lunes, agosto 22, 2011

Today Is The Day - Pain Is A Warning (2011)

Quién le iba a decir a uno que este año nos brindaría nada menos que lo nuevo de un peso pesado como puede ser Today Is The Day. Convirtiéndose con el paso de los años en todo un referente de la enfermedad y lo malsano a efectos musicales, este proyecto perpetrado por el demente de Steve Austin se ha columpiado siempre en su particular parque de atracción podrido y abandonado donde la oscuridad y lo oxidado se torna en un putrefacto sonido que haría enloquecer hasta al mismísimo Diablo. Varias son las joyas que ha facturado la mente de este hombre, entre ellas la que ya se comentó en su momento aquí, y después de Axis Of Eden, maravilla de unos y decepción de otros, nadie sabía con qué nos vendría la próxima vez que volviera a pisar un estudio... hasta ahora, que finalmente ha concebido su nuevo retoño, bautizado como Pain Is A Warning, y que desde luego es, como mínimo, anecdótico.

Contando en esta ocasión con nada menos que Curran Reynolds y Ryan Jones, batería y bajista respectivamente de la banda Wetnurse, Steve Austin parece que le ha pasado algo que nadie jamás se habría esperado de él. Como bien diría el compañero Eraser de The Elementary Revolt: Steve se nos ha enamorado. Y es que, por extraño que parezca, Pain Is A Warning muestra el lado más rockero que nunca mostró Today Is The Day antes, donde seremos testigos de unos arranques de puro Rock y donde la vena más cabreada de Steve parece haberse deshinchado. Ésa es la sensación que a uno le surge al escuchar Remember To Forget o This Is You, temas en donde la paz y tranquilidad reinan de manera imperante hasta en la voz de Steve, al cual notaremos mucho más calmado que de costumbre (que ya es decir, y mucho).

¿Entonces, significa que Today Is The Day ha muerto? Para nada, que Steve se haya vuelto como un osito Teddy no quiere decir que toda esa enfermedad mental que destilaba antes no esté presente ahora, pues aún tiene munición suficiente que disparar (je...), del calibre de temas como Expectations Exceed Reality que da entrada al disco de la mejor manera que se pueda hacer, y con unas ondas de energía que irá lanzando contra tu mente para hacerla vibrar a 1000rpm, Death Curse con una pegada brutal y unos arranques que te destrozarán vilmente o el tema homónimo Pain Is A Warning, con una base rockera animada a más no poder, siempre con la voz esquizofrenoide de Steve presente.

Así pues, Today Is The Day no está muerto para nada, solo que su rumbo se ha desviado un poco de su trayectoria habitual, convirtiendo a Pain Is A Warning en su trabajo más asequible, y donde tampoco hay que quitarle méritos a Reynolds y Jones. Sobre todo al primero, el cual hace un trabajo impecable a la batería, dejando ambos bien claro por qué Steve los ha elegido para lanzarse en esta nueva encrucijada.

Si esperabas lo de siempre con esta banda, es posible que te ocurra lo mismo que con Axis Of Eden: que te acabe sorprendiendo y hasta gustando, o que te decepcione como pocos. En todo caso, Pain Is A Warning dará de qué hablar entre su círculo de conocedores, y a un servidor al menos le ha ganado en el pulso, obligándome a rendirme ante él una vez más.



Puntuación: 10/10

sábado, agosto 20, 2011

Primus - Green Naugahyde (2011)

Hoy es un gran día, sin lugar a dudas, porque levantarse por la mañana cargándose encima nada menos que el regreso de unas leyendas como Primus es como para alegrar hasta al más muerto. Y es que esta banda es de ésas a las que habría hacerle pleitesía y rendirle culto hasta el fin de los días, pues estamos hablando de toda una eminencia del Rock en todos sus aspectos, artífices del Fusion y del Rock más funkye, y que en su haber han dejado en constancia auténticos trallazos que a día de hoy muchos recuerdan con el puño en el corazón y una lágrima en la mejilla como Frizzle Fry (es escuchar John The Fisherman y ser poseído por una desconocida fuerza superior) o Tales From The Punchbowl.

