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martes, abril 03, 2012

Natural Snow Buildings - Beyond The Veil (2012)


Hoy tenía ganas de algo poco habitual para el blog, algo inusual que suela poner, algo bastante fuera de sí, algo que no se resuma meramente en ritmos y compases y se base en las sensaciones y los estados que pueda transmitir... algo que le dé sentido a su música.

Para suerte la mía, he venido a dar exactamente con lo que deseaba: algo como esto. Natural Snow Buildings no es algo de lo que se pueda opinar objetivamente al 100%, no es algo que se base en las reglas impuestas en la música para construir una base exacta. Natural Snow Buildings es pura percepción, creación de un universo que sólo se puede percibir mediante la escucha para profundizar en el mensaje que nos quiere transmitir. Sí ya, muy pedante lo dicho lo sé, pero hasta que no escuches lo que viene a continuación, no sabrás exactamente a lo que me refiero.


Vayamos por partes antes que nada: Natural Snow Buildings es un dúo francés formado por Mehdi Ameziane alias TwinSisterMoon y Solange Gularte alias Isengrind, cada uno con su proyecto en solitario y que no están muy alejados de lo que suelen hacer juntos. No es un proyecto nuevo desde luego, formado en 1997 y con una discografía que impone de tiradas de edición muy limitadas (unos 18 discos de larga duración incluyendo éste, sin contar algún que otro EP y demo), pero hablemos de su último lanzamiento de este año, que es lo que nos concierne. Beyond The Veil es desde luego pura belleza sonora y abrumadora a la misma vez, en donde encierra los mayores lamentos del ser humano recogidos en una capa de sonidos que da como resultado unas atmósferas tiernas pero deprimentes, capaz de quitarle la esperanza hasta el hombre más optimista.

Desde luego la manera que tienen estos dos chicos de crear dichos escenarios es atrayente, aún sabiendo que no es la primera vez que uno se pueda haber encontrado ante algo como esto: sus pasajes son levantados a través de capas ambientales que se proyectan en influencias claras y evidentes del Folk, pero con un toque psicodélico perturbador que hace que todo atisbo de luz desaparezca como si de un agujero negro inmenso se tratara. No sólo eso, sino que además el dúo procura guardarse las espaldas para obtener un efecto mucho más perturbador mediante pequeños aditivos del Drone y el Post-Rock más primigenio, de manera que algunos pueden llegar incluso a recordarles, en concepto de estructuras y melodías fantasmagóricas, a Godspeed You! Black Emperor (salvando las distancias, eso sí).


Desde temas saturados y densos como la piel de una morsa como puede ser Starless hasta temas muchos más folclóricos y bellos como Spells que se convierten en auténticos rituales de la naturaleza, la experimentación con las notas, los tonos y hasta las frecuencias están dados en Beyond The Veil mientras alimentan al ser desesperado de nuestro interior con momentos bellos y delicados, ya bien sea mediante ambientes desoladores, ya sea mediante guitarras dulces como el azúcar y violines tristes cual doncella de cuento de hadas atrapada en lo alto de un castillo.


"Mágico", ésa es la palabra que mejor define lo que hay detrás de Beyond The Veil y lo que mejor representa la naturaleza del ser humano, triste en toda su vida hasta la muerte y que busca el sentido de ésta a través de los actos.

Puntuación: 9/10

miércoles, marzo 14, 2012

Hail Spirit Noir - Pneuma (2012)


Ya sé que lo que voy a comentar es marear la perdiz, o repetir lo dicho y lo conocido mil veces, pero uno no puede evitar mencionar (una vez más) la especie de "guerra" que se ha declarado en la música hoy en día entre grupos que desean llevar el pasado al presente y seguir viviendo en éste, reviviendo estilos como el Thrash o el Death Metal de la vieja escuela, y grupos que buscan ser la generación que sucederá a los dinosaurios que poco a poco se van extinguiendo con el paso de los años y que suponen la vergüenza ajena de los primeros. Es curioso ver cómo se tiran piedras unos a los otros y se disgregan en dos grupos bastante "cómicas": los trues, y los modernos. Sí, puede ser demasiado simplón lo que digo, pero no creo que se aleje de la realidad que puede ver uno tanto en la calle como a través de las redes. Es así, no hay más que darse un paseo por los sitios exactos para darse cuenta de ello.

Sin embargo, hay algunos grupos que, lejos de querer irse a un extremo o a otro, deciden coger ambas partes y fusionarlas, de modo que no se pueden poner ni en un lado ni en otro: mantienen elementos que hicieron grandes a ciertas bandas hacia atrás, pero presentan un sonido más propio de la actualidad que presenciamos. Bien podría ser, en cierta medida, el caso de algunos grupos que han mezclado elementos tan dispares como el Black Metal, el Rock progresivo y la psicodelia. Nachtmystium y Oranssi Pazuzu son un buen ejemplo de ello y que casi se podría decir que encabezan esta derivación de todas estas ideas, cada uno a su manera.


Pero incluso dentro de toda esta amalgama de elementos, este grupo que surge de la más absoluta nada consigue marcar estos aspectos hasta el punto de dejar bien claro a qué nos referimos cuando hablamos de fusionar Black Metal con Rock psicodélico. Hail Spirit Noir nace en 2010 en el seno de la revuelta Grecia, formado a partir de miembros de Trascending Bizarre?, y con el único propósito de hacernos trasladar a varias épocas de la música, de manera que andaremos tanto por la retrospectiva del Rock de los 70 como andaremos sumergidos en el caos del Black Metal más experimental, y con guiños a las bandas antes mencionadas. Para que os deis cuenta de a qué nos estamos refiriendo, Hail Spirit Noir es lo que habría sido Iron Butterfly si hubieran existido en una época más remota y le hubieran dado por darle al Black Metal, así, tal cual. ¿Demasiada bizarra la comparación? Bueno, veamos si estamos en lo cierto o no.


Ya comenzando con Mountain Of Horror nos percatamos de la primera característica que confirma lo dicho: los teclados a cargo de Haris, principal razón por la que la banda muestra esos elementos tan de los 70's, agudizados por los ritmos de Theo a la guitarra y su portentosa manera de combinar voces rasgadas propias del Black Metal con otras más calmadas y limpias propias del Rock primerizo. No sólo esto, sino que en cuestión de segundos pueden pasar de estar adentrándose en los misteriosos mundos de la psicodelia y el progresivo como pueden directamente lanzarse a tiro hecho con riffs ultra-sónicos con batería a cargo de Giannis como músico de sesión mientras pasan de largo pequeños elementos que van desde teclados cargados de LSD hasta pequeños momentos de bajo bebiendo del puro Jazz. Y todo eso en un mismo tema.

