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jueves, enero 05, 2012

Serious Beak - Huxwhukw (2011)


Una de esas cosas típicas que suelen ocurrir con los años es que siempre quedan muchos álbumes atrás que descubrir y memorar. Incluso pasadas las décadas, aún hay mucho tesoro escondido en los mares de la música. Pero no me voy a ir muy atrás, justamente me trasladaré hacia este año que nos ha dejado, debido a que todavía se nota el pulso de este 2011 ya extinto.

Porque sí, todavía queda mucho por descubrir, y por lo que quedarse anonadado del anterior año. Y anonadado me hallo ante esta obra que es una auténtica sodomización en toda regla, pero en el sentido bueno (sí, soy así de radical con los ejemplos a veces). Serious Beak viene de la misma manera que vendría un gigante invisible: silencioso, para acto seguido aparecer y destruirlo todo a su paso. Venidos desde Australia, este cuarteto instrumental formado por dos guitarras, bajo y batería llegan dispuestos a tirarlo todo abajo a través de una muralla sonora que explota como una onda expansiva, y que arrasa con todo a su paso mediante un ejercicio de pura progresión musculosa y vitaminada.

Huxwhukw (curioso nombre) es el título de su disco debut, y que se resume en una sola palabra: locura. Total y absoluta locura. Incluso cuando todo está pensado milimétricamente, la locura se adueña de este entramado de riffs, ritmos y técnica que se ostentan en el Metal progresivo más pesado, y cuyo sonido recoge el legado que ha dejado Meshuggah para convertirlo en algo más que compases imposibles y construir con ello todo un tramado en donde se van desarrollando a su libre albedrío todos los continuos y conflictivos ritmos entre sí, y que va de pasar a tranquilos arpegios a enfurecidos golpes sonoros, prueba de ello la tienes en Swagger o la soberbia Han, que desde ya debería ser enmarcada entre los temas más logrados en los últimos años, una especie de jam pero a lo bestia.

Como ya dije, Serious Beak van más allá de los cánones típicos establecidos en el Math Metal, y lo convierten en todo un universo fantasmagórico y hermoso a la misma vez, y es algo que te das cuenta de ello justo en el momento en que suena Gödel !Xun, pues es bañado en una serie de pequeñas atmósferas que construyen a través de sus instrumentos y que se intercalan con esos momentos bestiales que ejecutan a cada momento. Por supuesto se nutren de una técnica pasmosa y que da hasta miedo, con complejos pasadizos labrados por los suecos, pero llevados hacia otros terrenos, y que puede apreciarse con absoluta claridad en Tui / Tuo. Incluso hay momentos "parte-nucas" que engorilará a más de uno como en Sporãs.

Lo mejor de Huxwhukw es que con todo, tiene la duración suficiente para que no resulte ni muy corto, ni muy largo, lo cual lo hace incluso más ameno todavía aún cuando es un disco que encierra muchos matices que se te pueden escapar al vuelo en un segundo.


Asombroso, así sin más, Serious Beak se presenta haciendo volar todo por los aires, cual pura dinamita encendida. Sed cuidadosos, os puede estallar en la cara sin previo aviso.



Puntuación: 10/10

sábado, diciembre 24, 2011

Russian Circles - Empros (2011)


Bueno, era de esperar, ¿no? Ya dije hace tiempo atrás que tarde o temprano tendría que hablar de lo último de estos pesos pesados de ese mundo tan sobre explotado como es el Post-Rock. Hablar de Russian Circles es como hablar de nuestros padres: todos venimos de unos, son muchos, pero no hay ninguno como los nuestros.

Formado por miembros de Dakota/Dakota, Russian Circles jamás imaginó que llegaría a tales cotas de majestuosidad si se lo hubieran dicho tiempo atrás, pero así es. En sus 7 años de existencia, han ido cosechando una importancia dentro del estilo que a día de hoy es muy difícil que alguien los desbanque, en pos de patinar constantemente entre las texturas y los pasajes propios del Post-Rock y la contundencia y el sonido pesado propio del Post-Metal, consiguiendo así el equilibrio perfecto entre la armonía de un estilo y la furia del otro. Con la llegada de su clásico Enter (y de eso hace sólo unos 5 años) como debut, irrumpieron en la escena cual elefante en una cristalería, haciendo mucho ruido y desviando la mirada de todos hacia ellos para encontrarse de bruces con un titán que amenazaba con hacerse con todo cada vez más y más.


Sin embargo, tiempo después de haber lanzado su debut, su bajista Colin DeKuiper abandonaría la banda, y éste sería sucedido por nada menos que Brian Cook, bajista de la mítica banda de Mathcore Botch. A partir de ahí, comenzarían a reforzar los elementos del Post-Metal con cada disco que han ido sacando, siendo posiblemente Geneva el disco más potente que han sacado de entre todos.

Y así, 2 años después de todo, lanzan su nuevo trabajo, titulado Empros, y que no hace más que encumbrarlos hacia la victoria, una victoria aplastante por su parte gracias una vez más a un trabajo sólido y en donde no falta ningún ingrediente característico de la banda. Empros es un nuevo ejercicio de elegancia y energía a partes iguales, y que se apoya principalmente en riffs de gran peso que podrían parar hasta a un toro bravo. Buena muestra de ello lo dan los dos primeros temas, 309 y Mlàdek, cargados de ritmos bestiales y hasta momentos que podría hacer a más de uno descoyuntar sus cervicales a ritmo de headbanging, todo ello adornado de una atmósfera que siempre está presente en el fondo, ejemplo perfecto de cómo son capaces de construir todo un mundo con sólo 3 instrumentos tan básicos como la guitarra eléctrica, el bajo y la batería.

De la ira pasamos a la tranquilidad con Schiphol, donde se sustentan en la calma y los pasajes más propios del Post-Rock, engrandeciéndose enormemente al final de éste para cerrar con un tema ante todo noble. Algo parecido ocurre con Atackla, solo que presenta un contraste entre la calma al principio del tema y la fuerza al final de éste, pasando poco a poco de un extremo a otro a medida que se desarrolla el trayecto que lo conforma. Y ya finalmente pasamos a la acción con... Batu (risas enlatadas), donde recupera la mala baba de sus dos primeros temas, pero manteniendo la apología a la paz que mantienen también Schiphol y Atackla.

