Mostrando entradas con la etiqueta Electrónica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Electrónica. Mostrar todas las entradas

lunes, diciembre 19, 2011

Necro Deathmort - Music Of Bleak Origin (2011)


Hay que ver en qué se ha originado todo a partir de la llegada de Sunn O))). Desde el instante en que convirtieron el Drone en algo más que distorsión para transformarlo en una forma de construir una atmósfera simple y desoladora a la misma vez, muchos han sido los grupos que han tomado la dirección de la banda, recogiendo uno o varios elementos de los estadounidenses para sumarse a la construcción de esos ambientes tan claustrofóbicos y asfixiantes.

Tal es así la cosa, que ha llegado incluso a tocar el hilo que sostiene a la Electrónica. Así es, incluso hay quien se atreve a coger esos elementos que hacen únicos a Sunn O))) para llevarlos al mundo de los samples, de los bajos estridentes y demás. Así nace Necro Deathmort, banda formada en Reino Unido, y que por muy valiente que pueda parecer esta afirmación, serían la versión eléctrica de la banda de Greg Anderson y Stephen O'Malley.


Y no sólo por la estética y la forma de presentarse en escena que tiene este dúo (que también, aunque en este aspecto hay muchos otros grupos que apuestan por la imagen tanto como por la música), sino por la capacidad de transmitir unas sensaciones esotéricas únicas y alucinantes, capaces de enviarte allá donde nadie más ha llegado, y todo gracias a unas bases electrónicas de down-tempo que junto a los recursos propios del Drone y del Dark Ambient, convierten su música en una especie de dios ancestral atrapado entre las diversas capas sonoras que conforman Necro Deathmort. Music Of Bleak Origin es su segundo disco, el cual algunos dicen ser mucho más accesible que su predecesor. Sea así o no, está claro que esta obra magna se convertirá en una forma de vida para más de alguno, gracias a que mantiene en todo momento la atmósfera característica, de modo que no se pierde en ningún momento el hilo, dando la sensación de estar escuchando una sesión entera de un tirón, dividido en varios tramos.

Music Of Bleak Origin, aún a pesar de dicha continuidad, presenta diferencias entre sus temas, que van desde temas más encaminados hacia los ritmos electrónicos ciertamente más animados como en For Your Own Good hasta temas en donde se adentran completamente en la locura emanada del Drone y del Doom Metal de los Sunn O))) como en The Heat Death Of Everything, temas que por otra parte también se alternan entre las instrumentales o con presencia de voces como las antes mencionadas o como en In Binary, que van desde voces dulces y relajadas a meros gritos agónicos. Lo que queda bastante claro es que la variedad está asegurada, aún cuando el disco traza una línea bastante notoria de la que no suele salirse mucho.

Las atmósferas que envuelven y devoran a Music Of Bleak Origin son apocalípticas y ante todo increíbles, demostrando así el ingenio y la imaginación que atesoran las mentes de estos dos auténticos prodigios. Temple Of Juno es una buena muestra de ello, un tema que te obligará a quedarte sentado en el mismo sitio y a quedarte petrificado ante la presencia de este fenómeno.


Una maravilla sonora, que irrumpe de manera abrupta entre lo mejor del 2011. Y yo que pensaba que ya lo tenía todo claro para este año, maldita sea...



Puntuación: 10/10

sábado, diciembre 10, 2011

Marhaug | Asheim - Grand Mutation (2010)

Hacía bastante tiempo que quería hablar acerca de esto, más por la simple curiosidad que porque pueda ser o no una obra de proporciones inmensas. Veis la portada y pensáis "un órgano... qué bonito". Así a primeras podría uno pensar que es un trabajo más de Black Metal/Doom Metal/Drone/Lo que sea que no lleva a nada nuevo, pero os estaríais equivocando, mucho.

Lo que tenéis ante vosotros es ante todo riesgo, el riesgo de hacer algo fuera de lo normal y que además salga bien, más por el hecho del proceso de grabación que por las técnicas musicales que se puedan emplear por parte de los artistas que están detrás de esto, que eso es otra cosa aparte en esta ocasión. Comencemos desde el principio, hablando sobre el responsable de todo este lío en mayor proporción: Lasse Marhaug. Nacido el 10 de Septiembre de 1974, este músico de procedencia noruega es un auténtico fetiche del Noise y de lo ambiental a través de elementos electrónicos que dan paso a esta anormalidad sonora que para algunos es riqueza auditiva, y aunque pueda parecer cualquier persona ha hecho más de lo que uno podría pensar, pues ha colaborado con innumerables artistas de Jazz y Rock y, en el caso más extremo, con Merzbow y Sunn O))).

Años atrás, Marhaug conocería a Nils Henrik Asheim, músico noruego cuyo principal fetiche es el órgano, y entonces se le activó inmediatamente una idea: pensó que sería genial hacer algo en conjunto para ver qué podía salir de ahí fusionando sus ideas. Y así, años después, es cómo acabaron dirigiéndose a la Catedral de Oslo y grabaron sesiones musicales en las que Asheim se encargaba del órgano y Marhaug de darle las atmósferas propicias a través de sus instrumentos electrónicos.

Como os podéis imaginar, esto no se trata de cualquier tecladito con efecto órgano, no: lo que encierra Grand Mutation es un auténtico órgano de verdad, transformado en una auténtica paranoia total gracias a la mano de Marhaug por su otra parte en la que es capaz de convertir un instrumento tan imponente como éste en un auténtico monstruo que sodomizará tu subconsciente a base de puro ruido. Dividido en 5 temas, Grand Mutation es un ir y devenir de atmósferas, experimentación y ante todo ruido, no tanto como al que llega Merzbow, pero sí lo suficiente como para dejar en estado comatoso a más de uno, todo ello acompañado del grandioso órgano a manos de Asheim. Esto hace que el disco sea como una especie de ritual negro en el que los espectadores se encuentran inducidos por algún tipo de droga alucinógena, pues puede pasar de la mera elegancia al más absoluto sinsentido, ya sólo con el tercer tema Magnaton que hace a modo de interludio da buena cuenta de ello.

A pesar de todo ello, claramente esto es más a modo de curiosidad que el mero hecho de querer hacer algo realmente meditado y estudiado previamente, es algo que uno puede sentir o imaginar al escuchar por ejemplo Philomela, cuyo comienzo da hasta la sensación de estar en medio de un taller de trabajo incluso. Especialmente cabe destacar hasta qué punto puede llegar a convertirse un órgano en tu peor pesadilla, distorsionando su sonido hasta límites insospechados a través de los continuos desequilibrios sonoros que conducen a ello Marhaug a través de su mano, y buena muestra de ello lo da Phoneuma, el cual da la sensación de estar presenciando una realidad distorsionada de todo. Buena cuenta de la atmósfera transmitida no sólo proviene de la experimentación de Marhaug, sino también del sonido ambiental propio de la iglesia recogido con micrófonos de ambiente que le dan ese toque de espacio infinito.

Así pues, se demuestra que cualquier instrumento, con el debido toque y la debida nota en el debido momento, puede pasar de ser algo maravilloso a algo siniestro y oscuro, y el órgano bien empleado puede dar buena muestra de ello. Grand Mutation no es algo hecho para oído de todos, pero como curiosidad resulta más que convincente. ¿Dispuesto a ver qué hay al otro lado?