Ya a partir de Let Your Devil Come Inside empieza a manifestar mucho más los guiños a las bandas de Rock de antaño, con un comienzo muy evocador al Heavy de los Iron Butterfly, mientras se ahogan poco a poco en la oscuridad del Black Metal y pasando en momentos puntuales a éste por completo. De esta manera, se mantiene un equilibrio casi perfecto entre unos y otros estilos en la misma banda, algo que se puede presenciar en When All Is Black, donde van fluctuando entre unos sonidos y otros para conseguir un resultado impecable, y que se multiplica en tres con la llegada de Into The Gates Of Time, con un comienzo muy clásico, guitarra acústica en mano y convirtiendo el tema en una batalla entre cuál de las dos caras de la banda vencerá a la otra, pasando de momentos gloriosos de puro Rock a riffs matadores de Black Metal y pasajes cálidos y delicados en donde el teclado nos llevarán a un vórtice de locura en donde nada es lo que parece ser. Y ya por último, Pneuma cierra con Haire Pneuma Skoteino, quizás el tema que más elementos de Black muestra e, incluso, de Folk Metal en momentos muy puntuales, nunca sin olvidar la otra faceta que los hacen únicos y, sobre todo, curiosos.


Una verdadera sorpresa, llevando estos elementos a un nivel que ni Nachtmystium ni Oranssi Pazuzu se habían atrevido a tocar. Pero Hail Spirit Noir lo han hecho, y éste es el resultado de experimentar con lo ya visto. Disfrutad del mejunje.



Puntuación: 10/10

lunes, noviembre 14, 2011

Mr. Peter Hayden - Faster Than Speed (2010)

Cuando un grupo tan extraño como Mr. Peter Hayden toca a tu puerta y te ofrece algo de su universo, uno puede hacer dos cosas: o dudar, o lanzarse al vacío. En mi caso he de reconocer que he dudado por un instante de lo que me encontraba ante mí, pero aún con todo, he decidido lanzarme a la piscina como el que más para zambullirme en la más absoluta nada. Y dicen que de la nada sale el todo, y es cierto, esta banda puede afirmarlo con total rotundidad, pues de un sonido tan apagado en principio, casi saludándose con el silencio, surge una auténtica supernova que da como resultado a todo un mundo mágico.

Surgidos de la propia Finlandia, Mr. Peter Hayden hace gala de un dominio de la música en el sentido más artístico que desde luego no tiene nada que envidiarle a nadie, ni siquiera a sí mismos. Con Faster Than Speed dan buena cuenta de ello, y a pesar de que resulta irónico el nombre del álbum frente a lo que nos vamos a encontrar (porque hay que decirlo, resulta irónico después de todo), lo que confronta Faster Than Speed es toda una experiencia. Bien podría decirse que casi es como una sesión jam, pero a lo grande, pues nos enfrentamos a 2 temas de nada menos que de 33 minutos aproximadamente cada uno de ellos, llegando a más de una hora, en donde nos irán introduciendo en continuos elementos ambientales y posicionados en un Rock muy pasajero, espacial, casi Post-Rock pero sin serlo, con varios ramalazos de Jazz pero asentados en una base completamente atmosférica.

Así, entrando de lleno en el disco, Smoke In Space hace total justicia a su nombre, pues comenzando casi en el absoluto silencio y desarrollándose poco a poco con la introducción paulatina de los instrumentos, volviéndose cada vez más y más envolvente, nos irán dinamitando de manera inconsciente con pequeños cambios que casi no apreciará tu subconsciente y detallitos que adornan y conforman este mundo de psicodelia absoluta. Y casi a mitad de tema, pasado un buen tiempo, seremos testigos de un cambio colosal hacia una vertiente de donde emana un aura muy propia del Sludge, pero aderezado con toques de Jazz que se entremezclan junto con todo lo establecido hasta ahora para dar resultado a una hecatombe atmosférica que te ahogará con todo su esplendor, todo para volver a sumergirse en pasajes completamente relajados y dar paso al final con unos riffs muy marcados y elaborados que bien se encaminan hacia un paso más propio del Math Rock por momentos.

Ya su siguiente tema comienza casi igual que su antecesor, solo que con la peculiaridad de que se muestra más encaminado a la dureza del Sludge en un sonido más crujiente y marcado, con una batería más poderosa y una guitarra más poderosa que no piensa parar ante nada ni ante nadie, pero sin dejar nunca de lado la recreación y la inspiración para dar fruto a unos emotivos y cautivadores paseos por la tranquilidad, en pos de jugar con ciertas texturas y capas sonoras que dan forma a todo este conglomerado de pasillos y entrecruzados que llevan todos a un mismo camino: a hacer levitar al oyente hasta lo más alto, para poder percibir todo lo que le rodea con total claridad. Aviso de antemano que este tema presenta una parte en donde convierten la distorsión en tu peor pesadilla, así que cuidado con cascos/amplificadores de turno, no sea que os estallen hasta tal potencia, pasando así a un riff bastante emotivo mientras pequeñas piezas propias del Jazz más relajado hacen acto de manifiesto hasta el final de esta infinita travesía.

Con el único inconveniente de pecar de casi infinitos pero para nada cansinos, Mr. Peter Hayden se presentan como un torbellino invisible que arrasa con todo, pero sin apenas notar su presencia. Si los magos se dedicaran a la música, harían cosas como lo que presenta este Faster Than Speed.

Puntuación: 9'5/10

sábado, noviembre 05, 2011

The Atlas Moth - An Ache For The Distance (2011)

Odio los malditos días que parecen un Domingo, se le quitan a uno las ganas de realizar cualquier cosa. Ya sólo levantarme esta mañana me da la sensación de que este día será así, y que sea justo un Sábado tiene tela, mucha tela la cosa. Así que, para acompañar el día, lo más normal es ponerse algo acorde al día que se levanta hoy, así que he aprovechado la oportunidad de rescatar este disco que en el anterior mes ha dado mucho de qué hablar (y si no preguntadle a nuestro compañero de fatigas de blogs Cthulhu con su reseña).

The Atlas Moth es una banda que surge en las huestes de Illinois, allá por el 2007, a fin de realizar un Sludge en donde han ido buscando desde su debut A Glorified Piece Of Blue-Sky su propio trayecto y personalidad. ¿Y cómo conseguir algo más propio y que no parezca un refrito de todas las bandas que han ido saliendo en estos años en torno a este estilo? Pues tirando de la psicodelia, ni más ni menos. Y así es como An Ache For The Distance surge con el objetivo de ofrecernos algo distinto dentro de lo ya conocido, de una manera u otra, adentrándonos en una espiral infinita en donde todo tipo de colores y tonos van alternándose mientras nuestra imaginación vuela a la velocidad de la luz o más.

Jugando con la psicodelia de la clase más alta, The Atlas Moth se adentra en un círculo vicioso de capas de sonido que van conformando esta obra hasta obtener un resultado más que satisfactorio, que nos irá trasladando hacia pasajes insólitos donde todo está distorsionado, pero bien estructurado a la misma vez. Lo primero que uno se percata de la banda en An Ache For The Distance es la capacidad que tienen de mostrar varios tonos de sonido a la vez en todo momento. Me explico: uno de los ingredientes principales del grupo es la presencia de varias voces y guitarras, las cuales cada una va tomando las posiciones que le corresponden hasta crear la formación completa, de manera que por ejemplo seremos testigos de voces limpias y melódicas a la misma vez que otras más rasgadas se anteponen a éstas, y a su vez podremos presenciar las guitarras más potentes que dirigen todo el trayecto del disco mientras otra hace de soporte en un plano más alejado con el grado de psicodelia característico de estos chicos.