Y por fin, ya puestos a terminar, cierra con Praise Be Man, en donde por primera vez meten voces a un tema (aunque no estoy seguro de si lo han hecho anteriormente, la memoria me falla), una voz sepultada en una reverb lejana, y convirtiendo el tema en una suerte de My Bloody Valentine pero en versión lenta.


Y así, una vez más, Russian Circles se proclaman vencedores en una lucha propia por mantener el nivel bien alto, el nivel que los hacen únicos y proclamados por muchos. Victoria.



Puntuación: 9'5/10

lunes, septiembre 05, 2011

Omega Massif - Karpatia (2011)

Aún recuerdo cuando escuché por primera vez a Omega Massif: una grisácea tarde de Otoño hacía del día un muermo más que pasar mirando cuatro cosas y oír cómo la lluvia ataca el techo y se refleja borrosamente en la ventana. De repente, te encontrabas con algo que te llamaba la atención, unos colores que te hacían sentirte identificado con ellos y que mostraban lo que sentías en ese momento. Te dispones a buscarlo, y nada más suena In Der Mine en tu reproductor, sabes que ese tema no va a borrarse jamás de tu mente. Una joya se presentaba ante un servidor, y a la cual recurriría siempre que necesitara aire para mi mente. Años después se llevaría la entrada que se merece.

Que se anuncie la llegada de su nuevo trabajo tras varios años después de esa delicia que respondía al nombre de Geisterstadt sólo podía suponer una cosa: una alegría tremenda para un servidor. Karpatia tenía el duro trabajo de estar altura de su predecesor, y no hablamos de saltar un obstáculo sin apenas esfuerzo: hablamos de escalar el Everest del Post-Metal instrumental después de Pelican. Pues aunque pueda sonar exagerado, Geisterstadt es posiblemente uno de los mejores trabajos del género que nos haya brindado éste, y ponerse a la altura de éste es algo que sólo los propios Omega Massif podían conseguir.

Y así ha sido, los alemanes no han perdido el tiempo con florituras ni estupideces en todos estos años, y que Karpatia salga más tarde de lo que uno esperaba demuestra que la banda puede tomarse el tiempo que quiera si con ello consiguen pulir un trabajo a la altura. Porque hay que decir que su nuevo álbum es una digna continuación de su debut, muy a la altura y que deja perfilar una inspiración colosal para introducir unos riffs que atacan a la conciencia sin tapujos con un enganche y una fuerza como pocos, embarrados en unas melodías altamente cargadas de sentimiento y feeling.

Que un tema como Aura pueda codearse con la colosal In Der Mine hace a uno hasta estremecerse ante lo que se pueda encontrar dentro de esta bestia, pues el tema es una verdadera máquina colosal fabricadora de riffs gordos que se van intercalando con unas melodías cristalinas, brillantes, a la altura de su predecesor. Que a estas alturas una banda como Omega Massif apueste por seguir siendo fieles a su sonido dentro de este estilo es algo que se agradece, y que nos dejan delicias de la talla de Ursus Arctos o la titánica Steinerness Meer. También son capaces de subirse a lomos de un caballo potente y cabalgar a todo trapo con riffs como el que presenta Wölfe, cargados de un ritmo poderoso que se va extendiendo cada vez más como si de una plaga se tratase.

El sonido del disco es más que satisfactorio, donde para nada se hace cargante y cuyos instrumentos suenan a la perfección en todo momento. Una vez más la ausencia de voz en su trabajo es todo un acierto, uno no podría imaginarse un disco de esta banda con voz por delante, rompería toda la magia que desprende el grupo.

Sé que no me he extendido mucho más de lo que desearía con una banda como ésta, pero Omega Massif es de esos grupos que se entienden mejor escuchándolos, las palabras son sólo un extra más. Y créanme si os digo que la experiencia vale la pena.



Puntuación: 10/10

martes, julio 05, 2011

Brotherhood Of Sleep - Dark As Light (2011)

Me estoy empezando a notar un poco oxidado a la hora de actualizar el blog, y más cuando se trata de buscar algo que llame realmente la atención. Es algo normal cuando tienes una actividad en un sitio como éste alta, muy alta, que llega un momento que no consigues mantener la misma calidad a un ritmo tan acelerado. O quizás sí y son sólo pájaros en mi cabeza, pero lo cierto es que, en una fecha como ésta, uno desea tomarse un pequeño respiro... pero qué narices, si no fuera así, esto no sería la tumba de Dios que todos conocemos.

Así que para demostrar que este ataúd nunca cierra completamente, hoy es hora de hablar acerca de otra de esas experiencias maravillosas que nos brinda la vida y nuestros congéneres humanos cada día. En esta ocasión, cogemos maletas y volamos hacia un país que, aunque parezca dormido, ruge tanto o más que otros países en cuanto a música nos referimos: Grecia. Lejos de Septic Flesh y Rotting Christ, lo que viene a continuación se traslada hacia los terrenos más frondosos y áridos de la música, en pos de un sonido que recoge elementos como el Doom Metal, el Stoner y la psicodelia, y moldeándolos hasta obtener una atmósfera densa y espacial a la misma vez que te trasladará a todo un viaje de emociones.

Dark As Light es el nuevo trabajo de estos griegos, y lo cierto es que, a pesar de su curioso título, define al 100% lo que nos encontraremos en su interior: una atmósfera oscura y pesada a manos del Doom y la psicodelia bañada en pequeños destellos de luz que vienen a lomos de ciertos riffs con regusto Stoner, lo cual demuestra que grupos como YOB son la mezquita de estos chicos a la hora de tomar influencias que inspiren a sus obras. Resumido en 4 temas de larga duración, Dark As Light va mutando sin prisa pero sin pausa en diversos tránsitos lentos y apaciguados que van tomando forma poco a poco. Desde Afterlife Unearthed hasta el tema homónimo, Brotherhood Of Sleep van jugando poco a poco con las posibilidades que le ofrecen sus instrumentos para ir así tejiendo cual viuda negra la trampa mortal para atrapar a todo oyente y convertirlos en presa de su música envolvente y mística. Con total ausencia de voces para centrarse completamente en la composición instrumental, Brotherhood Of Sleep muestra una pericia a la hora de conjugar ritmos y riffs sin igual ante toda la amalgama de humo psicodélico que desprenden, y donde hay que destacar por todas las cosas la batería que presenta una técnica bastante peculiar, con unos ritmos abstractos que atacan con una letalidad propia de una mordedura de serpiente venenosa.