Puntuación: 7/10

viernes, noviembre 11, 2011

Make Me A Donut - Make Me A Donut (EP) (2011)

Últimamente está proliferando mucho las bandas que tienen nombres, como mínimo, curiosos, sobre todo en el ámbito del Deathcore. Dr. Acula, Arsonists Get All The Girls, Iwrestledabearonce, We Butter The Bread With Butter... son sólo un ejemplo de lo que nos podemos encontrar en este ámbito con nombres tan extravagantes y que casi son para tomárselos con humor (digo "casi" porque algunos muestran tener más calidad que la mayoría de bandas que van en serio).

La nueva apuesta de Domino Media Agency para su promoción se trata de esta nueva banda venida (una vez más) de Suiza, con miembros de Seepak y Marc Chevalley de Voice Of Ruin. Con un nombre como el de Make Me A Donut lo cierto es que ya iba con cierto temor de encontrarme una bizarrada sin mucho sentido, pero he aquí que me encuentro con un trabajo que goza de buena salud y bastante potencia.

Tras algunas demos, Make Me A Donut lanza su primer EP homónimo editado por ellos mismos, y que mezcla el Deathcore con pequeños elementos electrónicos que le dan variedad al asunto y más cuerpo a su música. Pero no por ello os esperéis a unos Attack Attack! o a unos Asking Alexandria, Make Me A Donut se lanza más hacia un sonido que bien podría decirse que es un cruce entre Heaven Shall Burn, Emmure y Winds Of Plague, pero con mayores elementos del Death Metal y, evidentemente, con esos pequeños elementos de la Electrónica.

Dividido en 5 temas, a este trabajo no le faltan los breakdowns y la mala leche, sin duda. Comenzando con Drawing The Apocalypse, un tema meramente instrumental en donde la Electrónica se hace totalmente evidente junto con el resto de instrumentos, consiguiendo una fuerza descomunal. Continúa con This Voice y ya aquí comienzan a meterse de lleno en los matices típicos del Deathcore, pero con bastante buen gusto, coros y pequeños elementos que a alguno le recordarán a los de Franckie Palmeri de Emmure. A ello añadidle las melodías y hasta cierta atmósfera que corre a cargo del teclado que lleva el tema, y tenéis un corte más que aceptable.

The Final Exile continúa comenzando con un groove descomunal, y así continuará en gran parte del tema, saltando entre riffs potentes y muy marcados que amenazan con destruirte todos los huesos mientras se vislumbra alguna pequeña atmósfera de fondo tétrica, una vez a manos del teclado.

Pretty Girl es posiblemente el tema más chocante dentro de este EP, en donde comienza con elementos muy claros del Rap para irse intercalando con los breakdowns mientras una pequeña base rapera se mete por debajo de todos los sonidos. Ya finalmente cierra con A New World Order, con elementos muy propios de bandas como Heaven Shall Burn y Neaera, y donde cabe destacar el sonido del bajo en donde en ocasiones suena completamente gordo saltando por encima del resto de instrumentos. Y tal como vinieron se van, concluyendo este pequeña introducción a Make Me A Donut.

No se puede decir que hayan descubierto la panacea, pero sin duda Make Me A Donut se defiende bastante bien para ser un grupo novel dentro del mundo del Deathcore. Habrá que ver si no queda en una simple anécdota.

Puntuación: 7/10

jueves, julio 07, 2011

Decree - Fateless (2011)

Tras un día en el que he tenido ciertos problemas con la conexión (de repente casi no podía hacer nada, supongo que habría una bajada de tensión por parte de Timofónica en la terminal o algo), es hora de retomar los cimientos de este lugar apartado de toda civilización. Y esta noche vengo con las pilas bien cargadas, gracias a una de esas recomendaciones que despiertan tu curiosidad de una forma u otra, a partir de un hilo en el foro de Rockzone.

Y para ello, lanzo una pregunta al aire: ¿cómo sería para ti el fin de la civilización? Directo y sin titubeos. Podrían darse varias ideas a raíz de esta pregunta, está claro. La mía siempre la he asociado con una especie de rebelión de las máquinas, pero lejos de una rebelión al estilo Terminator con soldados robóticos, mi apocalipsis radicaría en una especie de simbiosis de las máquinas con todo lo que hoy en día conocemos, como si de un virus o una pandemia se tratara, donde todo ser viviente y toda materia pasaría a formar parte de una colonia tecnológica avanzada que se manifiesta en contra de la humanidad y decide apoderarse de absolutamente todo.

¿Que a qué viene esto? Básicamente todo lo que he dicho viene a ser lo que uno interpreta y llega a imaginarse (y situarse) frente a lo que nos encontramos en esta situación. Decree es una banda inglesa que bien podría ser uno de esos hijos bastardos de Godflesh, y con razón. Porque si hay una cosa que más me motivó a saborear este trabajo es la comparación que se le hacía con uno de los padres del Industrial Metal. Y una vez más, con razón. La manera de coger los elementos más característicos de la banda de Justin Broadrick y de zambullirlos en mares de experimentación, de atmósferas y de total parentesco con la Electrónica, hacen que Fateless se convierta en toda una experiencia, una sensación de estar viendo cómo todo desaparece a tu alrededor sin igual. Comenzando con Finite Years como una especie de bienvenida hacia un mundo desolado bajo una civilización poderosa e invasora ante todo, Decree nos va trasladando poco a poco más en su temible atmósfera, capaz de hacer su escucha toda una travesía hacia este mundo completamente desierto. Aunque algunos temas como Fateless presenten un ritmo muy marcado propio del EBM, todo ello se queda en meras anécdotas que se suscriben a la enorme sombra de Godflesh, y que se extiende de manera brutal ante la aparición de Bloodthirst, donde cuesta mucho figurarse un tema así sin pensar ello, pues lo tiene todo para ser un tema 100% Godflesh: la voz, la atmósfera sobrecargante, los instrumentos pesados y metalizados como si estuvieran forjando un nuevo arma de tecnología punta, los efectos que emplean... todo ello para después mostrarnos la otra cara de Decree: la cara oscura, que comienza con Night And Fog y nos abandona en la penumbra con Faded Glory, con una sensación de vernos atrapados y sumergidos en espacios reducidos, esperando la llegada de la muerte poco a poco.

Decree, la banda sonora del apocalipsis. Recomendado para esas noches tenebrosas jugando a juegos como Penumbra o Amnesia: The Dark Descent.



Puntuación: 10/10

lunes, junio 06, 2011

Zombi - Escape Velocity (2011)

La mitad del trayecto ya está recorrido, sólo queda esta semana para acabar con esta fatídica época de exámenes, y aunque el tramo final se debata con el examen más duro (mucho más duro me temo) de todos, esto hace que la cosa se convierta incluso en una aventura. Y ya que hablamos de aventuras, no convendría mal comenzar esta semana de la mejor manera con toda una experiencia fantástica a cargo de lo nuevo de esta peculiar banda. Hablar de Zombi es enfrascarse en toda una experiencia que te hará retroceder hacia el pasado, gracias a sus samples espaciales, deudores del propio Space Rock.

Pero la música de Zombi no se estanca únicamente en el "Space Rock". Bebiendo de bandas que van desde Genesis hasta Ozric Tentacles se podría decir, este dúo conformado por Steve Moore (conocido por sus colaboraciones en bandas como Lair Of The Minotaur, Red Sparowes y Sunn O)))) y Anthony Paterra se ancla en la batería, el bajo y un sintetizador únicamente y exclusivamente para conjugar una música que te retrocederá hacia el pasado, a la época de las recreativas y las películas de ciencia-ficción, para ser exactos. Muchos consideran a Zombi como la música perfecta para el mundo de Dune, famosa novela de ciencia-ficción, y lo cierto es que concuerdo en dicha afirmación. La sensación de estar surcando mares de arena a la velocidad del sonido es tal, que no me extrañaría que tomaran como referente el mundo de Frank Herbert para realizar su música.