Un buen y claro ejemplo de ello es Holes In The Desert, tema en donde se puede distinguir con total claridad los diversos elementos que conforman a la banda y de los que hablo, en donde Andrew Ragin juega un papel fundamental a la hora de conseguir ese toque ilimitado de sonido profundo psicodélico que caracteriza a An Ache For The Distance, un tema que por ciertos aspectos podría decirse que también presentan un cruce raro y a la vez único entre los últimos Paradise Lost y los Mastodon del Blood Mountain. Lo sé, puede parecer una burrada sin sentido, pero quizás haya alguien que esté de acuerdo con lo que noto.

Como he mencionado, la influencia de los Mastodon del Blood Mountain es ciertamente notoria en algunos aspectos, y basta con escuchar el tema homónimo que da nombre al disco para percatarse de que no va mal encaminada la cosa, con unas melodías psicodélicas que engrandecen al sonido de la banda. Por supuesto, The Atlas Moth no cae por el precipicio de la copia descarada, y a ello le añaden tintes propios con un cierto retoque Stoner en algún que otro momento, todo ello mientras el sonido de la banda suena como si lo escucharas sumergido en el agua u otro medio similar. Por supuesto el pequeño toque Stoner que impregna a la banda en ciertas ocasiones es algo también bastante visible al oído, y no hay más que presenciar cómo surge Perpetual Generations y cómo se va desarrollando para darse cuenta de ello.

Como última curiosidad de An Ache For The Distance, habría que recalcar el tema Horse Thieves con el que cierra el disco, casi 7 minutos de un sonido mucho más crudo en donde las voces se sumergen en completo ácido y flotan sin rumbo por todos lados, para acto seguido comenzar a delirar completamente en un ejercicio de esquizofrenia total con saxofones embullidos en la más absoluta decadencia y voces enfermas a más no poder hasta el cierre del disco.

Y así, The Atlas Moth da un salto de fe hacia el éxito con resultados notables, ofreciéndonos un disco que te sumergirá en un mundo de completa fantasía delirante. Porque si hay algo que no existe, se construye con la mente.



Puntuación: 8'5/10

sábado, octubre 22, 2011

Oranssi Pazuzu - Kosmonument (2011)

Más de uno recordará hace ya cosa de un año verme hablar sobre una banda de Finlandia que practicaba un Black Metal muy peculiar, un Black Metal que se introducía en una senda más oscura de lo común incluso para un género como éste gracias a la presencia de elementos como la psicodelia y, en cierta medida, el Space Rock, dando lugar a un trabajo sumamente personal y grandioso a la par. Muukalainen Puhuu no tardaría en convertirse en uno de los mejores trabajos del género en su año, mostrando así una banda con un altísimo potencial que le ayudaba a pasar entre los más grandes del Black Metal más retorcido sin verse eclipsado por ellos.

Pues bien, dos años han pasado desde el debut de Oranssi Pazuzu, y he aquí que nos encontramos ante su segundo disco, titulado Kosmonument, y que viene a demostrar una vez más rienda suelta de la capacidad que tienen como banda de lanzarnos al espacio a través de su magnífica manera de conjugar espacios enteros a través de sus pasajes en donde la realidad se torna confusa y se distorsiona para mostrarnos una ilusión que nos atrapará irremediablemente. Quien conozca ya a la banda sabe de lo que capaces que son a la hora de hacernos volar la mente de una manera enfermiza y claustrofóbica, y éste no será la excepción, pues Kosmonument tiene una extraña manera de hacernos sentir como en los 60's, de devolvernos atrás en el tiempo, solo que de la manera que nunca nos habríamos esperado, tanto como lo hacía su anterior disco.

Temas como Sienipilvi o la fantasmagórica Komeetta derrochan la misma capacidad y calidad que Muukalainen Puhuu, si bien este nuevo disco presenta algunas variaciones respecto a su hermano mayor que los hace jugar con las atmósferas y pasajes retorcidos como títeres a su control. Luhistuva Aikahäkki es un claro ejemplo de ello, un tema meramente instrumental y en donde Oranssi Pazuzu se remanga la camisa para empezar a trabajar en una sucesión de elementos psicodélicos y, por qué no decirlo, progresivos con un ligero toque propio de los elementos del Avant-Garde para ofrecernos un tema que bebe muchísimo del Rock progresivo de los 70's, solo que bajo el manto oscuro del Black Metal, confiriéndole ese toque misterioso y abrumador que los caracteriza. Esto demuestra una vez más la capacidad de estos fineses de alterar el Black Metal para ofrecernos una versión mutada de éste, dejando claro que con ciertas dosis de algo tan inusual como la psicodelia en un género como éste se puede resultar mucho más enrevesado y a la misma vez elegante. Maavaltimo es una buena muestra de ello, en donde el Black se envuelve majestuosamente en esas capas hipnotizantes de psicodelia que van conformando al tema.

Por supuesto Kosmonument presenta algunos esquemas que lo distingue de su predecesor, y que se basan en temas con mucho regusto propio del Dark Ambient bañados una vez más en charcos de ácido a través de ese majestuoso teclado que confiere ese toque espacial junto con las atmósferas opresoras del resto de integrantes, así se puede notar en temas como Siirtorata 100 10100 o ∞, los cuales son todo un viaje hacia lo desconocido. Añádele a éste unos cuantos temas que te dejarán descolocados como pueden ser Loputon Tuntematon o Andromeda, et voilá!, ya tenemos uno de los mejores discos que nos brinda este año.

Si aún hay gente que considera que el Black Metal ya no puede dar más de sí, es posible que todavía no se haya encontrado con estos tíos por las calles de la música. Seguramente le darían argumentos más que convincentes para replantearse la cuestión a través de su música.



Puntuación: 10/10

viernes, octubre 14, 2011

Aver - Aver (2011)

Creo que voy a tener que empezar a considerar una nueva etiqueta en el blog: la de "Grupos promocionados". Y es que desde que decidí dar una oportunidad a las bandas nuevas que van surgiendo poco a poco para ayudarlas en su promoción sea de la manera que sea me han saltado correos de grupos desde todos los puntos del globo terráqueo. Esto demuestra una vez más de que Internet no es una barrera, sino una oportunidad que muchos deberían saber aprovechar para, como mínimo, ver sus esfuerzos recompensados de una manera u otra.