Todo un ejemplo de definición de Power Trío es lo que son estos muchachos que te teletransportarán a un mundo donde nada es lo que parece, pero del que no querrás escapar nunca.



Puntuación: 8'75/10

lunes, junio 06, 2011

Zombi - Escape Velocity (2011)

La mitad del trayecto ya está recorrido, sólo queda esta semana para acabar con esta fatídica época de exámenes, y aunque el tramo final se debata con el examen más duro (mucho más duro me temo) de todos, esto hace que la cosa se convierta incluso en una aventura. Y ya que hablamos de aventuras, no convendría mal comenzar esta semana de la mejor manera con toda una experiencia fantástica a cargo de lo nuevo de esta peculiar banda. Hablar de Zombi es enfrascarse en toda una experiencia que te hará retroceder hacia el pasado, gracias a sus samples espaciales, deudores del propio Space Rock.

Pero la música de Zombi no se estanca únicamente en el "Space Rock". Bebiendo de bandas que van desde Genesis hasta Ozric Tentacles se podría decir, este dúo conformado por Steve Moore (conocido por sus colaboraciones en bandas como Lair Of The Minotaur, Red Sparowes y Sunn O)))) y Anthony Paterra se ancla en la batería, el bajo y un sintetizador únicamente y exclusivamente para conjugar una música que te retrocederá hacia el pasado, a la época de las recreativas y las películas de ciencia-ficción, para ser exactos. Muchos consideran a Zombi como la música perfecta para el mundo de Dune, famosa novela de ciencia-ficción, y lo cierto es que concuerdo en dicha afirmación. La sensación de estar surcando mares de arena a la velocidad del sonido es tal, que no me extrañaría que tomaran como referente el mundo de Frank Herbert para realizar su música.

Su propuesta atrajo rápidamente la atención de Relapse Records, convirtiéndose Zombi en el fichaje más extraño e inesperado del sello, y tras ello, lanzan su primer disco Spirit Animal, donde demuestran su potencial con un disco cargado de matices y esquemas que tomarían una vida eterna para destripar y entender en toda su plenitud dicha obra, y esto con pocos recursos, pero eso sí, bien empleados.

Ahora, con la llegada de Escape Velocity, la banda parece apoyarse mucho más en las piezas sintéticas de ésta para dar por sí mismo un trabajo diferente al anterior, pero que no cambia para nada en su visión espectral de las cosas. Con un teclado de velocidad vertiginosa que se puede apreciar en el tema homónimo de éste, la cosa arranca con un mayor apego a la música de Ozric Tentacles, pero sin ese punto tan lisérgico de los británicos, y mucho más ambiental y expansivo, cosa que se puede notar claramente en DE3, donde su músico adquiere un punto más emotivo con sus notas más agudas, sin dejar de parar nunca en el mismo ritmo, ritmo al que van introduciendo variaciones cada vez más enrevesadas y peculiares. Mayor énfasis en la Electrónica es lo que muestra este Escape Velocity, con una duración más breve.

La atmósfera, la música ideal para acompañar a juegos de la vieja escuela o para acompañar ese libro de historias que no se pueden encontrar en otro lugar que en sus páginas escritas y así recrear completamente el ambiente que quiere transmitir, eso es básicamente Zombi, un punto de conexión entre el oyente y el mundo que tiene delante suyo, un puente de la imaginación.



Puntuación: 9'5/10

viernes, marzo 11, 2011

Earth - Angels Of Darkness, Demons Of Light I (2011)

Bueno, ya era hora de ir haciendo el acta para este disco que hoy nos concierne, y que ya había visto la luz desde el mes pasado. Sería hasta un insulto tener que estar hablando de Earth en sí, toda una institución y piedra angular de lo que hoy conocemos como Drone, sonidos minimalistas, y mucha, mucha distorsión y saturación es lo que siempre ha destacado a un hombre como Dylan Carlson a lo largo de estos años. Ya en su momento sorprendieron en última instancia con su disco The Bees Made Honey In The Lion's Skull, que trascendía a un toque más rockero sin dejar de lado el sonido amplio y envolvente de su música.

Este año, parece que la banda ha decidido crear una especie de saga en la que lanzarán algunos trabajos a lo largo de este 2011. Angels Of Darkness, Demons Of Light I es el primero de ellos, y que lucha por mantener en estado alto la salud de la banda merced a un sonido que se aproxima mucho a su anterior trabajo, pero con ciertos elementos nuevos. Para empezar, un cierto toque folclórico con el que bañan su densa capa sonora, y que poco a poco te va envolviendo.

Está claro que un disco como éste puede causarle una indigestión a más de uno, pero os aseguro que si se va prestando poco a poco atención a Angels Of Darkness, Demons Of Light I, se podrá ir apreciando esos pequeños detalles que van engrandeciendo a toda obra que se precie, porque a pesar de su apaciguado ritmo, existen muchos elementos que se pueden ir rescatando poco a poco frente a todo un mundo que encierra éste. Temas como Old Black y Father Midnight que muestran ciertas apreciaciones del Rock y del Folk en su concepto más esotérico se dan la mano conformando un único concepto en sí, y que poco a poco se irá abriendo a nuestros oídos como ese capullo de flor que espera paciente a la Primavera para poco a poco ir demostrando la belleza que irradia en su interior.

Gran disco, lleno de matices que se van enlazando poco a poco a medida que transcurre el tiempo. Si nunca has escuchado algo de Earth, tienes que tener una cosa muy clara en mente: su música está hecha expresamente para ciertas ocasiones de la vida. Si no te encuentras en ese momento, será mejor que no te atrevas con ello, pues seguramente acabes rechazando algo que alberga un enorme potencial.