Su propuesta atrajo rápidamente la atención de Relapse Records, convirtiéndose Zombi en el fichaje más extraño e inesperado del sello, y tras ello, lanzan su primer disco Spirit Animal, donde demuestran su potencial con un disco cargado de matices y esquemas que tomarían una vida eterna para destripar y entender en toda su plenitud dicha obra, y esto con pocos recursos, pero eso sí, bien empleados.

Ahora, con la llegada de Escape Velocity, la banda parece apoyarse mucho más en las piezas sintéticas de ésta para dar por sí mismo un trabajo diferente al anterior, pero que no cambia para nada en su visión espectral de las cosas. Con un teclado de velocidad vertiginosa que se puede apreciar en el tema homónimo de éste, la cosa arranca con un mayor apego a la música de Ozric Tentacles, pero sin ese punto tan lisérgico de los británicos, y mucho más ambiental y expansivo, cosa que se puede notar claramente en DE3, donde su músico adquiere un punto más emotivo con sus notas más agudas, sin dejar de parar nunca en el mismo ritmo, ritmo al que van introduciendo variaciones cada vez más enrevesadas y peculiares. Mayor énfasis en la Electrónica es lo que muestra este Escape Velocity, con una duración más breve.

La atmósfera, la música ideal para acompañar a juegos de la vieja escuela o para acompañar ese libro de historias que no se pueden encontrar en otro lugar que en sus páginas escritas y así recrear completamente el ambiente que quiere transmitir, eso es básicamente Zombi, un punto de conexión entre el oyente y el mundo que tiene delante suyo, un puente de la imaginación.



Puntuación: 9'5/10

viernes, mayo 27, 2011

Mamaleek - Kurdaitcha (2011)

Antes que nada, quiero aprovechar para dar todo mi apoyo desde aquí a todos los que participan y actúan en #acampadabcn tras la dura represión de los Mossos d'Esquadra en la Plaza Cataluña, así como también a los afectados en Lleida. Es una auténtica vergüenza, y que deja bien claro los tiempos que estamos corriendo actualmente y del material del que están hechos tanto el Gobierno comos sus can cerberos. Sólo hay que buscar en Flickr y Youtube para presenciar los brutales acontecimientos que se muestran, y toda la farsa que hay detrás ello (¿desalojar para permitir la actuación del servicio de limpieza? Se ha llegado a declarar la desaparición de datos acerca de las acampadas que se guardaban en ellos...).

Una vez dicho esto, pasamos a proceder al acta de hoy, que se basa en la idea de que todo está escalonado, estructurado y distribuido en niveles. El orden parece ser un factor primordial a día de hoy dentro de todo lo compuesto por el hombre hasta la actualidad. No se necesita ser un contemporáneo ni un experimentado en la materia para darse cuenta de la inmensa red en la que nos encontramos en la sociedad (y que se demuestra que nunca es perfecta). No sólo en lo antro, también se puede ver que la naturaleza se estructura por capas. Y con ello, cada nivel tiene la particularidad de que, cuanto más alejado está de la superficie, más desconocemos de éste. Creo que jamás llegaremos a saber cómo es el núcleo de la Tierra, por ser precisos.

¿A qué quiero llegar con todo esto? A que de alguna manera se puede hacer una analogía con la música, y con cada género en el que se divide ésta: mientras más nos sumergimos en un estilo, menos conocedores seremos de lo que nos encontraremos. Y, como si de seres abisales se trataran, encontraremos grupos cada vez más y más raros que superan las leyes de lo conocido para labrarse sus propias normas y regirse bajo ellas. Dentro del Black Metal se podría darse un caso concreto. Desde el puro Black que a día de hoy muchos conocemos, hasta el Black Metal experimental, hay un trecho, y muy grande. Más allá de lo conocido, existe un campo en el que caminan varios grupos que no tienen nada que ver con nada, ni siquiera con ellos mismos. Ése es el caso de Mamaleek, una banda que un servidor ha descubierto recientemente, y que le ha dejado bastante sorprendido. Originarios de Estados Unidos (para ser exactos, de San Francisco, California), esta banda tiene la peculiaridad de que lo que conocerás de ello es lo desconocido. Y es que Mamaleek es una banda extremadamente oculta, de la que nada se sabe de sus miembros (quizás algo, pero poca cosa). Y tanto como parece que quieren mantener una filosofía en la que lo desconcertante y lo desconocido priman por encima de todas las cosas, su música también se mueve por dichos terrenos. Mamaleek se aferra a un Black Metal completamente enfermizo, esquizofrénico, de ése que te dejará noches sin dormir, bien sea por la atmósfera que lo envuelve, bien sea descifrando la verdadera intención de la banda. Jugando completamente con la experimentación hasta límites insospechados, esta banda consigue mediante lo completamente radical llegar a sonar a todo y a nada a la vez. Todo porque presenta una cantidad de ingredientes que hacen de este plato sumamente raro, pero sabroso. Y nada porque si intentas buscar en tu biblioteca mental algo cercano a lo de esta gente, te darás cuenta de que no existe nada parecido a ellos.

Kurdaitcha es el nuevo trabajo de esta banda, y si hay algo que deja bien claro lo que busca, es no dejar indiferente a nadie. Mediante una suma de elementos que irán añadiendo como piezas para un motor, poco a poco éste irá arrancando hasta echar humo. Comenzando con The Hypocrite & The Concubine, Mamaleek muestra algunas cosas interesantes a primera escucha: para empezar, su sonido saturado hasta los límites que conocemos, haciendo que su música sea tan densa que necesites un seguro de vida para prevenirte de llegar a sufrir algunos daños irreparables tras la ingesta de semejante potenciador. Por otro lado, el tema en sí destapa unas peculiaridades que al menos un servidor nunca había presenciado, entre ellas esos sonidos tribales propios de tribus encerradas en el pasado. Tras ello, nos traslada a Wake Up, Jacob, donde se manifestarán dos factores que serán patentes a partir de este trayecto: el puro Noise, y bases electrónicas que causarán total confusión en el oyente debido a que es algo que uno no se espera para nada. Tras ello, llega My Body Rock Long Fever, con un piano cuyas notas caen como ráfagas de estrellas fugaces en la lejanía, mientras se va condensando la furiosa voz que va inundando todos nuestros sentidos, poniéndonos la carne muerta. Ya a partir de Sinner Won't Die No More los aspectos del Noise se hace cada vez más claros y concisos, entrelazados con una atmósfera cargante y asfixiante de Dark Ambient que te irá atrapando poco a poco. Saliendo del pozo para ver un poco de luz con The White Marble Stone, pequeñas melodías que se dislumbran entre varias capas de sonoridad densa y oscura como un futuro incierto, y terminando con Some Valliant Soldier como postre a la guinda, cierra un disco que irá cautivando en varios aspectos.

Un disco tenebroso, pero incluso a la vez melancólico, que deja un sabor dulce y a la vez extraño en nuestros paladares, y el que hay que saborear poco a poco para sentir toda la textura de ésta. Y os aseguro que hasta os sabrá a gloria.