En el caso de hoy, la entrada viene de nada menos que de Australia (de Sydney, para ser más exactos) con esta banda que viene a mostrarnos a todo su disco debut homónimo lanzado en Abril de este año y producido por ellos mismos, un hecho que se merece un mérito, pues considero que es una de las mejores maneras para que una banda alcance el sonido deseado: mezclándolo tú mismo. Aver se lanza al mundo de los colores llamativos y las formas abstractas y lisérgicas del Rock psicodélico y del Stoner Rock a través de una obra variada y llena de matices, pero que aún con todo les quedan mucho camino por abrirse. Y es que a pesar de mostrarnos un trabajo enriquecedor en donde nos trasladan a esta experiencia fugaz a través de pasajes evocadores de ciertos grupos del Rock progresivo setentero (algo que se aprecia enormemente en sus últimos temas), estos australianos también muestran ciertos toques bañados en bandas más actuales.

Comenzando con Anti-Matter, Aver deja en clara constancia que su principal objetivo es introducir al oyente en una serie de sensaciones astrales y en continuas explosiones visionarias que van más allá del entendimiento lógico del humano, pero siempre adornándose con elementos de bandas tan dispares entre sí como pueden ser My Bloody Valentine (no hay más que ver el enorme cambio que toman a mitad de tema, sobre todo a las voces) o la escena de Seattle de los 90's, especialmente la esencia de Alice In Chains en según qué momentos y riffs.

Continuando con Jacob, la banda empieza a animarse por momentos y a demostrarnos unos arranques muy propios de los primeros Electric Wizard en más de una ocasión, por lo que en cierto sentido la presencia del Metal está presente pero en dosis suficientes como para no convertir en Aver. También hay que destacar la fuerte influencia, una vez más, de grupos como Alice In Chains o Nirvana en este tema, sobre todo a nivel vocal, que junto con algunos ritmos se asemejan enormemente a Kurt Cobain en sus años con algún arranque mucho más rasgado (cosa que no me termina de cuajar del todo, sea dicho de paso). Gran solo y un ritmo muy propio de la banda de Jus Oborn en sus comienzos.

Después de ello, la banda va suavizándose cada vez más con cada tema que va surgiendo, centrándose claramente en conferirle ese toque psicodélico a su música (magnífico toque al comienzo y final de Acid Rain), y que los lleva hacia la senda de los Pink Floyd con pasajes de visión mental distorsionada fruto de ciertas "experiencias". La producción por supuesto ayuda a ello, con grandes dosis de reverb y delay que contribuya al refuerzo de ese aspecto. Algunos temas más que se salen de la línea que toman a partir de aquí Aver, como Real Eyes con una fuerza a la altura de Jacob, o Phantom Limb, donde la banda cobra un nuevo giro en un tema que reboza más alma de una balada de Country que de otra cosa, sin olvidarse de su trayecto, por supuesto.

Sin embargo, a pesar de todo lo expuesto, este debut es sólo el comienzo de un largo camino que deberán recorrer para mejorar, pues todavía quedan ciertos aspectos a reforzar para la banda como pueden ser ciertos registros vocales (sobre todo los más rasgados o potentes) o algunas ideas que dan la sensación de poder haber sido mejores. Un más que buen disco, más aún que aceptable, pero no hay que bajar la guardia, pues son jóvenes emprendedores que todavía le quedan mucho universo que patear, el mismo que nos traen hacia nosotros. Mientras tanto, poneos en el punto de partida con su disco de arranque.



Puntuación: 7'25/10

martes, julio 05, 2011

Brotherhood Of Sleep - Dark As Light (2011)

Me estoy empezando a notar un poco oxidado a la hora de actualizar el blog, y más cuando se trata de buscar algo que llame realmente la atención. Es algo normal cuando tienes una actividad en un sitio como éste alta, muy alta, que llega un momento que no consigues mantener la misma calidad a un ritmo tan acelerado. O quizás sí y son sólo pájaros en mi cabeza, pero lo cierto es que, en una fecha como ésta, uno desea tomarse un pequeño respiro... pero qué narices, si no fuera así, esto no sería la tumba de Dios que todos conocemos.

Así que para demostrar que este ataúd nunca cierra completamente, hoy es hora de hablar acerca de otra de esas experiencias maravillosas que nos brinda la vida y nuestros congéneres humanos cada día. En esta ocasión, cogemos maletas y volamos hacia un país que, aunque parezca dormido, ruge tanto o más que otros países en cuanto a música nos referimos: Grecia. Lejos de Septic Flesh y Rotting Christ, lo que viene a continuación se traslada hacia los terrenos más frondosos y áridos de la música, en pos de un sonido que recoge elementos como el Doom Metal, el Stoner y la psicodelia, y moldeándolos hasta obtener una atmósfera densa y espacial a la misma vez que te trasladará a todo un viaje de emociones.

Dark As Light es el nuevo trabajo de estos griegos, y lo cierto es que, a pesar de su curioso título, define al 100% lo que nos encontraremos en su interior: una atmósfera oscura y pesada a manos del Doom y la psicodelia bañada en pequeños destellos de luz que vienen a lomos de ciertos riffs con regusto Stoner, lo cual demuestra que grupos como YOB son la mezquita de estos chicos a la hora de tomar influencias que inspiren a sus obras. Resumido en 4 temas de larga duración, Dark As Light va mutando sin prisa pero sin pausa en diversos tránsitos lentos y apaciguados que van tomando forma poco a poco. Desde Afterlife Unearthed hasta el tema homónimo, Brotherhood Of Sleep van jugando poco a poco con las posibilidades que le ofrecen sus instrumentos para ir así tejiendo cual viuda negra la trampa mortal para atrapar a todo oyente y convertirlos en presa de su música envolvente y mística. Con total ausencia de voces para centrarse completamente en la composición instrumental, Brotherhood Of Sleep muestra una pericia a la hora de conjugar ritmos y riffs sin igual ante toda la amalgama de humo psicodélico que desprenden, y donde hay que destacar por todas las cosas la batería que presenta una técnica bastante peculiar, con unos ritmos abstractos que atacan con una letalidad propia de una mordedura de serpiente venenosa.

Todo un ejemplo de definición de Power Trío es lo que son estos muchachos que te teletransportarán a un mundo donde nada es lo que parece, pero del que no querrás escapar nunca.



Puntuación: 8'75/10

miércoles, junio 22, 2011

Hexvessel - Dawnbearer (2011)

Lo sé, hay veces que nadie se espera un cambio tan radical como éste en un rincón de Internet como éste, pero lo cierto es que no está de más publicar algo que se salga un poco fuera del contexto típico del blog para agilizar tanto sonido potente, y así de paso invitar a los pocos habituales en sonidos como los que vienen a continuación adentrarse en ellos. De todos modos, en cierto modo se podría decir que no nos salimos mucho del plato, pues tras este proyecto uno jamás se esperaría que fuera perpetrado por alguien como nada menos que Kvohst, o el que fuera vocalista de la banda de Black Metal inglesa Code hasta hace poco, que ha decidido abandonarla.