Puntuación: 8'75/10

jueves, febrero 24, 2011

Long Distance Calling - Long Distance Calling (2011)

Sinceramente, no me esperaba para nada que precisamente estos chicos volvieran a sacar nuevo disco, y mucho menos después de hablar de ellos el anterior año (para ser precisos, aquí). Quienes leyeran en su momento la reseña, recordarán quiénes eran Long Distance Calling: banda nacida en Alemania presentando un Post-Rock bastante potente y sentimental a partes iguales, y que durante el año anterior andarían de gira con Katatonia y Swallow The Sun. Con Avoid The Light atraparon al instante con sus proyecciones musicales a aquellos incautos que se dejaban seducir por las sonoridades que presentaba la banda.

Pues bien, parece que no han querido prolongar mucho la espera para aquellos quienes disfrutaron en su momento de su pulverizante sonido que te elevaba hasta el infinito (y más allá) para hacerte recorrer todos los pasajes habidos y por haber de la tierra, pues ya puede uno volver a sumergirse en ese mundo de ensoñación de la mano de su nuevo disco homónimo. Una vez más, la banda apuesta por un Post-Rock quizás más ambiental que su predecesor, pero sin dejar atrás esas pequeñas perlas en forma de riffs completamente rockeras que siempre han traído bajo su brazo, cargados de feeling y maestría.

Así pues, Long Distance Calling vuelve a endulzarnos con increíbles temas como Into The Black Wide Open o The Figrin D'an Boogie, los cuales confirman que la banda alemana va a seguir al pie del cañón dando guerra hasta morir con las botas puestas, puesto que nos encontraremos ante dos auténticas maravillas sonoras que poco a poco irán penetrando en nuestra piel hasta que no haya marcha atrás. Tras ello, llegará el turno de Invisible Giants que agudizará nuestros sentidos y nos pondrá a prueba para estar atentos a la continua evolución de dicho tema, pasando por varios estados.

Por supuesto, y tal como ocurría en Avoid The Light, no pueden faltar las colaboraciones, y en este caso el tema elegido para ello es Middleville, en donde nos encontraremos con la colaboración de John Bush, antiguo vocalista de Anthrax. La verdad es que aún no me decido entre hacerle un monumento o darle paredón a este hombre, puesto que por una parte le da un toque bastante curioso al tema con su voz, pero por otro lado... dan ganas de amarrarlo por las pelotas a un árbol.

Y finalmente, y cuando pensabas que la banda ya no podía dar más de sí, cierran bocas con Beyond The Void, auténtica obra maestra en donde los alemanes se transforman en unos God Is An Astronaut pero elevados a la enésima potencia, con un tema que tranquilamente podría convertirse en una de las mejores canciones del estilo del año, donde los sonidos minimalistas recogidos en unas transiciones únicas y espectaculares donde nos invitarán a tumbarnos y echar a volar la mente y la imaginación.

Y así una vez más, vuelven a cubrirse de gloria con un trabajo que no hace más que engrosar el currículum de una banda con gran formación profesional. Da gusto ver por qué en su momento me enamoraron, y que vuelvan a hacerlo como la primera vez.



Puntuación: 9'75/10

sábado, febrero 19, 2011

My Brother The Wind - Twilight In The Crystal Cabinet (2010)

Hay ciertos discos en la vida que son más conocidos por la historia que hay detrás de ellos que por su sonido en sí, o tanto por una cosa como por otra. Un ejemplo que me viene a la cabeza de ello es el Lateralus de los omnipresentes Tool, en el cual muchos mencionan la presencia de la Secuencia de Fibonacci en el disco, de manera que, ordenando los temas en sí debidamente, mantienen una cierta continuidad en sí. Y no sólo en este disco, se ha llegado a mencionar que dicha continuidad se mantiene incluso entre los discos de la banda.

Pues bien, lo que os presento a continuación puede haceros pensar de que este disco ha tenido que tener tras de sí una alta preparación como para presentar semejante complejidad compositiva en los temas. Una vez has escuchado el disco, el sabor dulce en los labios te hace pensar sin lugar a dudas de que su trabajo es soberbio. Pero he aquí que la realidad choca con la imaginación, llegando incluso a superarla, cuando descubrimos que este disco debut de esta banda sueca formada por miembros de Anekdoten y Magnolia ha sido grabado EN TOTAL IMPROVISACIÓN. Ni ensayos, ni retoques posteriores, ni pre ni post-producción, todo completamente preparado para grabarlo una sola vez en una grabadora analógica Ampex (la clásica grabadora que la mayoría de viejos músicos conocen).

Tras esto, ¿no os dan ganas de alzaros en alto y aplaudir ante tal magistral muestra de talento y, cómo no, riesgo al tratar de lanzar un disco en el que nada está preparado más que la idea que se tiene en mente? Y seguramente no sean los primeros en haber hecho algo parecido, pero construir semejante obra sin la más mínima idea de lo que se pretende hacer instrumentalmente es lo que hace que Twilight In The Crystal Cabinet obtenga mayor rango. Pero entremos de lleno en materia y hablemos del disco en sí. Para empezar, lo que nos encontraremos en este disco es una sucesión de riffs infinitos y prolongados siguiendo los cánones del Rock progresivo setentero, pero encontrando pequeños matices del Space Rock, la psicodelia y hasta el Krautrock propio de unos Amon Düül II en donde las proyecciones espaciales están a la orden del día. No es de extrañar que temas como la colosal Karmagrinder o Death And Beyond presenten dichas basas, sin dejar de mencionar a los restantes temas como Electric Universe, donde cobran mayor fuerza en las guitarras. Bajo unos riffs completamente rockeros que te harán fregar el suelo de tus babas (atentos a la monstruosidad de riffs que se marca el bajista, para caerse de espaldas), My Brother The Wind te inducirán una dosis de paz y tranquilidad que jamás habrías experimentado, y que te teletransportará a la época de Pink Floyd y compañía.

Increíble, sencillamente increíble, y lo mejor es que uno puede tomarse buen tiempo para exprimir y saborear al límite semejante naranjada que se nos presenta. Ojalá todas las bandas pudieran mostrar semejante maestría con tan simplicidad.



Puntuación: 9'5/10

lunes, febrero 14, 2011

Mogwai - Hardcore Will Never Die, But You Will (2011)

Recuperándome de la fiesta que servidor y varios compañeros organizamos durante este sábado, es hora de volver aquí arrastrándome sin fuerzas. Y ante un día como éste nada mejor que disfrutar de algo relajado para el cuerpo, y qué mejor ejemplo para ello que con lo último de una de las bandas emblemáticas del Post-Rock. Desde la mismísima Escocia, fría y lúgubre como ella sola, se forma en 1995 todo un icono del género del que tendrían constancia para su composición bandas venideras como Explosions In The Sky. Y es que si hay alguien a quien la mayoría de bandas actuales del estilo tienen que estrecharle la mano y darle las gracias por el sonido que recogen muchas de ellas, es a Mogwai.