Para muchos fue un dolor tremendo su separación en 2000, aunque no fue mucho que volverían a reunirse en 2003, eso sí, con muy poca actividad, más allá de dar varios actos en festivales y de lanzar un DVD/EP bajo el nombre de Animals Should Not Try To Act Like People, amén de un recopilatorio con sus mejores temas. Su actuación en el Azkena Rock Festival supuso la alegría de muchos, y del que parece que la gran mayoría salió con gran sabor de boca (maldita suerte de uno el vivir en una isla apartado de todo...).

Pues si eso no fuera suficiente para los presentes que estuvieron en dicho festival (y para todo el mundo en general), Primus vuelve, tras más de una década desde que saliera su último trabajo Antipop en 1999, a plantarse en estudio para hornear algo sabroso y fresco para que todos podamos degustar como posesos y volver a sentirnos llenos y satisfechos. Pero mucho antes de su salida oficial, alguien tiene el lujo de sacar del horno el pastel que todos esperábamos, y que han bautizado como Green Naugahyde. Y lo cierto es que es toda una delicia este postre, pues quién iba a pensar que tras muchos años en silencio, Les Claypool y los suyos aún tenían mucho que decir, pues su nuevo trabajo es toda una hostia en la cara para los insolentes que no esperaban nada de su regreso, porque esto es todo un ejercicio del buen hacer, de la elegancia musical y de la pura diversión. Con la friolera de 13 temas por delante, Green Naugahyde se planta como el disco de regreso que muchos matarían por tener, pues es como si la inspiración nunca se hubiera ido de ellos en todos estos años. Es más, diría que todo este tiempo les ha servido para ir puliendo todos los detalles y reforzando tuercas para que nada salga mal a la hora de su lanzamiento. En esta ocasión cuentan a la batería con Jay Lane, un tío bastante experimentado en este tipo de estilos a juzgar por su trayectoria. Claro, par alguien como yo habría sido redondo que volvieran a tener al batería con el que nos brindaron mejores momentos, ése es, Tim Alexander, pero tampoco lo hace nada mal Jay.

Uno de los aspectos que a uno más le ha llamado la atención de Green Naugahyde es que posiblemente sea uno de sus trabajos con un enfoque más "serio", por decirlo de alguna manera. Desde luego no te vas a encontrar temas con tanta fiesta como el que perfilaba Wynona's Big Brown Beaver, por poner un ejemplo, lo que no quita que tenga temas con mucha garra y enganche como HOINFODAMAN. Esto quizás se deba a su lado más progresivo, pues Primus siempre ha sido muy devoto del Rock progresivo setentero como King Crimson o Pink Floyd, el cual se hace muy patente en temas como Jilly's On Smack, donde hacen gala de una progresión y una psicodelia que ríete tú de las bandas que surgen hoy en día de Rock psicodélico. Eso, por no hablar también de la influencia tan clara que siempre han recibido de Mr. Bungle, y que se muestra claramente en temas como la bizarra Extinction Burst, con unos coros la mar de extraños.

Otra cosa que queda una vez más demostrado es que Les Claypool es un auténtico monstruo al bajo, el cual lo usa como si fuese una extensión más de su cuerpo, una extremidad, haciendo con él lo que le da la real gana, y que queda bien claro en temas como la magnífica Eyes Of The Squirrel, tema por el que muchos venderían un riñón y a su madre por componerlo. La manera de ejecutar con esa velocidad desorbitada y haciendo que se haga bien presente (como tiene que ser en toda producción Funk), hace que uno tenga que romperse las rodillas para rezar a este hombre que está a un paso de convertirse en una entidad divina. Añádele auténticos trallazos que retumbarán en tus oídos por su complejidad y por su grandiosidad como Last Salmon Man, y otros con un ritmo enormemente pegadizo como Lee Van Cleef o Moron TV, y ya tienes listo una maravilla más en la que sentarte a disfrutar.