Puntuación: 10/10

viernes, mayo 20, 2011

Jacula - Pre Viam (2011)

Podría esperarme el regreso de cualquier banda a día de hoy, o tiempo atrás: podría haberme esperado años atrás el regreso de Autopsy, podría haberme esperado el regreso de Fear Factory, o incluso podría haberme esperado el regreso de grupos que jamás pensarías que volverían a reagruparse como Demigod o Rottrevore. Cualquiera. Pero jamás, jamás en la vida, me habría esperado el regreso de algo como lo que hoy se nos presenta. Y es que estamos hablando de un auténtico dinosaurio, una banda que siempre ha permanecido en el más absoluto olvido y oscuridad, y que sin siquiera uno darse cuenta de ello, regresa como quien ha salido a comprar el pan.

Para saber de quiénes se tratan los que conforman todo esto, y de quién estamos hablando, es necesario remontarse nada menos que a finales de los 60's. Por aquel entonces supondría la llegada de una banda que dejaría todo patas arriba con su nacimiento, y que crearía un antes y un después dentro de la música del Rock a nivel general para dar un nuevo salto. Exacto, hablamos de Black Sabbath, los cuales dieron un golpe de estado en la música para comenzar a crear algo con un aura mucho más siniestra que rápidamente los embaucaría y tildarían de demonios. Así pues, empezaría a conformarse lo que hoy en día se conoce como Metal.

Hasta ahí nada nuevo. Sin embargo, casi al mismo tiempo que ellos, surgía una banda en las tierras de Italia, deudores de una escena del Rock muy peculiar, y que, por increíble que parezca o imposible de entender, superaban incluso a la banda de Iommi y compañía en cuanto a misticismo y ocultismo que por aquel entonces se les tachaban. A pesar de ello, su poca repercusión dentro del mercado hizo que esta banda pasara completamente desapercibida dentro de su propio ámbito, y como por aquel entonces la información era mucho más limitada por los medios, nunca se llegó a saber de esta banda más allá de aquellos privilegiados que tuvieron la oportunidad de entablar contacto, de una manera u otra, con ella. No obstante, gracias al poder de Internet, y como si de un Jesucristo se tratara, ayudó a que esta banda de una manera u otra se pudiera dar a conocer, tanto su existencia como el legado que pueda tener, llegando a convertirse en una banda de culto para aquellos quienes han tenido el privilegio de toparse con ellos (entre ellos, un servidor).

Jacula es una banda que se forma en 1969 en las tierras de Italia y que, con bandas como Pink Floyd, Yes y Genesis presentes en la escena del Rock progresivo de por aquel entonces, construían su propio camino, adentrándose en la más absoluta oscuridad. Porque si hay algo que caracteriza a esta banda, es el fuerte halo de ocultismo que data a éste, gracias a la presencia por aquel entonces del médium Franz Parthenzy, quien se encargaba de las letras y del camino que tomaría la banda.

Por lo tanto, Jacula se convertiría en una de las bandas primerizas del Rock que rechazaría todos los esquemas establecidos por aquel entonces en dicha música, para adentrarse en un mundo completamente oscuro, y con la ayuda del boom que por aquel entonces estaba manifestando el Rock progresivo, y con arreglos sinfónicos mediante órganos, violines y demás, comenzarían a realizar una música minimalista, lejos de todo lo típico que encumbraba por aquel entonces. No es de extrañar entonces que Jacula sea considerada una banda de Proto-Metal, por su endurecimiento del sonido, por sus letras oscuras y, en esencia, por todo el halo de misterio que los rodeaba. Sin embargo, su corta vida hizo que, con sólo dos discos, la banda cayera en el olvido y no se volviera a saber nada más de ella. Décadas después, algunas bandas empezaron a manifestar desarrollos que, para aquellos conocedores de estos italianos, recordaban sin dudas a ellos. Un ejemplo de esto puede ser Devil Doll.

Ahora, y tras muchos años después, y sin previo aviso, parece que alguno/s de los miembro/s ha visto una oportunidad para rescatar a la banda de su tumba y del olvido, y resucitarla para volver a hacer lo que en aquella época mejor sabían hacer. Y como si hubieran despertado de un profundo coma que les ha llevado a un mundo completamente distinto, y ajenos a todo lo que les rodea, Jacula vuelve dispuesto a proclamar el puesto que les pertenece. Y así es, la llegada de su nuevo trabajo Pre Viam con el que habían mostrado algún tema nuevo allá por 2008 ha demostrado que para la banda han cambiado muchas cosas, pero no su modo de ver las cosas. Cierto es que la banda ya no la conforman los mismos miembros (por ahí creo recordar que permanece su vocalista Antonio Bartoccetti), pero nada de eso es un impedimento para seguir mostrando su música esotérica, de las más oscuras que se hayan escuchado jamás. Conformado en atmósferas desoladoras y oscuras, apoyadas y reforzadas en arreglos sinfónicos de órganos, piezas de teclado, y jams de puro Rock endurecido, de las más increíbles que uno pueda encontrarse en este estilo, Pre Viam es todo un digno regreso. Jacula Is Back es toda una declaración de intenciones, en donde las voces de ultratumba y la atmósfera propia de un cementerio abandonado dan paso a unos solos de Rock que demuestran la influencia que podrían dar más adelante al Metal si hubiera salido en su correspondiente época, y que dejarán el suelo de tu habitación embadurnado en babas, cosa que se repite nuevamente en In Rain. Los teclados propios de iglesia son patentes en todo el trayecto del disco, donde se intensifican al final de trayecto en Possaction, una obra maestra donde el ritmo militar combinado con los gritos de puro dolor y agonía dejarán a un lado toda esperanza de vida que puedas tener. Todo lo demás, es algo a descubrir, no pienso chafaros la sorpresa esta vez.

Un increíble y nada esperado regreso de una banda que te dejará bien claro por qué a día de hoy se considera banda de culto. Porque sí, incluso antes de Black Sabbath, existía música oscura. Italia es grande, amigos.



Puntuación: 10/10

jueves, mayo 05, 2011

Maybeshewill - I Was Here For A Moment, Then I Was Gone (2011)

Después de un día ciertamente "bizarro", es hora de tomarse un tiempo, respirar hondo y adentrarse en los terrenos más relajados de la música para dejar volar toda la imaginación hacia donde uno quiera. Y para ello, nada mejor que haciéndolo con el regreso de una banda que ya en su momento comenté sobre su disco del 2009 hará cosa de un año aquí. Maybeshewill es posiblemente una de las bandas con mayor personalidad que haya escuchado dentro del panorama del Post-Rock, gracias a sus continuos retoques de la Electrónica y arreglos de violines y pianos. Originarios de Reino Unido, en 2009 lanzaron el que posiblemente sea su mayor obra lanzada hasta la fecha, Sing The Word Hope In Four-Part Harmony, donde alcanzaban su propio equilibrio en un disco cargado de emoción y fuerza.

Ahora, y tras un pequeño adelanto, vuelven a deleitarnos con su nueva obra titulada I Was Here For A Moment, Then I Was Gone. Con las esperanzas depositadas plenamente en la banda, uno vuelve a encontrarse con una maravilla que va adueñándose de tu estado de ánimo, elevándola hacia un estado de paz y tranquilidad absoluta. Su nuevo trabajo supone una nueva visión en donde se centra más en aquellos elementos que acompañaban a los instrumentos principales, reforzando y potenciando los violines, pianos e incluso instrumentos de viento (saxofones y demás) para darle mayor protagonismo y variedad ante la música de la banda. Buen ejemplo de ello podemos encontrarlo en Words For Arabella, donde se va produciendo un in crescendo en los instrumentos hasta alcanzar el punto álgido y súmmum del tema al final de éste.

