que va dando latidos cada vez más fuertes, con la introducción de voces agitadas y nerviosas, para, después de la calma, llegar la tempestad con un golpe directo y poco predecible de puro Black Metal que se apoya en el ambiente llevado desde entonces, y que se amoldan para conformar un sonido agresivo, pero hermoso a la misma vez, mientras gritos apagados aullan en la lejanía. Con ello, y tras varios minutos en donde a veces parece que todo va a estallar, rompe en completo silencio para brindarnos una sesión acústica triste, melodiosa, y a veces aventurada, que choca directamente con nuestras emociones al no esperarnos algo como esto para nada, rompiendo con todas las bazas escritas anteriormente, de la misma manera que sin previo aviso rompe en un último suspiro de rabia propia del Black, y en donde algunas melodías más propias del Post-Rock se enlazan con ésta para acabar en una tenue melodía final.
No sé ustedes, pero yo con cosas como ésta acabo apreciando mi vida un poco más mientras los días pasan sucesivamente, y hacen que valore ésta, pues no hay nada más hermoso que el vivir, pues ésta de por sí es una aventura a experimentar de principio a fin.Puntuación: 10/10
Etiquetas:
Acoustic,
Ambient,
Black Metal,
Post-Rock,
Rock
jueves, junio 30, 2011
Giles Corey - Giles Corey (2011)
¿Qué pasa cuando la música se convierte en algo más que en "meras estructuras de ritmos, armónicos y compases"? Que se convierte en arte, simple y llanamente. Más allá de querer hacer un buen tema, hay algunos que buscan hablar sobre un hecho, algo que les inquieta, a través de la música. Normalmente a estos trabajos se les suele denominar "discos conceptuales", tratando sobre un tema en concreto, generalmente histórico, o incluso meras anécdotas propias y curiosas.Y si bien ése no sea el sentido de este disco, sí que tiene una "continuación" que hace que todo el disco en su conjunto tenga mucho más significado que si se tratara por partes como si de una operación se tratara. Quizás a algunos no les suene el nombre de Dan Barrett. Bien, es nada menos que una de las mentes que hay detrás de un proyecto extraño y oscuro a la misma vez, y que incluso su propio nombre transmite cierto misterio: Have A Nice Life (del cual habrá que hablar larga y tediosamente de él en un futuro). En 2009, Dan empezaría a comenzar otro proyecto por su total y propia cuenta, que respondería al nombre de Giles Corey, recogiéndolo del nombre de uno de los granjeros acusados de brujería durante la colonización de Estados Unidos en los juicios de brujería de Salem. Para entonces, nos ofrecía un adelanto en forma de demo que no se convertiría en un disco completo en sí hasta la llegada del 2011.
Pues bien, he aquí su disco debut, el cual presenta una atmósfera muy similar a la de Have A Nice Life, lenta y apaciguada, gris y triste pero melodiosa a la misma vez a través de los elementos del Shoegaze y folclóricos, adentrados en una penumbra de completa densidad que te irá atrayendo hasta envolverte completamente en su niebla fantasmagórica. Así pues, escuchar temas como Empty Churces o Grave Filled With Books son un indicio de la perturbada mente de Dan Barrett, y que te irá sumergiendo en sus profundas aguas sin posibilidad de escape. Un sonido esotérico, como si múltiples almas pasaran a tu alrededor, expectante ante lo que se está aconteciendo, es básicamente lo que encierra Giles Corey en lo más profundo de su corazón. Pero, aún con todo, la cantidad de sensaciones que puede desprender esta obra es tal que necesitarás un tiempo para asimilar todo lo que va desprendiendo éste, como si de un dulce vaho exhalado por la propia muerte se tratara. Desde la locura en los últimos minutos de The Haunting Presence, hasta la pura alegría y jovialidad en un puro arranque de Folk en No One Is Ever Going To Want Me. Por no hablar de ese pequeño diamante en bruto que significa I'm Going To Do It, una mirada hacia atrás mientras viajas lentamente en ese tren que te llevará a ninguna parte.