Mucho van a tener que aprender otros de Primus para saber cómo volver por la puerta grande y plantarse un señor disco con dos cojonazos. Y sin inmutarse siquiera.



Puntuación: 10/10

viernes, agosto 19, 2011

All Pigs Must Die - God Is War (2011)

Corren tiempos difíciles, incluso más de lo que ya son de por sí: las calles se están convirtiendo en toda una zona de batalla, y aunque esto siempre haya sido así, nunca antes había tenido tal impacto como el que está teniendo ahora gracias a ese instrumento poderoso como es Internet. Esto es aquí y esto es en muchas partes del mundo, y sea para bien o sea para mal, lo que está claro es que algo está cambiando de manera drástica completamente a una velocidad vertiginosa, como si se formara un agujero negro que lo succiona todo en cuestión de segundos. Los pesos pesados del poder ya no se molestan siquiera en ocultar las cosas, tienen la certeza de que nadie los desbancará por mucho de que las cosas salgan a la luz, y están convirtiendo todo el sistema social mundial en una involución, un paso hacia atrás en las cosas por las que muchos han luchado durante varias generaciones, a fin de lucrarse hasta la eternidad de los que están un peldaño más bajo. Algunos aseguran que nunca dimos siquiera un paso hacia delante. Nunca fue cierto tal cosa, y algo me dice que muy pronto va a darse un paso hacia delante nuevamente. Y cuando eso ocurre, suele suceder de las peores maneras, pues cuando al león lo tratas a palos...

La sociedad vuelve a pedir cambios. Se inquieta, se desespera ante su situación, y esto convierte las calles en una auténtica locura en donde ya nada importa. El mundo se encuentra una vez más en un absoluto caos, en la guerra, y cada vez irá a más hasta que las aguas vuelvan a su cauce. Y como todo se ha convertido en un ring, es normal que grupos como All Pigs Must Die sientan de maravilla para liberar toda esa rabia y furia que muchos acumulan en su interior imponentes al ver cómo se la clavan doblada constantemente, pues suponen la monstruosidad y la mala baba que más de uno necesita para estallar completamente. Este proyecto contiene a miembros bastante experimentados y curtidos en su estilo, pues su pelotón de asalto está compuesto por Kevin Baker (The Hope Conspiracy) a la voz; Ben Koller (Converge) a la batería; Matt Woods (ex-Give Up The Ghost) al bajo y Adam Wentworth (ex-The Red Chord) a la guitarra. Formado en 2010, no tardarían nada en debutar desde Southern Lord Records con su disco homónimo formado por 5 cabezas nucleares que estallaban al ser reproducidas, formado una nube de hongo de Hardcore y Crust malsano, enfermizo y cabreado.

Pues bien, parece que tienen tiempo de sobra para todo, pues en sólo un año (o menos), lanzan su nuevo trabajo confiando una vez más en su sello predecesor, y que acude al más que típico pero rescatado nombre en estos tiempos de God Is War. Convirtiendo a All Pigs Must Die en unos deudores más del sonido cavernoso del Death Metal de la vieja escuela sueca de los Entombed y los Dismember junto a otras bandas como Rotten Sound o Black Breath, vuelven a la carga dispuesto a enfurecer hasta a la persona más apacible, pues su música es pura adrenalina para arremeter contra todo lo que se te ponga delante, merced a unas ejecuciones de pura bestialidad Hardcore/Crust en donde no hay compasión para nadie ni para nada. 8 nuevos temas que suponen toda una confrontación contra todo, y donde no hay tiempo para el descanso, bien sea a través de temas de puro Crust de nuestros tiempos de hoy en día como Sacrosant u otros que encarnan al mismísimo diablo jugando contigo como en la culminante Sadistic Vindicator, y donde nada sobra, sobre todo por parte de Ben Koller que demuestra una vez más ser un batera endemoniado que no tiene miramientos a la hora de hacerte volar la cabeza con su aplastante ejecución a las baquetas, o la descomunal voz de Kevin Baker que encaja perfectamente en toda la vorágine de mala hostia que supone All Pigs Must Die.