Tras el impacto que supuso The Hawk Is Howling, las expectativas cosechadas por muchos estaban muy altas para la llegada de este nuevo disco. Pues bien, con Hardcore Will Never Die, But You Will ya en la calle, uno ya puede hacer juicio del sonido del disco, y puedo afirmarlo: siguen tan frescos cual brisa del amanecer. Mogwai vuelve a acertar con este nuevo trabajo, esta vez dándole más fuerza y ritmo a su estilo y separándose un poco de los largos pasillos en forma de melodías que suponía su anterior disco. Con mayor presencia de las guitarras, la banda vuelve a demostrar por qué son tan especiales dentro de su estilo, y es que su nuevo fruto ha crecido fuerte, como uno esperaba.

Como ya he dicho, Hardcore Will Never Die, But You Will refuerza su sonido apoyándose en los riffs rockeros de las guitarras, pero no por ello rechaza a las atmósferas espaciales de la banda. Comenzando con temas como Mexican Grand Prix, grandioso tema con alta presencia de la Electrónica en una muestra clara parecida a lo último de 65daysofstatic, pero salvando las distancia, en base a las notas de teclado a cargo de Barry Burns. A partir de este punto, la banda se adentra en un sinfín de riffs potencialmente rockeros que irán dándole cuerpo y forma al disco a base de ritmos cada vez más penetrantes. Pero, y nuevamente como ya había dicho anteriormente, Mogwai no renuncia a sus saturaciones sonoras, y nos meten una grandiosidad de tema de corte totalmente Earth y que responde a You're Lionel Richie con el que cierran el disco de manera sublime. Añádele temas como San Pedro (curioso nombre para tan curioso tema), Rano Pano y How To Be A Werewolf, enormes candidatos a ser recordados en la discografía de la banda y en su memoria, además de un tema de casi 30 minutos en la edición limitada llamada Music For A Forgotten Future (The Singing Mountain) que tranquilamente podría formar parte de la banda sonora de una película debido a su altísima calidad compositiva y estructural, y tienes un disco que está dando mucho de qué hablar en estos últimos días, y probablemente en todo el año, todo ello bajo la producción de Paul Savage, batería de la banda escocesa de Indie Rock The Delgados.

Un señor disco que nos devuelve a una de las mejores bandas de este estilo que tanto entra en conflicto con los más melómanos, y que podría calmar hasta el propio monstruo del Lago Ness. Por todo lo demás, aprovechemos este día para descansar de tan saturado sobre esfuerzo.



Puntuación: 9'25/10

domingo, enero 23, 2011

Codes In The Clouds - As The Spirit Wanes (2011)

Un domingo más, una tarde más, para volver a refugiarse en el mundo propio de uno y escapar de toda realidad para sumergirse en los sueños y las ilusiones. Y un buen domingo con esta expectativa no es un buen domingo sin una buena dosis de Post-Rock, y para ello traigo bajo el brazo ilusiones y esperanzas de la mano de esta banda de Reino Unido, Codes In The Clouds, una banda que bien podría resultar la resurrección de las cosas que más amamos, pues su música gentil y noble te hará estar contento contigo mismo y con todo lo que te rodea.

As The Spirit Wanes es su nuevo trabajo, en el que seremos testigos de unos sonidos cristalinos y preciosistas que te cautivarán al instante, merced a un Post-Rock instrumental dulce y claro como el horizonte de una mañana cargada de belleza. Bien podría recordarnos a bandas como God Is An Astronaut en su última travesía, pero lo cierto es que estos chicos saben darle su propio toque aún sin sonar a algo que no se haya hecho ya anteriormente. En ello está sus sonidos atmosféricos que te harán viajar a lugares inhóspitos, deshabitados por el hombre y que se han visto envueltos por la naturaleza desde la creación del universo.

Así pues, nos encontraremos con bellas melodías que harían apaciguar hasta la bestia más enfurecida. Ya de entrada con Where Dirt Meets Water a la cabeza apreciaremos esto que os menciono, pero no solo eso, sino que presentan ciertos elementos que son raros de encontrar y apreciar en otra banda. Ejemplo de ello es los samples que suelen utilizar en alguna ocasión, y algún instrumento que se sale fuera de la tangente del género como puede ser algún pequeño saxofón que se puede percibir en contadas ocasiones.

Your Panopticon, The Tragedian, Washington... son un pequeño ejemplo de lo que nos espera este disco en donde, además de lo ya mencionado, también muestran algún momento de desgarro total en la línea de unos Envy pero con las desgarradores voces suprimidas al completo, como en Look Back, Look Up.

No hay cielo más azul y hermoso que el que pueda imaginarse uno escuchando a estos chicos, que apuntan maneras con su As The Spirit Wanes. No necesitas más argumentos, ni excusas, ni "pero" alguno, tan sólo dejarte llevar como si de corriente de río se tratara.



Puntuación: 8'5/10

jueves, diciembre 16, 2010

Karma To Burn - Appalachian Incantation (2010)

Éste es otro de esos discos que llevan meses en las calles y que no me había dispuesto a escuchar hasta ahora, harto de oírlo mencionar en todos lados. Pero nunca es tarde si la dicha es buena, y es por ello que hoy me he decantado por finalmente escuchar lo nuevo de estos chicos de Virginia del Oeste (Estados Unidos). Y la verdad es que ha sido una buena decisión, pues Appalachian Incantation es la mejor manera que una banda como ésta puede regresar. Karma To Burn es una de las mayores representaciones del Stoner Rock y el desierto a estas alturas. Comenzando como una banda instrumental, se vieron forzados a tener que incluir voces en su disco debut homónimo presionados por la discográfica en la que figuraban por entonces: Roadrunner Records.