Tras trasladarse en 2009 a Finlandia, Kvohst decide empezar a crear un proyecto que se desvirtuara completamente de toda la trama que había estado llevando a cabo con Code con un grupo que se basara prácticamente en el Neofolk que abarca a grupos como Rome o Spiritual Front. Codeándose con miembros de bandas como los mira tú por donde ayer mismo comentados aquí Dark Buddha Rising, Kvohst empieza a profanar en las entrañas del Folk, pero con un rollo ocultista y profundizando en temas paganos que confieren a Hexvessel de un halo esotérico, algo así como con The Devil's Blood pero en versión folkie.

Lanzando su disco bajo el sello de Svart Records, Hexvessel te hará pasar por diversos pasajes melancólicos, relajantes, calmados, suficiente para apoyar tu cabeza sobre el respaldo de tu sofá y adentrarte en la pura naturaleza a través del oído. Vale, reconozco que no estoy muy puesto en todo el rollo del Neofolk, pero no creo que se necesite ser el ojo que todo lo ve para percatarse de que estamos ante una obra que desborda calidad por los cuatro costados, y que a medida que avanza y se deja escuchar con más profundidad, te irá sumergiendo poco a poco en su esencia, en su aura, mediante unos temas que irán convirtiéndose en hábito diario de tu vida. Desde temas de completo espiritualismo como Radiant Transcendent que te hará sentirte abrazado a la propia naturaleza, a otros con un sonido muy añejo y que te teletransportará al pasado hacia aquella música que disfrutaban nuestros parientes como Heart Of The Mind World, Invocation Summoning o Wayward Confessor, con una multitud de instrumentos que adornan y embellecen la música de Dawnbearer, dándole ese toque bello pero a la vez extraño, confiriéndole un cierto manto psicodélico sin tampoco verse en algo exagerado, y con la irreconocible voz de Kvohst (normal...), demostrando un portento talentoso con todo lo que se le eche encima.

Quizás no sea lo que uno se espere, o lo que uno desea, pero vaya, hay veces que nuestro cuerpo pide algo que libere su alma y se desprenda un poco de ella para purificarla, y Hexvessel es una buena propuesta a ello.



Puntuación: 8'75/10

martes, junio 21, 2011

Dark Buddha Rising - Abyssolute Transfinite (2011)

Hay veces en las que uno ha llegado a diferenciar a las bandas en dos ámbitos: los que crean música por el deseo de hacer algo que les llena, como un medio de entretenimiento, o porque tienen una idea que quieren transmitir o quieren enseñar algo mediante la música, y los que toman su música en torno a unas creencias que siguen. O resumido en otras palabras, los que se creen lo que hacen y los que no. Quizás el tomarse la música como una forma de vida o como mero ocio ya depende de cada uno, y de si le parece más razonable una cosa u otra, pero lo cierto es que normalmente disfruto más lo primero que lo segundo, pues lo sienten, aquellos músicos que predican una cosa en la que creen mediante su música lo sienten, y es posible que esto es lo que más me gusta, sobre todo porque trabajan mucho más duramente sus obras.

Ése quizás podría ser el caso de Dark Buddha Rising, banda proveniente de Finlandia y que lleva activa desde el 2007. Estos chicos basan su música en el pleno y absoluto ocultismo, y para transmitir ese aura, se adentran en los terrenos más lisérgicos del Doom Metal, empleando constantes capas de Drone, Sludge y psicodelia, dando así un toque ritualista a su música que ríete tú de Aluk Todolo (aunque no tengan nada que ver musicalmente, sólo en su aura esotérica minimalista). Abyssolute Transfinite es el último disco que han lanzado, y que deja bien claro que su música es todo un ritual escabroso. Y aunque bien podría a alguno recordar a YOB, Dark Buddha Rising va mucho más allá con su música, convirtiéndola en todo un manto de ácido corrosivo al que si no prestas cuidado puede hacerte daño. Comenzando con Ashtakra que se divide en dos partes bien diferenciadas, desde el primer instante ya van a tiro hecho con una brutalidad sonora que te hará volar por los aires. Mientras el bajo se va haciendo dueño y señor de la escena que vamos presenciando a través de todo el Drone ultra-saturado que presentan, la batería impasible ante todo lo que sucede, y las guitarras esperan acechando, atacan indistintamente mientras pequeños gritos agónicos se ocultan al fondo de toda esta sombra.

Continuando con la segunda parte del tema, la banda para completamente, tomando impulso con pequeñas notas tranquilas al fondo para prepararse y lanzarse de nuevo hacia la batalla con todo su arsenal, y donde las voces ya se van haciendo cada vez más claras y poniéndose al frente, todo ello mientras los riffs de puro Doom Metal gordo en las guitarras se van facturando poco a poco. Chonyidt 45 es posiblemente la bomba atómica del disco, donde presentan taaaaantos elementos en toda esta música del fin del mundo en sus casi 22 minutos de duración, que podría tomarme esta vida y quizás alguna que otra para poder describir todo lo aquí presente. Lo que sí está claro es que el concepto de "ocultismo" se define al 100% en este tema, pues toda la psicodelia, esos toques rituales del comienzo, y en definitiva, todo ese rito de la muerte propio de tribus indígenas son acentuados al límite en este tema, donde ni un solo minuto te dejará tranquilo en cualquiera momento. Y ya por último, Sol'Yata, donde el puro Drone ambiental se desata en este tema para dar esa atmósfera oscura y tenebrosa que caracteriza perfectamente a la banda, y que se rompe completamente en los últimos minutos cuando hacen acto de presencia las guitarras y la batería para encerrarte en su tortura eterna.

Toda una oda al ocultismo y a la buena música capaz de adentrarte en su mundo gris y negro y no dejarte escapar de él por los siglos de los siglos. Transmitir lo que tus palabras dicen a través de los armónicos es algo que muy pocas bandas llegan a hacer a día de hoy, y ciertamente, se agradece.



Puntuación: 10/10

martes, mayo 31, 2011

Saturnalia Temple - Aion Of Drakon (2011)

Parece que esta vez nos toca una semana bastante Doom, o al menos en torno a este género se refiere. Hace poco hablaba de la nueva llegada de Dark Castle, de la fulminante presentación de Seidr, y esta vez le toca a la llegada de una banda que sabe bastante de esta rama. ¿Y por qué? Pues porque estos chicos provienen de la escena sueca de Estocolmo, y ya sabemos que Suecia de Doom Metal sabe un buen rato. Y de Stoner también. Y es por ello que nos brinda una vez más con una banda proveniente de ella para dejar claro su importancia dentro del estilo.

Saturnalia Temple viene dispuesto a hacerse notar, y vaya que si lo hacen. Con clara influencia del Stoner/Doom británico, y con altas dosis de ácido lisérgico introducidas directamente en vena para estar a punto, invaden nuestros cerebros para conquistar nuestras mentes merced a un sonido completamente psicodélico a más no poder. ¿Cómo? Mediante la fórmula de la repetición. Y es que, amigos míos, preparaos para escuchar uno de los discos en donde mayor uso del delay se haya presenciado jamás en la Tierra. Al menos un servidor nunca se había encontrado con tal evidencia del sonido en otra obra hasta ahora. Mediante el uso reiterado de este recurso con el objetivo de obtener el efecto de eco buscado para dar paso a un disco completamente corrosivo, Aion Of Drakon es una sucesión de sonidos repetidos a medida que se va desarrollando éste para dar la extrema sensación de estar viviendo una experiencia de tripis y farlopa, bien sea aplicada a la voz (como en Black Magic Metal o Ancient Sorceries) o directamente a las guitarras (Aion Of Drakon).