Una dulzura para los oídos, que te enamorará en el momento óptimo en el que estés para afrontar la revolución musical que encierra Giles Corey. Es pronto para hablar de ser posiblemente uno de los mejores discos de este año, pero como dicen por ahí, el tiempo dirá.Puntuación: 10/10
lunes, junio 27, 2011
Sun Devoured Earth - The Sunshine Always Fades (2011)
Los días pasan, dejando atrás todo un mar de recuerdos, de hechos y de palabras que quedarán encerrados en el pasado como cuando dejamos las cosas más viejas en el trastero de nuestra casa. Y esto nos hace pensar en lo que hay delante. Tristemente todo llega a su fin, nada es infinito, y todos lo sabemos, aunque muchos no quieran reconocerlo. Como en la vía muerta de un tren, el fin es lo que nos espera, y es posible que por razones como ésta que nos invaden la mente espontáneamente, echamos una mirada hacia atrás y todo aquello que dejamos en nuestro camino nos hace emanar una gota de nostalgia de nuestros ojos, algo a lo que llamamos comúnmente "lágrima".Sí, bueno, "qué emo se nos ha vuelto este hombre" y todas esas cosas, pero es inevitable pensar en ello cuando escuchas algo como lo que hoy vengo a comentaros. Bajo este manto de tristeza y soledad, se esconde una figura cuyo nombre es atribuido al de Vadim Vasilyev, y que en menos de dos años se ha labrado una discografía que ríete tú de Senmuth o Nadja (bueno... no, es imposible superar a esta gente con tanto lanzamiento). De un país que jamás te esperarías noticias de él como Letonia, este proyecto es el fiel reflejo de una silueta apartada de toda civilización, y con ello, de todo deseo hacia la vida que pueda ofrecer ésta.
The Sunshine Always Fades es uno de los numerosos trabajos que este llanero solitario ha ido lanzando a lo largo de este año, y que muestra el lado más depresivo del ser humano, mediante unas atmósferas ambientales cargadas a través del uso de elementos del Shoegaze y el Post-Rock, creando un ambiente deforme y nebuloso, como si te adentraras en una dimensión que lleva a la nada. Algunos consideran a Sun Devoured Earth como una banda de Black Metal. Puede ser que algún otro disco sea así (no he catado ningún trabajo más aparte de éste), pero desde luego que The Sunshine Always Fades no presenta los ingredientes esenciales como para poder clasificarlo de Black Metal, aunque sí pueda ser una influencia para obtener ese sonido tan oscuro y cargado que presenta el disco, donde algunos gritos palidecidos en la lejanía se pueden escuchar en algún tema como puede ser Melancholy. Y aún cuando puede dar la sensación de que los primeros temas tenga un cierto regusto a la etapa más atmosférica de Burzum, con algún disparo de adrenalina como en A Song About Hate (magnífica pieza musical, dicho sea de paso), todo queda en meras anécdotas que desaparecen al instante cuando el disco transcurre, pues aquí todo recae en los elementos más depresivos del Rock en todas sus facetas vistas y por ver. Temas como Insomnia, Everything Always Ends Badly o Tides refuerzan la teoría en la que se supedita un servidor, donde las melodías más tenebrosas y grises a la misma vez se ven influenciadas por los elementos de los géneros ya citados.