Sin embargo, volvieron a pasar a su faceta instrumental, lanzando bajo esta filosofía dos discos a continuación, Wild Wonderful Purgatory, y Almost Heathen. En 2002 la banda se disuelve, y no es hasta el año pasado, 2009, en el que deciden reagruparse para volver a darle a su público lo que deseaban con ansias: verlos nuevamente en los escenarios. Y así es como un año después lanzan su cuarto disco, Appalachian Incantation, en el que nos harán volver a las arenas frondosas y los cañones profundos a su manera.

Con su nuevo disco, la banda sigue manteniendo su línea de Stoner Rock instrumental efectivo y enganchante, excepto dos temas, Waiting On The Western World y Two Times, en el que presenciamos voces al frente, y con nada más y nada menos que John García de Kyuss en el segundo tema citado, el cual le da ese toque tan suyo en éste. Dos temazos orgásmicos en donde el primero destaca por su dureza directa y sin titubeos y la segunda por su alto feeling que desprende, merced a a voz del gran John García. El resto de temas, como es lógico en la banda, so puro instrumental de ambientes desérticos y mujeres vestidas en tejano, todos ellos con títulos de números de 2 dígitos, y que te irán atrapando poco a poco en su increíble conjunto de riffs, del cual podemos llegar a decir que incluso presentan ciertos elementos progresivos y una pequeña aura de oscuridad bastante interesante en la banda (en Two Times esto se hace bastante evidente).

No necesitas más explicación, ni más argumentos, ni más datos. Esto es Karma To Burn, y con su propio nombre tienes suficiente para escuchar un disco capaz de hacerte ver el Stoner desde otro punto de vista, y hacerte disfrutar a partes iguales. Nacidos para expresar, entrenados para tocar.



Puntuación: 8'75/10

viernes, octubre 08, 2010

Jakob - Solace (2006)

Aunque ya haya pasado unos buenos cuantos días, ya hemos entrado un año más en Otoño: la época de la renovación, del desprendimiento de aquellas hojas que han aportado vida a sus respectivos árboles, del telón caído... de la tristeza. Una de las épocas de absoluta tranquilidad, de las más predilectas para los vikingos de turno para adentrarse en los bosques, pero aquí no vamos a hablar de eso. Siempre quise hacer esta entrada en mi blog de acuerdo con la época del año que más le corresponde a esta música, y hoy ha sido posible. Porque lo que hoy os presento, es la fiel banda sonora del Otoño.

Jakob nace en 2003 nada menos que en la propia Nueva Zelanda. Lugar de bandas de la talla de Ulcerate o los ya comentados aquí The House Of Capricorn, su música traspasa los extensos terrenos de su país con la ayuda de un Post-Rock instrumental evocador de la más absoluta paz del planeta, propio del lugar más recóndito del mundo. Solace es su disco debut, lanzado en 2006.

Lo cierto es que la música de Jakob no tiene mucho misterio: como ya he dicho, su sonido se basa en el Post-Rock instrumental, pero llevado de una manera tan magnífica, que es imposible no quedarse atónito ante lo que nos presentan, aunque sí tienen algo que los hace muy distintivos: sus atmósferas, y es que Jakob es posiblemente una de las bandas más ambientales en el concepto del Post-Rock que nos haya brindado el género, aún por encima de gente como Caspian, Mono o Godspeed You! Black Emperor (bueno... esto ya es discutible).

Se podría decir que todos sus temas trabajan como si fuera uno solo, debido a la poca variación que hay entre unos y otros, pero que llevado por esos increíbles pasajes propios de la más absoluta soledad, hacen que el disco se convierta en toda una belleza sonora en todo su esplendor. Con Malachite te das cuenta de ello, con Pneumonic te palpitará el corazón, con Lonesome cerrarás los ojos y con Oran Mor abrirás tu mente, siendo este último la compresión de todo el Cosmos, condensado en un puto temazo como el que nos precede. Y si a eso le añades el trío que viene a continuación conformado por Safety In Numbers, Everything All Of The Time y Saint, pues sólo te queda hacer una reverencia a toda una oda al sentimiento en general.

Jakob, puro gris, la música que conforma el Otoño, la caída de todo, y que te hará las tardes de esta época más amena. Simplemente con reproducir el disco, ponerte los cascos y tumbarte en el sofá, tendrás más que suficiente para escapar de este mundo.



Puntuación: 9/10

martes, octubre 05, 2010

Godspeed You! Black Emperor - F♯A♯∞ (1997)

Hoy es uno de esos días en los que me pongo de rodillas en el suelo, cierro los ojos y canalizo toda mi energía en un único punto. Un día para entrar en total concentración, en eliminar todo lo malo del cuerpo y pasar a un estado de absoluto trance. Ésta es mi manera de rendirle tributo a una de las bandas más grandes y gloriosas que pueda haber pisado la Tierra nunca. Hablo de Godspeed You! Black Emperor, quienes, después de incontables años en letargo después de que sus miembros se centraran en proyectos como A Silver Mt. Zion, vuelven a reunirse en su mayor proyecto para volver a demostrar el enorme potencial que agencia a esta banda. Y si a eso le añadimos el rumor de que pasarán por la península allá por 2011... la ilusión no puede ser mayor.

No estamos hablando de una banda cualquiera. No estamos hablando de música. Hablamos de sentimiento, puro sentimiento, transmitido a través de los sonidos armoniosos que confieren a la propia música, su propio medio de expresión. Cogiendo el nombre de Goddo Supiido Yuu! Burakku Emparaa, documental japonés de 1976 que se introduce en las entrañas de una banda de moteros japoneses, Los Emperadores Negros, Godspeed You! Black Emperor basa su sonido en un Post-Rock muy alejado de cualquier otra banda del género. Con influencias propias de la música clásica, y con unas atmósferas sobrecogedoras y multitud de miembros e instrumentos que confieren al sonido de un enriquecimiento musical muy amplio, la banda muestra el lado más oscuro, triste y melancólico de la propia música, de los humanos y de todo el universo, condensado en un grupo que bien podría pasar por una orquesta tenebrosa y macabra.