Así, como si a Electric Wizard se le fuera la olla completamente (más de lo debido) y comenzaran a llevar su sonido hasta panoramas insospechables, Saturnalia Temple te arrastra a su tornado de hierba que te lanzará por los aires para no tocar tierra hasta haber acabado el susodicho álbum. Los riffs que se van desarrollando a medida que transita Aion Of Drakon respetan en todo momento lo establecido en el Stoner/Doom, de manera que encontrarás lo que prácticamente uno espera en un disco de este estilo: ritmos llenos de vitalidad, animados, que incitan a ocupar un buen espacio en tu sofá para dejar pasar las ideas y las horas. Y aún cuando el delay se rebaja considerablemente a partir de Sitra Ahra Ruled Solitary Before The Creation, no supone un decaimiento del nivel en su capacidad, pues con ello sólo consiguen evitar que dicho efecto acabe resultando hasta pesado.

Buen rollo, buena psicodelia y buenas vibraciones traen estos suecos para deleitarnos durante una tarde tranquila como la de hoy. Parece que esta va a ser la semana del Doom, y mucho me temo que la cosa no va a cambiar. Tampoco lo tengo previsto.



Puntuación: 9/10

jueves, mayo 19, 2011

Ramesses - Possessed By The Rise Of Magik (2011)

Hace mucho tiempo atrás, existía una banda que, sin siquiera esperarlo, acabó convirtiéndose en todo un referente para el Doom Metal y a la vez del Stoner, siendo hoy en día una de las bandas que lideran el panorama más pantanoso de la música metalera hoy en día. Herederos del sonido de los Black Sabbath pero con mayor énfasis en la psicodelia y en la condensación sonora, de los sonidos envolventes y riffs pesados y destructores como avalanchas de piedras, no es de extrañar que esté hablando, evidentemente, de Electric Wizard. Sin embargo, dicha banda ha tenido un antes y un después dentro de su propia trayectoria, y esto se debe en gran parte a la marcha de dos de los pilares fundamentales por aquel entonces de la banda: Tim Bagshaw, y Mark Greening.

El trío que por aquel entonces conformaban Electric Wizard había facturado auténticas obras maestras del s.XXI y que a día de hoy perduran en las mentes y en los corazones de los amantes de estos terrenos como puede ser el colosal y titánico Dopethrone, un claro ejemplo de cómo marcar un antes y un después dentro de estos años que corren. Pero aún con todo ello, las consecuencias hicieron que cada uno de ellos tomaran caminos diferente. Por suerte el de Tim y Mark han sido el mismo, y buscando mantener la pesadez que caracterizaba a Electric Wizard en sus comienzos, crearon un nuevo proyecto que se convertiría en lo más denso y oscuro que se haya perpetrado jamás en este género: Ramesses. El pistoletazo se dio con la llegada de su primer álbum, Misanthropic Alchemy, que presentaba el sonido añejo de la banda que los dio a conocer, pero con una capa negra jamás visualizada en la banda, donde términos como el de bandas como Weedeater o el de estilos como incluso el Black Metal fueron perpetrando este hijo bastardo de Electric Wizard que cada vez más le haría sombra a su propio padre.

Tras su segundo disco Take The Curse que obtuvo grandes críticas positivas por parte de éste, llega el momento de, un año después, volver a la carga con algo que, manteniendo el rumbo, presente nuevas bazas dentro de la banda. Possessed By The Rise Of Magik es un cambio de tuerca frente a su predecesor, y que cambia ciertos parámetros y objetivos para intentar variar la ruta que lleva la banda, pero sin cambiar su destino. Lo primero que uno presenciará al escuchar este nuevo trabajo con el que nos obsequian es un menor uso de esas voces rasposas e infernales con la que venían promulgando desde sus anteriores obras, intentando aclararse la garganta y ser más claros y limpios en sus registros, lo cual no quiere decir que ya no volveremos a ser testigos de esas voces propias de alguien con la voz destruida por cantidades ingentes de Krüger. Possessed By The Rise Of Magik es una niebla que se va volviendo cada vez más y más densa, y que a medida que transcurre, las capas de psicodelia y dicha densidad se van añadiendo poco a poco. Temas como Plague Beak o la grandiosa Sol Nocivo, con ese comienzo y ese final apocalíptico y esos riffs que parecen tocados por King Kong, demuestran ese cambio en las voces generalmente y que se centran en las más próximas a las del estilo que predican.

Pero Ramesses pueden ser toda una caja de sorpresas siempre y cuando se lo proponen, y en continuas ocasiones (principalmente en Safety In Numbness) pueden presentar tránsitos y tonos tanto en los instrumentos como en la voz que pueden recordar de mala manera a Neurosis. ¿Locura? Tal vez, o tal vez no. Por otro lado, vuelven a presentar una característica común en la banda y que suele ser la que más entra en debate: su producción. Y es que Ramesses es posiblemente una de las bandas que se hacen más difíciles de digerir en merced a su producción completamente condensada y que da la sensación de estar tragándote una barra de pan entera sin siquiera haberla mordido, por lo que no es desde luego alguien con quien te puedas conformar con una sola escucha (nunca lo han sido). Todo lo demás es lo que esta banda y estos dos chicos, junto con el resto de miembros, pueden ofrecernos.

Éste será sin lugar a dudas uno de esos discos que encasillarán a todos entre aquellos quienes lo disfrutan y quienes lo aborrecen. De momento me decanto más por lo primero que por lo segundo, y espero que así sea por mucho tiempo. No me gustaría verme sintiendo rechazo por ellos en un futuro, porque entre otras cosas, no se lo merecen.



Puntuación: 9'25/10

miércoles, marzo 16, 2011

Orthodox - Baal (2011)

No ha pasado ni siquiera un día desde que un servidor subiera hacia la cumbre. Ver nieve es algo que puede ser normal en la vida de cualquiera, pero verla en una isla como la de Gran Canaria es algo que no sucede todos los días. Había, y vaya que si había, una gran nevada lista para que los afortunados que decidieran llegar hasta lo más alto pudieran disfrutar de ésta. Un servidor disfrutó, y mucho, con ello. Pero sobre todo lo mejor de estar allí arriba, además de todo lo expuesto, es hacerlo con la música ideal. Ante ello, el Doom hace gran efecto transmitiendo la atmósfera que uno respira ante el frío, las montañas y los bosques altos. Y es por ello que, nada más llegar, decidí ponerme a buscar un disco que bien podría ser un buen acompañante para la eterna subida que suponía ascender hasta arriba del todo.