Esto confiere a Maybeshewill un nuevo enfoque a su música dentro del estilo que predican, y da a I Was Here For A Moment, Then I Was Gone de una personalidad reconocible al instante. Si bien sus temas se han vuelto mucho más relajados respecto a su hermano mediano, sigue habiendo sus dosis de riffs de Rock bastante duros que van siendo acompañados por esas piezas melódicas que inundan las cabinas de este barco que se sumerge en un mundo de ensueño, propio de los Russian Circles más rudos. Debido en cierta medida a este balance de + melodías / - dureza, la composición de cada tema se vuelve incluso más compleja que su predecesor, aunque bien es cierto que no alcanza la majestuosidad de varios momentos que encumbraban a éste. En cierto modo, se podría decir que esto es lo más próximo a escuchar la BSO de una película, y no me extrañaría que parte de ella se tomara prestada.

Todas las emociones existentes en el ser humano son concentradas y liberadas como una expulsión de gas en un disco que te hará viajar... y sin tener que pagar pasaje.



Puntuación: 9/10

lunes, marzo 21, 2011

Thomas Giles - Pulse (2011)

Conocéis a Between The Buried And Me, ¿cierto? Está muy claro que sí, directa o indirectamente, es raro que uno no los haya ni siquiera haberlos oir mencionar en la vida, es un grupo que de una manera u otra acabas descubriendo, sea para bien o para mal. Siendo una de las bandas más emblemáticas del Metalcore progresivo, y reconocidas a gran escala dentro de dicho mundo, recogiendo los elementos de bandas como Cynic y dándoles una nueva visión de éste, con resquicios de otras muchas como Dream Theater u Opeth pero llevado al mundo del Metalcore, no es de extrañar que esta banda se haya catapultado hacia la cima de lo mejor del género en todos sus aspectos, pues la increíble manera de mezclar la contundencia y mala hostia del Metalcore con la técnica compositiva y los pasajes tranquilos y jazzeros hacen de ellos una banda muy a considerar.

Sin embargo, no es extraño que dentro de un grupo, uno quiera explotar y exprimir ciertas ideas y sonidos que se ven limitados ante una banda que se aleja del concepto que quiere uno aprovechar. Y para evitar cargarte a tu propia banda intentando meter tu concepto al límite, ¿qué es lo que puedes hacer? Pues coger y lanzar un disco en solitario. Karl Sanders es un claro ejemplo de ello que ya había mencionado hace mucho tiempo atrás y el que quería sacarle el máximo partido a las influencias egipcias que presentaba sin querer afectar para nada a su grupo, Nile. Hoy, es el caso de Thomas Giles, o en otras palabras, Tommy Giles Rogers, líder, vocalista y teclista de BTBAM. Su gusto por la experimentación y continuo jugueteo con la electrónica le ha llevado a querer realizar su propio disco en solitario en el que pueda expresar su visión sin límite alguno. Pulse es el resultado de ello, lanzado bajo Metal Blade, aunque anteriormente ya había lanzado una muestra de sí con su disco Giles del 2005.

En Pulse, Tommy coge la parte más progresiva y experimental de BTBAM y la eleva a la enésima potencia a base de pasajes atmosféricos, samples electrónicos y algunos dejes rockeros que confieren al disco de mucha variación y experimentación. A primera escucha no es algo para cualquier fanático de lo extremo, y muchos pensarán que poner este disco como un referente a tener en cuenta se debe principalmente al nombre que hay detrás de éste, y que si hubiera sido lanzado por otro artista cualquiera, ni uno se habría dado cuenta de ello. Sí y no. Está claro que ya el mero hecho de ser un proyecto en solitario de Tommy hace que a uno le despierte la curiosidad, pero eso no quiere decir que vaya uno a abrazar el disco ciegamente. En este caso no es así, pues estoy seguro de que estamos ante una maravilla sonora a pesar de lo que uno se encontrará. Con mucho toque electrónico, Tommy logra un disco que recoge de todo tipo de sonidos, y que a momentos te puede sonar a puro tema de disco, como otras veces a puro BTBAM. Lo primero se puede captar desde el primer instante con su primer tema Sleep Shake, grandioso tema el cual se te pegará su pegadizo ritmo en un instante. La otra cara de la moneda se puede notar en temas como Medic, donde Tommy no se olvida de sus impactantes growls que se entrelazan con su increíble voz melodiosa que se gasta. Y junto con ello, temas como Mr. Bird, Catch & Release y Reject Falicon irán conformando este disco rico y variado en matices diversos.

Toda una caja de sorpresas que te cautivará poco a poco, y que demuestra la pericia y la mente inquieta de este hombre que siempre tiene algo bajo la manga en su perfecto plan. Tommy Giles deja bien claro por qué su grupo es tan altamente glorioso y adictivo a la misma vez, y es que sin él, esta banda se sentiría como si hubiera perdido a un familiar.



Puntuación: 9'25/10

domingo, febrero 27, 2011

Igorrr - Nostril (2010)

Hoy, os traigo algo que va a marcar un antes y un después en esta humilde (des)morada, algo que sobrepasa los límites de la compresión musical hasta el punto de llegar a crear un debate en su contexto, en la forma de ver las cosas de este señor, en su manera de exponer sus ideas, su interpretación y su visión de la música.

Pero lo primero es empezar desde cero, partiendo de la siguiente pregunta: ¿quién es Igorrr? Pues bien, es el nombre al que responde Gautier Serre, artista musical francés y miembro de ese proyecto de Death/Grind electrónico y experimental conocido como Whourkr. Partiendo de esta base, aquellos que hayan escuchado dicha banda sabrán qué se traen entre manos: una música alocada, enfermiza, que experimenta continuamente con el Death Metal y el Grindcore hasta límites insospechados, lleno de matices del Breakcore y con auténticas voladas de mente hasta llegar a la absoluta locura. Pues bien, este hombre no solo vive de esa banda, pues además de ella sigue su carrera en solitario que, y os lo digo desde ya, es APABULLANTE. En los pocos años que se ha dado a conocer, ha demostrado una nueva concepción de hacer Electrónica llevándola a un nuevo nivel jamás alcanzado antes.

Y precisamente ésa es la peculiaridad de este hombre: que debido a su original propuesta, sólo puedes hacer dos cosas: o amarlo, u odiarlo. Así de fácil y en bandeja te lo deja. Pues lo que hace este tío puede o no gustarte, pero el talento lo tiene ahí, desde luego.

¿Y qué se supone que hace exactamente? Algo incluso más bizarro que lo que ya se trae con Whourkr, su principal baza es el IDM (Intelligent Dance Music), ese estilo musical de la Electrónica tan enrevesado, y con el que juega y experimenta como el que manipulara las leyes de la física a su antojo. Con esto, te encontrarás cosas tan dispares como influencias del Trip-Hop, Death Metal y, atención, de la música barroca.