Olvidaros de cualquier atisbo de esperanza, estos canadienses es un callejón sin salida del que no querrás escapar nunca. Si Sigur Rós es la visión de la belleza y felicidad del Post-Rock, Godspeed You! Black Emperor es la otra cara de éste... de éste y de la vida en sí misma. F♯A♯∞ es una de las primeras obras de la banda (quitando All Lights Fucked On The Hairy Amp Drooling, pieza única y casi imposible de conseguir hoy en día, una auténtico trofeo de coleccionista), en 1997, y en éste se muestra el sentimiento más puro del corazón humano. También denominado como F Sharp A Sharp Infinity, el disco muestra dos versiones: una en vinilo, y otra en CD lanzada en 1998 al que le cambian el título de algunos temas y le añaden más metraje. Aquí hablaré exclusivamente de la versión original en vinilo, que encierra únicamente 2 temas, Nervous, Sad, Poor... y Bleak, Uncertain, Beautiful..., pero con una extensa duración, y con un cuerpo único, extenso y variado que nunca habréis apreciado en cualquier otro disco del género (y de la música en general). Aunque el nombre de los temas sólo se podía apreciar en el vinilo en sí.

Y aún con todo esto, me podría tomar años llegar a destripar al completo el disco y a poder plasmarlo en mi lugar recóndito. Divididos en varias partes cada tema, las cuales duran aproximadamente 20 minutos cada una, F♯A♯∞ es todo un sistema en sí, como si de una megaestructura se tratara, que amenaza con devorar todo a su alrededor, pero que a su vez resulta hermoso para el oído humano. Violines, atmósferas, guitarras que lloran más que suenan, fragmentos de discursos políticos, de películas... etc... todo eso conforma un disco de una magnitud tan grande que acabarás escuchándolo en bucle infinitamente.

"The car is on fire...", eso es lo primero que podrás apreciar en su primer trayecto hacia la nada, Nervous, Sad, Poor..., el cual te enviará continuamente a todos los lugares recónditos del planeta a la vez en 20 minutos, en donde puedes pasar la fría densidad de Nevada a recorrer las extensas carreteras ahogadas en el calor de los desiertos de Arizona a paso de muerto, recorrer kilómetros en tren o, simplemente, observar el planeta desde el espacio exterior.

Lo mismo se puede decir de Bleak, Uncertain, Beautiful..., que te puede enviar desde la fría Europa del Este a Asia de una patada, y recorrer las distintas culturas que abarcan las distintas épocas de la Historia a base de unas melodías universales y jamás vistas y apreciadas por el ser humano, para terminar con unos últimos minutos que, os aseguro, os dejará con la piel de gallina, literalmente.

Buf, qué va, no puedo enfrentarme a semejante coloso como éste. Sólo puedo redundar que Godspeed You! Black Emperor es lo más profundo que habrás escuchado jamás, y que si estás dispuesto a descubrir un nuevo mundo, te aconsejo que te adentres en el indomable universo de F♯A♯∞. Ojalá los planetas se alinearan y acabaran cayendo la península y un servidor pudiera estar ahí presente para ver a una de las bandas más grandes del Post-Rock. Donde hay esperanza...



Puntuación: 10/10

viernes, septiembre 17, 2010

The Isosceles Project - Oblivion's Candle (2009)

Señoras y señores, estamos ante nada más y nada menos el mejor disco que haya parido 2009 de todos los discos que ha lanzado a lo largo de ese año, bajo mi humilde opinión. Nunca jamás me encontraré un disco de semejante envergadura como éste, de tal pasmosa ejecución, complejidad y progresismo. Esto es el elixir de la música, la panacea de todo mal (y paro que me desarrollo demasiado).

Siguiendo con mi intento de comentar los mejores discos del 2009 que publiqué en su momento en mi blog, The Isosceles Project pasa prácticamente de puntillas en la escena del Metal, en especial la canadiense, siendo originarios de Toronto. Este power trio formado por Eric Euler a la guitarra, Scott Tessier al bajo y Justin Falzoni a la batería (quien ha sido sustituido por Brandon Smith) muestra una densidad sonora y de una majestuosidad que ríete tú de cualquier banda del estilo. Lanzando un directo titulado Live At The Opera House, no tardarían en lanzar su disco debut Oblivion's Candle, bajo el sello Valkyre Records, y os aseguro que no os va a decepcionar, para nada.

Poca falta le hace a esta banda la presencia de voces, porque con sólo una guitarra, un bajo y una batería se bastan y se sobran para lograr una condensación musical única. 4 temas, 4 miserables temas cargados de continuos riffs, cambios de ritmos y composición compleja que van desde partes completamente cañeras a otras más relajadas. Imposible ser comparada esta gente con cualquier otra banda, lo que hacen este trío es tan sumamente enrevesado, que incluso pegándole mil escuchas, jamás lograrás exprimir el disco al 100%, siempre se te escapará algo o descubrirás otras cosa. Y eso es lo mejor del disco y de The Isosceles Project, ya que, más que escuchas, es como re-descubrirlos una y otra vez. Ninguno de los 3 componentes se queda en un segundo plano, todos tienen su propio protagonismo, la guitarra con su feeling, al igual que el bajo, que es quizás el que mejor se nota, con ese toque completamente jazzero que le da más dinamismo y presencia en el disco, y cómo no, la batería, con sus rimbombantes ritmos de continuo cambio y ejecución impecable.

No me atrevo a destripar el disco, es demasiado para mí. Sólo digo que fliparéis en toda su plenitud con sus 4 temas, Doppleganger, Oblivion's Candle, Solace (vaya pedazo de ritmos se marcan en este tema), y la no menos importante Whispers In The Factory. Todas tienen su deje que te atrapará y que no te soltará en todo el viaje hasta su final. Un auténtico cubo perfecto que da vueltas constantemente hasta noquearte.

Sin aún con esto no te convence, o no sabes lo que buscas o lo que quieres, o simplemente no estás preparado para descubrir esta gloria bendita traída de la Tierra. El mejor disco del 2009, así de sencillo, ¿qué te puede atraer más que eso?



Puntuación: 10/10

jueves, septiembre 09, 2010

Long Distance Calling - Avoid The Light (2009)

La década de los 00's será bastante recordada por la cantidad de géneros que han visto emerger nuevamente desde las profundidades como son el Death y Thrash de la vieja escuela, y otros géneros que se han dado a conocer con mucha fuerza en ésta. Uno de ellos es el Post-Rock, todos sabemos el boom que ha supuesto este género con una cantidad desorbitada de grupos que han ido saliendo con el paso de los años. Muchos dejan que desear, pero otros consiguen impresionar al espectador y salir al paso gracias a una muestra de maestría musical.