El último aliento antes de morir es posiblemente el que mayor se siente en toda la vida, pero no temas, no debes tener miedo en cuando ésta llegue. Es más, debería ser al revés, la muerte debería temerte a ti al ver que te enfrentas a ella.Puntuación: 8'25/10
Etiquetas:
Ambient,
Depressive Rock,
Post-Rock,
Shoegaze
lunes, mayo 30, 2011
Seidr - For Winter Fire (2011)
Hay veces que se da el caso de ser testigo de maravillas que no se dan en la vida todos los días, de esos momentos que se enmarcan en la historia propia de uno por mucho tiempo, y que perduran por los siglos de los siglos, como estrellas fugaces que uno puede presenciar y que le resulta hermoso, algo que se consume cuestión de segundos. Pensar que en tan poco tiempo una cosa penetra en tu interior para permanecer en él por mucho tiempo es algo majestuoso. Una de esas "estrellas fugaces" que he presenciado hoy es el debut de esta banda que ha entrado con una espectacularidad asombrosa y pasmosa a la misma vez.Seidr es una banda proveniente de Estados Unidos, y que entre sus filas cuenta con nada menos que A. Lundr, miembro y líder único de los aquí conocidos Panopticon. Lejos de hacer lo mismo que en su banda insignia, Seidr es un compendio entre el Doom y el Death Metal, evocador de bandas de la talla de Process Of Guilt, pero que transmuta en algo único y glorioso, algo puramente espiritual y esotérico en toda su extensión, merced a unos arreglos folclóricos sumamente impactantes y que confieren ese aire ritualista a la banda. For Winter Fire es el disco debut con el que finalmente detonan dentro de la escena, y que desde el principio os atrapará en su nebulosa atmósfera.
Ya desde el principio For Winter Fire empieza fuerte con su carta de presentación: A Vision From Hlidskjalf, el cual ya de por sí es más que suficiente para poner este trabajo en un pedestal, un tema que evoca una melodía y una fuerza descomunales, con su comienzo puramente ritual que te dará la sensación de estar entrando en un pueblo vikingo oculto en medio de los frondosos bosques de la Europa del Este, y que va volviéndose cada vez más y más feroz en su trayecto, hasta culminar en un final glorioso. Y eso es sólo el primer tema. On The Shoulder Of The Gods practica un sonido más oscuro y denso, que se va transformando cada vez más con la introducción de varios elementos que se van anclando como piezas de un rompecabezas poco a poco, construyéndose riffs que se van alzando y engrandeciéndose progresivamente, y que por momentos presentan una textura similar a la de Samothrace.La cosa continúa hasta llegar a In The Ashes, que a modo de puente entre las dos mitades que conforman For Winter Fire, solucionan el camino con un tema completamente acústico y calmado, con voces limpias a cargo de Lundr y una magnífica sensación de espiritualidad, como si nos encontráramos con nuestros colegas en medio de un bosque al caer la noche, al calor del fuego de una hoguera, rodeándola y recordando tiempos mejores, todo ello para dar paso a The Night Sky And The Wild Hunt, con unos aplastantes riffs que irán pulverizando tus sentidos hasta convertirlos en arcilla. Con todo ello, y con dos temas más que mantienen el alto nivel del disco, se construye no sólo un trabajo, sino una forma de vida y de cómo ver las cosas.
Aplastante trabajo y debut que se convierte directamente en uno de los mejores discos que nos ha brindado el año. Cuando el oscuro cielo se bañe en estrellas, recuerda a Seidr y entra en completo trance.Puntuación: 10/10
sábado, mayo 28, 2011
Dining In Tuscany - 1556 (2011)

Parece que en estos días estoy de suerte, últimamente estoy encontrando cosas muy interesantes que me están sorprendiendo gratamente, algo nuevo dentro de lo que uno ya conoce de por sí, y que llevaba sin sorprenderme en mucho tiempo. Lo que hoy traigo es algo que se sale de todo conocimiento humano, una reliquia que contiene tantos elementos encerrados en sí mismo, que escapan de la comprensión lógica. Un vórtice lleno de distintas materias encerradas en sí y que conforman un todo, aún cuando parece que el caos impera en este universo que conforma esta banda.