El panorama musical de nuestro país cada vez va más en expansión, y poco a poco se va haciendo un pequeño hueco dentro de la escena mundial de los tiempos que corren hoy en día. Y si bien el pistoletazo hacia fuera de nuestras fronteras aún no se ha explotado del todo, dentro de España empieza a notarse mucho la evolución que estamos adquiriendo. Una de esas bandas que siempre han dado de qué hablar entre los oyentes habituales del sector más underground del país, ésos son sin duda Orthodox, afincados en Andalucía (Andalucía es Doom, amigos), y donde han ido conformando poco a poco ese gigante dormido que habita en el interior de nuestras tierras españolas.

Con discos de enorme fuerza como Gran Poder y Amanecer En Puerta Oscura, sus potentes directos y por ser un precedente dentro del sello de Greg Anderson, Southern Lord Records, Orthodox siempre han basado su sonido en el Doom Metal y el Drone, pero jugando constantemente con la experimentación, la propia evolución,, y la búsqueda de nuevas vías y fuentes de inspiración que introducir a su peculiar sonido... Y así hasta Sentencia, donde se despojan de todo el sonido anterior, y entran única y exclusivamente en la total experimentación y el vanguardismo siempre mencionado en ellos, encontrando esa fuente de inspiración nueva en la historia religiosa de su tierra andaluza.

Con su nuevo disco Baal, la banda retoma su sonido hacia la senda más densa y oscura del Doom Metal más próximo a Sunn O))), pero haciéndolo como sólo ellos lo saben hacer, con el sabor propio de los desiertos que abrazan Andalucía. Casi 40 minutos del sonido más esotérico y abrasador que podrás experimentar jamás, y que paulatinamente te irá atrapando en su orbe y caos continuo de la música, donde no hay lugar para las reglas y las líneas rectas. Todo en Baal es enrevesado, confuso, variado e insólito, y precisamente eso es lo que hace única a la banda. Comenzando con Alto Padre, tema que da la sensación de ser como una continuación del Sentencia, pero que intenta despegarse de la máscara que supone dicho trabajo, pues encontraremos un sonido próximo a su anterior álbum, pero añadido a la densidad del Doom propia y característica de la banda. El disco evoluciona con Taurus y Iatromantis, donde ya se desmelenan completamente y entran a matar con todo su repertorio abrupto de expansiones sonoras, y con la increíble voz de Marco Serrato que ahonda y penetra en tu mente como una frecuencia ultrasónica hasta el punto de dejarte KO, pues la increíble voz fúnebre de este hombre es algo que muchos no pueden presentar, sin duda. La cosa continúa con Hani Ba'al, en donde parece que comienzan a acelerar el ritmo, sin dejar de lado el sonido completamente saturado de sus instrumentos, y con hasta cierto deje oriental en algún que otro riff que baila por ahí en la penumbra.

Y finalmente llegamos a la recta final con Ábrase La Tierra, 14 minutos de espléndida atmósfera psicodélica, en donde exprimen al máximo su faceta más Drone y no dan cabida para ningún riff, pues desde el momento en que comienza uno, muere el anterior, haciendo de éste un tema versátil y variado a pesar de su apabullante duración y cantidad de elementos: voces propias de un ritual en segundo plano, alguna pieza de órgano tenebrosa y funeral en la soledad... de todo.

Enorme e intenso disco que demuestra una vez más por qué Orthodox son altamente respetados por todos y cada uno de los que disfrutamos de su música, y que son otras de las bandas más llamadas para tener un lanzamiento a lo grande fuera de aquí. Pero no es lo que desearía la banda, no es lo que piden y menos lo que quieren, y eso es lo que les da más mérito si cabe.



Puntuación: 10/10

sábado, febrero 19, 2011

My Brother The Wind - Twilight In The Crystal Cabinet (2010)

Hay ciertos discos en la vida que son más conocidos por la historia que hay detrás de ellos que por su sonido en sí, o tanto por una cosa como por otra. Un ejemplo que me viene a la cabeza de ello es el Lateralus de los omnipresentes Tool, en el cual muchos mencionan la presencia de la Secuencia de Fibonacci en el disco, de manera que, ordenando los temas en sí debidamente, mantienen una cierta continuidad en sí. Y no sólo en este disco, se ha llegado a mencionar que dicha continuidad se mantiene incluso entre los discos de la banda.

Pues bien, lo que os presento a continuación puede haceros pensar de que este disco ha tenido que tener tras de sí una alta preparación como para presentar semejante complejidad compositiva en los temas. Una vez has escuchado el disco, el sabor dulce en los labios te hace pensar sin lugar a dudas de que su trabajo es soberbio. Pero he aquí que la realidad choca con la imaginación, llegando incluso a superarla, cuando descubrimos que este disco debut de esta banda sueca formada por miembros de Anekdoten y Magnolia ha sido grabado EN TOTAL IMPROVISACIÓN. Ni ensayos, ni retoques posteriores, ni pre ni post-producción, todo completamente preparado para grabarlo una sola vez en una grabadora analógica Ampex (la clásica grabadora que la mayoría de viejos músicos conocen).

Tras esto, ¿no os dan ganas de alzaros en alto y aplaudir ante tal magistral muestra de talento y, cómo no, riesgo al tratar de lanzar un disco en el que nada está preparado más que la idea que se tiene en mente? Y seguramente no sean los primeros en haber hecho algo parecido, pero construir semejante obra sin la más mínima idea de lo que se pretende hacer instrumentalmente es lo que hace que Twilight In The Crystal Cabinet obtenga mayor rango. Pero entremos de lleno en materia y hablemos del disco en sí. Para empezar, lo que nos encontraremos en este disco es una sucesión de riffs infinitos y prolongados siguiendo los cánones del Rock progresivo setentero, pero encontrando pequeños matices del Space Rock, la psicodelia y hasta el Krautrock propio de unos Amon Düül II en donde las proyecciones espaciales están a la orden del día. No es de extrañar que temas como la colosal Karmagrinder o Death And Beyond presenten dichas basas, sin dejar de mencionar a los restantes temas como Electric Universe, donde cobran mayor fuerza en las guitarras. Bajo unos riffs completamente rockeros que te harán fregar el suelo de tus babas (atentos a la monstruosidad de riffs que se marca el bajista, para caerse de espaldas), My Brother The Wind te inducirán una dosis de paz y tranquilidad que jamás habrías experimentado, y que te teletransportará a la época de Pink Floyd y compañía.

Increíble, sencillamente increíble, y lo mejor es que uno puede tomarse buen tiempo para exprimir y saborear al límite semejante naranjada que se nos presenta. Ojalá todas las bandas pudieran mostrar semejante maestría con tan simplicidad.