Ése es el caso de Long Distance Calling, que el año anterior dio bastante de qué hablar con su último trabajo, Avoid The Light. Surgiendo en Alemania allá por 2006, su primer disco Satellite Bay logró bastante repercusión dentro del género, contando como colaborador nada menos que con Peter Dolving de The Haunted a las voces. Esto le propició la oportunidad de darse a conocer más aún en festivales como el Rock Am Ring o Roadburn. Y tal es así, que este año han compartido cartel con Swallow The Sun como teloneros de Katatonia en su gira europea.

Avoid The Light refuerza la calidad de la banda, mostrando un Post-Rock instrumental rudo y potente, propio de unos Russian Circles, acompañado de ciertos elementos ambientales a lo God Is An Astronaut. De hecho, se podría decir que su sonido es un cruce de ambas bandas, prueba de ello puede notarse en Black Paper Planes, donde los increíbles riffs que van conformando el tema te van atrayendo cual mariposa hacia la luz, aderezado con las piezas ambientales y esas notas melancólicas a más no poder.

En este disco tampoco faltan las colaboraciones, esta vez nada más y nada menos que con Jonas Renkse de Katatonia al frente de The Nearing Grave. Y os aseguro que escuchar este tema con la voz de este hombre es como escuchar un tema inédito de Katatonia, debe de ser por su influencia en la voz o algo. Esto, junto al resto de temazos que son Apparitions, la majestuosa 359º, I Know You, Stanley Milgram! y Sundown Highway con ese sonido espacial propio del Space Rock, completan un disco de auténtica perfección como es Avoid The Light.

No voy a extenderme más, dejaré que sean ustedes mismos los que se adentren en el increíble mundo de Long Distance Calling. Un auténtico viaje a las estrellas del que regresarás con una sonrisa en los labios.



Puntuación: 9'75/10

domingo, agosto 22, 2010

Caldera - Mist Through Your Consciousness (2008)

Hoy es un día en el que no deseo complicarme demasiado la vida. Un domingo es un domingo, y está para descansar y tomarse un respiro, disfrutar de alguna película, de algún videojuego, de algún disco... y hoy es un día en el que he decidido desempolvar este disco y disfrutarlo.

Volviendo de nuevo a la remota Francia para buscar algo de calidad, uno se encuentra con estos apasionados de la música que tocan por simple amor a ésta. Caldera se forma en 2001, y tras varias demos lanzan su disco debut Mist Through Your Consciousness en 2008. Lo que nos encontraremos en esta banda es un sonido bastante personal, influenciado por géneros como el Sludge, Doom, Stoner e incluso Post-Metal. Aquí no nos encontraremos voces, Caldera es puramente instrumental. Con un sonido más serio que el entrecejo de Chuck Norris, Mist Through Your Consciousness es un disco perfecto para una tarde de domingo como la que tenemos hoy aquí, para relajarse, para dejarse llevar.

Con unas composiciones no tan rebuscadas, pero efectivas, podemos encontrarnos con temas como el implacable Coast Redwood que da pie a comienzo de este disco, con un in crescendo en toda regla; Wollemia, con ese paso del Stoner al Post-Metal grandioso y un trabajo al bajo (toma rima) glorioso; F.I.R, con unos riffs jodidamente motivadores y enganchantes, o la última Dawn Redwood, que presenta mayor influencia del Post-Metal para el cierre de un disco espléndido y maravilloso que te irá atrapando cada vez más con cada escucha.

Caldera, demostrando una vez más, la excelente escena de Francia, y haciendo del domingo más ameno.



Puntuación: 8'75/10

viernes, agosto 13, 2010

Omega Massif - Geisterstadt (2007)

Agh, vaya mierda de día amigos. Resulta que en estos días de repente ha surgido un golpe de calor tremendo, no tanto como el que sufrí el año pasado, pero sí tremendo. 40ºC se ha registrado en la capital, y más todavía yendo hacia el sur. Increíble, y por si fuera poco, Internet parece ir más lento que de costumbre, me imagino que por sobrecalentamiento de la centralita gracias al calor que estamos padeciendo o algo.

Así que para olvidarme un poco del calor (cosa imposible) y de todo, me he puesto mi reproductor a toda hostia y he recordado este increíble disco que en su momento me hizo pasar muy buenos momentos. Quizás porque su música ha formado parte de una etapa de mi vida o algo, pero lo cierto es que volver a escuchar esta joya me hace sentir muy a gusto. Y no es para menos, porque esta gente es capaz de jugar con tus sentimientos y exprimirlos cual naranja. Omega Massif nace en la más profunda Alemania allá por 2005. No tardarían en lanzar su demo Kalt, que ya dejaba entrever lo que proponía esta gente en su música: un Post-Metal pesado, muy pesado, que te aplastará irremediablemente como si toda la fuerza de la gravedad se hubiera multiplicado por 1000 en un punto en concreto, pero unido a un sentimiento increíblemente atrapante.

Dos años después, lanzan en 2007 Geisterstadt, y os aseguro que es lo más increíble que habréis escuchado nunca en la vida. Con unas influencias muy claras de bandas como Cult Of Luna o Neurosis, Omega Massif lleva su música a terrenos propios, aunando el poder sonoro con una melancolía propia de un poeta enamorado. Una de las cosas por las que destaca la banda es por la ausencia de voces. Ni falta que le hacen, ya que seréis testigos de unos riffs demoledores apoyados en unos pasajes propios de alguien que está sufriendo una experiencia cercana a la muerte, una muerte dulce e indolora.

Si aún con eso no te convence la cosa, deja que su primer tema In Der Mine te lo muestre, y te lleve a un mundo desolador y único que te hará desear no salir nunca de él, un País del Nunca Jamás en donde nunca dejarás de ser feliz. Y después de quedarte claro lo que vas a encontrarte en este disco, deja que seas acompañado por temas como Nebelwand, Arcanum y Exodus, y disfruta del viaje.

Podría seguir extendiéndome, pero qué coño, no voy a seguir mareando la perdiz, no. Voy a dejar que ustedes mismos escuchen y juzguen. Abrochaos los cinturones y estad listos para entrar en el mundo de Omega Massif.



Puntuación: 10/10