Creo recordar el haber dejado en constancia por aquí que Australia es uno de los países que en cuanto a escena musical son muy, muy experimentales, y en el que es difícil encontrarse una banda que se asemeje a otra. Desde los abanderados en su escena Portal hasta los por aquí conocidos Separatist, es algo que ya no es desconocido por estos lares. Pues bien, Dining In Tuscany reafirma lo dicho, pues es una banda que presenta tantos elementos en sí, que es muy difícil clasificarlos en una única casilla. Todo lo existente en la tierra se condensa en un único disco que al abrirlo, se expandirá por todos los rincones de tu hogar, ocupando todo el espacio con una atmósfera lúgubre y extraña a la misma vez.
Encasillarlos es un esfuerzo titánico que se escapa de mis manos, estoy seguro que aún con todo me estaré equivocando. Dining In Tuscany tiene todas las papeletas de ser un grupo al que no le gustan las etiquetas, pues la cantidad de palos que tocan es tal que tomaría milenios meterlos en un saco en concreto, aún cuando 1556 sólo alcanza la media hora de duración. Y aún con todo, notarás que ha pasado toda una eternidad, pues tienen una capacidad para hacer que el tiempo (su tiempo) se desdoble de la realidad innata. Por hacer un intento de qué son esta banda, Dining In Tuscany se podría decir que recoge influencias de géneros tan diversos y extremos entre sí como pueden ser el Black Metal, el Death, el Post-Metal, e incluso resquicios del Hardcore y el Grindcore, todo ello embadurnado sobre una capa ambiental única y excepcional. Ya a primera vista se puede comprobar con Lord Beethoven's Diamond Church Of Worm, que con una pausada y melancolía melodía que suena tímidamente en la lejanía, da paso a una potencialidad pasmosa en el que las ondas del Black Metal y el Death Metal se van intercalando con atmósferas propias del Post-Metal y cierta técnica de por medio. En ese sentido, sí que podría aproximarse a lo que hacen Ulcerate, solo que su destino está más cercano a los viajes astrales del Post-Metal que a la brutalidad sonora que hacen característicos a los de Nueva Zelanda. Y aún con todo, algún arranque propio del Hardcore se llega a dejar entrever como puede ser en el caso de Andrea, con esos riffs propios del estilo en su faceta más melódica, pero llevado hacia un nivel nunca antes visto.
A medida que avanza el disco, la presencia del Death Metal y de la técnica se va haciendo cada vez más latente, algo que llegaremos a ver en Gold Plates Black Discs, que entrelazado con ciertos patrones propios del Black Metal (acojonantes ambientes al principio y final del tema, todo sea dicho), y que todo ello se juntará formando un equilibrio y un todo en Broyer Du Noir, donde tanto riffs asesinos que decapitarán cabezas a su paso con su rapidez y frialdad como momentos de dulzura, paz y tranquilidad se entrelazan de una manera excepcional.
Una experiencia única e irrepetible, que deja en constancia que Australia es un país único en el Metal, haciendo lo que les sale prácticamente del sótano. No os arrepentiréis de adentraros en su fascinante mundo de desolación.Puntuación: 10/10
Etiquetas:
Ambient,
Black Metal,
Hardcore,
Post-Metal,
Technical Death Metal
sábado, abril 16, 2011
Ecocide - Ecocide (2011)
Muchos géneros y escenas han evolucionado a lo largo de los años, eso es algo harto sabido. Incluso para un estilo tan primitivo como el Crust ha sufrido su mutación hacia una nueva visión de éste en esta última era que estamos pasando, en la que la renovación desde su propio interior se desarrolla de manera constante. Así es como ha dado lugar al Neocrust, una forma desarrollada del Crust que lleva éste hacia pasajes atmosféricos y más elaborados, donde incluso otros elementos entran en juego con él como puede ser el Doom, el Noise o incluso el Post-Metal. Si buscamos a nuestro alrededor, encontraremos nuevas maravillas del género como pueden ser los alemanes Alpinist: centran todo su sonido en las atmósferas, pero no renuncian a la vena nerviosa del Crust. También podría ponerse como ejemplo a Morne, que juegan mucho con las estructuras propias del Post-Metal.