Además, y para aquellos quienes se quedaron con las ganas de su anterior trabajo, la edición especial de God Is War encierra los 5 temas de su disco homónimo, lo cual significa más minutos de combustión sonora.

Esto es la guerra, ellos nos la declaran, nosotros la afrontamos. Y estos chicos lo tienen bien claro: todos los cerdos deben morir.



Puntuación: 7'75/10

martes, agosto 16, 2011

Sembler Deah - Kaessariah. Heel Een Leven Lang (2011)

Hoy, parece que la palabra que acompaña a este día es "sueño": mientras que por un lado me he levantado completamente tarumba después de pegarme casi medio día durmiendo hasta levantarme tarde, en estas horas no he hecho más que bostezar constantemente. El verano es lo que tiene, cuando no hay nada que hacer, te limitas a bostezar.

Y por si fuera poco, lo que traigo esta vez es algo que también te hará soñar, o al menos viajar a través de un mundo en donde nada es real, donde todo a tu alrededor aparece y desaparece como si alguien controlara dicha realidad y quitar y colocara partes como si fuera todo un rompecabezas. Y no, esto no es Minority Report, ni tampoco es Matrix. Esto es Kaessariah. Heel Een Leven Lang, el trabajo de este proyecto perpetrado por nada menos que Colin H. Van Eeckhout y Mathieu Vandekerckhove, miembros de la fascinante banda belga de Sludge/Post-Metal Amenra, junto con French Dehnsora, miembro del proyecto de Dark Ambient ritualista Treha Sektori.

Sembler Deah es, básica y sencillamente, un descenso hacia el núcleo de la Tierra, pero cayendo lentamente, levitando, como si una gran mano fuera guiándote poco a poco hacia el interior del planeta, en un pasadizo oscuro y tenebroso donde nada es lo que parece. Es posiblemente una de las sensaciones que te pueda transmitir dicho proyecto: la sensación de volar, pero hacia abajo, y eso es gracias a una serie de capas sonoras que envuelven a uno, mediante el uso de elementos propios del Dark Ambient y el Noise. 4 temas que son pura expansión sonora, y pura relajación para el cuerpo y la mente, comenzando con Sehikiah Verah Sondeh donde las atmósferas priman absolutamente en todo momento, y que a medida que transcurre el disco irán añadiendo elementos como voces enterradas entre la atmósfera (Troosteloos) o guitarras que se diluyen como el agua alterada y que suenan en las inmediaciones del ambiente que transmite el disco mediante pequeños efectos Drone (Helen Leven Lang). No tiene más misterio que el que pueda apreciarse en los 4 cortes que componen Kaessariah. Heel Een Leven Lang, y que te producirá la más absoluta de las calmas y te hará recorrer una gota de sudor frío por tu frente a la misma vez, como en Helen Leven Lang, donde el contraste entre lo brillante y lo fantasmagórico se va sucediendo poco a poco, como si se encontrara uno en medio de una civilización maya maldita. Y ya para finalizar, concluye con Seh Verah, que transcurre como la marea del océano, en un ir y venir de efectos que mueren y se desintegran silenciosamente y de forma abrupta antes de estallar en mil pedazos en tu cara.

Desde luego, Julio Verne estaría orgulloso de encontrarse algo como esto que le serviría de inspiración para sus obras si hubiera nacido en nuestra época.