Porque sí, este tío no conoce límites y no le teme a nada, por lo que se atreve con todo. En su último disco Nostril nos hace una clara demostración de lo que hace y es capaz de hacer: golpes de bases electrónicas con toda clase de instrumentos contemporáneos, guitarras eléctricas, voces masculinas y femeninas de ópera, guturales... nada de eso es un impedimento para meterlo todo dentro de su genial música y hacer con ello un nuevo mejunje, letal como el veneno más potente. Olvidaros de las estructuras sencillas, Igorrr se las arregla para todas y cada una de sus canciones mantenga una composición que, sin buscar el orden y la sencillez, transmitan un mensaje. Así pues, nos encontraremos con temas que, como dije antes te guste o no, no te dejará indiferente, desde luego: Double Monk, Tendon, Very Long Chicken y, especialmente, Moldy Eye, tema que cierra el disco con unos guturales y unos pig squeals que te harán un nudo en la garganta al tragar saliva. Sin ningún esquema en sí, donde todos los elementos que encierran el disco se van expandiendo y saliendo como almas en pena que intentan escapar de su eterno sufrimiento, Nostril sólo te dejará con una única opción a realizar: volver a darle al reproductor, y escuchar nuevamente el disco para saber qué demonios ha pasado.

Que no te engañen las apariencias: estamos ante una revelación de la música en todos los ámbitos habidos y por haber. Y si así no es, que alguien me haga bajar a tierra, porque ahora mismo me siento en todos lados y en ninguno a la vez (y no, no estoy fumado). Tienes una cita con Gautier Serre, tienes una cita con Igorrr.



Puntuación: 10/10

viernes, diciembre 03, 2010

Solefald - Norrøn Livskunst (2010)

Mucho ha pasado desde la última vez que escuché a esta banda. Su manera de crear un Black Metal excelentemente elaborado con varios matices hicieron que un servidor se enamorara de esta gente al instante la primera vez que los descubrió, y de escuchar joyas magnas del tamaño de The Linear Scaffold y Red For Fire: An Icelandic Odyssey: Part I por ejemplo. Sin embargo, poco a poco empecé a descubrir otras obras maestras, y a dejar de lado a estos chicos injustamente, siendo enterrados en las profundidades de mis recuerdos.

Hoy, he vuelto a enamorarme de ellos gracias a su repentino despertar y resurgir con su nueva obra maestra: Norron Livskunst. Porque amigos, estamos hablando de un pilar fundamental creado recientemente y que puede competir directamente con lo nuevo de grandes como Agalloch y A Forest Of Stars sin despeinarse. Dos, dos son los mortales que dan forman a este colosal proyecto. Sus nombres: Cornelius Jakhelln, y Lars Nedland. Salidos directamente de las profundas y gélidas aguas de Oslo (Noruega), vuelven a armarse estos guerreros para librar una vez una batalla en la que los ganadores somos todos. Porque todos salimos ganando, nosotros disfrutando esta pieza artesanal, y ellos por recibir el reconocimiento que se merecen, pues éste es el debut de la banda en la discográfica Indie Recordings, lugar de culto donde descansan ancestros como Shining, Enslaved o Vreid.

Si hay algo en lo que siempre han destacado este dúo celestial, es en una cosa: en hacer lo que les salen de los cojones, pues pueden permitirse hacerlo, y con total maestría. Lo han demostrado siempre, y Norron Livskunst no es la excepción, pues ya no es que muestren influencias que entreven distintos géneros musicales, es que cada tema es un mundo, casi literalmente, cada uno con una personalidad única y pasmosa, y que hará que no te aburras en ningún instante.

Por increíble que parezca, la banda llega a rozar en este disco márgenes que pueden resultar hasta absurdos, pues el contraste entre temas es tan brutal, y la comparación entre unos y otros es tal, que dará la sensación de estar escuchando continuamente un grupo distinto. Pero no, Solefald sabe cómo engancharte, y como si de un bufón con varias máscaras, sabrá mantenerte sentado con una sonrisa de lado a lado. Para que os hagáis una idea de ello, os haré un detalle de los primeros temas:

Song Til Stormen: quizás uno de los temas más serios del disco, y que mejor define lo que por regla general han hecho esta banda durante mayor parte de su existencia. Los elementos del Post-Metal y el Post-Rock son claros y patentes en éste, fusionados con una mescolanza de voces muy folkies, tanto masculinas como femeninas (éstas últimas sublimes), acompañado de las lágrimas derramadas por pianos. Maravilloso, simple y llanamente.

Norron Livskunst: el tema homónimo del disco se lleva la parte más blacker, sin dejar de lado los riffs cristalinos y las voces limpias y suaves. Un tema que te elevará a los cielos sin remedio alguno.

Tittentattenteksti: el tema más bizarro de este jodido disco. Da la sensación de que hicieron este tema para ver cuál es la reacción del oyente. Y lo han logrado, porque al menos yo no puedo tomarme en serio este tema. Entre esa voz que va tirando hacia la "voz de pito", los delirios que llega a presentar dicha voz, y algunos elementos propios de la Electrónica (sí, electrónica), hace de este tema un experimento bastante extraño. Y lo peor de todo es que hasta engancha, al menos a mí, risas aseguradas con este tema, ¡Rattata!

Stridsljod (Blackabilly): y pasamos rápidamente de un tema completamente esquizofrénico a otro en donde parece que de repente los Korpiklaani hayan echado a la banda a patadas y se hayan puesto a los instrumentos. Porque este tema se convierte de repente en un tema de puro Folk Metal tabernero como el que desarrollan los finlandeses. Nuevamente un tema que te deja con la boca abierta al no esperártelo bajo ningún concepto.

Eukalyptustreet: y volvemos de nuevo a los pasajes tranquilos con este tema que presenta una cantidad de contrastes increíble, un toque medio rockero, medio jazzero, de mano de un saxofón (sí, como vuelven a leer), con unas voces y unos tránsitos melodiosos y preciosos. Más de 9 minutos de pura obra maestra.

Raudedauden: y de nuevo pasamos a la tralla directa de mano de este tema con unos riffs aplastantes y que te harán volar la cabeza irremediablemente, junto con ese pequeño toque folkie por delante.

Eso es un adelanto de lo que os encontraréis en Norron Livskunst. Si queréis saber el resto de lo que encierra este tesoro, tendréis que escucharlo para comprobar cómo termina uno de los mejores discos, no sólo del año, sino posiblemente del Metal en general. La tierra volverá a experimentar un cambio en su rumbo tras la llegada de este mesías.



Puntuación: 10/10

miércoles, noviembre 17, 2010

Killing Joke - Absolute Dissent (2010)

Pasado, presente, y futuro. Posiblemente eso sería la mejor definición para esta banda, ya que 3 décadas han pasado desde que estos ingleses decidieran crear una banda humilde de la que jamás se esperarían que llegaría a convertirse en uno de los pilares indiscutibles de la música a nivel general. Y hoy en día, escuchar este disco hace a uno sentirse como si los estuviera descubriendo por primera vez allá por finales de los 70's. Killing Joke es uno de esos dinosaurios indiscutibles, influenciadores del Post-Punk y el Industrial, además de tocar elementos tan diversos como el New Wave, electrónica, Rock gótico o el Hardcore en dosis pequeñas y suficientes.

Y hoy en día es ver la figura de miembros de la banda como el front-man Jaz Coleman y erizarle a uno los pelos del cuerpo. Porque Killing Joke han creado escuela, durante todo el tiempo de su existencia, influenciando a bandas tan diversas y dispares entre sí como Godflesh, Napalm Death, Soundgarden, Amebix, Tool o Porcupine Tree. Y eso es sólo una pequeña muestra, pues la lista de pesos pesados que se han visto atrapados ante el aura de esta gente es mucho mayor. Muchas son las obras maestras que nos han dejado estos ingleses, comenzando por su debut homónimo que data del 1980, por no hablar de otras obras como Pandemonium o su segundo disco homónimo del 2003. Y aún a pesar de su separación entre 1996 y 2002, la banda ha sabido mantener el nivel durante todos estos largos años.