Lo que viene a continuación, es algo que transciende a una única cosa: a lo propio, a la visión personal de la música y, por qué no, de la vida incluso. Ecocide es una banda formada en Texas, y que busca mantener esta vuelta de tuerca que ha supuesto el tiempo hacia el Crust, con una fórmula variada y eficaz en la que juegan varios aspectos que jamás habríamos esperado ver en un género como éste. Su disco debut homónimo es lanzado nada más empezar Abril bajo el sello de Bad People, el cual se ha cargado de lanzar trabajos de bandas como, entre otros, Catheter. Con esto, la banda se presenta con una base bastante peculiar incluso para un género tan espontáneo como el Neocrust: voces femeninas, violines, extractos de audio de películas, atmósferas y afinación cruda propia del Sludge con unos riffs que podrían evocar a toda la horda de bandas como Weedeater o Bongzilla es lo que hace de Ecocide toda una experiencia a la hora de escucharlos. Con sólo 4 temas, su disco se te engancha como una langosta que irá alimentándose de tu mente y sentidos poco a poco.Comenzando con This Soil Shall No Longer Bear Fruit, con arreglos de violines simplemente magistrales que van endulzando la trama que sigue Ecocide, la banda va tejiendo poco a poco la telaraña con la que te atrapará finalmente una vez llegado Static, donde en sus casi 10 minutos de duración se irán empezando a mostrar todos los elementos que conforman la música del grupo en su totalidad: para empezar, el tema comienza con ciertos arrebatos propios del Crust que dará entrada a la voz femenina propia de una bruja hechicera a la que un pueblo busca darle caza y muerte, entremezclada con otras voces mucho más tenebrosas que apoyan y dan la guinda al sonido de Ecocide en ese aspecto. Casi a mitad de tema, empezaremos a escuchar dichos fragmentos de audio de películas de corte independiente o sesenteras que se fusionan a pequeñas piezas de corte clásico que pueden recordar a partituras del Moonlight Sonata de Beethoven. Sus dos últimos temas, Proverb y Red As Fault, explotan toda la rabia contenida de la banda en mayores dosis de Crust junto con esa afinación tan sucia de las guitarras y los característicos pasajes.
Todo en la vida evoluciona, hacia la creación o hacia la destrucción, pero evoluciona, es inherente a ello, y la música no es la excepción.Puntuación: 9/10
viernes, abril 08, 2011
Light Bearer - Lapsus (2011)
Adoro a la gente anónima, son como ángeles de la guarda que están ahí para guiarte sin que tú jamás llegues a descubrir la identidad de éstos. Ayer mismo decía que llevaba cierto tiempo sin encontrar algo como para que llegara a dejarme completamente estupefacto, sin habla y ni siquiera respiración. Pues bien, no mucho después de publicar la reseña de Maruta, una persona misteriosa dejó un comentario recomendándome lo que hoy me he dicho a mí mismo "esto tengo que publicarlo por mis cojones". Me gustan las recomendaciones inesperadas, pero si hay algo que me llamó mucho de ésta, es que la persona en cuestión me chivara que entre sus filas se encuentra nada menos que Alex, vocalista de Fall Of Efrafa.Esas 3 palabras son suficientes para llamar mi completa atención, Fall Of Efrafa es posiblemente una de las bandas del Post-Metal que más me atraían, no sólo por su propuesta bañada con ciertos toques de Crust en algunos momentos, sino porque su música era algo que iba más allá del mero hecho de "componer", pues tras de sí había un mensaje (curioso mensaje) que había que descifrar, amén de las sensaciones y emociones que traspiraban por todos los poros. Tristemente su disolución hizo que uno mantuviera la esperanza de al menos ver a uno de sus miembros enfrascado en un nuevo proyecto que mantuviera su espíritu. No es de extrañar, así pues, que una noticia como ésta haga que me lance directamente en su búsqueda.