Puntuación: 8'75/10

lunes, agosto 15, 2011

Craft - Void (2011)

Menudos días más ajetreados he llevado en estos últimos días: entre los compromisos, las necesidades propias y las preocupaciones del día a día, uno no sabe ni dónde meter la cabeza a veces. Y como además en estos días tampoco ha aparecido nada interesante, pues he preferido dejar el blog apartado hasta encontrar algo que sea digno de entrar a formar parte de esta esquina desolada perdida entre la muchedumbre.

Y lo cierto es que la cosa ha servido de mucho, pues el elegido para retomar una vez más el cauce de este antro es nada menos que el regreso de una de las mejores bandas que nos ha brindado la Tierra en cuanto a Black Metal se refiere. Y para ser más exactos, de la tierra sueca, pues 6 años han tenido que pasar para que Craft se haya dignado a volver a la escena con nuevo disco desde que en 2005 lanzaran su Fuck The Universe. Y es toda una alegría, pues Craft es a día de hoy una de las mejores formaciones del estilo, y que buena cuenta de ello puede dar su colosal Terror Propaganda. Lejos de todas las bandas del estilo que profetizan el satanismo y el anti-cristianismo, Craft siempre ha pensado que para mandarlo todo a la mierda no es necesario sentirse devoto por ninguna creencia a cada cual más irrisoria, tan solo tener simple y puro odio.

Void es sin lugar a dudas un grandioso regreso para una banda de este calibre, pues mantiene a ésta a la altura que se merece, en merced de un disco que mantiene las raíces propias del Black Metal en sonido y crudeza, pero siempre a su manera, con unos riffs gordísimo que van masacrando todo a su paso cual Dios de La Muerte, sin dejar rastro de vida a su paso. Comenzando con Serpent Soul tras una ligera intro, Void será todo un cataclismo de riffs avasalladores, solos eternos como el Infierno y una misantropía y mala baba que muy pocos grupos consiguen ejercer y transmitir a día de hoy.

Temas profundos y tenebrosos a través de unos temas cargados de rabia inconmensurable del tamaño de Bring On The Clouds, Succumb To Sin o la asesina I Want To Commit Murder mantienen un aroma y sabor añejo del mejor Black Metal que hará relamerse a más de uno, y por lo que posiblemente les encumbre aún más de donde pueden llegar a estar, pues no le falta nada para ser todo un referente del estilo de aquí a estos años venideros.

Craft, nacidos para la autodestrucción hasta el fin de los tiempos, vivos con la intención de extender su enfermedad por todos los campos habidos y por haber. Preparaos para una nueva plaga que infectará toda la población oyente de este producto propio de un psicópata.



Puntuación: 8'5/10

jueves, agosto 11, 2011

Vader - Welcome To The Morbid Reich (2011)

Si alguien que se considerara un auténtico fanático de la música extrema me preguntara quiénes son Vader, no lo volvería a ver con los mismos ojos por el resto de mi vida. Básicamente es imposible ser un eterno seguidor del Metal más cazurro sin saber de la existencia de esta banda. Clásicos indiscutibles del Death Metal más thrashero, directamente desde Polonia (país que alberga a las bandas más aclamadas en el panorama metalero, como era de esperar), Vader son de esas bandas que han sabido seguir adelante e ir cambiando poco a poco con el paso de los años sin salirse jamás de su estela habitual.

Después de dejar a un servidor con un grandioso sabor de boca con su anterior Necropolis, Vader vuelve a la carga dispuesto a dejar claro una vez más que en su terreno no hay quienes lo sucedan. Con una formación renovada, Peter (único miembro original de la banda, y básicamente el alma de éste) se ensalza en una nueva batalla, en la que en esta ocasión parece que pretende hacer una regresión hacia sus orígenes, empezando por su portada más propia de sus primeros trabajos (y con el logo original de éste), y terminando principalmente en la música y la composición de los temas, con auténticos ramalazos muy propios de la época del Litany (Only Hell Knows es un claro ejemplo de ello).