Y aún a pesar de los años, siguen manteniéndose con el mismo nivel que llevan cargando desde hace muchos, muchos años. Absolute Dissent es como escuchar uno de sus clásicos de toda la vida, la producción acompañada de la característica y potentísima voz de Jaz Coleman junto con su sonido sello de su identidad. Y con razón, porque estamos hablando del disco que vuelve a tener la formación original de la banda tras muchísimo tiempo, es decir, Kevin Walker a la guitarra, Martin Glover al bajo, y Paul Ferguson a la batería. Y aún con eso, el sonido del disco difiere de sus predecesores, pero recogiendo algunos elementos previos.

Escuchar temas como el grandilocuente In Excelsis hace que uno levante una ligera sonrisa al volver a escuchar a esta gente, pero la cosa nos sorprende cuando escuchamos algún tema como The Great Cull, con un sonido muy pesado propio del de su segundo disco homónimo del 2003. Aparte de esto, Absolute Dissent guarda algunos ases bajo la manga, como European Super State, single visto previamente en el EP In Excelsis y tema puramente Electrónico donde el resto de los instrumentos destacan por su ausencia. Sumando el feeling que desprenden temas como The Raven King, y otros temas como This World Hell de sonido 1oo% Killing Joke, tenemos como aliciente final un nuevo bombazo de estos ingleses. La voz de Jaz Coleman sigue intacta e implecable, pareciendo que los años no pesan para él. Al contrario, sigue siendo el mismo joven rebelde de por aquel entonces.

Dejad correr la alfombra roja, y haced paso para los reyes del Rock en general. El mundo les ha dado una oportunidad más, y han sabido aprovecharla al máximo posible.



Puntuación: 9/10

miércoles, julio 28, 2010

Ozric Tentacles - The Yumyum Tree (2009)

Bueeeno, y después de haberme tomado un pequeño descanso centrándome en otras cosas desde que el otro día una amiga me ha regalado un par de videojuegos para PC (entre ellos Max Payne, Desert Storm y Need For Speed Carbono, ha sido volver a una de las etapas de mi pasado), y tras acabármelos (soy de los que cuando juegan a un videojuego, me olvido del resto y no vuelvo a mi mundo hasta que me lo termino), es hora de volver a retomar el blog.

Y ya que hablo de videojuegos, lo que más me encanta de éstos es sobre todo el Soundtrack y la BSO que suelen acompañar a éstas. Desde la música de las consolas de antaño en máquinas recreativas y que se te metían en la cabeza como una droga, hasta juegos con gente de prestigio a cargo de la BSO de éstas como puede ser Metal Gear Solid con Harry Gregson-Williams al cargo, lo cierto es que los temas que acompañan a los videojuegos son una de las claves insignias de éstos, siendo fácilmente reconocible los temas principales de juegos como Super Mario, Metroid, Hitman (una de las BSO's más increíbles que haya escuchado nunca), y demás.

"¿Y a santo de qué coño viene esto?", preguntaréis. Tranquilos, mis impacientes lectores, todo esto es una introducción para poneros en situación de lo que voy a hablar ahora. Ozric Tentacles es, indiscutiblemente, un viaje al pasado, en donde nos harán evocar a nuestra infancia en la que perdíamos horas y horas en las recreativas, en nuestras Game Boy's, en nuestros héroes pixelados y mucho más. Y es que la música de esta gente es, en mayor o menor medida, perfecta para pasar a ser BSO de cualquier videojuego que se precie. No sé ustedes, pero yo al menos cuando me reproduzco algo de esta gente, me es imposible no pensar en mi lado consolero, e incluso en bastas y extensas playas paradisíacas. Si de formar parte de algún juego se tratara su música, está claro que ése sería Outrun, clásico entre clásicos. O Metroid, por ese rollo futurista que se lleva.

Ozric Tentacles nace allá por 1983 en Reino Unido. Quizás esto es lo primero que impresiona a uno. La longevidad de esta banda, y el poco reconocimiento que tiene, ya que casi se podría decir que es una de las bandas insignia de ese género tan astral que es el Space Rock. Más de 2 décadas de actividad con una bastísima discografía, en la que The Yumyum Tree, basado en el poema Jabberwocky de Lewis Carroll es su obra más reciente, y un claro ejemplo de lo que esta gente hace. Como bien sabemos, el Space Rock es un género que juega mucho con los sintetizadores para conseguir ese efecto cósmico, aunado en la Electrónica. Sin embargo, Ozric Tentacles juega tanto con este recurso en este disco que casi se podría decir que es Electrónica con toques de Space Rock, en vez de al revés. Esto es debido a que juegan mucho con los teclados y los sintetizadores, consiguiendo unos pasajes y texturas acojonantes, todo ello bajo un ritmo y atmósfera psicodélico, muy psicodélico, y con un progresismo digno de las mejores bandas del estilo. Habrán temas más rockeros que otros, como Oddweird, pero generalmente se basan en las ambientaciones y los sonidos electrónicos.

¿Dispuesto a volver a los 80's?



Puntuación: 8'75/10

lunes, julio 19, 2010

Iwrestledabearonce - It's All Happening (2009)

Hoy, acabo de recordar lo que siempre me dice un amigo mío: no soporta las voces femeninas, en general. Yo la verdad es que no entiendo que diga eso, porque lo cierto es que hay un montón de mujeres con mucho prestigio en el mundo de la música, y suelen ser las que más fácil llegan a alcanzar registros vocales que ni siquiera una voz masculina puede alcanzar. Centrándonos en el Metal, podemos encontrarnos con viejas leyendas como Doro, y ni hablar de la actualidad con gente que aún sigue dando guerra como Sabina Classen (Holy Moses). Incluso podemos encontrarnos a auténticas gorrinas a las voces de bandas Brutal Death como Awaiting The Autopsy o Psychobolia. La única que no trago es Angela Grossow, quizás por el hecho del endiosamiento que la mayoría del público metalero tiene hacia ésta, sobre todo por el simple hecho de que está buena, fijándose la mayoría más en eso que en su voz, que tampoco es que sea la séptima maravilla habiendo gente mucho antes que ella dando lecciones (a Sabina Classen me vuelvo a remitir).

Pero alejándonos del Metal y de asuntos que no vienen a cuento, y centrándonos en el Core, hoy quiero hablar de una banda que desde su aparición me ha resultado toda una revolución dentro del Core en sí. La mayoría de los que se mueven por estos lares conocerán Iwrestledabearonce. Gente joven y una banda realmente reciente (se formó en 2007), Iwrestledabearonce es un grupo la mar de curioso debido a su manera de realizar música, experimental, variada y con mucho sentido del humor. Y es que en un mismo tema te puedes encontrar cosas tan dispares como Deathcore, Electrónica, música Disco y Pop (!!!), Metalcore y Mathcore. Con tan sólo un EP homónimo y su disco debut en la calle lanzados por Century Media, esta gente también destaca por estar las voces a cargo de Krysta Cameron, chica que puede permitirse el lujo de dar un repaso a muchas bandas con sus voces Death, screams y limpias, todas con una maestría que tumba hacia atrás. En serio, es imposible no enamorarse de esta mujer. Aparte de ello, también destacan por su puesta en escena en los conciertos en ocasiones, presentándose Krysta con un disfraz de Furby, entre otras cosas. Unos cachondos, desde luego. Dichos detalles son los alicientes que han alzado a la banda como toda una sorpresa y le han dado el reconocimiento que tienen hoy en día en el mundo del Core.