Puntuación: 9'5/10

jueves, diciembre 09, 2010

The Wounded Kings - The Shadow Over Atlantis (2010)

2010 está llegando a su fin. Cada vez está más cerca, se nota, se presiente, se huele, y parece que, a la vez que 2009, aún no quiere asumirlo. Pero al igual que el año aún sigue creando discos de envergadura, en los blogs empezamos a codearnos para escuchar aquello que se nos haya quedado pendiente para realizar el top 10 de 2010. Y aunque yo ya tengo el mío más que realizado (que ya publicaré, ya publicaré...), nunca está de más escuchar aquellos discos que se me han dejado en el tintero, por si me encuentro con alguna sorpresa.

En este caso se trata de uno de los primerísimos discos que nos ha dejado este año, el cual he recordado (y me he dado dos cachetones) tras la publicación que nuestro ya conocido por estos lares Cthulhu con la entrada que le dedicó al split que comparte la banda en cuestión con los ya mencionados aquí Cough. The Wounded Kings es una banda creada en Reino Unido, cumbre del Doom con los omnipresentes y omnipotentes Black Sabbath, sus discípulos Electric Wizard, entre otros. En 2008 lanzan su disco debut Embrace Of The Narrow House, dejando bien claro de lo capaces que pueden llegar a ser, y por qué en Reino Unido es tan conocido el Doom Metal. Con un sonido completamente oscuro, en la vena de los discos más lentos y opresores de Electric Wizard (que los tienen), y con un cierto toque de psicodelia, logran sacar un disco de pura maldad y ganarse el pulso de los doomers del sector.

El 11 de Enero de este año es la fecha señalada para lanzar su nueva obra de culto, The Shadow Over Atlantis, y que supone un levantamiento de cabeza de la banda (cosa que asusta teniendo ese pedazo de disco debut a sus espaldas) y sentar sus bases hacia derroteros más psicodélicos, sin dejar de lado la increíble y fantasmagórica atmósfera que envuelve a los británicos. El lazamiento de su segundo disco supone la entrada de la banda a la discográfica I Hate Records (ya sabéis: Jex Thoth, Forsaken, Root, Count Raven, etc) y la posterior incorporación de Luke Taylor y Nick Collings al bajo y batería respectivamente después de la grabación del disco.

¿Y qué es The Shadow Over Atlantis? Pues un regreso, un rescate, del sonido de antaño, básicamente. Y es que es inevitable pensar en incontables grupos de la época que engrandecieron al Doom hasta nuestros días, pero por supuesto con la seña de identidad de la banda, que es ese toque oscuro y tenebroso que los caracterizan. En comparación con su anterior Embrace Of The Narrow House, The Wounded Kings nos arropa con una capa de humo densa y pesada que confiere ese halo de misticismo a la banda, todo gracias a esas piezas de teclado funerales (lo cual también hace a uno pensar que parte de su sonido viene inspirado del Funeral Doom Metal). Y sin embargo mantienen la línea. No sólo eso, incluso hace que el disco gane muchos puntos, y que te haga escucharlo incontables veces para apreciar los matices del disco. Si a eso le añadimos unos solos que se dejan ver entre la marabunta de sonidos espectrales propios del rock setentero, finalmente se cierra de esta manera un disco grandioso y sin igual capaz de dejar en paños menores a algunos sabuesos del género actualmente. No necesitas más que escuchar The Swirling Mist, Baptism Of Atlantis o The Sons Of Belial para darte cuenta de todo ello.

Más vale tarde que nunca, y más si hablamos de una banda como ésta que puede llegar muy, muy lejos dentro de la escena del Doom Metal. The Wounded Kings vuelve a demostrar que son uno de esos grupos llamados a tomar el relevo del género para cuando los grandes desaparezcan y se extingan como dinosaurios que son. 2010 aún no quiere darse por vencido.



Puntuación: 9/10

domingo, octubre 31, 2010

Menace Ruine - Union Of Irreconcilables (2010)

Hoy, es noche de Halloween, tradición típicamente estadounidense que en estos últimos años ha pasado a ser celebración de los españoles (que todos sabemos, normalmente suele ser excusa para tomarse una buena borrachera por parte de la mayoría de jóvenes). En una noche en la que su intención originalmente era la de ahuyentar a los malos espíritus, servidor va a atraerlos hacia sí mismo. ¿Y con qué? Con una muestra propia de un ritual, que es lo que caracteriza a Menace Ruine.

Esta banda se forma en Quebec, Montreal (Canadá), cuna de importantes bandas de diversos géneros, véase Cryptopsy como buen ejemplo de ello. Sin embargo, lejos de cualquier género de Metal, Menace Ruine transciende a una sonoridad que es difícil de asimilar, bien sea por su condensación sonora, bien sea por la oscuridad de la que hace gala. Para que os hagáis una idea de la banda, vendrían a ser los The Angelic Process de la oscuridad, el alter-ego de éstos. Y no sólo porque la banda esté conformada por un dúo sentimental estrictamente dicho, sino porque su sonido se basa en un Drone muy psicodélico. Pero, mientras que los The Angelic Process hacían sus escarceos hacia el Shoegaze y el Post-Rock, Menace Ruine caminan hacia el lado más tenebroso del Black y el Doom Metal, hasta el punto de resultar jodidamente enfermizo. De hecho, podríamos decir que su sonido transciende más al estilo minimalista y oculto de Aluk Todolo que otra cosa.

Tras 2 LP's en 2008 que mostraban el muro sonoro que suponen, este año vuelven a presentarse con nuevo disco bajo el brazo, Union Of Irreconcilables, que supera todo lo antes visto. Manteniendo la onda de su anterior The Die Is Cast, os puedo asegurar que este disco no es apto para escuchantes poco habituales, ya que el Drone que ejercen es tal que puede saturar fácilmente vuestros oídos, llegando al punto del puro Noise.

Comenzando con Collapse como carta de presentación, Menace Ruine comienza ya fuerte con las influencias claras y concisas del Black Metal, sobre todo a nivel de registro vocal. Pero tan pronto como hayamos escuchado este tema, en The Upper Hand nos encontraremos con una voz femenina mucho más tranquila y limpia, pero igualmente imponente, a la altura de F de The Devil's Blood. Influencias propias del Doom, que se hacen más patentes en Not Only A Break In The Clouds But A Permanent Clearing Of The Sky (¡toma tema!), donde llegan a superar los umbrales del sonido, introduciéndose varias veces en el puro Noise.

Y tras Corridor De Perdition donde bajan los decibelios, llegamos al tema por antonomasia del disco, There Will Be Blood, tema donde The Devil's Blood y Jex Thoth se fusionan en un resultado sumamente macabro y tenebroso, propio de un ritual satánico en toda regla. Añádele Nothing Above Or Below y Primal Waters Bed a la mezcla condensada, y obtendrás como resultado Union Of Irreconcilables, sumergiéndote en una espiral infinita de dolor y depresión.

Siguiendo la estela de música insufrible y cuasi-imposible de asimilar, con Menace Ruine me regocijo en uno de los discos más fantasmagóricos del año, y en dejaros como reseña algo para que os dispongáis a acompañar vuestra noche de Halloween, ¡disfrutad de los muertos, pues!



Puntuación: 9'75/10