Welcome To The Morbid Reich atestigua lo dicho, y en una especie de compendio entre sus comienzos y su sonido actual más pulcro, consiguen un disco que casi podría decirse que es como una recolección de lo mejor de cada etapa de su extensa carrera. Por supuesto no vamos a encontrarnos un The Ultimate Incantation, pero estoy seguro que como mínimo no defraudará a sus más fieles y acérrimos seguidores, pues no le falta nada para ser 100% Vader: unos riffs endemoniados que se van facturando como soldados del Infierno, una batería para nada manca que está muy a la altura, casi a la misma que la del ya fallecido Doc, y cómo no, Peter con su personalísima voz y sus característicos "solos de caballo".

Con ello encontraremos temas de envergadura muy propios de la banda como The Black Eye, I Had A Dream o Come And See My Sacrifice, por no hablar de auténticos titanes sonoros muy a la altura de su EP The Art Of War como I Am Who Feasts Upon Your Soul, un auténtico peso pesado que enganchará sus mejores golpes contra tu mandíbula para que te acabes despidiendo de ella.

Otro nuevo trallazo más de esta banda que se archiva en su elenco de discos gordos. Mientras el resto de clásicos buscan renovarse (y morir), Vader sigue en sus quince haciendo lo que mejor saben hacer, así que... ¿qué otra cosa esperarías si no? ¿Cumbia?



Puntuación: 8/10

miércoles, agosto 10, 2011

Vanhelgd - Church Of Death (2011)

Bueno, es hora de ir dejando un poco el Hardcore aparcado en una esquina para volver de nuevo a uno de mis géneros predilectos: el Death Metal. Da igual los años que pasen, creo que siempre acabaré volviendo a éste como aquel arrepentido que vuelve al lugar de los hechos, pues es un estilo que siempre me llena por dentro, de una manera u otra. Será por su fiereza o porque me trae buenos recuerdos, quién sabe.

Y para traer buenos recuerdos, lo mejor en estas ocasiones es el Death Metal más primitivo, el más arcaico, eso es: el Death Metal de la vieja escuela. Y lo nuevo de Vanhelgd es eso, y quizás más, pues estamos hablando nada menos que una banda proveniente de la antigua Suecia, lo que sólo puede decir una cosa: Death Metal sueco marca de la casa. Todos los buenos conocedores del estilo sabrán que el Death Metal old-school sueco difiere mucho del de otras bandas del estilo, sobre todo por la distorsión que presentan en las guitarras. Lo han hecho Entombed en sus años mozos, lo han hecho Dismember y ahora lo hacen grupos como Vanhelgd. Porque un grupo sueco del estilo sin esta característica no es nada.

Church Of Death es el segundo trabajo de la banda desde el Cult Of Lazarus lanzado en 2008, el cual en esta ocasión se edita bajo el sello estadounidense de Nuclear War Now! Productions, quienes ya le editarían su EP del año pasado, Praise The Serpent. Así pues, esto es puro Death Metal sueco. Y ya, no esperes más, es todo cuanto necesitas saber. Bueno sí, también presenta algunas características peculiares que saltan a la escucha, comenzando por la altísima influencia de Asphyx a la hora de componer, tanto instrumentalmente como en las voces (hay momentos que te hacen dudar de si está uno escuchando directamente a Martin van Drunen en persona).

Por supuesto, aparte de ello, Vanhelgd son todo un tributo a las bandas suecas que alzaron el género hacia lo más alto en la escena europea. Temas como Point Of No Return, Nec Spe, Nec Metu o Saepius In Auro Bibitur Venenu son el fiel reflejo del pasado de una escena que a día de hoy se mantiene latente gracias a bandas como ésta que no renuncian a los viejos tiempos y quieren mantener la llama viva hasta el final, como una especie de olimpiada, pero a lo bestia.

Podría seguir extendiéndome, pero qué leches, esto es Death Metal, a dejarse de hostias y a disfrutarlo como macacos rabiosos.



Puntuación: 7'5/10