Pues bien, ni corto ni perezoso, he accedido a la recomendación y a catar la esencia de este trabajo, y tras haberlo saboreado, sólo puedo decir que no puedo decir nada. Completamente en blanco, con la mirada perdida, de repente he esbozado una sonrisa, esa sonrisa que a uno le sale cuando siente que ha descubierto un tesoro, como ese niño que descubre algo maravilloso y arde en deseos de volver a jugar con él. Porque, amigos míos, esto es lo más grande que uno jamás se haya topado en su vida, tanto que me cuesta hasta pensar si esto no es una maldición más que un trabajo realizado por unos cuantos ingleses con ganas de transferir sus pensamientos a nuestras vidas. Tan pronto como suene Beyond The Infinite, sentirás que estás ante algo tan grande que no podrás siquiera pararlo, y más cuando dé paso a Primum Movens. Y es que a partir de aquí comienza todo un mundo que te sumergirá en todo tipo de pasajes, de atmósferas, de sentimientos, de expresiones, de maneras de vivir la vida... todo. Se podría decir que este tema es como una tormenta de arena oscura, como un desierto ennegrecido, por el que uno avanza lenta y fríamente con paso sudoroso y pesado, pensando que no podrás soportar tal potencia sonora que se te presenta delante. Ciertamente se podría apreciar un cierto recuerdo vago a Fall Of Efrafa, solo que sin las partes Crust oscuras. La introducción de violines en el disco hace que sea a la vez bello y sombrío. Volviendo a la parte de Primum Movens, este tema te hará sentir como si te estuvieras arrastrando por el desierto a plena noche y un torbellino de arena te levantara para acto seguido estrellarte contra el suelo y dejarte moribundo, dando paso tras de sí a Armoury Choir, una tormenta de densa arena oscuro mucho más potente que el anterior tema, y en donde las melodías con la desgarradora voz de Alex harán que sucumbas a los pies de esta banda y a su sonido aplastante. Tras ello, y después de un interludio, llegamos a la parte culminante del disco, la que hace que el disco pase de ser una maravilla a una auténtica y puñetera obra maestra, y es la majestuosidad de Lapsus comprendida entre su "preludio" de más de 7 minutos donde Alex demuestra por primera vez tener una increíble voz no sólo para los momentos desgarradores, sino para las partes más armónicas con un registro limpio que tira de espaldas de lo grandioso que resulta.
Si tras esto aún sigues vivo, tranquilo, pues el tema homónimo de este disco que nos acontece cavará tu tumba, pues prácticamente es como Las Diez Plagas de Egipto, pero todas a la vez, en donde sus 17 minutos harán que te replantees seriamente tu vocación por la música, ya que lo que se nos muestra adelante está al alcance de pocos, muy pocos, que pueden presumir de facturar un tema tan glorioso, donde si no quedas aplastado por los momentos más desgarradores del tema, serás revivido por esos gloriosos minutos donde los violines confieren a Lapsus de un aura divina jamás vista, y que es rematada directamente con esas atmósferas donde esos gritos de almas en pena en la lejanía te dejarán con un nudo en la garganta. Y así, sin más, como si nunca hubiera pasado nada, culmina uno de los discos más increíbles que te vayas a echar en la cara nunca jamás.
Apocalíptico, y ni siquiera una definición como ésa puede englobar completamente lo que nos encontramos ante nuestros oídos. Desde ya, quiero agradecer a esa persona que me ha descubierto esta maravilla de este año, sea quien sea, y que esta entrada va dedicada expresamente a esa persona, que da alegrías desde las sombras. Y con esto, sólo queda decir: disfrutad de lo presente.Puntuación: 1.000.000/10
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