Las guitarras son todo un alarde de buen hacer, y de la locura suprema cuando empiezan a darle a una técnica propia de unos Psyopus, llegando incluso a lo absurdo. La batería tampoco se puede decir que es manca (atentos al trabajito que se marca en Tastes Like Kevin Bacon). Tampoco se puede decir lo mismo del bajo, que aunque como siempre se haga menos notorio, está ahí, y marca junto con la batería el ritmo de buena manera.

Con títulos tan cachondos como The Cat's Pajamas, Pazuzu For The Win o Black Eyed Bush (temas que pasan a un plano más ambiental y experimental), It's All Happening es una muestra de cómo hacer música diversa sin llegar al aburrimiento. Disfrutarás con la música Disco y los breakdowns de You Aint No Family, la Electrónica y las voces suaves de Krysta en White Water In The Morning, o ese momento "cowboy" cachondo de Tastes Like Kevin Bacon. Y si no, también disfrutarás del toque popero y esquizofrénico de Danger In The Manger. Hablaría con detalles de cada tema, pero lo cierto es que es algo que está lejos de mi alcance debido a la cantidad de matices y detalles que presenta. Es mejor que lo escuchéis y disfrutéis por vuestra propia cuenta.

Una banda joven y prometedora que calla de una vez por todas las voces que hablan acerca de que el Core moderno no tiene nada más que demostrar y que está estancado y muerto hoy en día. Pues ahí tenéis una muestra de que no es así, y ya podéis seguir de tozudos con vuestros comentarios sin argumentos, que servidores como yo seguirán disfrutando de esta música.

Si te gusta Arsonists Get All The Girls, pero con un enfoque mucho más variado, Iwrestledabearonce te dará lo que buscas. Chúpate ésa, Angela Grossow.




Puntuación: 9'25/10

domingo, julio 18, 2010

Caïna - Temporary Antennae (2008)

En estos últimos años, he empezado a encontrarme un género que me ha llamado bastante la atención: Post-Black. El caso es que más que un género en sí, es una etiqueta para llamar la atención del oyente, ya que no está definido su sonido, es decir, aún no se tiene claro a qué se quiere llamar cuando decimos "Post-Black", pero ya sabemos que hoy en día todo lo que lleva la palabra "Post" llama la atención de uno (a mí por ejemplo). Dicha etiqueta me la he encontrado en grupos que van desde el Black Metal más Avant-Garde, hasta el Black Metal que hoy en día realizan bandas como Altar Of Plagues, Lântlos o Amesoeurs, ahondando en el Post-Rock, Post-Metal y demás. La conclusión a la que llego es que con el Post-Black se intenta referir a todos aquellos grupos Black Metal que se alejan de la línea de éste, sin llegar a ser Folk ni Viking Metal, y manteniendo igualmente la base de dicho género.

Quizás como he dicho sea una etiqueta un tanto absurda que no sirve más que para llamar la atención, pero lo cierto es que grupos como Caïna podrían ser un buen referente para intentar darle una definición del sonido del Post-Black. Porque la verdad es que lo de este grupo es algo que cuesta encontrarse en otra banda. Un sonido profundo, abstracto, que sumerge al oyente en un mundo desolado.

Poco se sabe de este grupo. Caïna es un proyecto proveniente de Reino Unido, formado por Andrew Curtis-Brignell, quien colabora en otros grupos experimentales como Celestial Sea y The Red Cathedral. Comenzando como una banda Black Metal como cualquier otra, pronto empezaría a presentar influencias propias del Post-Rock, Black Metal depresivo y la Electrónica. Tras dos LP's, Some People Fall y Mourner, y tras varios EP's y demos, lanza su tercer y último álbum hasta la fecha, Temporary Antennae, bajo el prestigioso sello Profound Lore Records. Creo que no hace falta hablar de dicho sello, sólo entrad en su MySpace y flipad aquellos quienes aún no lo conozcan: Portal, Bloody Panda, YOB, Altar Of Plagues, Amesoeurs... y me quedo corto, normal que se encuentre bajo un sello como éste. ¿Qué vamos a encontrarnos aquí? Pues un pasaje a lo sombrío y lo alegre, en su justa medida, porque Temporary Antennae es un trayecto por los lugares más recónditos de la mente, y a su vez la visión optimista de la vida. Suena contradictorio, pero ya veréis en cuando empecéis a escuchar el disco y os deis cuenta de que no podéis pararlo, porque os atrapará al instante, os lo aseguro.

El disco comienza con Manuscript Found In Unmarked Grave, 1919 a modo de intro, donde ya os podéis encontrar lo que decía hace un momento de lo alegre y sobrecogedor, con un arpa que va acompañada de unos sonidos propios de ultratumba, para acabar con unos recitales sobrecogedores. Sin darnos tiempo a degustar la intro, nos ataca con Ten Went Up River, primer tema que te enterrará vivo con sus riffs, su sonido, voces y piezas de teclado, todo ello con un sonido próximo a Altar Of Plagues, y que se va apoyando en guitarras acústicas y melodías propias del Post-Rock que te atrapan y seducen al instante y termina dejándonos con el canto de una niña que te dejan helado.

A continuación, Willows And Whipporwills comienza con un Post-Rock propio de unos Red Sparowes simplemente acojonante que hunde tus sentimientos, acompañado de voces suaves y distorsionadas que ayudan a conseguir ese toque de dulzura y tristeza simplemente apabullante, que se irán tornando cada vez más blackers y opresoras, todo sin dejar de lado esas atmósferas esotéricas que te harán rendirte ante sus pies. Nuevamente nos dejará con los mismos cantos de niño del anterior tema.

Tobacco Beetle presenta un sonido mucho más propio del Black Metal depresivo de unos Shining, con distorsiones de guitarra alucinantes y un uso de la Electrónica marcando el ritmo sin igual a final de tema. Y tras éste, da paso a Larval Door, donde la Electrónica hace mayor acto de presencia, con un sonido Post-Rock rozando incluso el Indie. Aquí es cuando notamos lo increíble que es ver la diferencia tan abrumadora del disco entre éste y el anterior tema, da la sensación de que estamos escuchando dos discos a la vez, o un Split de dos bandas que no tienen nada que ver.

...And Ivy Wound Round Him mantiene el sonido y las atmósferas del Post-Rock, desapareciendo por completo el sonido electrónico anterior, y que se sigue manteniendo en Them Golds And Brass, hasta que comienza Andrew a dar unos recitales con su voz distorsionada y entra un riff blacker por delante. Petals And Bloodbowls vuelve a recuperar el sonido alegre de Larval Door, e incluso presenta un sonido mucho más próximo al Shoegaze de unos My Bloody Valentine.

Toda esa alegría pasa a ser sustituído por un sonido más triste con el tema homónimo que da nombre al disco, Temporary Antennae, donde con sólo dos cuerdas consigue una melodía que atrapa, para estallar en una batería arrolladora que te deja inconsciente. Nuevamente la Electrónica hace acto de presencia a final de tema entre el ritmo de batería y los sonidos que se acercan disimuladamente al Noise. Y ya llegamos al final con None Shall Die, con sus melodías que se apagan como una leve llama en medio de la oscuridad.

Magistral, un disco que comenzaba con todos los ingredientes del Black Metal, y que se va disipando hacia un Post-Rock melódico y emotivo a medida que avanza el disco, como la luz al final de un túnel. Si esto es Post-Black, alabado sea éste.



Puntuación: 9'5/10